Capítulo 27: La pesadilla más real
Talim despertó empapada en sudor.
Miró a su alrededor.
Era aún de noche en el molino. Los niños seguían durmiendo.
Había tenido una pesadilla horrible. Pero lo peor de la pesadilla no era lo que ocurría en ella, sino lo real que había parecido.
En su sueño, un par de hombres entraban a la casa de una mujer buscando información sobre una espada.
Pero la mujer tenía cuentas pendientes con uno de ellos.
Lo que recordaba con más nitidez era como aquella mujer degollaba a uno de los hombres con su espada y salía corriendo, mientras el otro luchaba por librarse de unas ataduras.
Por un momento, pensó si aquello había ocurrido realmente.
Pero no podía ser. Ella era sacerdotisa, no adivina.
Decidió que sólo había sido un mal sueño provocado por el incidente del otro día y, como pudo, se volvió a dormir.
