Capítulo 45: Destinos distintos
- Así que crees que la espada es maligna... – dijo pensativo Heishiro.
Maxi y él estaban ahora sentados en una taberna junto a un puerto chino, donde ambos habían desembarcado. Estaban contándose el uno al otro sus historias.
- No lo creo. Lo sé. – afirmó Maxi. – Soul Edge es la fuente de poder de una horda de monstruos que va arrasando ciudades enteras. ¿De verdad crees que una espada así podría usarse para el bien?
- Pero...el emperador de Ming y sus hombres la usarán contra nuestro país si no la usamos nosotros contra ellos antes.
- Lo que hay que hacer no es usarla, sino destruirla. – opinó Maxi.
- ¿Y tienes alguna idea de cómo hacerlo? Ni siquiera sabemos dónde está.
- Mis hombres y yo nos dirigimos a las ruinas de un templo de la India, donde la espada fue usada para crear a Astaroth y el resto de engendros.
- Yo, con lo que he averiguado sobre el tal Siegfried, me dirijo a Alemania para investigar más sobre él. Es el último portador conocido de la espada. Quizá lo encuentre y pueda ayudarme.
- Supongo que nos separamos, entonces. – comprendió Maxi.
- Eso me temo.
Ambos se levantaron y se estrecharon la mano.
- Mucha suerte. – deseó Heishiro.
- Igualmente.
Y cada uno de ellos reunió a sus hombres para partir hacia sus distintos destinos.
