Oneshot para la semana KorrAsami 2016
Día 2 – Novia Gamer
-Puede que seas ama si señora del Pai-sho, pero jamás ganaras en mi terreno – decía enérgicamente Korra.
Ambas chicas se habían tomado un fin de semana de las ocupaciones del Avatar y de ser la importante CEO de Industrias Futuro, solo para ser ellas mismas, dos chicas jóvenes y enamoradas, por ello estaban en la remota Isla Ember, tomándose unas mini vacaciones.
Hace unos instantes estaban jugando tranquilamente en la playa tomando el sol en traje de baño, hasta que Asami se autoproclamo reina de los juegos, haciendo énfasis en que siempre ganaba, sin importar contra quien lo hiciera, eso había sido un reto y si algo adoraba la sureña, era competir.
Ahora Korrar buscaba entre los arboles cercanos lo necesario para retar a Asami. Enterró una rama larga en la arena y ato una liana a esta.
-No puedo creer que hallas osado retar al Gran Avatar!- dijo Korra mientras haciendo agua control, de una forma más que exagerada, hacia una bola de hielo que se adhería al extremo de la liana, Asami sonrió alzando una ceja, y mirando decidida a la morena
-No te tengo miedo- profirió confiada –Ahora dime que tienes en mente- ambas se miraron retadoramente
-es sencillo- dijo en un tono de burla –es un juego de las tribus agua y es solo para los más fuertes y capaces- mencionaba la morena colocándole todo el dramatismo posible – la idea es que de un solo salto tocar con ambos pies la bola de hielo, cada vez la vamos subiendo más, hasta que una de las dos pierda- explico ahora con más sencillez
Korra en realidad sabía que si retaba en ingenio a Asami perdería sin remedio, más sin embargo en las pruebas físicas se sentía más que ganadora, hizo una venia un tanto ridícula invitando a la ingeniera a ser la primera, y su quijada callo al ver el poco esfuerzo que había hecho para lograr la finalidad del juego.
-Tu turno… Gran Avatar- dijo en tono burlón Asami mientras, Korra trago saliva, ahora se daba cuenta que no la tenía tan fácil, se acercó a la rama y salto logrando pegarle a la bola de hielo, ajusto la liana y el juego continuo.
Salto tras salto el juego se hacía más difícil, las dos tenían la respiración un poco agitada por el esfuerzo físico, era el turno de Korra, y Asami veía detenidamente la piel morena cubierta por una fina capa de sudor, pues la sureña llevaba una traje de baño típico de las tierras del sur lo cual dejaba al descubierto su bien torneado abdomen, trago saliva pesadamente mientras veía como aquellos músculos se contraían al realizar el salto.
-con esta no podrás- Dijo Korra mientras ajustaba la altura de nuevo, sacando a la pelinegra rápidamente de su ensimismamiento, quien suspiro pesadamente, ahora la bola de hielo estaba más o menos a la altura de sus hombros, ahora necesitaba concentrarse, como buena ingeniera que era, coloco su cara de intelectual y en su mente empezó a pasar todas aquellas clases de defensa personal, recordando la técnica y escogiendo la que más le ayudaría en este salto, ella era Asami Sato y no se permitía perder tan fácil. Se colocó en posición, realizo el salto y ahí estaba, saltando como una deportista experimentada y tocando con ambos pies como decía la regla aquella improvisada bola de hielo.
Korra quedo boquiabierta no solo por como Asami había acertado de nuevo sino por los finos movimientos que vio, el cabello negro ondeo con la brisa marina y todo el cuerpo blanquecino se había movido con sincronía, estaba embobada, y solo atino a ver como aquella espectacular mujer se acercaba y besaba rápidamente sus labios
-tu turno- dijo con seducción Asami, sabiendo como distraería a Korra, no era para más, ella siempre tenía un plan.
Korra se colocó en posición pero no estaba distraída, no podía quitar sus ojos del cuerpo de Asami, se espabilo un poco y miro al frente, hizo su movimiento, pero con tal torpeza que cuando alzo los pies calculo mal la distancia, dio un giro en el aire y callo de cabeza en la arena
-Si! Lo sabía!- festejo momentáneamente Asami mientras daba un pequeño salto triunfante, luego se percató y tomo compostura de nuevo, al parecer permanecer tanto con Korra hacia que se le impregnara ciertas costumbres
-¿estás bien?- pregunto después y se sentó en la arena junto con Korra que sobaba su cabeza
-Solo con el orgullo magullado – contesto haciendo un puchero y cruzándose de brazos, haciendo un típico berrinche de niña pequeña
"Algunas cosas nunca cambian" pensó para si la ingeniera, mientras se acercaba a Korrar y la besaba con euforia, un beso un poco salvaje, luego cuando los pulmones les falto el aire, bajo por la barbilla de su novia y empezó a dar pequeños besos y lamida en el cuello de la morena
-ahora quiero mi premio- ronroneo mientras se inclinaba y se aprisionaba a la morena
Definitivamente Asami era la Reina de los juegos y ni siquiera Korra el Avatar podía contra ella
