Capítulo 57: Destinos encontrados

El encuentro con el encapuchado había herido el honor de Heishiro.

Un hombre desarmado había sido capaz de noquearlo a él, Heishiro Mitsurugi.

En toda su vida sólo había encontrado un rival lo suficientemente digno de combatir su espada: La ninja con la que se cruzaba en prácticamente todos sus viajes. Aquella de la que había hablado con Edgar en el barco el día que su madre les contó que su padre estaba muriéndose.

No sabía por qué siempre sus caminos se juntaban, pero llegó a la conclusión de que, si los dos realizaban viajes a menudo por Japón y sus alrededores, era normal que se viesen a menudo.

Pero esa vez no iba a ser así. El viaje de Heishiro iba mucho más allá de Japón.

Todos esos pensamientos pasaban por la cabeza de Heishiro durante la que sería su última noche en la taberna que frecuentaba últimamente, ya que su hombre enfermo estaba al borde de la recuperación.

Estaba saliendo ya del lugar cuando vio algo que le hizo creer que había bebido de más.

No podía ser.

Mientras él se dirigía a la puerta de la taberna, por ella entraban en ese momento tres mujeres.

Dos de ellas eran rubias, muy parecidas. Debían de ser hermanas. Pero a ellas no las conocía de nada.

A la que sí conocía era a la tercera. Era quien menos esperaba encontrar allí, pero por otra parte la persona conocida que era más lógico que se encontrara. Era ni más ni menos que la ninja de sus viajes, Taki.

- ¿Tú otra vez? – preguntó Heishiro a la ninja.

Cuando ésta se dio cuenta de la presencia del samurai, puso una cara de sorpresa parecida a la que debía tener él.

- Mitsurugi...otra vez en mi camino, ¿eh? – dijo ella con una sonrisa.

- ¿O eres tú la que siempre está en el mío?

- ¿Quién es? – le preguntó a Taki una de sus compañeras.

- Es Heishiro Mitsurugi, un poderoso samurai. De una manera u otra, siempre se cruza conmigo. A veces tenemos que combatir entre nosotros, otras veces nos aliamos...pero siempre está allí.

- Será cosa del destino. – sugirió Heishiro.

- Sí, supongo. – reconoció la ninja.

- Bueno, ¿no me vas a presentar a tus amigas?

- Ah, claro. Ellas son Sophitia y Cassandra. Han venido desde Grecia.

- ¿Desde Grecia? ¿Qué causa puede ser tan importante como para realizar semejante viaje?

- Buf, es que hacía un tiempo horrible. – bromeó Cassandra.

- Vinieron a buscarme a mí, Mitsurugi. – informó Taki. – Quieren ayuda para encontrar...Soul Calibur.

- ¿Soul Calibur?

- Eso es lo que he dicho.

- ¡Qué curiosa coincidencia!

- ¿También buscas Soul Calibur? – preguntó Sophitia.

- No. – negó Heishiro. – Yo busco Soul Edge.