Bueno primero que nada, a quienes estén leyendo mi historia, perdón por no haber actualizado. He pasado por unas semanas un tanto raras y no tenía mente para esto, pero por fin hoy pude escribir algo.
Espero disfruten de este nuevo capítulo. Dejen reviews para ver en que puedo mejorar. 3 Sin más aquí está.
Aclaraciones:
Letras en negritas: Pensamientos
Letras en cursiva: Para sueños, flashback...
Esto puede cambiar pero les avisaré;-) Ahora sí ¡Aquí está el cap!
-Capítulo 2-
Sakura se encontraba huyendo, corría lo más rápido que podía, sentía que de un momento a otro la atraparían. Corrió hasta lo que parecía una construcción abandonada y se escondió de su seguidor. Tenía muchos nervios, sin embargo no sabía de quién huía, sabía que era un hombre porque solo pudo ver de reojo cuando corría que tenía figura de éste, pero, de ahí en más no sabía quién era, pero lo que sí sabía era que de él emanaba un aura peligrosa, mucha para su gusto y es por esto que tenía los nervios a flor de piel mientras esperaba que no la encontrara.
De un momento a otro no escucho nada ni sintió a nadie ya por lo que pensó que ya se había ido quien la perseguía, sin embargo cuando comenzó a caminar para salir de aquella construcción alguien la agarro del hombro, ella al voltear se encontró con una figura masculina alta, era como una sombra y solo resaltaban sus ojos. Rojos. Sintió un miedo indescriptible y quiso huir pero no podía, estuvo a punto de gritar cuando…
-¡Ahhh!- Sakura despertó de su pesadilla muy asustada, tratando de controlar su respiración ya que estaba haciéndolo muy rápido. Al voltear a ver su reloj se dio cuenta que eran ya las 9:15 am, probablemente llegaría tarde a su trabajo. Lo que faltaba.
Se levantó rápido y se dio una ducha rápida para demorar lo menos posible de camino al trabajo, se cambió y salió casi corriendo de su departamento. Hoy era un día diferente, no debía llegar tarde, el día de ayer le había avisado su superiora que el día de hoy estaría presente su jefe, el jefe de la gran compañía en la que trabajaba vendría a checar que todo estuviera en orden, y no es que le afectará mucho a ella si le pusieran alguna nota mala por haber faltado el día en el que el jefe estaría presente porque era un trabajo temporal para la pelirrosa pero aun así no quería nada malo para cuando buscara su trabajo ideal tuviera referencias excelentes.
Vaya suerte tenía, le habían dicho que nunca se presentaba el jefe y ahora lo haría.
Agarro un taxi y partió al trabajo. Para su fortuna llego solamente 10 minutos tarde, se apresuró para pagarle al taxista y llegar lo antes posible a su oficina.
Para su buena o mala suerte al llegar a su área de trabajo se le notifico que aún no llegaba la persona por la cual se apresuró tanto. Sin más comenzó a hacer su trabajo como de costumbre y a esperar la hora de descanso para bajar a comer algo.
En un departamento se encontraba Madara terminando de bañarse para ir a la empresa a hacer una visita de rutina y así revisar que todo estuviera en orden. Se dio cuenta días atrás que se contrató a bastante personal nuevo por lo que le parecía necesario el ir a revisar que no hubieran diferencias ni alteraciones de ningún aspecto. Luego de estar listo tomo sus pertenencias y se disponía a irse de una vez pero una voz se lo impidió.
-Madara-kun, ¿Ya te vas? ¿Acaso no me vas a esperar?
-No.
-¡Pero Madara!
-Momo, no estabas incluida en mis planes, no tengo ninguna responsabilidad contigo.
-Madara, yo he decidido acompañarte para hacerte más grato el viaje. Pero pareces no apreciarlo.
Momo se acercó seductoramente al pelinegro, moviendo las caderas de un lado a otro para tratar de provocarlo. Se le acercó al oído y lo rozo suavemente.
-Ma da ra – kun vamos a divertirnos un rato antes de que te vayas.
El Uchiha se hizo a un lado solamente.
-No estoy para juegos hoy Momo, ya me iré, no hagas alguna estupidez mientras no estoy. Adios.
-¡Madara eres un hijo de…!
La puerta fue cerrada antes de que ella pudiera terminar su frase, y pensó que fue bueno, no sabía cómo reaccionaría el Uchiha después de decirle lo que le iba a decir.
-Uchiha… Yo sé que pronto caerás ante mí, después de todo somos tan diferentes pero a la vez tan similares.
Luego de esto Momo se fue a acostar y dormir otro rato.
Madara esperaba su auto particular, no duro mucho a que se lo trajeran y rápidamente tomo rumbo a la empresa.
Al llegar apreció que ya esperaban por él. Menos mal. Fue directo a lo que sería su oficina, que hace mucho tiempo no ocupaba, esperaba que estuviera en buenas condiciones si no se encargaría personalmente de ir a despedir al encargado de eso. Al llegar a ésta miró que estaba bien y solamente fue a sentarse en su grande escritorio.
Tenía un presentimiento, sentía algo en el aire, incluso podía estar seguro que olía algo diferente, pero se le hizo extraño y quiso olvidarlo. Le fue imposible, al parecer en cuando más cerca de la empresa estaba más sentía esto y al momento de entrar fue más fuerte. Quizás sus sentidos le estén fallando. Pero no, nunca le habían fallado hasta ahora. Pensaba que era imposible, sin embargo… ¡Claro! Estaba pensando en eso por la chica pelirrosa de ayer, ella era… no, tenía que confirmarlo, pero estaba casi seguro que era uno de ellos.
Decidió enfocarse en el trabajo, después se ocuparía de ese otro asunto.
De pronto alguien toco a su puerta.
-Pase.- Dijo él.
Entro una señora de unos 60 años, la reconocía, llevaba trabajando para la empresa ya un buen tiempo. Era su secretaria, si es que el estuviera ahí, claro. Y la encargada del área de cajera general.
-Madara-sama, vengo a presentarle a una de las nuevas empleadas, su nombre es Sakura Haruno y lleva poco tiempo aquí pero puedo asegurarle que es buena en el trabajo.
De pronto entra una pelirrosa quien al verlo abre sus ojos sorprendida de ver quien era.
-Déjenos solos a la joven Sakura y a mi.- Ordenó Madara.
-Sí señor.
La señora cerró la puerta dejando a solas a ambos.
-Soy Sakura Haruno para servirle señor Uchiha.
-Hmp, toma asiento Sakura.
-No gracias señor, debo ir a trabajar.
Con esto el pelinegro se dio cuenta que venir no había sido un desperdicio después de todo.
-He dicho que te sientes. Acata la orden.
Sakura se sintió intimidada por esto y se sentó quedando en frente del azabache.
-¿Qué puedo hacer por usted Uchiha-sama?
-¿Eres un ángel?
-¿Disculpe señor?
-Te he preguntado y te lo repetiré solo una vez más. ¿Eres un ángel?
-¿Un ángel? ¿Está usted bromeando conmigo? Señor, ayer que lo vi pensé que era una persona muy prepotente y mal educado, ahora me doy cuenta que aparte de eso también es un sin vergüenza, y no quiero ser grosera, pero tratando de coquetear a penas de conocernos y…
-¿Quién dijo que trato de coquetearte? Eres una mocosa, no tengo ningún tipo de intenciones contigo, aparte no eres del tipo de mujer que me complacería.
-¿Entonces por qué me está diciendo que si soy un ángel?- Preguntó enojada la Haruno.
-Un ángel de divinidad, para que comprendas.- Contestó irritado el Uchiha.
-No quiero ser grosera, bueno, más de lo que he sido, pero creo que usted señor se ha golpeado con algo o ha tomado algo que no lo deja pensar bien. No, no soy un ángel. ¿Acaso me ve con alas?
-Te sientes como un ángel, se siente el ambiente desagradable para mi gusto y apestas a uno de ellos y me dices que no eres uno. ¿Estás jugando conmigo? Porque Sakura, no te conviene hacerlo.- Dijo ya molesto.
-¿Es usted muy creyente y por eso me está diciendo todo esto? Uchiha-sama, no soy nada de eso, me retiraré para seguir con mi trabajo.- Con esto la pelirrosa se fue de la oficina del Uchiha dejándolo solo.
-Estoy seguro que ella es uno de ellos, pero ¿Por qué lo niega? O… ¿Será acaso que no sabe que es uno? Hmp. Será tonta si no lo sabe. Aunque… Necesito saber qué es.- Pensaba el Uchiha mientras se disponía a checar a los demás empleados.
La señora que era su secretaria entro y le dejo unos papeles para firmar. Ella se disponía a irse pero Madara la detuvo.
-A partir de ahora estaré un largo rato trabajando aquí así que por favor tome su lugar solo como la encargada de cajera general y ponga de secretaria personal a la señorita Sakura Haruno. Sé que se le hará la carga más ligera a usted y ahora necesitare a alguien muy activa, así que a partir de mañana esos lugares le corresponden a usted y a la señorita Haruno, infórmele de inmediato para que venga y conozca su horario.
-Sí Madara-sama.
Y con esto salió la señora de su despacho.
-Siento que me divertiré un rato.- El pelinegro sonrió y espero por Sakura.
Okay, aquí esta ya el capítulo numero dos, espero les haya gustado.
Para cualquier cosa, dejen algún review, me servirían mucho tbh.
Skipow : Gracias por tu consejo, traté de seguirlo en este capítulo, y déjame decirte que estaba leyendo tu historia y me ha gustado3 Creo que te deje un review pero en cuenta anónima ya que fue desde mi celular y no tengo activada mi cuenta ahí. ¡Gracias por leerme!
El próximo capitulo espero subirlo pronto.
Besos, Dilirx~
