AVISO: Los personajes de Pokemon le pertenecen a Gamer Freak
Estimados, esta vez tampoco dire mucho, solo algunas cosas para este capitulo algo especial
1- La historia que relata Kige contiene mas informacion de loque sabe, la informacion adicional es para ustedes, Freya no esta escuchando algunos detalles que obviamente, Kige no conoce pero que si se cuenta, teniendo en mente eso, pueden prosegui.
2-Es solo para entender una cosa del final de este capitulo, lean sobre la historia de la famosa cancion llamada Gloomy Sunday, con eso, estan listos para leer el capitulo
ENJOY:::
CAPITULO X: Por la razón o la fuerza…
Freya:
Estómago lleno, corazón contento. Terminamos de comer después de que Kige se dignó a darme algo de las provisiones que traíamos. Maki aun dormía plácidamente mientras nosotros seguíamos con lo de la historia siendo iluminados y por la luz de la fogata.
Kige terminaba de comer su ración, se relamía los dedos una y otra vez, desquiciándome al hacerme esperar un poco más por escuchar la estúpida historia.
-Bien, ya te deje esperar mucho. -Dijo poniéndose serio -. En donde me quede... ¡Ah si! Luego de ser atacados por una manada de Mamotswine...
-¡Eso no era lo que ibas contando imbécil!
-Ah cierto, que gruñona eres por dios. -Kige rodo sus ojos mientras una sonrisa burlona se dibujaba en sus labios -.
-Por el amor de Arceus, sigue con la historia... -Dije ya rendida -.
-Ok... entonces, después de lo que te conté…
Hace seis años:
La combinación de Hashiko había logrado lastimar a Chinchou, pero aun seguía apenas en pie. La mirada de Maki lo decía todo, terminaría la batalla en un simple ataque, uno certero y rápido para no fallar.
-¡Ataque Rápido! -Ordeno Maki -.
-¡Chin chi, usa Chispa! -El Pokemon pez linterna se envolvió en electricidad -.
Hashiko, se aproximaba rápidamente, pero Chin chi tenía su cuerpo cubierto de grandes cantidades de electricidad.
El resultado fue que, Hashiko logro darle al cuerpo de Chin chi, pero resulto electrocutado por la Chispa de su enemigo y además como plus, lo dejo paralizado. Sarah se mantenía firme con una mirada decidida hacia Maki, quien mantenía su ceño fruncido mientras vigilaba su campo de batalla.
-Regresa Hashiko. -Dijo Maki devolviendo a su Growthlite -. ¿En serio quieres seguir con la pelea?
-¡Miedo! -Pregunto Sarah de manera burlona -.
-Si, estoy temblando de miedo. -Respondió con indiferencia y sarcasmo -.
-¡Ya me tienes harta! -Dijo mientras juntaba sus manos y formaba un triángulo para ver por a través de el -. Ilumina, Corazón de Oro...
Sarah:
Soy la guardiana del poder llamado Corazón de Oro, un poder que permite poner en equilibrio el alma de los Pokemon y humanos. Sirve para liberar el corazón de oscuridad y tristeza. Mi poder viene de una antigua chaman, su nombre era, Azali, ella sirvió a una antigua tribu, pero luego fue asesinada por causas desconocidas, nunca me contaron toda la historia.
Ahora estaba frente a un tipo lleno de oscuridad y tristeza, inclusive odio a sí mismo. Preparada para usar mi poder, una vez dije las palabras para activar mi habilidad, me encontré frente a una gran puerta, de color blanca llena de cadenas negras, el alrededor era de un sitio nebuloso y gris.
-Te libero del mal. -Dije tocando las cadenas -.
En ese momento, en el cual las cadenas debieron desaparecer, ocurrió algo insólito, aparecieron aún más cadenas, entrelazándose entre sí, vueltas y vueltas de cadenas rodeaban aún más la puerta dejándola totalmente negra.
-Es... imposible, ósea, no me lo creo. -Dije impresionada -. No puede ser que alguien pueda resistir tan fervientemente al Corazón de Oro...
En eso, perdida en mis pensamientos, otras cadenas que venían desde atrás, me atraparon y me halaron fuera del lugar, volviendo a mi cuerpo.
Caí de rodillas agotada y al parecer, Maki también lo estaba. Esta persona, su aura oscura, su ser, es un peligro.
Kige:
Sarah y Maki se encontraban exhaustos, por el lado de Sarah, se encontraba choqueada y por Maki, se sentía cansado mentalmente y al parecer, tenía frio.
-¿Que...que me acabas de hacer? -Pregunto Maki -.
-¡Eso...eso debería preguntarte yo a ti, demonio! -Respondió la de cabello verde -.
Y así comenzó nuestra aventura. Sarah detestaba la sola presencia de Maki y vice versa. Mientras que yo me sentía a gusto dentro de la discordia del grupo. Pasaron muchas cosas mientras estuvimos juntos, como por ejemplo, Maki gano el título del campeón de Johto, ya que quedo en segundo lugar de la Liga Pokemon, completamos la Pokedex, viajamos por muchos lugares hasta que al fin, la relación entre Maki y Sarah parecía mejorar en algo.
Al menos ya no se sentía ese odio que permaneció al principio y poco a poco fue deshaciéndose.
Entonces, comenzó la misión que arruino la vida de Maki.
Una reunión de Pokedex Holder, los de Kanto y Johto, nos reunimos en el Laboratorio del Profesor Oak, en pueblo Paleta. Red, Gren, Blue y Yellow permanecían hablando animadamente con Gold, Silver y Crystal. Nosotros por otra parte, nos encontrábamos separados del otro grupo esperando a que el profesor Oak apareciese.
-Disculpen la demora, chicos. -Dijo Samuel Oak -. Estaba atendiendo un problema, tiene relación con lo que les quería decir.
-Díganos profesor, ¿Es el Team Rocket de nuevo? -Pregunto Red -.
-No, es otra cosa. -Dijo Oak lanzando un informe a la mesa, este tenía bastantes cosas escritas y por sobre todo fotografías adjuntas a el -. Una organización distinta.
-Vaya... -Red tomo los papeles no entendiendo muy bien el informe -. Emmm, ¿Alguien me lo explica?
-Dame eso. -Dijo Maki quitándole el informe de las manos -. Hmmm, ya veo... citando esto, "Actividad desconocida en zona E-4, D-1 y U-7, robo de Pokemon, especies raras de metal..." ¿Adamantina? me pregunto... Bueno prosigo, "Ataques a pueblos alejados... ¡¿Asesinatos?!" -Maki enarco una de sus cejas mientras que los demás, se horrorizaban por la noticia -. "Usos de armas de fuego, gases químicos entre otros productos. Soldados de armadura blanca, con un símbolo aun sin reconocer en su espalda." Bien, explico, en cuanto a las zonas E-4, D-1 y U-7, se refieren a pueblos que tienen arquitecturas antiguas cerca, E-4 si n mal recuerdo es Ciudad Azalea, D-1 es Arrecipolis y U-7 es Isla Canela, esta última debo sospechar que fue para tomar control de las Islas Espuma. -Decía Maki -. Asesinatos, esto hasta para el Team Rocket no es común.
-¿Que propones hacer? -Pregunte curioso -.
-Esperen, no recuerdo que te hayamos puesto de líder, Makisotu. -Dijo Silver -.
-Tampoco recuerdo haberlo pedido. -Respondió Maki mirando el informe -. Solo sugiero que mi equipo puede infiltrarse en esta organización y atacar desde adentro.
-No lo sé, parecen algo inexpertos en el tema. -Cuestiono Green -.
-Nah, Maki es bastante habilidoso, lo pude ver cuando luchamos en la Liga Pokemon. -Apoyo Red -. Pero que vayan ustedes solos es bastante...
-Desde un punto de vista estratégico, mientras menos personas se infiltren, menos son las posibilidades de ser descubiertos, Sarah y yo buscaremos como entrar y Kige será intermediario entre nosotros y ustedes. -Explicaba Maki -. No debería ser difícil si descubrimos donde pueden estar ocultándose.
-Me parece que es la opción más sensata. -Murmuro Oak de modo pensativo -. Bien, entonces está decidido, Maki, Kige y Sarah se encargaran de infiltrarse en esta organización, por el momento ustedes, esperen la información del equipo de Maki. -Esas fueron las palabras del profesor Oak antes de partir en nuestra misión -.
Usando contactos de la familia Douraji y a algunos informantes de los Nakaede, logramos dar con el escondite subterráneo de la organización, al parecer reclutaban jóvenes de orfanatos o reclusorios juveniles, por lo que inscribir a Sara y Maki dentro de uno no fue difícil, luego fue cuestión de tiempo para que todo comenzara. Maki y Sarah ya estaban infiltrados dentro de las instalaciones para poder investigar al no conocido aun, Team Shadow.
Yo siempre tenía que vigilar todo desde afuera, como dijo Maki, yo era la conexión de Pokedex Holders y Maki. Hice una base secreta en un árbol donde me instale para poder vigilar, vivía de frutas del bosque de las cercanías y estaba atento a mensajes de Maki.
Nos contactábamos por mensajes de teléfono, estos tenían instalados unos dispositivos que hacían que las señales no fueran intervenidas, por lo que podíamos hablar normalmente.
Sarah:
Estábamos dentro, conseguir información, ese era nuestro objetivo, pero al parecer...
-¡Jajaja, vaya que eres gracioso Maki! -Reía un recluta -.
-¡Jajaja, ese chiste estuvo muy bueno! -Siguió otro al lado de Maki -.
-Ese es antiguo, jaja, bueno aquí va otro. -Maki sonreía y actuaba de manera diferente que cuando estaba con nosotros, por alguna razón, me molestaba que hiciese eso -. Oh, esperen, tengo cosas que hacer, luego nos vemos en el entrenamiento.
-¡Adiós Maki! -Dijeron los chicos antes de irse -.
-¿Que rayos fue eso? -Pregunte -.
-Eso, fue el peor trabajo del mundo, fingir. -Dijo volviendo a su mueca de molestia usual -. Si queremos información quizás deberíamos actuar así.
-Tu... alguna vez sonríes... ¿cierto?
-¿Como? -Pregunto Maki algo distraído -.
-Nada, nada, no me tomes en cuenta. -Dije sonriéndole -.
Hace un tiempo que me llevaba mejor con Maki y de hecho, sentía que me gustaba, no tenía la valentía de decírselo, por lo que seguía actuando normal. Había pasado tiempo de que descubrí porque mi Corazón de Oro no funcionaba en Maki.
Una noche, en un sueño, vi una revelación, casi como un relato. Hace mucho tiempo, un brujo llamado Valak Grandier, fue quemado por hacer uso de la magia negra contra habitantes del pueblo donde vivía. Este tipo dejo un hijo, el cual compartía la misma particularidad mágica de su padre. Con el tiempo, ese linaje mágico llego a Maki, aunque bastante diluido, solo veo que tiene resistencia a las cualidades mágicas. Pero me alegra, siento que sin mi poder, he logrado abrir un poco más el corazón de Maki de una manera, muy significativa para mí.
-Ya serán dos meses que estamos dentro del Team Shadow. -Dijo Maki -. Informare a Kige en cuanto pueda.
-De acuerdo, me adelantare al entrenamiento. -Dije alejándome de el -.
Llegue al gimnasio, donde habían muchos reclutas entrenando, me puse a correr para calentar un poco antes de comenzar con los ejercicios y para cuando termine, Maki ya estaba ahí.
-Bien, ustedes serán los primeros en hacer un sparring para enseñarles a los demás como se pelea de verdad. -Dijo un tipo de gabardina negra con el numero uno estampado en el -. Bien, recuerden, el primero que logre hacer rendir o noquear a su enemigo, ganara. Pueden empezar.
Maki le tocaba luchar con un tipo considerablemente más grande que él, este tipo se lanzó contra Maki, preparado para aplastarle con toda su fuerza. De manera casi felina, Maki desvió ambos brazos de su enemigo, se giró sobre si después de tomar el cuello de la playera de su contrincante y con gran fuerza, lo lanzo hacia adelante, estampándolo en el suelo, rápidamente se lanzó sobre él, colocando su rodilla presionando el cuello mientras sostenía los brazos amenazantes de su contrincante.
-Creo que ya has ganado Makisotu. -Dijo Klein tocando el hombro de Maki -.
-Muchas gracias señor. -Dijo sonriente Maki -.
-Enserio, no sé por qué me molesta esa sonrisa. -Pensó Sarah -.
Después de esa clase, nos fuimos caminando juntos de ahí, él dijo que intentaría sacar más información y que descansaría más tarde, yo le dije que lo vería después que iba a ducharme.
En mi habitación, lance todas mis ropas al suelo y me metí a la ducha para darme un buen baño, pase casi una hora ahí relajándome en aquella ducha, dejando que el agua se llevara mi estrés. Una vez lista, me seque lo más que pude, peine mi pelo hacia atrás y salí.
En el momento que salí, escuche el sonido electrónico que hace mi puerta al abrirse. Habían cinco tipos, con miradas maliciosas mirándome... Estaba petrificada, retrocedí un paso y comenzaron a abalanzarse sobre mí.
-¡Suéltenme! -Grite con todas mis fuerzas -.
-¡Tápale la boca! -Dijo un tipo de cabello rubio a uno de cabello negro -.
Este obedeció y me puso una mordaza en la boca mientras otro cerraba la puerta. Todos me miraban con sonrisas tenebrosas y yo la verdad, no entendía nada.
-Vaya, el capitán Edan tenía mucho interés en que matásemos a esta chica. -Dijo el de cabello rubio -.
-Sí, que lastima que tengamos que matarla, está bien buena. -Dijo uno, acercándose de manera lasciva -. Oye... y si... ¿Nos divertimos antes de terminar el trabajo?
-Hmmm. -Pensaban todos -.
-¿Qué hay de Maki? Nos ordenaron asesinarle también. -Dijo uno de los jóvenes -.
Nos habían descubierto y Maki peligraba, más aun, yo no podía hacer nada y estaba aterrada.
-David se está encargando de eso, tú no te preocupes. -Dijo el rubio volviendo su mirada hacia mí -. Está bien, divirtámonos con ella antes de matarla.
-¡…! -Me quite la mordaza como pude -. ¡No lo hagan! -Grite nuevamente -.
-No te preocupes, puedes gritar, jadear y gemir todo lo que quieras, puta. -El rubio terrorífico, comenzó a tocarme de manera lasciva -.
-¡Nooo, aléjate! -Gritaba -.
-No hay nadie cerca que pueda ayudarte, así que será mejor que te portes bien. -Dijo uno que tocaba mis pechos agresivamente -.
-¡NO, NO! -Grite, pero en ese momento, algo salió de mi boca, algo que ni yo me espere hacer -. ¡Ayúdame, Maki!
En ese momento, la puerta se abrió.
-Llegas justo a tiempo David... ¡¿David?!
-Así que, éramos amigos, ¿Cierto? -Alguien, sostenía al tal David del rostro, apretado de manera colosal, este ya casi ni se movía, mire quien lo sostenía y para mi sorpresa, era Maki, con una sonrisa aterradora -. Díganme, amigos míos, ¿De quién fue la brillante idea de usar a David para matarme?
-¡S-se supone que David era más fuerte que tú! -Dijo el rubio -.
-A eso. -Marco aún más su sonrisa falsa -. Los engañe.
-Eres... ¡Un cabron!
-Sí, soy un cabron... -Su sonrisa falsa y aterradora, se transformó en un rostro frio y lleno de enojo, sus ojos casi brillaban en un rojo sangriento en busca de satisfacer su ira -. Pero ustedes son mucho peor que yo...
Sin previo aviso, estrello la cabeza de David en la pared, para luego dejarlo caer, al parecer no fue tan fuerte para matarle. Dos tipos que me tenía atrapada, salieron a encontrarse con Maki, rápidamente, a uno lo tomo por el brazo, dando un golpe en el medio de este para quebrárselo de una manera grotesca, al otro le dio un golpe en la quijada con su palma, un sonido sordo indico que esta también se había roto y acto seguido, ambos fueron enviados al suelo por Maki.
-¡Trevor, Francis! -Grito el de cabello negro -.
Este salto hacia Maki, pero rápidamente y de una patada, fue enviado a estrellarse con la muralla, suficientemente fuerte como para hacer pequeñas grietas en ella. Sin esperar otro ataque, se adelantó a otro que se escondía tras de mí, a ese, le rompió la pierna sin vacilar y lo lanzo como a todos, al suelo.
Ya solo quedaba el de cabello rubio. Este estaba muerto del miedo y solo intento hablar, pero Maki se apresuró y lo tomo por el cuello, apretándole fuertemente sin soltarle. Poco a poco, el tipo iba arrodillándose ante Maki.
-Vaya, que frágil... -Susurro Maki -.
-P...per...don... -Suplico a Maki para que le soltara -.
-Perdón... Sí, creo que eso lo soluciona, ¿cierto, Sarah? -Maki me miro seriamente y yo... estaba asustada para responder -. Mírala, mira como la dejaste maldito animal. -Maki se acercó al tipo con una mirada casi loca, una sonrisa maniaca se le marco en su rostro -. A todos les rompí al menos un hueso, a ti te romperé el cuello...
En eso, Maki comienza a levantarlo, hasta dejar sus pies si no tocar el suelo, el rostro de aquel chico reflejaba un miedo a morir increíble, sus ojos se tornaban rojos debido a la falta de aire, ya ni tenia fuerzas para tratar de soltarse y Maki tenía esa sonrisa loca...
-¡Detente! -Dije corriendo a él y abrazándolo... abrace a Maki fuertemente despertándolo de su locura -. No es necesario matarle... ¡No seas como ellos!
-Sarah... -Murmuro antes de soltar al tipo, quien cayo inconsciente -. ¿Estás bien? -Dijo tomándome por los hombros -.
-Si... Aun me tiemblan las piernas y no creo poder levantarme... o lo que es peor, estoy desnuda. -Dije sonrojada -.
-¡Ah, cierto emmm! -Maki se volteo algo avergonzado, para luego recoger la toalla que me fue arrebatada -. T-toma...
-Maki... ¿Qué haremos con ellos? -Pregunte -.
-... David, me dijo que, Edan, uno de los seis grandes del Team Shadow, sabía algo de nosotros y que quería eliminarnos. -Respondió Maki -. Los encerraremos aquí, toma tus cosas y nos vamos a mi cuarto, de ahí esperaremos a la mañana y nos largamos.
-Bien... pero deja vestirme... -Dije sonrojada -.
-¡Claro, claro! -Dijo mirando a una pared -.
Termine de vestirme, atamos a los tipos, los amordazamos y los encerramos en el baño, con llave. Tome mis cosas y mis Pokemon, salimos de mi habitación sin que nadie nos viera y entramos en el cuarto de Maki. Maki aviso a Kige sobre las sospechas que tenían sobre ellos y asi poder usar un plan de escape.
-Kige nos ayudara mañana, solo debemos llegar al bosque. -Dijo Maki -. ¿Estás bien?
-Sí, ya no me tiemblan las piernas... muchas gracias. -Dije sonriente -.
-Me alegro, perdón por llegar tarde. -Dijo sentándose en la cama, mientras se quitaba su abrigo -.
-Llegaste justo a tiempo, me salvaste y ¡¿Qué demonios te sucedió ahí?! -Dije apuntando a un costado del abdomen de Maki -.
-Digamos que... David no era tan lerdo como presumí. -Maki tenía una puñalada, la cual no sangro mucho, pero si parecía algo profunda -. Me descuide.
-Déjame curarte. -Fui al baño a por el botiquín de primeros auxilios, salí de ahí y comencé por sacar gasas y desinfectante -. Pudo haberte matado.
-Estaba preocupado por lo que te podrían hacer. -Dijo con culpabilidad -. Te metí en esto y... casi te hacen algo horrible...
-Pero me salvaste y eso es lo que cuenta. -Sonreí mientras limpiaba su herida -.
-No se... -En ese momento, Maki me tomo por los hombros y me miro ocultando sus ojos tras su cabello -. Que hubiese hecho si te hubiese perdido.
-Maki...
Nos miramos unos segundos, la estática del silencio se hizo presente, mientras poco a poco nuestros labios se iban acercando. Sentía la respiración agitada de Maki sobre mi rostro, puesto que, estaba aún más nervioso que yo. Finalmente, nuestros labios se unieron, en un beso profundo y pasional. Así fue como pase mi primera vez... con el chico del que me enamore.
Maki:
Es como un sueño... aún recuerdo el olor de su cabello suelto, desparramado en la cama, las sabanas cubriendo suavemente su cuerpo desnudo, con delicadeza y hermosura. Como, poco a poco, los rayos de sol obligaban a sus ojos flojos a abrirse. Corrijo, este recuerdo, no es un sueño, es más... una pesadilla, una que me atormenta cada día des pues de lo ocurrido...
Kige:
Después de lo que ocurrió entre ellos, se dirigieron por los túneles a la salida de emergencia. Yo los esperaba en el bosque más cercano al lugar, lamentablemente, no fui lo suficientemente rápido para llegar a tiempo.
Maki y Sarah corrían a paso seguro, con todos los datos, pertenencias y entre otras cosas que podrían ser útiles contra el Team Shadow.
-Ya estamos cerca del punto de encuentro, apresurémonos. -Aviso Maki -.
-Claro, ya falta poco. -Se animó Sarah, muy feliz -.
Cuando pensaban que habían escapado, cayeron en la emboscada del enemigo. Decenas de soldados del Team Shadow rodeándoles. Todos preparados para derribarlos e impedir que escapasen con la información que habían recabado, sus esfuerzos por no ser descubiertos... Edan sabía todo desde el principio.
-¡Los tenemos rodeados! -Grito un soldado -.
-Vaya, no me digas... -Dijo Maki mientras barría el lugar con su mirada -. Sarah, escúchame, los distraeré mientras tú huyes al bosque a encontrarte con Kige.
-Pero...
-Son débiles, podre con todos ellos. -Maki tomo una Pokeball y la dejo en manos de Sarah -. Hashiko te protegerá, ¿Oíste Hashiko? -El Growthlite afirmo con su cabeza, se pudo ver a través de la transparencia roja de la Pokeball -. Ahora vete.
-Pero Maki...
-¡Vete! -Dijo lanzándose contra los soldados -.
Sarah aprovecho para escabullirse de los soldados ante la distracción creada por Maki. La de cabellos verdes, no sabía que, el acto heroico de Maki fue un gran error.
Sarah corría por el bosque, desesperada por encontrarse conmigo, sostenía fuertemente la Pokeball de Maki, la cual contenía a su fiel amigo, Hashiko. Los sentimientos de Sarah por Maki comenzaban a fluir dentro de su cabeza y comenzaba a pensar en regresar a por el... Se debatía entre su palabra o sus sentimientos y como era de esperarse, sus sentimientos ganaron.
-Hashiko... ¡Ayudemos a Maki! -El Pokemon asintió moviendo su cola -.
Sara se giró para regresar, pero apenas lo hizo, vio a alguien impidiendo su paso.
-Tú, ¿Sarah Astrid, cierto? -Pregunto el tipo de cabello purpura claro, ojos verdes agua, piel normal, cicatrices por todas partes de su rostro y un cigarrillo recién encendido en su boca -.
-Eres... el general número cuatro... Edan Bathymor... -Murmuro Sarah, audible para Edan -.
-Responde insolente. -Con un movimiento de su mano, desde sus espaldas, salió un Magneton lanzando un rayo eléctrico que roso a Sara por la mejilla, dejándole una cortada -. Espada relámpago, mis Magnetons están entrenados para moldear la corriente eléctrica, en este caso, puede transformarla fácilmente en una espada filosa... -Con un chasqueo de dedos, salieron dos más de bajo tierra, como si los hubiese tenido ahí por mucho tiempo -.
-El general más sádico de todos... -Pensó Sarah nerviosa -. Soy Sarah Astrid...
-La usuaria del famoso Corazón de Oro. -Dijo Edan -. Puedes usar eso conmigo, ¿Cierto?
-Debería ser capaz...
-Te reto a que intentes usar tu poder exitosamente contra mí. -Dijo sonriendo de manera sádica -.
Junto sus manos de manera temblorosa, en su mente sabía que Maki llegaría a salvarla.
-Ilumina, Corazón de Oro...
En ese momento, Sarah sintió un terror inmenso, inigualable. Cayó rendida al suelo, abrazándose ella misma tratando de no temblar más. Por lo que tomo la Pokeball de Hashiko y lo libero.
-¡No es como a Maki, tú no tienes cura, TU ERES UN MONSTRUO! -Grito con mucho miedo en su voz -.
-Con esa voz temblorosa no creo que me llegues a intimidar. -Sonrió Edan -. Ya, fríanla junto al cachorro...
En eso, los Magnetons comenzaron a girar por encima de Sarah, generando un anillo eléctrico entre ellos. Muchas chispas comenzaban a salir, mientras que una esfera de electricidad concentrada se generaba al medio del círculo.
Maki terminaba de luchar con los soldados, solo quedaban dos nada más.
-¡Kurama, Giga Prominencia! -El Ninetales de Maki, comenzó a lanzar fuego de su hocico, el cual comenzaba a ser controlado por los ataques psíquicos de Kurama, logrando envolver a dos soldados con fuego, estos quedaron atrapados entre aros de fuego -. ¡Ataque Ala, Dex! -El Fearow de Maki golpeo a ambos sacándolos de las llamas y dejándolos noqueados -.
Maki cayo de rodilla, cansado, había logrado derrotarlos a todos. Solo debía avanzar hacia Sarah, pero sus heridas no lo dejaban moverse a gusto.
-Solo un pequeño descanso... -Dijo Maki a punto de cerrar sus ojos, cansado por la batalla -.
En eso, un gran relámpago se pudo ver desde el bosque, el relámpago fue tan feroz que logro mandar a volar árboles, rocas y demás. Maki abrió los ojos impactado, a la vez que asustado.
-S-Sarah... -Susurro -. ¡SARAH! -Sin importarle sus heridas, se levantó como pudo y comenzó a correr hacia el lugar -. ¡Sarah se fue por ahí! ¡¿Dónde carajos estas Kige?!
Cada paso que Maki daba, cada segundo que pasaba, cada pensamiento que pensaba, duraba años, dándole tiempo para horrorizarse con lo que su propia mente pensaba, demasiadas imágenes por su cabeza lo enloquecían. Se abofeteo un par de veces y siguió corriendo algo más despejado...
Estaba cerca del lugar, cansado y agotado seguía, evitando desmayarse en el camino. Jadeaba el nombre de Sarah, desesperado por saber que podría pasar, hasta que al fin, tras pasar por un árbol, pudo verle la espalda. Una sonrisa de satisfacción se marcó en su rostro.
-Qué bueno que estas bien Sa...
Sus palabras fueron ahogadas por el sonido de la Espada Relámpago, atravesándole el pecho a Sarah. Los ojos de Maki se abrieron más de lo que deberían, marcando sus facciones de terror, desesperación y sorpresa. Sarah no articulaba palabra, puesto que su boca estaba repleta de sangre, ahogándose de esa misma, como si de un trapo se tratase, comenzó a caer poco a poco, de rodillas hasta que Edan quito la espada, generada por un Magneton. Sarah terminaba de caer si no fuera porque un desesperado Maki, la atrapo antes de caer al suelo.
-¡Sarah, Sarah! -Gritaba mientras la agitaba de manera brusca -.
-Ma...ki... -Sarah levanto su mano para acariciar la mejilla de Maki, por la cual corrían torrentes de lágrimas, las cuales caían al rostro de la de cabellos verdes -.
-¡Estarás bien, no te preocupes, todo va a estar bien...Oh por Arceus! -Maki desesperado veía como la sangre salía a borbotones del cuerpo de Sarah -. ¡Esto no puede estar sucediendo, Sarah!
-Ma...ki... -Repitió enarcando una sonrisa cariñosa, amable y cansada -. Te amo...
La mano de Sarah, la cual acariciaba la mejilla de su amado, cayó lentamente al suelo y poco a poco, sus ojos se apagaban al igual que su respiración.
-Sarah... -Dijo agitándola un poco -. Vamos Sarah, no bromees. -Dijo sonriendo de manera desesperada, como si ya no razonara, pero luego, su sonrisa se transformó en terror -. ¡Vamos Sarah, no me dejes, no te duermas, despierta!
Pero nada sucedió, Sarah tenía su piel pálida, helada. Las lágrimas de Maki seguían cayendo al rostro de Sarah con más frecuencia, mientras el de cabello negro aún no se lo podía creer, sus recuerdos viajaban a través de su cerebro, perforando su cordura como miles de agujas a velocidad del sonido.
Una gota cayó sobre la tierra, el cielo comenzaba a nublarse con nubes negras cargadas de agua. Pronto, más gotas comenzaron a aterrizar hasta que por fin, una lluvia se hizo presente, ambientando el lugar de dolor y cubriendo los gritos de dolor de Maki.
-Sarah... -Dijo apretando los dientes -.¡AAAAAAAAAAAAAAAH!
Gritaba con desesperación al cielo, como si su mismo corazón estuviese siendo arrancado de cuajo, sin anestesia ni aviso. Su ser estaba vacío, hueco por dentro y sin una mente racional. Pronto, su mirada se detuvo en un punto perdido en el suelo.
-Bueno, ya basta de escenas dramáticas. -Dijo Edan -. Si tanto te duele, te enviare con ella. -Edan se acercaba al paralizado Maki -. Sera fácil, cortare tu cabeza así no sufrirás, deberías darme las gracias. -Cada vez más cerca -. Reconocí a Sarah Astrid como la famosa descendiente de la Chaman, Azali, me sorprende que nadie más lo notase, pero por eso mismo no se lo dije a nadie, así ganaría mi puesto como el número cinco, matando a la Chaman del siglo presente. -Casi tocando a Maki -. Oye, mírame cuando te hablo. -Dijo atentando a tocar el hombro de Maki -.
Edan no reacciono, cuando vio su brazo volar enfrente de él, separado de su cuerpo, no reacciono por que el tiempo que tuvo para hacerlo, no fue mucho después de que su brazo izquierdo volara igualmente. Edan aulló de dolor finalmente, cayendo al suelo, retorciéndose en una balada de horror sangriento. Maki cerró los ojos de Sarah, la dejo delicadamente en el suelo y se levantó, cuando se giró, las pupilas de Maki estaban muy contraídas, los dientes apretados con una mueca de rabia, ira asesina y por sobre todo, el signo de un animal sin razón.
-¡¿COMO?! -Edan se preguntaba como cortó sus brazos, pero eso fue respondido al ver una Pokeball en la mano de Maki -. ¡Ese...!
-¡CALLATE!
Una patada rompió los dientes de Edan, haciendo chillar aún más. El Pokemon que corto a Edan, fue el Bagon de Sarah, Flare. Edan intentaba alejarse, pero Maki estampo una patada en su viento, haciéndolo escupir sangre una vez más.
-¡No me hagas daño! -Suplico Edan -.
Presente:
-Cof cof... -Tosí un poco -. Creo que ya sabes que pudo suceder.
-Pues no. -Dijo Freya -.
-Ah bueno te digo.
-¡Espera no es necesario!
-¡Pero claro que si boba!
-¡Enserio, no quiero saberlo!...
-Que aguafiestas, en fin... Esa fue la primera vez que Maki asesino a alguien. -Dijo Kige -. Luego de eso, llegue yo, aun no tenía mis habilidades premonitorias desarrolladas y no pude llegar a tiempo. Con Maki entregamos nuestras Pokedex y nuestros títulos, hasta que hubiésemos terminado la misión que le costó la vida a Sarah. Desde que Sarah murió, Maki no fue el mismo de nuevo y al parecer, su fantasma le atormenta aun.
-No tenía idea... -Freya cerró los ojos, conteniendo lagrimas con mucho esfuerzo -.
-Por eso, Maki mato a Mirror, por eso es tan frio, por eso no quiere relacionarse con alguien a quien teme perder, porque cada vez que lo intenta, el recuerdo de la muerte de Sarah le ataca. -Explico Kige -. Bueno, esa es la historia de Maki.
-Gracias, Kige. -Dijo ella sonriendo de medio lado -. Una cosa más... mencionaste a un Growthlite, Hashiko.
-El murió protegiendo a Sarah... -Me gire para tomar la cubeta de agua -. Apagare el fuego.
-Maki... perdió mucho hace seis años... -Dijo dolida Freya -.
Freya:
Kige apago la fogata y se fue a dormir. Estaba cansada y con muchos pensamientos en mi cabeza. Me sentía culpable, había decidido pedir perdón a Maki, apenas lo viese a primera hora. Prometido eso, me fui a dormir para poder seguir con el camino más adelante, ya que nos esperaba un largo día.
Maki:
Abrí los ojos lentamente, un bostezo salió de mi boca seguido del impulso de estirarme para desperezarme de mi largo sueño. Masajee mis ojos un poco para poder acostumbrarme a la luz, que poco a poco aumentaba. Mire a mi alrededor y ahí estaban Kige y Freya.
-Quizás exagere con mi comportamiento. -Dije revolviendo mi cabello -. Bien creo que es hora de despertar. ¡Oigan, ya es de día, levántense!
Dicho esto, Kige comenzó a levantarse, abrir sus ojos, bostezar y estirarse. Estiro los cachetes de sus mejillas, para luego soltarlas, sacudió su cabeza un poco y comenzó a sonreír.
-Buenos dias muchachón. -Dijo Kige sobando su nuca -. Soñé que miles de personas eran atrapadas en un juego y... Oh espera, eso sí paso.
-... -Una mirada incrédula, eso tenía mi rostro -. Freya, despierta.
-Mhn... -Freya comenzó a despertarse -.
Como si su rostro pesase una tonelada, comenzó a levantarse, mirando hacia abajo tratando de hacer un esfuerzo sobrehumano en levantar su cabeza como cualquier ser humano, finalmente y con mucho esfuerzo, levanto su rostro para estirarse sobre exageradamente combinado con un gemido de placer al desperezarse. Finalmente, comenzó a ordenar su cabello desordenado o mejor dicho, "Hacer un intento en vano de ordenar su cabello".
-Jooo... no quiero cepillarme el pelo... -Dijo con gran pesar, casi con ganas de llorar -. Buenos días chicos.
-Sí, buenas... -Dije dando un suspiro -. Vamos, debemos empacar todo esto y partir. Ya estamos muy cerca.
-Como ordenes muchachón. -Kige se levantó rápidamente para comenzar su labor -.
-Sí, sí. -Dijo Freya rodando los ojos -.
-Emm... Supongo que no reaccione bien ayer y estabas algo cansada, emm... Lo que intento decir es... -Dije tragando mi orgullo -. Lamento haber sido un cretino.
-... No te preocupes, yo también tuve la culpa. -Sonrió, se levantó y comenzó a ordenar -.
Nos tomó un poco más de media hora para terminar de guardar las cosas. Una vez hecho esto, nos largamos de ese lugar. Seguimos caminando por la carretera y Kige se adelantó a la ciudad Carmín para comprar más raciones. No falto mucho para que avistásemos la ciudad a lo lejos.
-Escucha... Kige me conto...
-Escuche todo anoche. -Conteste mirando al suelo -. Es casi imposible no escucharlos estando al lado, ¿No crees?
-Supongo que sí... Solo quería pedirte perdón por herir tus sentimientos. -Dijo Freya apenada -. No tenía idea de Sarah o de Hashiko...
-... Es difícil para mi hablar de eso... -Dije mirando hacia otro lado -. Después de su muerte, me lleve a sus Pokemon para cuidarlos, pude habérselos dado a su familia pero... ni siquiera tuve el valor de ir a verles.
-¿Sus Pokemon?
-Actualmente, Kurama y Dex, son míos. -Dijo mostrando las Pokeballs de sus Pokemon -. Chin chi, Flare, Spring y Drillo, eran de Sarah, desde ese día los cuido... al principio ninguno me miraba a los ojos, pero creo que al menos ahora, cooperan conmigo.
-Maki, sé que te lo han dicho, pero no fue tu culpa.
-Claro que lo fue, la deje sola, tuve que haberla protegido, no pensé estratégicamente, solo pensé en alejarla de la batalla de una buena vez. -Respondí -.
-Solo pensabas en cómo hacer que no saliese herida. -Dijo Freya tratando de no hacerme sentir mal -.
-Quizás, aun así, eso la mato.
La conversación termino con esa frase, luego de eso, silencio casi de ultratumba.
Llegamos a la ciudad, como siempre, vacía. Nos reunimos con Kige quien tenía todas las cosas necesarias para el viaje.
-Bien, subámonos al S.S. Anne, si Dante tiene algo que decirnos, será mejor que nos apresuremos. -Dije a mi grupo, el cual asintió de manera decidida -.
Caminamos al puerto, mostramos los pasajes y nos dejaron pasar.
-¿Enserio mama? -Dije viendo el nombre falso de mi pasaje -. ¿Luis Saez?
-A mí me toco Jorge Bernal. -Reía Kige -. Si claro
-¿Por qué me puso, Alejandra Torres? -Se preguntaba Freya -. Al menos no nos identificaran por los nombres.
-Sí, eso parece... -Dije guardando mi pasaje -.
Apenas llegamos, vimos que mucha gente elegante estaba en la cubierta, disfrutando de una buena bienvenida de parte del barco. Al parecer una fiesta se llevaba a cabo en aquel lugar, por lo que decidimos no integrarnos en caso de precaución.
No falto mucho para que el barco zarpara a nuestro destino.
Entramos a la zona de habitaciones, comenzábamos a buscar la nuestra, hasta que al fin después de diez minutos, encontrábamos la que nos tocaba. Entramos y luego pusimos nuestras cosas en orden para poder descansar.
-Me iré a duchar, no me espíen. -Dijo Freya tomando sus cosas al baño -.
-Claro, claro. -Respondimos Kige y yo al unísono -.
Freya entro al baño mientras yo sacaba un libro para leer, Kige comenzó a jugar con sus hilos, haciendo distintas formas entrelazándolas entre sus dedos.
No pasaron más de cinco segundos cuando comenzó a sonar una canción. Esta canción venía desde la cubierta, esta era bastante triste, me causaba un gran deseo de morir, al principio pensé que era por haber recordado mucho de Sarah... pero luego vi que Kige se sentía sofocado también, la respiración comenzaba a acortarse, hasta que vi que estaba sucediendo.
-¡Es... una especie de Hipnosis! -Dijo Kige -. ¡CHIMECO!
En eso, salió el Chimeco de las ropas de Kige y con su campana comenzó a tocar otra melodía, con la que anulaba el efecto de la primera. Pronto, los síntomas de asfixia terminaron y pudimos levantarnos.
-¡¿Que fue eso?! -Pregunte -.
-¡No lo sé, sentía que quería quitarme la vida! -Respondió Kige -.
-Está bien, calmémonos, debemos ir a la cubierta y ver lo que sucede... -Propuse -.
-Bien, pero... ¿Qué hay de la melodía?
-Según entiendo, una vez detectas que una música tiene mensajes subliminales, no tienen un efecto tan fuerte sobre ti. -Dije suponiendo -. O eso creo... la verdad aún estoy algo descolocado...
-Hay otro problema... el futuro, no lo puedo ver. -Dijo Kige sorprendido -.
-¡Están a bordo! -Dije tomando mis Pokemon -. ¡Freya, quédate aquí!
Sin esperar respuesta, corrimos a la puerta y salimos al pasillo. Corrimos desenfrenadamente hacia la cubierta, la melodía, triste y a la vez hermosa, se escuchaba cada vez más fuerte. Resistí como pude los efectos que esa melodía ejercía contra mí. Tanto yo como Kige logramos llegar a la cubierta para ver una escena terrorífica.
-Eso es... no tengan miedo... dejen que su sangre fluya... -Se escuchó una voz -.
Las personas que estaban en la cubierta, se lanzaban al agua esperando la muerte. Algunos se cortaban el cuello y las muñecas, se suicidaban de maneras distintas y de forma horrible y sin miedo.
Mire hacia un pequeño escenario que estaba situado al centro de la cubierta, se encontraba un tipo de gabardina rosada, su cabello de igual color un poco más oscuro, ojos verdes y piel pálida, la cual brillaba con una especie de maquillaje. El tipo tocaba una extraña guitarra eléctrica, la cual tenía un cable enrollado en su brazo derecho, unos ojos amarillos donde por lo general se rasgan las cuerdas.
-Ah... me encanta Gloomy Sunday... -Dijo el tipo tocando fervientemente mientras las personas seguían suicidándose alrededor de el -.
-¡Kurama, Fuego Fatuo! -Libere a Kurama el cual salió de la Pokeball lanzando sus fuegos fantasmales -.
En eso, los fuegos fueron paralizados por un campo transparente, como una esfera de agua pero de manera diferente, la cual poco a poco, desvaneció a los Fuegos Fatuos.
-¡¿Que?! -Pregunte incrédulo -.
-Llegas tarde Maki. -Era Time, el cual había detenido mi ataque -.
-Mejor me presento yo. -Dijo el de cabello rosa -. Mi nombre es Music, espero les haya agradado mi canción, Gloomy Sunday.
-¿Gloomy Sunday? -Dije aún más incrédulo -. ¡¿La canción que se dice causo una ola de suicidios masivos?!
-Sí, a diferencia de la original, la mía tiene un efecto más fuerte. -Respondió Music -. Aunque, ustedes lo resistieron.
-Bueno, era de esperarse, estos tipos no se rinden así de fácil. -Respondió Tim sonriente -.
-Yo me encargo de Time, ¿Puedes con el rosadito? -Pregunte a Kige -.
-Claro, yo lo mato. -Dijo Kige sonriendo de manera macabra -.
-No, déjalo vivo, así le sacaremos información, como es de saberse, lo puedes torturar para hacerlo hablar.
-Ay carajo, está bien. -Kige se molestó un poco, pero la idea de torturar a Music, le hizo sonreír -.
Se nos presentaba otro tipo, aún más enigmático. Music, su nombre en inglés para música y como lo demostró, su poder era de tipo sonoro. Kige debería tener cuidado si buscaba sobrevivir y yo, debía tener cuidado con los ataques temporales de Time. Es hora de saber algo más de ese gran tipo que nos tiene a todos en este gran lio.
Como quiero conocerte gran mente maestra, como quisiera tener mis manos alrededor de tu cuello y apretarlo hasta que te suenen los huesos. Pero no te preocupes, me tomare mi tiempo hasta encontrarte, por ahora, debo enfrentarme a Time.
