Bueno bueno, hubo varios de ustedes que me amenazaban con quemar mi casa si no subia capitulo e_e asi que aqui esta despues de gran esfuerzo, espero lo disfruten mientras yo debo arreglar algunas cosas pendientes asi que no se cuando tendre el proximo, pero bueno, aqui les dejo este capi que espero les guste y sacie sus ganas ewe


CAPITULO IX: Un paso más hacia la Mente Maestra.

Maki:

Tenía dos grandes dudas, no sabía si estaba más impactado por la sorpresiva e inesperada muerte de Otoba… o por que por alguna razón, tenía mis poderes de Zalg de vuelta. Decidí calmarme, cerrar mis ojos y esperar a que mis ansias se calmasen un poco más. Respire profundamente, y cuando abrí mis ojos, ya estaba de vuelta a la normalidad.

Puse mi venda de vuelta a su lugar y me gire a ver a Freya y a Kige. Ambos parecían algo sorprendidos por lo que sucedía y la mescla entre la muerte del anciano y mi caso, no los hacían responder correctamente.

-Suficiente, larguémonos de aquí. –Dije abriendo la puerta -.

-¡¿Solo así?! –Grito Freya -.

Me gire a encararla y pude apreciar, que estaba llorando, me veía con enojo, por alguna razón me recordó cómo me miraba con desprecio hace tres años.

-Cuando estas cerca de mí, aprenderás que… llorar en estos momento no es lo indicado, cuando terminemos esto, podrás llorar con libertad. –Dije saliendo finalmente de la habitación -.

-Es lo mejor por ahora Freya, yo también se los momentos en los cuales estar triste o enojado. –Animo Kige con su sonrisa infantil fingida -.

-Es demasiado cruel… -Fue la última palabra que Freya dijo antes de seguirme fuera -.

Caminamos por los pasillos del hospital, muy lentamente, aunque tenía mis pensamientos en lo que me acababa de decir Otoba, pude notar un rayo de luz, casi como un cartel iluminado que decía "Aquí está la solución estúpido". En una habitación, al final de todo el pasillo al lado de las escaleras, se encontraba una puerta entre abierta, la placa decía un nombre muy conocido para mí.

-¿Katsuyu? –Dije en voz alta mirando sorprendido la puerta -.

-¿Quién es él? –Pregunto Freya secando los rastros de lágrimas de sus mejillas -.

-Digamos que es un buen amigo de nosotros. –Explico Kige -.

Sin seguir esperando, corrí hasta la puerta, la abrí… y ahí se encontraba el maldito. Acostado, vendado en el abdomen y conectado a múltiples máquinas y sueros. Estaba despierto y con la mirada perdida en un punto del techo, hasta que me miro.

-Vaya vaya, el tuerto viene a verme, no esperaba visitas, ¿me trajiste un regalo? –Pregunto el -.

-Si querer torturarte y obtener respuestas cuenta como regalo, traje a Kige.

-¡Hola! –Saludo Kige -.

-¿Qué quieres?

-Como dije, respuestas. –Me acerque a él y me senté en una silla que se encontraba al lado de el -. ¿Sabes algo de Klein?

-Claro, el me dejo así. –Dijo apuntando a su herida -. Lo admito, no fue sano seguirle después de lo que paso hace tres años, pero en realidad necesitaba algo que me diera dinero… pero ya sabes, ese tipo de cosas dejan de ser divertidas cuando ves que no es lo que parece.

-Hace tres años liberaste un apocalipsis junto con Klein. –Acuso Maki -. No veo por qué esto es diferente con jóvenes muriendo día a día.

-Oye, según recuerdo, Jade libero el terror y el horror en Kanto, pero es no viene al caso. Como sabes se nos prometió un mundo libre y hermoso con Zalg, pero ya ves, todos inclusive Jade fuimos engañados. –Explicaba Katsuyu -. Pero en fin, Klein me traiciono así que no veo por qué no ayudarte.

-Oh vamos, ni siquiera lo puedo torturar un poco… -Dijo Kige enojado infantilmente -.

-En fin, comienza, veras que aunque no lo parece esto es algo que merece gastar el tiempo y por ahora tengo mucho. –Me acomode en la silla esperando la historia de Katsuyu -.

-Cuando todo acabo, seguí a Klein en unos estudios de como traer a Zalg de vuelta. Por dos años, no tuvimos nada más que fracaso tras fracaso, pero un día, descubrió algo interesante. Resulta que las células de Zalg sobrevivieron al retroceso temporal de Dialga, eso quiere decir que eliminar de la historia a Zalg es imposible, es como querer romper una piedra con un trozo de algodón. Klein consiguió sangre de Valeria de no sé cómo así que no me preguntes, luego puso sangre de sí mismo y la analizo, descubrimos que el poder de Zalg aumentaba en tres factores, soledad, ira y miedo. Klein creía que si conseguía reunir esos tres factores que potenciaban el poder de Zalg, podría ser capaz de abrir un camino hacia la grieta y traer de vuelta a Zalg.

-Entonces… eso quiere decir.

-Exacto, todos los jugadores que se encuentran dentro del juego, son solo baterías para recargar los poderes de Klein, ¿Has notado algún cambio en ti últimamente? –Pregunto Katsuyu -.

-Sí, hace poco casi logro romper una pared con mi puño y también presento regeneración casi espontanea. –Explicaba a Katsuyu -.

-Entonces está funcionando, aunque el juego solo se vendió en Japón, está causando los resultados esperados por Klein. Pero bueno, luego de ver lo que realmente Klein quería con el juego, decidí dejar todo, pero el muy maldito me disparo. –Dijo algo enojado -. Klein uso al presidente Gordon para repartir el maldito juego y luego lo mato para no dejar sospechas.

-¿Qué hay de un tal Basil D'Collete? –Pregunte -.

-Solo sé que Klein lo conocía desde hace mucho, pero por lo que se, Basil murió hace ya bastante tiempo, quizá unos cuatro o cinco años atrás. –Katsuyu trataba de recordar pero más nada salió de su cabeza -. Creo que solo es eso… espera hay algo más… Creo que fue mi imaginación o ya estaba fatigado por el trabajo, pero una noche, recuerdo haber visto a Klein salir temprano, cuando lo espié por la ventana, se subió a un auto negro y pude ver a alguien bastante parecido a Jade, pensé que debería ser algún Douraji, pero la verdad no estaba seguro.

-Ya veo… bien Katsuyu, con esto tengo las cosas más claras. –Dije levantándome -. Si me necesitas, contáctate con Balduin.

-Como digas hombre, gracias por la visita, si claro. –Dijo riendo un poco -. Si ves a Klein, asegúrate de darle un gran golpe por mí y si puedes, mátalo. –Dijo seriamente -.

-No te preocupes, Klein ya es una molestia bastante grande para dejarlo vivo. –Sin más, deje la habitación -.

Creo que con esto, está claro que debería hacer una pequeña visita a casa, puesto que las respuestas se encuentran en mi hogar, la Mansión Douraji. Sentía que todo esto era obra de Arceus, aunque jamás fui muy devoto.

-¿Qué es eso de apocalipsis, horror y todo eso de hace tres años, de que hablan? –Pregunto Freya -.

-Maki, creo que ya debes decírselo. –Dijo Kige -.

-Sí, ya sé, pero primero vamos a The Heaven, nos reuniremos con mamá y te prometo contarte todo Freya. –Dije para tranquilizar a la de ojos purpura, ella asintió y seguimos nuestro camino a reunirnos con mi madre -.

Bill:

-¡Es imposible! –Dije viendo la máquina de Jade -. ¡Su pulso disminuye, y sus latidos son cada vez más lentos!

-¡Has algo Bill! –Elm estaba aún más nervioso que yo -.

-¡Como si supiera que hacer, no soy un doctor soy un maldito científico! –Dije mientras tecleaba la consola de Jade -. ¡Administrare algunas medicinas y algo de adrenalina, así estabilizare su condición o eso espero! –Dije algo desesperado.

Jade:

Poco a poco, la claridad desaparecía y me dejaba ver el cielo azul de Zalfirion, al parecer, sea lo que sea que me estaba ocurriendo, estaba cesando. Al mirar a mí alrededor, vi a Kanadei, Midori y a Fleer reteniendo a Groudon, Kanadei usaba su Protección Milagrosa, para retener al jefe y cuidar que yo no saliera herido, mire mi barra de vida y estaba ya en la zona roja, supongo que Groudon debió atacarme mientras dormía.

Me levante con dificultad y mire a Groudon.

-¡Al fin te levantas! –Dijo Kanadei -. ¡¿Qué carajos te sucedió?!

-Ni yo lo sé, pero ya estoy aquí, solo debo recuperarme. –Dije buscando mis pociones -. ¿Cuál es la situación?

-Fleer y Midori han logrado quitarle bastantes barras de vida, pero aun así queda mucho camino. –Explicaba Kanadei -. El tiempo de mi Skill se agota, debes darte prisa.

-Correcto… -Una vez mi HP volvió, Salí de la protección de Kanadei y vi como Fleer y Midori atacaban fieramente a Groudon -.

-¡Ataque Óseo! –Fleer, sujetando su hueso de Aura, golpeo el pecho de Groudon haciéndolo retroceder -.

-¡Tornado de Hojas! –Midori comenzó a girar sobre su eje mientras miles de ojos la envolvían, esta luego salió del tornado formado por su fuerza y lo envió hacia Groudon causándole gran daño -.

-¡Garra Metal! –Esta vez, fui yo el que ataco, logrando impactar en su mandíbula enviándolo al suelo -.

-¡Jade, que bueno que estés bien! –Dijo Fleer -.

-¡Bien, el maldito imbécil dormilón ya despertó, ahora salgamos de aquí! –Dijo Midori en su modo agresivo -.

-¡No, esto es perfecto, podemos contenerlo mientras los demás lanzas Skills a distancia y usan los cañones! –Fue lo que dije -.

-¿Funcionara? –Pregunto Fleer -.

-En un ochenta o quizás en un setenta por ciento, sí. –Respondí -. Pero necesito que vuelvas a la ciudad y los calmes a todos, en este estado de conmoción, no podrán moverse con racionalidad sin una voz de mando.

-Pero tú… ¿Qué pasa si te vuelves a desmayar? –Pregunto Fleer preocupado -.

-No seas nena, no sucederá de nuevo. –Dije mientras mi tenaza se envolvía en electricidad -. ¡Ahora vete!

-¡S-sí, Tele transportación, Ciudad Imperial! –Dijo Fleer después de abrir su menú y al instante, desaparecer de nuestras vistas -.

-Bien ahora…

-¡Hidro Bomba!

-¡Llamarada!

Un torrente de agua a presión y una estrella de fuego, impactaron con el cuerpo del gigante rojo, el cual comenzaba a levantarse, pero debido a esto, volvió al suelo a descansar un rato por así decirlo. Me gire sorprendido para ver con una sonrisa de esperanza, que eran Red y Green, atrás de ellos, venia Silver son su avatar de Honchcrow y Mid como Gabite. Realmente me sentí aliviado, sobre todo porque en total logramos bajarle un poco más de once barras de vida a Groudon y el maldito sigue quedándole treinta y cinco.

-¿Querías llevarte todo el crédito? –Pregunto Mid saltando animada mente de Silver -. Dime, ¿Ya te patearon el trasero? –Me pregunto -.

-Sí, digamos que algo por el estilo.

-Bueno, ya llegamos para apoyarles, no podemos quedarnos atrás. –Dijo Silver -.

-Mejor dejemos las pláticas para más tarde, el tipo se levanta de nuevo. –Aviso Green -.

-¡Envite Ígneo!

-¡Rayo Solar!

Se escuchó la voz de dos jóvenes, acto seguido, el cuerpo de Groudon volvió a ser impactado por ataques provenientes a la distancia. En eso, un ataque de Rayo Hielo, logro dejar congelado al gigante rojo.

-Cuando… hablas de Pokemon…

-Ustedes son… -Reconocí esa frase -.

-¡El dúo comediante de Sinnoh, Diamond y Pearl, están aquí! –Dijeron al unísono, Pearl llevaba un avatar de Infernape y Diamond de Torterra -. ¡Presentando a la señorita Berlitz!

-Un gusto verlos bien a todos. –Dijo Platinum amablemente -.

-Esto se pone mejor para mi plan. –Dije mientras llamaba a Fleer -. Fleer, escucha, en estos momentos, Groudon está congelado, una vez lances todo lo que tienes, se podrá mover e ira ciegamente a la ciudad, la trampa debe estar lista antes de que eso ocurra, nosotros arremeteremos directamente.

-De acuerdo, moveré a mis tropas. –Respondió Fleer -.

-Confió en que lo harás, Jade fuera. –Dije cortando -. ¡Escuchen, todos retrocedan, debemos comenzar a cargar los ataques más poderosos que tengan! ¡Si alguno posee ataques Tándem poderosos, úsenlos después de la señal!

-¿Cuál es la señal? –Pregunto Red -.

-Espérala y veras. –Dije mientras seguía cargando mi tenaza con electricidad, después de tanto entrenar mi Cuchillada Relámpago, gane una skill pasiva que me permite usarla si cargo un rato, sin necesidad de asistencia de un Pokemon Eléctrico o usuario de ataques eléctricos -. Solo apresúrate Fleer, el hielo no durara mucho.

Todos rápidamente comenzaron a nombrar sus skills, aprovechando todo el tiempo que tenían para poder cargarlas a su máximo nivel y algunos como Pearl, Diamond y Platinum, comenzaban a cargar un ataque Tándem. El hielo de Platinum que mantenía a Groudon en el suelo comenzaba a agrietarse, como la tierra desértica por el calor y la falta de agua del lugar.

Justo, cuando el hielo se rompió y el gigante comenzaba a levantarse, sonaron los cañones. Rápidamente, el enemigo se vio envuelto en cañonazos y explosiones. Fleer había logrado lanzar un ataque masivo logrando debilitarle gravemente.

-¡Retrocedamos ahora, es momento de poner en marcha la última fase del plan! –Dije mientras comenzaba a volar hacia la ciudad -.

-¡Ya lo escucharon, muévanse! –Dijo Silver -.

Con gran velocidad, retrocedíamos hacia la ciudad, pero nuestro camino se vio amenazado por un furioso Groudon, había entrado en modo Berserk, por lo que su fuerza se volvió descomunal. Sin previo aviso, un pulverizador rayo fue lanzado en contra de la ciudad, pero para nuestra fortuna, los ataques no logran llegar a la ciudad, por lo que su ataque fue totalmente reducido a nada en cosa de segundos. Lo que si nos alertó, fue que al instante comenzó a correr hacia nosotros.

-¡Ya estamos cerca, sigan corriendo! –Dije aumentando la velocidad -.

-¡¿Crees que me quedare a admirar el maldito paisaje o que, estúpido?! –Grito Mid adelantándose -.

-¡Creo que, estoy de acuerdo con Mid! –Siguió Silver -.

-¡Solo corran maldición, esa jodida cosa nos va a reventar! –Grito desesperada Midori -.

-¡No me queda energía para la Protección Milagrosa, la gaste toda en Jade! –Indico Kanadei -.

Tras decir aquello, todas las miradas de rencor se fijaban en mí.

-¡¿Qué son esas miradas?! ¡No se atrevan a echarme la culpa! –Respondí a sus miradas -.

-¡Fue tu culpa desde el principio bello durmiente! –Acuso Mid -.

-¡Carajo, dejen de hablar y corran, que nos alcanza! –Aviso Green -.

Miramos todos atrás y nos venía persiguiendo de cerca, esto provoco que huyéramos con más rapidez. Justo a tiempo para bordear la trampa, tuve que sobrevolarla con lo que quedaba de mi vuelo para que Groudon cayera en el agujero escondido.

-¡Ven aquí maldición! –Le grite -.

Todo se arruino… cuando Groudon dio un gran salto para esquivar la trampa…

-Mentira… -Dije incrédulo -. ¡Maldición!

-Jajaja… Pulso… Umbrío…

Una onda de oscuridad, paro en seco a Groudon en el aire, haciéndolo caer directamente en la trampa que los caballeros lograron poner, el suelo se hundió como se esperaba, capturando al gigante rojo profundamente bajo el suelo solo dejando su cabeza fuera.

Desconcertado, comencé a buscar la causa de ese ataque… cuando logre fijarme que Black Rose estaba sobre un Skarmory, viendo todo desde las alturas y esperando a que atrapásemos al jefe.

-¡Ahora, a por la experiencia! –Grito saltando del Pokemon acero/volador -.

-¡Aura Esfera!

Una bola de aura azul, golpeo de lado a Black Rose, enviándolo lejos del lugar. Fleer había llegado justo a tiempo para poder intervenir.

-¡Jade, si cortas su cabeza, sus barras caerán! –Grito Fleer -.

-¡Claro, lo olvide completamente, si cortas o atacas una parte vital de un enemigo, muere al instante! –Pensé mientras aterrizaba al otro borde de la trampa -. Pero la piel de Groudon es demasiado dura, una Cuchillada Relámpago no ayuda si es de tipo Tierra… un momento… ¡La Tenaza del Rey! Si uso eso…

En eso, Groudon comenzó a cargar una gran cantidad de energía en su boca, parecía ser un gran Híper Rayo.

-¡Cierra tu boca! –Con mi máxima velocidad aparecí bajo su quijada, procediendo a dar un gran gancho con mi tenaza izquierda, cerrando su boca y desviando el Híper Rayo hacia el cielo -. ¡Guillotina!

Con la Tenaza del Rey equipada, logre atrapar su cuello en ella, una gran energía dorada me rodeo haciendo brillar a mi tenaza del mismo color. Una gran presión de energía fue despedida de mi cuerpo y tenaza tratando de cortar la cabeza del jefe. Este, desesperado, intento levantar sus brazo para quitarme de encima.

-¡Ataque Oseo! –Dijo Fleer apartando un brazo -.

-¡Puño Hielo! –Red ataco al brazo siguiente para poder protegerme -.

-¡Jade! –Grito Kanadei -.

-¡Acabalo! –Gritaron todos juntos, inclusive los soldados de la ciudad Imperial -.

-Vaya, siendo alentado por todos, creo que ni en mis mejores sueños he imaginado esto… ¡Ya basta de tonterías y muérete de una maldita vez, Jefe Groudon! –Dije apretando con más fuerza la tenaza -.

Groudon soltó un aullido agudo y ahogado, siendo sofocado poco a poco por mi energía. Estaba cortando su dura piel, poco a poco esta se abría más.

-¡Terminemos con esto! –Dije mientras mi tenaza brillaba aún más -. ¡Híper Rayo!

Al estar apretando el cuello de Groudon, el rayo de mi ataque se soltó directamente en el cuello de este, provocando que el cuello se abriera de manera estrepitosa, aproveche eso para seguir mi camino hasta terminar de cortar todo su cuello, soltando su cabeza de su cuerpo.

-No te metas jamás con un Douraji… -Susurre mientras el cuerpo de Groudon explotaba en millones de polígonos rojos -.

El silencio reino en todo el lugar, pareciese que hasta el viento se hubiese detenido, el sol ya no calentaba y solo se sentía la estática de todos totalmente callados… Hasta que frente a mi salió un gran mensaje: "¡Felicidades!"

En eso, todo el silencio que reinaba, fue roto por el ruidoso grito de los soldados, mis amigos y los demás jugadores. Retrocedí hasta la zona segura de la ciudad donde me quite mi avatar para luego caer de espaldas al suelo, jadeando como un perro y respirando como si el aire se me escapara.

-No pensé que… fuese tan agotador usar así mi Híper Rayo… -Dije sonriendo de medio lado -.

-¡Lo lograste! –Dijo Fleer entrando mientras se quitaba su avatar -. ¡Lo lograste! –Repetía con ánimos -. ¡Un jefe menos, gracias a ti!

-Enserio, dame un respiro. –Dije soltando una pequeña risa -. Aún no termina, aún falta la guerra contra Black Rose.

-Sí, casi funciona mi plan. –De la nada, apareció aquel molesto tipo, Black Rose con cara de pocos amigos -. Fleer, lo pagaras caro, te lo juro y tu maldito Jade, te matare de la peor forma posible…

-Estoy petrificado del miedo, perdón si no me giro a verte. –Dije con sarcasmo apoyado en una pared -.

-Búrlate cuanto quieras, pronto sabrán de mí. –Sin decir más, desapareció tras abrir su menú -.

-Ese tipo jamás se rinde. –Dijo Fleer -.

-Me cae gordo, pero en fin, siendo así no puedo matarle. –Dije suspirando -.

Luego de un poco de silencio sobre el tema de Black Rose, los demás llegaron a romper la tranquilidad que había y me tomaron en contra de mi voluntad hacia dentro de la ciudad Imperial, donde todos comenzaron a felicitarme, trate de zafarme pero pareciese que Kanadei y los otros disfrutasen de todo esto, viéndome como me molestaba todo eso.

Cuando ya todo se calmó, comenzó el festín, grandes cantidades de comida y bebidas de todo tipo. Los soldados y ciudadanos reían felices, se sentían aliviados, pero no podía evitar deprimirme al pensar que esto no durara mucho, pronto las ciudades quedaran desprotegidas por dos días… esto no es más que la calma antes de la tormenta.

Maki:

Caminábamos con ropas totalmente cambiadas, debíamos no ser descubiertos por la policía, esto parecía al dicho policiaco "el criminal siempre vuelve a la escena del crimen", con la diferencia que solo volví a la ciudad del crimen y no soy el criminal.

Yo traía una gorra de color azul oscuro, un abrigo gris, playera negra y pantalones negros igualmente. Kige llevaba unas gafas de sol, un pañuelo en la cabeza amarrado hacia atrás, chaqueta de cuero roja, playera gris y pantalones de tela negro. Freya llevaba una boina, su cabello amarrado en una coleta hacia adelante, una playera de tirantes blanca con decoraciones azules de olas de agua y unos pantalones a la mitad de las canillas, algo gastados en las rodillas.

-Todo despejado, sin visiones peligrosas. –Aviso Kige -.

-Es bueno tener algo de tranquilidad, ¿No creen? –Dijo Freya sonriente -.

-Claro, un respiro puede ser bueno. –Dije mirando a todos lados -.

Ya estábamos cerca de The Heaven, comencé a barrer el lugar con mi visión para identificar a mama. En el puesto más lejano de la entrada del lugar, un puesto alejado de todos los demás, se encontraba mi madre, bebiendo una taza de té. Como siempre, su sonrisa natural atraía a los más idiotas hacia ella, todos la miraban embobados.

Pasamos entre los puestos, mirando nuestro alrededor para luego sentarnos alrededor de la mesa.

-¡Oye chico, preséntame a tu hermana! –Dijo un tipo de la mesa de al lado -.

-Es mi madre, imbécil… -Dije mirándolo con ira asesina -.

El tipo se avergonzó y decidió hacer como si no hubiese dicho nada. Decidí ordenar café negro con sacarina, mientras que Kige prefirió tomar leche con chocolate y Freya, solicito un té helado para beber.

Una vez todo servido, comenzamos a atender los problemas de a uno.

-Mama, quería…

-Que maleducado, ya te dije que debes saludar primero. –Me interrumpió mi madre con una sonrisa -.

-P-perdón… -Dije algo descolocado -. Hola mama… -Me ruborice un poco -.

-Así está mejor, Maki. –Su sonrisa se atenuó un poco más -. ¿Cómo estas Maki?

-Me encuentro bien, algo cansado del trabajo. –Le respondí bebiendo de mi café -. ¿Y tú, como estas?

-¡Esplendida cariño! Siempre me alegra venir a Ciudad Azafrán, sobre todo de compras. –Respondió alegremente -.

-¡E-espera…! –Interrumpió Freya recién cayendo en cuenta que… -. ¡¿Ella es tu madre?!

-¿Qué tiene eso de raro? –Pregunte -.

-¡¿Kige, tu no ves nada raro en esto?! –Pregunto Freya al peli gris -.

-¿Debería? –Dijo antes de beber un poco de su leche, mientras sonreía burlonamente -.

-¡Son unos raros, pareciese mi hermana mayor! –Dijo Freya -. ¡Esto no lo soporto, tu madre se ve como una adolecente! ¡¿Tu papa es de preparatoria?! –Dijo sarcástica -. Mi… cabeza va a estallar… -Finalmente se calmó y escondió su cara cuando decidió dejarla descansar sobre la mesa -.

-*cof cof* En fin, madre, ¿Trajiste lo que le pedí a papa? –Pregunte -.

-Pues, para eso vine hijo. –Dijo sacando un sobre -. Tu padre dijo que, la investigación esta codificada para evitar que cualquier curioso descubriera sus secretos.

-Ya veo. –Dije tomando el sobre -. Hay algo… de lo que quiero hablar…

-Dime cariño.

-¿Cómo murió Basil D'Colette? –Pregunte -.

-… ¿Por qué es relevante mi hermano en esto? –Pregunto ella de vuelta -.

-Otoba Kamimuchi, él era el científico al mando del proyecto Zalg de hace cincuenta años y Basil D'Colette trabajaba con él. –Dije apoyando mis manos en la mesa -. Otoba, en su último aliento dijo que Basil tenía una gran investigación secreta sobre Zalg.

-Mi hermano fue asesinado en extrañas circunstancias, nunca se supo quién fue. –Dijo Mama siendo muy sincera -.

-Una última cosa… ¿Hay algún otro Douraji además de Jade y de mí? –Pregunte, quizás había algún primo o algo así causando el desastre -.

-Ustedes son los únicos… hubiesen sido tres pero…

-¿Tres? –Pregunte desconcertado -.

Mama se veía algo nerviosa o quizás algo dolida de tener que recordar cosas, cosas de un pasado que parecía olvidar. Quizás ni siquiera lo había olvidado, lo más probable es que sentía decepción de que uno de sus hijos, lo haya descubierto.

-Antes... antes de adoptarte, Maki. -Comenzó mama después de tomar un sorbo de te -. Geo y yo íbamos a tener un hijo.

-Claro, ese es Jade. -Dije mirándola a los ojos -.

-No del todo cierto cariño... -Con otro sorbo, aclaro su garganta y comenzó a contar la historia oculta detrás de su embarazo -. Cuando fui a hacerme el chequeo médico, no solo tenía a Jade dentro de mí... había otro bebe.

-Te refieres... ¿A qué Jade tiene un gemelo? -Dije atónito -.

-Iba, Jade iba a tener un gemelo... -Un último sorbo basto para terminar de contar todo -. Tuve un embarazo complicado, pase muchos momentos difíciles en ese tiempo, pero cuando llego el momento... uno de los bebes nació sin vida.

-No... Tenía idea de eso... -Lo que se revelaba ante mí, era como si me lanzaran un balde de agua fría en la cara de repente, como cuando no estas atento a tu alrededor y sin previo aviso, algo te golpea y te noquea -.

-Por eso decidí adoptar, estaba deprimida por perder a uno de mis hijos, pero gracias a eso, encontré a otro. -Me sonrió como siempre -. Me alegra haberte encontrado Makisotu, eres un excelente hijo. -Con ambas manos tomo mi rostro y comenzó a acariciar mis mejillas con los pulgares, se acercó a mí y pego su frente con la mía, quedando cara a cara -. Eres uno de mis más preciados hijos y te amo mucho, jamás lo olvides. -Termino por darme un beso en la frente y se alejó -. Una cosa antes de que se vayan. Dante von Diastic me dijo que lo visitaras en ciudad Fucsia, según él dijo que quería ponerse al tanto. -Dicho esto, me dio unos pasajes para el S.S. Anne -. Ve por barco, así te tomas las cosas con calma.

-Gracias madre, eso hare. -Dije tomando los pasajes -.

Tomamos nuestras bebidas tranquilamente, Freya conversaba animadamente con mama mientras Kige parecía muy pensativo. En cambio yo, tenía un revoltijo de ideas dentro de mi cabeza, parecía que las piezas del rompecabezas se armaban de manera ilógica y descabellada, pero dentro de su ilógica era bastante lógico todo lo que sucedía después de darle cierto sentido.

Una vez terminada la reunión, nos despedimos de mama, quien se subió a un auto negro junto con sus guardias personales que estaban esperándola para partir. Nos dirigimos hacia ciudad Carmín, la cual quedaba a un día caminando desde ciudad Azafrán. Decidimos hacer esto ya que si usábamos la tele transportación muy seguido, podrían descubrirnos.

Volvimos a nuestras ropas de siempre y procedimos a caminar por la carretera hacia ciudad Carmín, un auto sería demasiado llamativo y podría ser detectado fácilmente y lo último que quería era un enfrentamiento estando con algo de mal humor, parecía que yo mismo, no estaba de acuerdo con mis propias teorías y dentro de mí se causara una discusión.

La noche comenzaba a caer, el sol caía poco a poco y nosotros seguíamos moviéndonos. Cruzábamos la carretera justo en un lugar que estaba rodeado de árboles, quería seguir avanzando pero.

-Estoy cansada... -Dijo Freya -.

-Que mal. -Le respondí secamente -.

-Enserio, detengámonos. -Esta vez, fue más autoritaria -.

-No.

-Eres un pesado... -Dijo enojada la peli castaña -. Ya veo por qué no tienes novia.

Seguí caminando por mucho que me doliera eso...

-Hmmm. -Dijo ella mirándome -. ¡Aja! Apuesto que tenías y te dejo por ser tan idiota y antipático ¿Cierto? -Dijo con tono cruel y burlesco -.

Me pare en seco... respire profundamente, sentía que estaba a punto de reventar, pero Kige me tomo por el hombro y me giro hacia él, su mirada seria me hizo ver que debía callar y relajarme. Sin que yo viese, Kige negó con la cabeza hacia Freya.

-De acuerdo...

Freya:

No entendía nada de nada, solo vi como Maki caminaba adentrándose al bosque. Con el equipaje que traíamos armamos una especia de campamento para poder pasar la noche ahí, prendimos una fogata y junto con Kige comenzamos a comer las provisiones que teníamos, pero Maki apenas termino de armar todo, se largó a dormir.

-Deberías hablar con más respeto de temas que no conoces. -Sorpresivamente, Kige hablaba con un tono seria mientras mordía un pedazo de su pan -.

-Solo fue una broma, además me sacó de quicio. -Me excuse -.

-Es cierto, no sabes la historia. -Dijo Kige pensativo -.

-¿Qué historia?

-Freya, lo que te contare es bastante privado para Maki, este es el porqué de la inseguridad de Maki, por qué su odio a su vida misma y también... por qué el principio de esta historia comienza con el nombre de... Sarah.

-¿Sarah?

-Veras, hace seis años aproximadamente...

Hace seis años:

Maki y yo fuimos la segunda generación de Pokedex Holders de Kanto, pero había alguien más, una joven muy especial dotada de un don que pocos tenían.

Este relato comienza exactamente cuándo Maki cumplió sus quince años y había terminado su entrenamiento Douraji.

-No estoy seguro de esto. -Gruño Maki algo enojado -.

-¡Ya quiero mi Pokedex! -Gritaba animado colgado de cabeza en un árbol cerca del laboratorio del Profesor Oak -.

-Eres muy ruidoso... -Maki me dio una mirada amenazadora con ambos ojos, si, en ese momento, el ojo derecho de Maki aun seguía intacto -. Si tanto quieres tu Pokedex, busca a esa chica que nos retrasa.

-Se está tardando mucho. -Mire mi reloj y ya había pasado media hora desde que nos habían citado -. Seguro se toma su tiempo. -Sonreí -.

En ese momento, un ataque de Burbuja iba dirigido a Maki, claro, no dije nada puesto que Maki ya tenía fuera a su Pokemon preferido para contrarrestar su ataque.

-¡Hashiko, Ascuas! -Un Growthlite, ese era el Pokemon de Maki, este lanzo unas llamas las cuales reventaron las Burbujas, bloqueando el ataque -. ...

-Woow. -Dijo una voz femenina caminando hacia nosotros con un pequeño Chinchou -. Tu aura es bastante oscura.

-... -Maki se mantenía en silencio -.

-Disculpen la tardanza, mi nombre es Sarah Astrid y seré su compañera desde el día de hoy. -Nos saludó sonriente -.

-Ajam, como sea vamos a buscar las Pokedex. -Maki se giró y comenzó a caminar hacia el laboratorio ignorando a Sarah -.

-¡Al menos podrías decirme tu nombre! -Grito enfadada -.

-Olvídalo, estas demente. -Respondió el Douraji alejándose -. Vamos Kige.

-¡Ya rugiste muchachón! -Salte del árbol para correr al lado de Maki y entrar al laboratorio -.

Sarah se quedó congelada e incrédula ante la respuesta de Maki, era muy gracioso ver que acababa de conocer a su némesis y también a su primer amor, esto último es muy temprano para contarlo así que seguiré con la parte aburrida y lenta, solo para entretenerte.

Como sea, una vez estando los tres ahí, el profesor Oak se apareció con las Pokedex en mano, una dorada, una negra y otra blanca. Respectivamente, Sarah, Maki y yo recibimos los aparatos en ese orden.

-Es un gusto tener a tres nuevas promesas aquí en mi laboratorio. -Decía Oak -. Ustedes son la segunda generación de Pokedex Holders de la región de Kanto, al portar esta Pokedex, deberán cumplir con su responsabilidad de ingresar cada dato nuevo de algún Pokemon, velar por el bien de los Pokemon y por sobre todo luchar por la justicia de este mundo. -Oak estaba perdido en su discurso, tanto como para no notar que Maki y yo estábamos metidos con nuestras Pokedex -. Ahora tengo tres Pokemon para ustedes, deben elegir sabiamente. Sé que es común dar a elegir Charmander, Bulbasaur o Squirtle, pero con lo ocupado que he estado...

-Entonces, ¿Cuáles tienes? -Pregunte interesado -.

-Bueno, como no he tenido tiempo estas son sus opciones. -Dijo caminando a la mesa, donde estaban las tres Pokeball sobre un dispositivo bastante raro -. Tengo a Vulpix. -El dispositivo sujeto a la Pokeball de la izquierda, lanzo un holograma con un Vulpix durmiendo, se mantuvo unos segundos y se apagó -. El siguiente es, Spinarak. -La siguiente fue la Pokeball del centro cuyo dispositivo lanzo el holograma del Pokemon que correspondía, el Pokemon insecto parecía algo aburrido y luego de unos segundos desapareció -. Y por último, Buizel. -La última, la Pokeball de la derecha, su dispositivo lanzo el holograma de un Buizel algo hiperactivo y sonriente, luego, desapareció -. Está bien, sé que es difícil elegir, así que piénsenlo bie...

-Vulpix/Buizel/Spinarak. -Dijimos al unísono Maki, Sarah y yo respectivamente -.

-Bien, creo que eso fue demasiado rápido. -Oak reía algo incrédulo y procedió a entregar las Pokeballs -. Bueno, espero que logren sus metas, recuerden que las Pokedex sonaran si hay una Pokedex cerca o si ustedes se separan y vuelven a unirse, en cuyo caso, deberán apagar el sonido manualmente. Ahora...

-¡Tu! -Sarah, de la nada apunto a Maki -. ¡Luchemos ahora!

-No. -Dijo mirando su Pokedex -.

-¡Cobarde!

-Te voy a ganar aun con un Pokemon que no conozco aun, ¿Cuál es la diferencia? -Dijo soberbio -.

-Vamos Maki, ve y diviértete. -Aconseje -.

-Son unos pesados. -Maki finalmente salió afuera esperando a Sarah -.

Ambos se distanciaron varios metros, sería una batalla de dos contra dos. Había visto que Maki perdería por algún tipo de energía extraña dentro de esa joven, desde que la vi sentí que esa niña podía ver mi interior sin siquiera tener que conocerme, esa niña tiene un poder bastante grande que no puedo descifrar.

-¡Vamos Chin chi! -Sarah lanzo su Pokeball liberando a un pequeño Chinchou -.

-Hashiko, Rueda Fuego. -Maki lanzo su Pokeball y apenas al abrirse, una explosión de llamas salió junto con su Growthlite envuelto en fuego -.

El ataque de fuego casi impacta con el Pokemon agua/eléctrico, pero su enemigo era ágil. Un leve movimiento de ceja fue perceptible en Maki, como si se interesara en el enemigo pudiendo ver más de sus cualidades.

-Usa Granizo de Fuego y luego Excavar. -Hashiko lanzo varios ataques de Ascuas al cielo para luego esconderse bajo tierra -.

Las Ascuas comenzaron a unirse unas a otras generando grandes bolas de fuego cubriendo un gran rango de ataque hacia Chin chi.

-¡Usa Surf para acabar con ese débil ataque! -Ordeno Sarah -.

-Despistada...

Debajo de Chin Chi, apareció Hashiko usando Mordisco y atrapando ferozmente al Pokemon de Sarah, pronto, comenzó a usar Rueda Fuego, envolviéndose en llamas y quemando de cerca a Chin chi y por último, término con una lluvia de llamas de parte del Granizo de Fuego.

-¡Imposible! -Dijo Sarah incrédula -.

Una pantalla de humo se levantó después de la explosión de ataques combinados de Maki, esto no estaba en mi visión, se supone que Hashiko no iba a salir de bajo tierra y Chin chi, inundaría el agujero atrapando a Hashiko dentro, derrotándolo.

Aparte de la historia, creo que es algo que deberías saber: Maki y yo nos conocimos en un orfanato, tanto el como yo fuimos abandonados al nacer y crecimos ahí juntos. Siempre tuve la habilidad de ver el futuro y jamás me interese por la gente, puesto que podía ver sus intenciones así que no tenía mucho que hacer. Un día, vi a Maki en el patio del orfanato y la puerta estaba abierta, Maki se sentó en las bancas mientras que los demás niños jugaban al balón. En un descuido, los niños perdieron el balón por encima de la reja y Maki fue a buscar la pelota. Aquí viene lo raro, según mi visión, Maki seria aplastado por unas barras de acero de una construcción cercana la cual perdió el control de una de sus máquinas arrojando esas barras a la calle. Pero me sorprendí, al ver que Maki evadió las barras de acero, sobreviviendo y evitando mi visión.

Estaba anonadado, nunca nadie pudo evitar una predicción mía a excepción de mi hermana, Yuika. Fue entonces cuando me fije que era especial, es a lo que yo llamo "no nato" o no nacido, puesto que no nacieron bajo las cadenas del destino. Pero había un alto precio, el destino buscaría la forma de eliminar a estos seres y solo algunos tienen permiso para evitar el cruel destino, decidí proteger a Maki y a Yuika, puesto que alguien que se salva de una muerte dictada por el destino, está destinada a morir por este algún día.

Cuando Maki fue adoptado por los Douraji, a mí me adoptaron junto con Yuika los Nakaede, la familia al servicio de los Douraji, Maki debió interferir en ello. Desde entonces, le sirvo como su guardián, su empleado y su mejor amigo. (Aunque me encanta hacerle la vida imposible).

Actualmente:

Freya:

Kige reía maquiavélicamente mientras lo miraba de manera rara.

-Entonces, Maki puede evitar el destino...

-Sí, me interese en ello y decidí seguirlo, después de todo estaba aburrido. -Dijo Kige bostezando -. Bien proseguiré, ahora viene lo importante...

-¡Cuenta, cuenta! -Le dije -.

-¡Claro! -Sonrió Kige -. ¡Después de comer, estoy muerto de hambre!

-¡¿Que?! ¡Eso no es justo maldito! -Dije enfadada -.

-¡Eres tan molestable! -Dijo con una cara de satisfacción -.

Tendría que esperar a que Kige se satisficiera para poder conocer el secreto tras la actitud de Maki, si era necesario, debería esperar al imbécil a que termine de comer... ahora que lo medito, creo que también estoy hambrienta...