Capítulo 92: Siguiendo el instinto
- Te lo repetiré una vez más, muchacha. No tienes por qué seguirme.
- Pero creo que debo hacerlo. – respondió Talim.
- Ni siquiera te imaginas adónde voy. – replicó Setsuka. – Tu tribu no sería una de esas que cuando les salvan la vida van siguiendo a su salvador hasta poder devolverle el favor, ¿verdad?
- No, nada de eso. – negó la joven. – Además, ese hombre no iba a matarme.
- Ya, bueno, lo que tú digas. Entonces, ¿por qué me sigues?
- Ya te lo he dicho, creo que tengo que seguirte. Es cuestión de instinto.
- ¿Instinto? ¿Te dejas guiar por eso?
- El instinto me llevó hasta donde nos conocimos. ¿Y a ti qué te guía?
- Yo... – Setsuka dudó si responder. - ...yo estoy siguiendo a alguien.
- ¿A quién? – quiso saber Talim.
- Se llama Heishiro Mitsurugi.
- ¿Y por qué lo sigues?
- Tengo que...hablar con él.
- ¿Hablar? ¿Estás haciendo un viaje tan largo para hablar?
Setsuka no respondió.
- ¿De qué lo conoces?
- Él...déjalo, es igual. Insisto en que no deberías seguir conmigo.
- Setsuka, puedes contármelo. Quizá pueda ayudarte.
Setsuka, que caminaba delante, se detuvo para mirar a su compañera.
- No, no puedes.
- ¿Tan grave es?
- No creo que te gustase tratar con ese hombre. – aconsejó Setsuka reanudando la marcha.
- ¿Qué cosa tan mala ha hecho para que digas eso?
Setsuka dudó unos instantes y finalmente respondió:
- Mató a mi padre.
La respuesta dejó helada a Talim, que permaneció inmóvil unos segundos, con una expresión entre el asombro y la tristeza.
Setsuka no se detuvo y no volvieron a hablar del tema.
