De nuevo, solo me pertenecen Xanday y una nueva aparición, Erik Mordretsson. Un chaval peculiar, del que pronto sabreis más. Una de mis más nuevas ocurrencias, parte de un pasado que Xanday no recuerda.
La oscuridad se cernió sobre los tres incorpóreos en los tres segundos que duró el viaje a Villa Crepúsculo. Xanday vio como Roxas y Axel se encogían ante la atmósfera lóbrega y opresiva del túnel, pero ella ni se inmutó. De hecho, hasta le gustaba.
Se le hizo corto el trayecto, como siempre que usaban los Pasillos de Oscuridad, pero tampoco le dio importancia. Tenían trabajo que hacer, por lo que le habían contado, buscaban a un tipo.
-¿Nos han dado alguna descripción, Axel? –Preguntó, mirando a su alrededor. Sobre ellos se alzaba la torre del reloj, parapetándoles del sol de verano.
-Pelo negro y ojos azules, una cicatriz desde el ojo derecho a la mejilla, cejas finas, altura media. Controla el viento y es portador de la llave espada. Nuestro líder quiere que busquemos información sobre él, y, si podemos, que lo capturemos, pero sin tomarnos riesgos innecesarios. ¿Lo captas?
Xanday asintió, subiéndose la capucha. -¿Nos han dado algún nombre?
Axel pareció pensarlo un poco antes de responder. –Erik… algo.
-Tenía un apellido muy raro.
El que acababa de hablar era Roxas, dejando de piedra a Axel, y probablemente también habría sorprendido a Xanday de no haber estado esta sumida en sus reflexiones. -¿Erik Mordretsson? –Preguntó ella al fin.
Axel se volvió hacia ella, como movido por un resorte.
-Si, eso era. ¿Cómo lo sabes?
-No… no lo sé. Simplemente me ha venido a la mente. Si… sigamos.
Xanday no mentía, no recordaba ese nombre, pero le parecía haberlo oído en algún lugar. ¿Lo habría conocido, antes de perder la memoria? ¿Lo habría mencionado alguien del Castillo Inexistente? Su mente estaba en blanco.
Antes de que pudiesen hacerle más preguntas, echó a caminar hacia la zona de mercado.
No tardaron demasiado en llegar, más que nada porque sus oscuros uniformes provocaban la discreta desaparición de la mayoría de la gente. Solo los tenderos permanecían allí, y porque no podían abandonar el negocio. Xanday encontraba bastante entretenido el interrogarles, al menos le apartaba la mente de otros asuntos por un rato. Por desgracia, esta vez tardaron poco. Nadie parecía haber visto a alguien con esa descripción, y les sacó a tres de los tenderos la "promesa" de olvidar que habían preguntado. Los otros estaban demasiado aterrados para hablar, cortesía de sus Hojas de Aire.
Las cosas solo cambiaron al llegar al último puesto.
Solo se oía la respiración regular de los tres incorpóreos encapuchados, nadie hablaba, ni siquiera los árboles se movían, agitados por una brisa que no soplaba. Y de pronto unos pasos rompieron el silencio. Se aproximaban a ritmo rápido, pero sin urgencia. Doblaron la calle.
Pertenecían a alguien de altura media, apenas más alto que la propia Xanday. Estaba totalmente oculto por una capa de color blanco roto que le llegaba hasta los pies. La capa de aquellos que portaban una Llave Espada.
El encapuchado siguió adelante, ignorando la presencia de los Incorpóreos con practicado desinterés. Ahora todos estaban en silencio. Xanday tensó las manos bajo las anchas mangas, preparada para invocar sus Hojas de Aire a la menor señal de amenaza. ¿Qué hacía allí un Portador de la Llave Espada? ¿Podría ser aquel a quien buscaban? De reojo miró a sus compañeros. Roxas y Axel estaban girados hacia el tendero, también listos para invocar sus armas y lanzarse sobre su posible rival al más mínimo gesto de peligro. Le daban la espalda.
Los pasos se detuvieron. Xanday, sorprendida, reparó en que el encapuchado estaba solo a medio metro de ella. Podía verle los ojos bajo la capucha, de color azul hielo. Una cicatriz le recorría media cara, desde el ojo hasta la mejilla. Y entonces… desapareció. Solo quedó allí una brisa solitaria.
Bueno, los fans se habrán dado cuenta de que los Keybladers no llevan capas, eso es un detalle de mi invención. En este fic los Keybladers son como una Orden, y ese es su uniforme ^^
