Disclaimer: Bleach y todos sus personajes pertenecen a Tite Kubo, esta historia la hago sin fines lucrativos.
SIMBOLOGÍA:
-Diálogos
"pensamientos"
*sueños*
CAPITULO 5: REENCUENTRO
¿Pero qué me pasa? ¿Por qué salí corriendo? ¿Por qué me duele el pecho de esta manera? Es como si algo me estuviera derrumbando por dentro… ¿Por qué?-se preguntaba la shinigami mientras salía de la escuela, dirigiéndose hacia los columpios del parque, pues al recobrar el sentido ya estaba ahí.
Era un hermoso atardecer, el cielo estaba despejado, la brisa tranquila; sin embargo debido a las situaciones que acababan de ocurrir no todos lo veían así, en los pasillos de la escuela y con desesperación el joven quincy trataba de encontrar a la morena, para aclarar el gran malentendido.
Rukia chan, por favor no pienses mal, sólo quiero estar contigo- se aferraba a ese pensamiento, cuando de repente algo hizo que parara en seco, dejándolo pasmado
-¡Vaya pero que lindo es! - decía emocionada Yuzu
-Porque hacen tanto escándalo sólo es un animal- mirando a su familia que bailaba de emoción
-Niisan pero que frío eres, ¡porque dices eso!
-Le toman demasiada importancia, eso es todo
-¿Es que acaso estas celoso Ichigo? - Ishhin Kurosaki se había lanzado a abrazar a su hijo siendo recibido por una patada
-No digas estupideces- metiéndose las manos a los bolsillos
Por otro lado la shinigami y el quincy sin saberlo miraban juntos el cielo, ella desde los columpios del parque, él desde la azotea de la escuela, estaba a punto de anochecer, era jueves por la tarde y no importaba porque tenían libre de clases hasta el martes, toda una semana, y al miércoles siguiente tendrían que entregar el trabajo.
El joven no podía olvidarse del tono de voz de Kya chan, como si algo muy malo le hubiera pasado, se sentía desilusionado, molesto con el mismo, pues sabía que hime chan no tenía la culpa.
Por su parte Rukia miraba el cielo oscurecerse, preguntándose, pues aún no sabía que le pasaba, decidió volver a casa, pero no diría nada de lo sucedido, ni siquiera a Ichigo. Iba camino a su casa cuando se topó con Renji.
- Hey Rukia! ¿Cómo has estado?- decía alegremente haciendo ademanes mientras se acercaba
-Renji... ¿qué haces aquí?- quería estar bien pero no podía ni aparentar, bajo la mirada
-¿qué te ocurre?- percatándose del estado de la joven, tomo con su mano la barbilla de ella obligandola a mirarlo, más sólo vio una mirada llena de melancolía, acto seguido, sin preguntar nada la abrazo.
-Renjiii...- no pudo articular más, sus mejillas se llenaron de lágrimas, no sabía porque, pero no podía detenerse, después de unos minutos se dio por vencida y correspondió el abrazo de su amigo.
Así estuvieron por varios minutos, mientras la joven se desahogaba Abarai sólo la abrazaba, pues sabía que era mejor aguardar a cualquier pregunta, no quería agrandar sus heridas. La azotea de la escuela se encontraba completamente sola, no había señal de Ishida, al menos ahí, aparecer había decidido dejar todo por hoy, pensaba que sería mejor no forzar las cosas, se detuvo en una tienda de flores compro un jazmín y una tarjeta, las dejo en la puerta de Inoue san y se marchó.
*Inoue san:
Perdóname pero no puedo corresponderte,
Agradezco tus sentimientos,
Pero mi corazón le pertenece a alguien más*
Al leer la nota un aire frío recorrió su pecho, sonrió, más tranquila, se sintió agradecida con el chico por haber sido tan sincero. Entro y cerró la puerta.
Camino a la casa de Kurosaki nuestra shinigami favorita estaba más tranquila, acompañada por el teniente del 6o escuadrón, quien la miraba con curiosidad y ternura. Ninguno decía palabra.
-Gracias... - apenas pudo articular la chica
-No es nada, te he dicho que no puedes cargar con todo tu sola- se rasco la cabeza
-...
-...
Al llegar a la residencia Kurosaki la joven lo invito a pasar, para que saludara a Ichigo, pero al cruzar la puerta un enorme y lindo conejo la estaba esperando, desde hacía varias horas, la chica sorprendida se acercó lentamente al peluche, era... Era un chappy vestido de astronauta envuelto en una hermosa y elegante bolsa transparente con pequeños brillos, y amarrado con un fino moño rojo, al fijarse mejor se percató de que en la bolsa junto a Chappy había pequeños chocolatitos de conejo, caramelos y como adorno confeti y globos de conejo ...
-Rukia chan mi tercera hija al fin llegaste!- decía casi llorando Ishhin Kurosaki mientras corría a abrazarla
-pero ¿qué?- apenas pudo reaccionar, ni siquiera había evitado el abrazo de su "padre"
-venía con esta tarjeta- el pelinaranja había bajado de su habitación al escuchar los gritos de su padre, quien aún abrazaba a Kya chan y le entrego una tarjeta a la morena.
Ella aún estaba en shock, no sabía que podría ser, estaba sacando la tarjeta del sobre cuando algo la hizo poner pálida, acababa de recordar, poco después de la fiesta de Ishida cuando iban a su casa a estudiar, había en un aparador un chappy, el mismo chappy que ahora estaba frente a ella..
"será que acaso él... Él... No, no puede ser, él esta con Inoue san, yo los vi... Pero si no fue él ¿quién?, no recuerdo que hubiera nadie cerca ese día..."
Estaba tan sumida en sus pensamientos que parecía zombie, la tarjeta estaba casi afuera pero ella no hacia ningún movimiento, incluso Ishhin la soltó, todos la miraban con extrañeza, entonces despertó y sus manos comenzaban a temblar ligeramente, su rostro mostraba asombro y miedo, se percató que todos la miraban así que tomo el chappy y su tarjeta y subió.
-permiso -fue directo a la habitación de Ichigo
-pero Kya chan no me digas que nos dejaras así- decía un desilusionado Ishhin pues esperaba que le diera una buena noticia, sin embargo no recibió respuesta
Al cerrar la puerta escucho las peleas entre Renji e Ichigo y como ya todo parecía estar normal abajo, con más calma trataba de pensar, no podía hacerlo con claridad, en su mente todo se había revuelto, se sentó en la cama y abrió la tarjeta:
"Kuchiki san:
Espero que al recibir esto tengas esa hermosa sonrisa que me encanta"
-¿pero… cómo?- busco por toda la tarjeta, no tenía nombre,
¿Cómo demonios olvido poner el nombre? ¡- se quedó mirando al muñeco un poco más, a pesar de todo sentía algo que la hacía feliz.
Así comenzó el fin de semana, la shinigami aún se preguntaba si fue Ishida quien le había mandado el enorme Chappy, pues no sabía que debía hacer.
-Tal vez se equivocó de persona, tal vez era para Inoue san- pensó, sin embargo recordó que la tarjeta decía "Kuchiki san"
Bueno pero, por que deseo tanto que sea de parte de él– una idea extraña paso por su cabeza-
Después de todo fue Ichigo quien me entrego la tarjeta, tal vez... sería posible? Pero ¿Quién diablos le dijo que? él sabe que me encanta chappy, no sería muy difícil de imaginar….
Dudó realmente Ichigo realmente le habría enviado ese regalo?, sería mejor averiguarlo de una vez, aunque... si no fuese el realmente sería bochornoso, pues ¿Qué pensaría? ¿Acaso pensaría que ella deseaba que el regalo fuera de su parte? Tenía que planear algo y rápido para preguntarle sin que tuviera que pasar penas...
-ya se- dijo golpeando la palma de su mano con un puño cerrado y salió
-Ichigo- casi choca con él, por qué demonios no se fija
-qué te pasa enana?-
-me puedes explicar ¿qué diablos hacías tu anoche con mi tarjeta? ¿Quién te autorizo a tenerla?- decía aparentemente enfadada
-no seas idiota si no la hubiera guardado ten por seguro que todos la hubieran leído- pasando por un lado de ella
Es cierto, al menos eso parecía, además había vivido ahí lo suficiente como para darse cuenta de que realmente decía la verdad, ahora estaba segura que Ichigo no fue, así que se fue a la recamara y miro su peluche, fue justo en ese momento en que le llego otra idea, se levantó de un salto, tomo ropa y se metió a bañar, estaba completamente decidida, iría a la tienda donde habían comprado ese peluche y pediría informes.
Salió de la casa sin decir más nada, y se dirigió justo a la tienda en donde vio al lindo chappy por primera vez
-Buenas Tardes ¿en qué puedo ayudarle señorita?- una joven muy amable atendió a Rukia apenas cruzo la puerta
-Buenas Tardes- bajo la mirada- disculpe yo... quería saber si aquí pueden...- dudó
-¿Si podemos decirte quien te envió algo?- dijo sonriendo la joven y buscando la mirada de Rukia
-Etto... si – se sonrojo
-vamos no te preocupes pasa casi todo el tiempo, sólo dime que regalo recibiste y cuando
Así Rukia dio la descripción completa de su regalo, mientras la empleada del lugar le platicaba muchas anécdotas extrañas que había visto.
-parece que pago con tarjeta de crédito, su nombre es...
-¿Qué estás haciendo?- parece que la gerente había llegado
-bueno yo...- se intimido, se puso nerviosa, parece que no debía dar esa clase de informes
-sabes que no debes andar diciendo a todo el que venga a preguntar
-perdone yo…
-y tú...- mirando a kya chan rudamente- si en verdad quieres saberlo lo sabrás, no tienes porque apresurar nada, él chico que te lo envió te lo dirá pronto, por algo lo hizo, no te desesperes.
-gracias- respondió tímidamente la shinigami, y se retiró, antes de que algo saliera peor. Tan cerca que había estado
Mientras pensaba un nuevo plan vio a lo lejos a alguien conocido, era Ishida Uryuu, sin embargo se veía algo extraño, se veía diferente a la persona que había visto las últimas semanas, su corazón comenzó a latir rápidamente, sus nervios estaban de punta. Tomo un poco de aire, y decidió arreglar todo, aunque, tenía miedo quería saber porque sentía eso.
-te ves triste- posándose a su lado sin mirarlo
-eh? Kuchiki san...-dijo sorprendido se detuvo y la miro, pero esta desviaba la mirada al suelo
-...
-...
- no es nada, sólo... Yo...-no sabia que hacer, era algo inesperado, pero no debía perder esta oportunidad- Kuchiki san yo, Inoue y yo no somos pareja, fue un malentendido- dijo velozmente
-... -se quedó sorprendida no esperaba escuchar eso, pero sintió un gran alivio al escucharlo- no tienes que aclarar nada...
-claro que tengo que aclararlo, porque yo...- ya lo había decidido, en este momento, le confesaría sus sentimientos.
-Kuchiki saaaaan Ishidaa kun!- gritaba desde el otro extremo Inoue san quien los había estado observando, sabía lo que ocurría, aun así lo hizo, no quería que estuvieran juntos, y menos que empezarán en sus narices, estaba siendo egoísta lo sabía y le causaba culpa, pero no pudo evitarlo, está bien si ellos querían estar juntos, pero no tan rápido, no enfrente de ella…
-...-
-...-
Ambos bajaron la mirada, suspiraron y saludaron a Inoue sin moverse, dándole a entender que no querían acercarse, apareció Tatsuki al lado de Inoue se saludaron y se la llevo.
-¿te parece que terminemos hoy la tarea?- trato de volver a lo de antes
-claro, está bien -sonrió levemente
-FIN DEL CAPITULO-
Holaaaa de nuevo espero que les esté gustando este que fue mi primer fic, que triste ya pasaron como 4 años y aún no lo acabo hahaha, pero ando de inspiración así que espero poder subirlo completo pronto :DDD
Para aquellos que no lo habían leído antes, pues mándenme sus comentarios, dudas quejas sugerencias jitomatazos, ideas inspiraciones :DD
Y para los que ya habían leído pues les agradecería que me dijeran si les gustan los pequeños casi imperceptibles de hecho, cambios que le estoy haciendo, aunque la mayoría de las cosas son correcciones de redacción xD!
Bueno la primera vez que subí este fic dije que este sería el penúltimo capítulo, pero ahora sé que no es así, ya que creo que aún hay un par de capis extra que había hecho, entonces no sé pues serán los que tengan que ser, sólo espero que es guste :DD
saluditooos
