RETO DE LOS 15 DIAS: "BOKURA NO GASH BELL!"
Día 3: "Viñeta de Romance"
Nombre: "Después de Clases"
Personajes: Kiyomaro Takamine & Martel Kanzaki
"DESPUES DE CLASES"
-Kiyomaro-kun. – Dijo Martel con una voz suave.
-¡Ah, Martel! – Exclamó Kiyomaro dirigiéndose a la puerta. - ¿Cuándo volviste de tu gira? –
-Recién. – Respondió con amabilidad. - ¿Me extrañaste, Kiyomaro-kun? – Preguntó con una sonrisa algo pícara.
Kiyomaro se sonrojó ante la pregunta y comenzó a rascar su nuca nervioso mientras desviaba la mirada. – B-Bueno…sí. – Respondió viéndola de reojo.
-Ki-Kiyomaro-kun… - Murmuró sonrojándose ante la respuesta.
-Después de todo somos amigos, ¿no? – Dijo con una sonrisa.
El sonrojo de Martel se desvaneció ante aquellas palabras. – Oh, cierto, somos amigos. – Dijo desviando la mirada mientras soltaba un suspiro resignada.
Kiyomaro notó el cambio repentino de humor de la castaña y se confundió. - ¿Sucede algo? –
-No, nada. – Respondió desganada caminando a su asiento.
-¿Eh? – Murmuró mirándola más confundido que antes.
En ese momento el profesor entró, Kiyomaro suspiró ante esto y regresó a su asiento, el cual estaba frente al de Martel. Ambos se mantuvieron en silencio durante clases, algo poco común en ellos. Todo continuó con normalidad hasta que sonó el timbre que anunciaba la hora del almuerzo.
-Martel. – Dijo Kiyomaro mirándola. - ¿Almorzamos juntos? –
-¿Eh? S-Sí gustas. – Respondió con una sonrisa.
Kiyomaro notó su comportamiento nuevamente pero no dijo nada, solamente sacó su lonchera de su mochila y se puso de pie.
-Vamos entonces. – Dijo ofreciéndole su mano para ayudarla.
-Sí. – Asintió Martel sacando su lonchera y levantándose con la ayuda del pelinegro.
Ambos caminaron a la puerta, pero la castaña se quedó parada viendo por unos momentos una banca vacía.
-Es cierto… - Murmuró deteniendo a Kiyomaro. - ¿Y Dufaux-niisan? –
-Se quedó en casa para ayudar a mi madre. – Respondió mirando la banca también. – Fue muy comprensivo, se ofreció por voluntad propia. –
-Ya veo… - Dijo dirigiendo su vista al pelinegro nuevamente. – En ese caso le llevaré un regalo antes de llegar a casa. – Murmuró con una risita.
-Bueno, vamos. – Dijo Kiyomaro continuando el camino, Martel asintió y lo siguió.
Ambos continuaron caminando por el corredor hasta llegar al tope, donde estaban las escaleras que llevaban a la terraza, ambos subieron por ellas y abrieron la puerta para salir al techo del edificio, la brisa era ligera pero agradable, caminaron hacia una banca y se sentaron en silencio un poco alejados.
-Hace un buen clima, ¿verdad? – Preguntó Kiyomaro abriendo su lonchera.
-Sí… - Murmuró Martel abriendo la suya.
Kiyomaro nuevamente notó su comportamiento y suspiró resignado, dejó su lonchera de lado y miró fijamente a Martel, quien se confundió por esto y lo miró de reojo.
-¿Qué sucede? – Preguntó mirándolo.
-Eso te pregunto yo a ti. – Respondió el pelinegro. – Has estado muy rara hoy, ¿por qué? –
-No es nada. – Dijo desviando la mirada.
-Te conozco lo suficiente para saber que eso es mentira. – Dijo cruzando los brazos sin dejar de verla. - ¿Me dirás o prefieres que active el Comunicador de la Respuesta? –
Martel lo miró de reojo y volvió a desviar la mirada algo molesta, suspiró resignada al sentir la mirada fija del pelinegro sobre ella y volvió a verlo.
-Eres un idiota total. – Dijo en un puchero mientras se sonrojaba. - ¿Es demasiado difícil que me mires de manera diferente? –
-¿Mirarte de manera diferente? – Preguntó sin entender sus palabras.
-Olvídalo, es imposible. – Murmuró desviando la mirada harta.
Kiyomaro soltó una risita divertido. – Ya veo, así que era eso. – Dijo soltando una risita.
-¿Qué es tan divertido, Kiyomaro? – Preguntó mirándolo de reojo.
-Nada, es solo que me parece tan tierna la manera en que te comportas. – Dijo con otra risita.
-Eres un bruto. – Dijo tomando sus cosas dispuesta a irse, pero él la detuvo del brazo. - ¿Qué quieres ahora? –
-Martel, me gustas. – Dijo con una sonrisa.
-¿Q-Qué…? – Murmuró atónita mientras se sonrojaba. - ¿E-Enserio…? – Kiyomaro asintió frescamente. - ¿D-Desde cuándo? –
-Desde hace algún tiempo. – Respondió ligeramente sonrojado. – Pero me daba un poco de vergüenza decirlo, así que estuve callándolo, lo siento. –
-Kiyomaro-kun… - Murmuró más sonrojada. - ¿E-Entonces…e-eso qué significa? – Preguntó nerviosa mientras desviaba la mirada.
-Mmmm…te lo diré después de clases. – Dijo con una risita. – Ahora vamos a comer que no tarda en sonar el timbre. –
-De-De acuerdo… - Dijo en un puchero, pero obedeciendo.
Las clases prosiguieron normales y Martel no podía dejar de pensar en las palabras de Kiyomaro, estuvo impaciente hasta que finalmente el timbre de salida sonó, rápidamente tomó sus cosas pero se confundió de no verlo en su asiento, estuvo esperándolo varios minutos pero no llegó, así que decidió bajar a la entrada y esperar ahí. Pasó media hora y finalmente Kiyomaro bajó, encontrando a la castaña sentada en los escalones.
-Lo siento, tenía que hacer algo. – Se disculpó ayudándola a levantarse. - ¿Esperaste mucho? –
Martel negó con la cabeza. – Estoy bien, ahora dime ¿qué significa eso que dijiste hace rato? – Preguntó directamente.
Kiyomaro soltó una risita divertido, después se acercó a ella y le acarició sutilmente el rostro. – Pasará entre nosotros lo que quieras que pase. –
-¿L-Lo que yo quiera? – Preguntó sonrojada, Kiyomaro asintió lentamente sonriendo y ella desvió la mirada. – E-Entonces…si yo quiero que seas mi…mi novio… ¿q-qué dirías? –
Kiyomaro rio un poco. – Bueno, no puedo negarme si me lo pide alguien tan linda ¿o sí? – Confesó.
-K-Kiyomaro… - Murmuró sonrojada.
Ambos se vieron a los ojos por unos instantes y después unieron sus labios en un cálido beso, lentamente Kiyomaro pasó sus manos por la cintura de Martel para abrazarla, ella recargó las suyas en el pecho del pelinegro para juntarse más y más mientras profundizaban el beso.
Pasaron algunos minutos para que ambos se separaran por la falta de aire, pero se quedaron abrazados mientras se miraban a los ojos, notando el sonrojo en las mejillas del otro.
-Ki-Kiyoma…no, Kiyo-chan, te quiero. – Dijo Martel con una sonrisa.
-¿Kiyo-chan? – Dijo confundido, luego sonrió y asintió. – Yo también te quiero, Mar-chan. –
Kiyomaro cargó la mochila de Martel junto a la suya, ambos se tomaron de las manos y continuaron caminando hacia su hogar…con paso lento, sin prisa, disfrutando del atardecer, disfrutando de su amor después de clases…
¡YAHALLO! xHimemikoYukix aquí~
Aquí está el día 3 *-* bueno, ahorita estoy visitando a una tía XD pero creo que mañana en la tarde salimos a nuestra casa y otro día entero de viaje X_X así que por mientras actualizo ahora que tengo tiempo XDDDDDD
Gracias a TechnaLux por tus comentarios *-* igual a Hasumin-Chan por los suyos *w* y a Karli Yanniel Shain también uwu sin ustedes nunca hubiera tenido el valor de tomar este reto uwu van 3 de 15, ¡si se puede! *w*
¡NOS LEEMOS!
