Chicos ¡ya es viernes de actualización! por un momento casi se me olvido hasta que leí el comentario de PaloPaloma, así que gracias por recordarme, este capítulo sera dedicado a ti, por ser una fiel lectora.
Itzel Uchiha ya corregí el error del capítulo pasado,como algunas cosas son parecidas al libro, lo paso de ahí pero por más que intenté que no se me pasara nungún detalle, ese se me logro escapar, también muchas gracias por esperar esta historia.
Tambien para todas las personas que dejan un comentario o leen la historia espero que este capítulo también les guste.
Sin más que decir sigamos con el capítulo.
Capítulo 6. Nicolás Flamel y Norberto
Cuando comenzaron de nuevo las clases y Hermione regreso, los tres volvieron a la rutina que tenían establecida. Al terminar las clases se dirigían a la biblioteca para terminar sus tareas y después buscaban todo lo que podían sobre Nicolás Flamel. Algunos días Holly tenía que irse a las prácticas de quidditch pero Ron y Hermione continuaban investigando y por la noche en la sala común le contaban sobre sus avances (los cuales siempre eran nulos).
Uno de los tantos días de entrenamiento todos estaban esperando a Wood para comenzar. Después de un momento lo vieron acercarse con una expresión irritada.
"¡Snape va a ser el árbitro en el próximo partido!" exclamo en el momento en que llego a donde estaba todo el equipo.
"¿Qué?" exclamaron atónitos todos.
"¿Si quiera le gusta el quidditch?" pregunto escéptico Fred.
"¡Eso no importa!" dijo Angelina, "no va a ser imparcial".
"Va a buscar cualquier excusa para favorecer a Hufflepuff" estuvo de acuerdo Katie.
"Lo que tenemos que hacer es no darle excusas para marcarnos faltas" dijo Oliver, "ahora tenemos que comenzar con el entrenamiento."
Pero todos estaban lo suficientemente preocupados como para esforzarse al máximo.
Cuando terminaron Holly se fue inmediatamente hacia la sala común.
"¡Snape va a ser el árbitro!" dijo mortificada cuando sus amigos voltearon a verla.
"No juegues" dijo Hermione.
"Diles que estas enferma" añadió Ron.
"Finge que se te ha roto una pierna" sugirió Hermione.
"Rómpete una pierna de verdad" dijo Ron.
"No puedo, soy la única buscadora, si no juego vamos a perder. Además no voy a dejar que Snape me arruine el quidditch" dijo con decisión.
Ron y Hermione intentaron hacerla pensarlo mejor pero en ese momento se escuchó un fuerte estruendo de la entrada. Cuando voltearon pudieron ver a Neville tendido en el piso, sus piernas estaban pegadas juntas.
Hermione se acercó a él he hizo el contramaleficio y lo ayudo a sentarse junto a Ron y Holly.
"¿Qué te paso?" le pregunto Hermione.
"Malfoy" respondió Neville temblando. "Lo encontré fuera de la biblioteca. Dijo que estaba buscando a alguien para practicarlo."
"¡Malfoy es un idiota!" dijo Holly haciendo reír a Ron. "¿Qué? Lo es" afirmo al ver la expresión desaprobadora de Hermione.
"Ve a hablar con la profesora McGonagall" aconsejo la castaña.
Neville negó con la cabeza.
"No quiero tener más problemas" murmuró.
"¡Tienes que hacerle frente, Neville!" dijo Ron. "Está acostumbrado a llevarse a todo el mundo por delante, pero ésa no es una razón para echarse al suelo a su paso y hacerle las cosas más fáciles.
"No es necesario que me digas que no soy lo bastante valiente para pertenecer a Gryffindor; eso ya me lo dice Malfoy" dijo Neville, atragantándose.
Holly buscó en los bolsillos de su túnica y sacó una rana de chocolate, la última de la caja que Hermione le había regalado para Navidad. Se la dio a Neville, que parecía estar a punto de llorar.
"No le hagas caso Neville" intento consolarlo la pelirroja. "Tu eres mil veces mejor que Malfoy."
Neville dejó escapar una débil sonrisa, mientras desenvolvía el chocolate.
"Gracias, Holly… Creo que me voy a la cama... ¿Quieres el cromo? Tú los coleccionas, ¿no?"
Mientras Neville se alejaba, Holly miró el cromo de los Magos Famosos.
"Dumbledore otra vez" dijo "Él fue el primero que..."
Bufó. Miró fijamente la parte de atrás de la tarjeta. Luego levantó la vista hacia Ron y Hermione.
"¡Lo encontré!" susurró. "¡Encontré a Flamel! Escuchen:
«El profesor Dumbledore es particularmente famoso por derrotar al mago tenebroso Grindelwald, en 1945, por el descubrimiento de las doce aplicaciones de la sangre de dragón ¡y por su trabajo en alquimia con su compañero Nicolás Flamel!».
Hermione dio un salto. No estaba tan excitada desde que le dieron la nota de su primer trabajo.
"¡Esperen aquí!" dijo, y se lanzó por la escalera hacia el dormitorio de las chicas. Holly y Ron casi no tuvieron tiempo de intercambiar una mirada de asombro cuando ya estaba allí de nuevo, con un enorme libro entre los brazos.
"¡Nunca pensé en buscar aquí!" susurró excitada. "Lo saqué de la biblioteca hace semanas, para tener algo ligero para leer."
"¿Ligero?" dijo Ron, pero Hermione le dijo que esperara, que tenía que buscar algo y comenzó a dar la vuelta a las páginas, enloquecida, murmurando para sí misma.
Al fin encontró lo que buscaba.
"¡Lo sabía! ¡Lo sabía!"
"¿Podemos hablar ahora?" dijo Ron con malhumor. Pero Hermione no le hizo caso.
"Nicolás Flamel" susurró con tono teatral "es el único descubridor conocido de la Piedra Filosofal".
"¿La qué?" dijo Ron.
Hermione le dirigió una mirada exasperada a Holly, pero la pelirroja solo le sonrió. Ella había escuchado un poco sobre lo que se supone que haría la piedra filosofal en una de sus clases de química en su escuela muggle.
"Mira, lean aquí. Empujó el libro hacia ellos, y Holly y Ron leyeron:
El antiguo estudio de la alquimia está relacionado con el descubrimiento de la Piedra Filosofal, una sustancia legendaria que tiene poderes asombrosos. La piedra puede transformar cualquier metal en oro puro. También produce el Elixir de la Vida, que hace inmortal al que lo bebe.
Se ha hablado mucho de la Piedra Filosofal a través de los siglos, pero la única Piedra que existe actualmente pertenece al señor Nicolás Flamel, el notable alquimista y amante de la ópera. El señor Flamel, que cumplió seiscientos sesenta y cinco años el año pasado, lleva una vida tranquila en Devon con su esposa Perenela (de seiscientos cincuenta y ocho años).
"Así que lo que tienen en el tercer piso es la piedra filosofal" razono Holly.
"¡Una piedra que convierte en oro y hace que uno nunca muera!" dijo Ron. "¡No es raro que Snape la busque! Cualquiera la querría."
El día del partido todo el equipo estaba nervioso mientras se preparaba, pero Oliver parecía con mucho el más preocupado, antes de dirigirse al campo Wood llevo a Holly aparte.
"No quiero presionarte, Potter; pero si alguna vez necesitamos que se capture en seguida la snitch, es ahora. Necesitamos terminar el partido antes de que Snape pueda favorecer demasiado a Hufflepuff."
Holly solo asintió, esperando verse más confiada de lo que se sentía.
Cuando el partido comenzó Holly busco rápidamente el brillo dorado de la snitch, unos minutos después la vio a unos cuantos metros del suelo y se lanzó directamente a ella, esquivando por centímetros al profesor Snape. Al momento siguiente extendió el brazo con la snitch firmemente sujeta en la mano.
Todos parecian ligeramente asombrados de que el partido hubiera terminado tan rapido, pero rapidamente los chicos de Griffindor serecuperaron victoreando fuertemente a su equipo.
Los siguientes meses Holly, Ron y Hermione se enfocaron en sus estudios, Ron parecía cada vez más enfurruñado por permanecer tanto tiempo en la biblioteca, pero Hermione y Holly lo convencían cada vez que era mejor estar preparado para sus exámenes.
"Nunca podré acordarme de esto" estalló Ron una tarde, arrojando la pluma y mirando por la ventana de la biblioteca con nostalgia. Era realmente el primer día bueno desde hacía meses.
Holly, que estaba buscando «díctamo» en Mil hierbas mágicas y hongos no levantó la cabeza hasta que oyó que Ron decía:
"¡Hagrid! ¿Qué estás haciendo en la biblioteca?"
Hagrid apareció con aire desmañado, escondiendo algo detrás de la espalda. Parecía muy fuera de lugar; con su abrigo de piel de topo.
"Estaba mirando" dijo con una voz evasiva que les llamó la atención. "¿Y ustedes qué hacen?" De pronto pareció sospechar algo." No estarán buscando todavía a Nicolás Flamel, ¿no?"
"Oh, lo encontramos hace siglos" dijo Ron con suficiencia. "Y también sabemos lo que custodia el perro, es la Piedra Fi..."
"¡Shhh!" Hagrid miró alrededor para ver si alguien los escuchaba." No pueden ir por ahí diciéndolo a gritos. ¿Qué les pasa?"
"En realidad, hay unas pocas cosas que queremos preguntarte" dijo Holly "sobre qué cosas más custodian la Piedra, además de Fluffy..."
"¡SHHHH!" dijo Hagrid otra vez." Miren, vengan a verme más tarde, no les prometo que les vaya a decir algo, pero no andén por ahí hablando, los alumnos no deben saber nada. Van a pensar que yo se los he contado..."
"Te vemos más tarde, entonces" dijo Holly.
Hagrid se escabulló.
"¿Qué escondía detrás de la espalda?" dijo Hermione con aire pensativo.
"¿Creen que tiene que ver con la Piedra?"
"Voy a ver en qué sección estaba" dijo Ron, cansado de sus trabajos.
Regresó un minuto más tarde, con muchos libros en los brazos. Los desparramó sobre la mesa.
"¡Dragones!" susurró. "¡Hagrid estaba buscando cosas sobre dragones! Miren estos dos: Especies de dragones en Gran Bretaña e Irlanda y Del huevo al infierno, guía para guardianes de dragones..."
"Hagrid siempre quiso tener un dragón, me lo dijo el día que lo conocí" dijo Holly mientras inspeccionaba los libros que Ron había dejado caer, estaba un poco curiosa sobre el tema de los dragones desde que Hagrid le conto sobre las majestuosas criaturas que eran.
"Pero va contra nuestras leyes" dijo Ron. "Criar dragones fue prohibido por la Convención de Magos de 1709, todos lo saben. Era difícil que los muggles no nos detectaran si teníamos dragones en nuestros jardines. De todos modos, no se puede domesticar un dragón, es peligroso. Tendrían que ver las quemaduras que Charlie se hizo con esos dragones salvajes de Rumania."
"Entonces ¿en qué está metido Hagrid?" dijo Hermione.
Más tarde se encaminaron hacia la cabaña de Hagrid y después de un momento de tocar la puerta, Hagrid los dejo entrar.
Adentro de la cabaña hacía un calor sofocante, que los hizo sudar en cuestión de minutos.
Intentaron hacer que Hagrid les contara más sobre la piedra filosofal, pero solo les dijo que estaba protegida por encantamientos de diferentes profesores.
Antes de que pudieran preguntar algo más, la vista de Hermione se desvió hacia la chimenea.
"¿Qué es eso?" pregunto, pero los tres estuvieron casi seguros de lo que era.
"¿Dónde lo conseguiste Hagrid?" pregunto Ron atónito, su vista sin desviarse en ningún momento del enorme huevo negro.
"Lo gané" explicó Hagrid. "La otra noche. Estaba en la aldea, tomando unas copas y me puse a jugar a las cartas con un desconocido. Creo que se alegró mucho de librarse de él, si he de ser sincero."
"Pero ¿qué vas a hacer cuando salga del cascarón?" preguntó Hermione.
"Bueno, estuve leyendo un poco" dijo Hagrid, sacando un gran libro de debajo de su almohada. "Lo conseguí en la biblioteca: Crianza de dragones para placer y provecho. Está un poco anticuado, por supuesto, pero sale todo. Mantener el huevo en el fuego, porque las madres respiran fuego sobre ellos y, cuando salen del cascarón, alimentarlos con brandy mezclado con sangre de pollo, cada media hora. Y mirad, dice cómo reconocer los diferentes huevos. El que tengo es un ridgeback noruego. Y son muy raros."
Parecía muy satisfecho de sí mismo, pero Hermione no se veía muy contenta por eso.
"Hagrid, tú vives en una casa de madera" dijo.
Pero Hagrid no la escuchaba. Canturreaba alegremente mientras alimentaba el fuego.
"¡Esta loco!" dijo Ron moviendo los labios, solo para sus amigas.
Al día siguiente durante el desayuno Hedwig le entrego una nota a Holly. Sólo decía Está a punto de salir.
Ron quería faltar a herbología para ir a la cabaña pero ni Holly ni Hermione se lo permitieron.
"Se vería muy sospechoso si los tres faltamos" intento razonar Hermione. Holly asintió de acuerdo con su amiga, aunque estuviera ansiosa por ver al dragón, después de toda su intensa investigación sobre diversas creaturas, los dragones fueron unos de los que más la habían fascinado.
Al terminar su clase los tres corrieron hacia la cabaña para ser recibidos por un radiante Hagrid.
"¡Ya casi está afuera!" dijo eufórico.
El huevo estaba sobre la mesa. Tenía grietas en la cáscara. Algo se movía en el interior y un curioso ruido salía de allí. De pronto se oyó un ruido y el huevo se abrió. La cría de dragón aleteó en la mesa.
Sus alas puntiagudas eran enormes, comparadas con su cuerpo flacucho. Tenía un hocico largo con anchas fosas nasales, las puntas de los cuernos ya le salían y tenía los ojos anaranjados y saltones. Holly estaba maravillada. ¡Era hermoso! De una manera aterradora.
"¿No es precioso?" murmuró Hagrid. Alargó una mano para acariciar la cabeza del dragón. Este le dio un mordisco en los dedos, enseñando unos colmillos puntiagudos.
"¡Bendito sea! Mirad, conoce a su mamá" dijo Hagrid.
"Hagrid" dijo Hermione. "¿Cuánto tardan en crecer los ridgebacks noruegos?"
Hagrid iba a contestarle, cuando de golpe su rostro palideció. Se puso de pie de un salto y corrió hacia la ventana.
"¿Qué sucede?"
"Alguien estaba mirando por una rendija de la cortina... Era un chico... Va corriendo hacia el colegio."
Holly fue hasta la puerta y miró. Incluso a distancia, era inconfundible:
Malfoy había visto el dragón.
