Capítulo 23: La espada en el cuadro
Ivy esperó a que las autoridades y los curiosos abandonaran la mansión de la anciana asesinada para entrar a investigar.
Ya habían procesado el escenario del crimen, así que no encontraría pistas sobre el asesino de la mujer, pero sí podría buscar información sobre Soul Edge.
Tardó casi todo el día en registrar la mansión al completo.
Entre los papeles de aquella mujer no había nada relacionado con la espada. Ivy no podía imaginar qué había buscado su padre allí.
Pero, cuando estaba a punto de marcharse, un cuadro le llamó la atención.
En él aparecía un hombre de unos cuarenta años, con vestimenta de pirata y sujetando una gran espada. Una espada negra y ancha con un ojo en el centro de su hoja.
Esa espada ya la había visto alguna vez en dibujos de su padre. Ahora se daba cuenta de que debía ser Soul Edge.
Ivy miró la placa que había en la parte inferior del cuadro. Normalmente, esta placa llevaría el nombre del cuadro. Pero éste no era el caso.
La placa decía: "Para Joanne Stuart, de Cervantes de León".
Ese nombre le sonaba de algo.
Creía haberlo visto entre los archivos de su padre, pero no le había dado importancia al no relacionarlo con la espada.
Ivy se apresuró a volver a su propia mansión, pero cuando salió de aquel siniestro lugar se topó con algo que no esperaba. Las autoridades estaban rodeándola.
- ¿Qué hace usted aquí? – preguntó el agente que parecía tener el mando.
- Yo... – intentó excusarse Ivy, sin éxito.
- Hay un testigo que dice que ayer vio a esta mujer hablando con la fallecida, jefe. – informó uno de los subordinados.
- Y dicen que el asesino siempre vuelve a la escena del crimen. – afirmó otro.
- Venga con nosotros. – pidió el jefe a Ivy. – Vamos a hacerle unas preguntas.
Los agentes se llevaron a Ivy, impotente.
Toda la escena era observada desde la lejanía por alguien.
Un hombre encapuchado.
