LA HISTORIA NI LOS PERSONAJES ME PERTENCEN LA HISTORIA ES DE KASEY MICHAELS

Y LOS PERSONAJES DE LA GRANDIOSA SM...

DEDICADO A ESAS CHICAS QUE POR ELLA LOGRAMOS LOS 100 COMENTARIOS


Estate quieta.

Bella siguió abrochando el vestido que acaba de colocar sobre su percha.

-No importa, Rose. Sé que se supone que Angie debe recoger los probadores, peo sigue almorzando y yo no tengo nada que hacer.

-No me refería a lo de recoger, sino lo de canturrear. Eso tiene que parar, o, al menos, cambiar de canción. Ya no voy a poder sacarme esa de la cabeza en todo el día.

-Es de West Side Store. La estuve viendo anoche o más bien debería decir esta mañana dado que no terminó hasta casi las cuatro de la mañana. No tiene un final feliz, pero me encanta verla, esperando que ocurra algo glorioso. En esta ocasión la apagué justo antes de la última escena. Ya está. Era el último.

Rose tomó e vestido por la percha mientras Bella se encargaba de los otros tres y se dirigieron al almacén.

-¿Me dices que no te acostaste hasta las cuatro de la mañana y ahora andas canturreando? ¿Significa que eso de la cita a ciegas que mejor de lo que había pensado?

Bella abrió la boca para decirle a Rosalie lo de Edward. Que estaba esperándola cuando llegó casa. Que habían estado charlando durante horas mientras tomaban leche con galletas. Que él le había dado un beso de buenas noches y que ella había querido que él hiciera algo más, pero no fue así. Sin embargo, la promesa seguía latente. Bella lo había sentido. Aquella noche iba ser probablemente lo mismo que la noche anterior, pero también mucho más.

La promesa había estado en los ojos de Edward cuando la miraba como si fuera algo de mucho valor para él. Como si fuera importante. La promesa estaba en sus caricias, en el modo en el que la había abrazado, pero sin tratar de seducirla. En el beso en sin mismo, que era dulce, aunque teñido de pasión.

Edward era bueno… Era tan bueno. Y Bella era tan débil.

-Mike era muy majo –se oyó decir-. Nos lo pasamos muy bien.

-¿De verdad? ¿De verdad lo pasaste bien? –dio Rose, confusa-. Bueno, pues… me alegro.

Una mentira lleva a más mentiras. Bella recordó las palabras, pero no pudo evitarlo. Sus amigos, y en especial Rosalie, llevaban años tratando de emparejarla con alguien, pero en aquella ocasión ella había encontrado a alguien por si misma y aún no estaba preparada para compartirlo. Todo era demasiado nuevo. Hablar sobre ello, sobre lo que había entre Edward y ella, podría arrebatarle el encanto y al mismo tiempo someterla a demasiada presión.

En aquellos momentos, Edward era su secreto. Así lo quería. Estaba cansada de que le dijeran que tenía que pensar en su futuro. En aquellos momentos, lo único que quería era pensar en el presente. Era una mujer adulta. Podía tener… necesidades.

-Oh, sí. No nos fue tan bien durante la cena –dijo ella con sinceridad-, por lo que supongo que Alice, si te cuenta algo…

-Alice no me cuenta nada –afirmó Rose.

-Estoy segura de que sí. Todos se cuentan cosas los unos a los otros. Me conseguís unas citas a ciegas y después se reúnen todos para comentarla.

Rose sonrió.

-Haces que parezca que no hacemos más que tramar cosas. Lo único que nos interesa es lo que pueda beneficiarte a ti.

Bella abrazó a su amiga.

-Lo sé. ¡Y ya ves cómo ha funcionado esta vez! ¡Tal vez esta vez se obre el milagro! Te ruego que no le digas ni a Alice ni a Jasper. N a nadie. Veamos a dónde… a dónde podemos llegar Mike y yo.

-¿Ni siquiera lo vas a compartir conmigo?

-No –respondió Bella sin pestañear-. Ni siquiera contigo. Si voy a tener una vida amorosa, creo que, al menos durante un tiempo, sea un secreto.

-¿Un vida amorosa? –preguntó Rose. Por alguna razón, parecía completamente incrédula e incuso un poco desilusionada. Tal vez porque había sido Alice y no ella, la que le había encontrado pareja.

-Bueno, tal vez lo de la vida amorosa sea un poco fuerte. Ciertamente vida sexual.

Los ojos de Rose, a pesar de las inyecciones que le borraban la expresión del rostro, se abrieron de para en par.

-¿Estas segura? Es decir, no creo que debas precipitarte en nada.

-Si fuera más despacio, Rose, se me podría olvidar lo que tengo que hacer. ¿Qué es lo ocurre, Rose? Yo habría jurado que te alegrarías por mí.

-Y así es… Así es –dijo Rose rápidamente-. ¿Y esto no tiene nada que ver con el hecho que Jacob haya regresado? Es decir, ¿No estarás reaccionado así, queriendo tener alguien a tu lado, porqué es mucho más seguro que pensar en el que se fugó?

Maldita sea. Bella no había pensado en Jake ni una sola vez en las ultimas veinticuatro horas. En realidad, tampoco había pensado en él demasiado antes, pero sí lo había hecho cuando se había enterado de que él regresaba a Alletown, probablemente porque era él el que se había marchado. Era más fácil ser el que se marchaba que el que se quedaba. Tirada en el altar, nada menos.

Bella siempre había pensado que sería maravilloso si él regresaba arrastrándose para que pudiera ser ella que lo dejara tirado. Así, podría cerrar uno de los capítulos más terribles de su vida. Después de todo, no todas las mujeres reciben una nota una hora antes de casarse, cuando ya están vestidas de novia, en la que se podía leer: Lo siento, pero tengo otros planes.

Y no sólo había sido Jacob, sino la que consideraba su mejor amiga ¿Cómo podía haber estado tan equivocada sobre las personas más importantes de su vida?

Jacob y Leah habían dañado irremediablemente la seguridad en sí misma de Bella, su capacidad para confiar en su propio buen juicio. Era como si la hubieran robado. Se tardaba mucho tiempo en volver a sentirse segura. A confiar.

Ella se había pasado mucho tiempo preguntándose qué era lo que había hecho mal, en qué había fallado y en cómo podía haber estado tan ciega. Sin embargo, al final se había recompuesto, había abierto su negocio y había vendido su traje de novia a una mujer que aún iba a visitarla de vez en cuando para darle las gracias por haber hecho de su segunda boda fuera tan maravillosa. Incluso llevaba a sus gemelos de cuatro años para que ella los viera, lo que resultaba muy agradable. Maggie había sido tan sólo la primera de lo que ya eran cientos de novias felices gracias a Bella.

De algo malo había ocurrido algo bueno. La profesión de Bella, aquella maravillosa casa, su amistad con Rose, Alice, Claire y tantas otras… todo había surgido de la traición de Jacob.

Tanto tiempo después, había aparecido Edward, un hombre que la excitaba. Un hombre que parecía pensar que ella era una mujer deseable. Un hombre que la hacía reír, enfadarse y pensar en sí misma como alguien que no era carente.

¿Sólo pensaba eso porque Jake había regresado a la ciudad y de verdad necesitaba sentirse así?

-¿Bella?

-Mmm –dijo ella, aún sumida en sus pensamientos.

-Lo siento cariño. Tenías un aspecto tan feliz y a mí se me ocurre sacar a colación el nombre de Jacob. No debería haberlo hecho.

-No, no importa. ¿Crees que debería haber aceptado esa invitación a cenar?

-No lo se, Bella. ¿Qué te parece a ti?

-¿No es así como responde los psicólogos? ¿Qué te parece a ti? No sé lo que parece Rose. Por eso te pregunto a ti.

Rose suspiró.

-Sí me lo temía. ¿Por qué no te lo piensas unos días más? Conoces a… se llama Michael, ¿No? Conoces mejor a Michael y luego tomas una decisión.

El ruido de los martillazos comenzó de nuevo, lo que indicó que la cuadrilla de Edward había terminado de almorzar. Bella tuvo que contener el impulso de salir corriendo al exterior para saludarlo o hacer algo igual de evidente y de estúpido.

-Esta bien, lo pensaré durante días. Trataré de conocer… -se interrumpió y tosió rápidamente porque estuvo a punto de escapársele el nombre Edward-, mejor a Mike. Ciertamente, soy lo suficientemente inteligente como para poder juzgar la diferencia entre los sentimientos reales y buenos, ya sabes.

-¿El salvaje e incontrolable deseo? –sugirió Rose.

-Si –respondió Bella, pensado en lo que estuvo apunto de ocurrir el día anterior. En lo que tenía muchas posibilidades de ocurrir aquella noche-. Eso.


BUENO NUEVO CAPITULO…

COMO SABEN EL PRÓXIMO CAPITULO LO LEERÁN PRIMERO LAS CHICAS QUE ACERTARON EL JUEGO QUE REALIZAMOS LA SEMANA PASADA ASÍ QUE MAÑANA ESTÉN PENDIENTE QUE SE LOS ENVIARE..

GRACIAS POR SUS COMENTARIOS LAS AMO DE VERDAD SE LOS AGRADEZCO. OTRA COSA NO ME HABÍA DADO CUENTA YA LLEGAMOS MAS DE LOS 100 COMENTARIOS MUCHÍSIMAS GRACIAS POR ESE LOGRO NUNCA ESPERE QUE LES GUSTARA TANTO…

POR CIERTO YO TAMBIÉN LE TENGO UN SALVAJE DESEO A ESE HOMBRE ES MUY BELLO…

GRACIASS….

ANNY!