Bueno, sé que he pasado un tiempo sin actualizar, pero voy a intentar que eso cambie. Gracias en especial a AelitaEternen y a Natsuki Akagami.
Disclaimer:: Ni el universo de Kingdom Hearts ni sus personajes me pertenecen, aunque tanto Xanday como Erik son invención mía.
Castillo Inexistente, Sexto Dia - - - Diario de Xanday
Me he pasado toda la noche dandole vueltas al asunto de Erik. Ha sido muy molesto, porque no me sale de la cabeza. Y he tomado una decisión. Voy a buscarle, me marcho a Villa Crepúsculo antes de la reunión. Son las seis de la mañana, así que ando bien de tiempo. Y si Xemnas me ve distraida, me va a preguntar qué me pasa. ¿Y qué le voy a responder?
Pues eso, me voy. Quiero saber.
Xanday cerró el diario con suavidad, lo guardó en uno de los bolsillos internos de su gabardina y se arregló en el más asoluto silencio. No quería despertar a nadie. Segundos después, atravesaba el portal en dirección a su destino.
Justo como supuso, los comerciantes empezaban a montar sus tiendas y los mas mañaneros ya paseaban por allí. Así que mientras decidía por donde empezar se entretuvo disfrutando del miedo que traía su sola presencia, de la forma en que le evitaban la mirada. Cuando acabó de recorrer la calle del mercado ya tenía un par de ideas. Erik había vestido la capa de los Portadores de la Llave Espada, así que sin duda era uno de ellos. Si armaba un buen alboroto, acudirían, si no él, otro.
No tuvo que esperar demasiado antes de que dos figuras aparecieran por una callejuela, sus capas blancas no daban lugar a confusión. Instintivamente Xanday se tensó, tratando de anticipar su reacción. Esta no fue para nada cómo se la esperaba.
Las dos portadoras de la llave espada (por sus voces la incorpórea supuso que eran chicas, no mayores que ella) charlaban animádamente entre sí, aunque estaban demasiado lejos como para que Xanday pudiera entenderlas. Frunció el ceño. Al menos una de las voces le sonaba, aunque no era capaz de ponerle un nombre. La joven sacudió la cabeza, tratando de aclararse las ideas. Y en ese momento la vieron.
Se quedaron de piedra, acercándose la una a la otra y retrocediendo un paso. Una de ellas, la más bajita por poco, le puso a la otra la mano en el hombro. La alta asintió y ambas alargaron la mano hacia adelante en un gesto que, por algun motivo, Xanday estuvo a punto de imitar. Las llaves espada se materializaron ante ellas y entonces Xanday cayó en que ese era el movimiento que ella había hecho en su sueño: había intentado invocar una llave espada.
Pero no tenía tiempo para pensar. Las dos portadoras se lanzaron contra ella y a Xanday apenas le dió tiempo a llamar a sus hojas de aire y a hacerse a un lado.
Empezó el combate.
