Chicos lamento mucho la espera, pero me alegra mucho que estén esperando la continuación de esta historia.
Espero que disfruten este capitulo, así como yo disfrute escribiéndolo. No se olviden de escribir que les pareció.
Capítulo 10. Conociendo una nueva persona
El último día que iban a pasar en el castillo Holly pudo escuchar un gran alboroto viniendo del cuarto de los chicos de primer año, cuando termino de guardar sus cosas se dirigió ahí. Hermione todavía estaba intentado hacer que sus libros entraran a su baúl.
"¿Qué pasa Ron?" le pregunto a su amigo al verlo remover todo en la habitación.
"No encuentro a Scrabbers" le dijo angustiado mientras buscaba debajo de su cama, "ya sé que me quejaba mucho porque no hacía nada, pero ¿y si le paso algo? ¿Y si se salió de la sala común y se lo comió la señora Norris?."
"No te preocupes Ron te ayudare a buscar" intento reconfortarlo.
Así que ambos se pusieron a buscar a la rata por todo el dormitorio, incluso Holly la busco en su habitación, para después ayudar a su amigo en la sala común.
"¿Qué buscan chicos?" les pregunto Fred cuando los vio arrastrándose debajo de los sillones.
"Ron no encuentra a Scrabbers" les dijo Holly cuando se levantó para después sacudirse las rodillas.
Fred y George se dirigieron una mirada preocupada.
"Ya casi es hora de irnos" les recordó George" ¿qué les parece si vamos con Hagrid y le pedimos que mantenga un ojo abierto por si ve a Scrabbers?"
Ambos asintieron y los cuatro se dirigieron a la cabaña de Hagrid.
"Hola muchachos" los saludo alegre el semigigante, "¿haciendo una última visita?".
"En realidad quería pedirte un favor Hagrid" dijo Ron un poco deprimido. "No puedo encontrar a Scrabbers y ya casi nos tenemos que ir, quería pedirte de favor que mantuvieras un ojo si lo vez por aquí".
"Por supuesto Ron, no te preocupes".
Antes de que se fueran Hagrid pareció recordar algo. "Espera Holly, tengo algo para ti" dijo mientras movía unas cuantas cosas de su mesa.
"Aquí está" dijo tendiéndole un pequeño libro. Holly lo abrió extrañada para encontrar la foto de una joven pelirroja sonriéndole alegre a la cámara mientras tomaba la mano de un muchacho de lentes.
Holly intento contener las lágrimas mientras pasaba las diferentes fotos de sus padres, algunas se movían y otras no, en unas estaban acompañados de los que supuso eran sus amigos, en otras estaban solos, pero en todas se veían igual de felices.
"Gracias Hagrid" le sonrió Holly mientras abrazaba a su amigo.
"De nada" le contesto mientras le acariciaba suavemente la cabeza, "supuse que no tendrías fotos de tus padres, por lo que les pedí algunas a sus amigos de la escuela".
Después de un momento los cuatro chicos se despidieron de su amigo asegurándole escribirle durante el verano.
Holly se despidió de varios de sus compañeros mientras caminaba hacia la estación junto a sus cuatro amigos más cercanos.
"¡Allí esta ella, mamá, allí esta, mírala!"
Holly dirigió su vista hacia donde se escuchaba esa voz, encontrándose con Ginny Weasley apuntándola mientras sostenía la mano de su madre.
"Tranquila, Ginny. Es de mala educación señalar con el dedo."
La señora Weasley les sonrió.
"¿Un año movido?" les preguntó.
"Mucho" dijo Holly. "Muchas gracias por el jersey señora Weasley".
"Oh, no fue nada".
"¿Ya estás lista?"
Era tío Vernon, todavía con el rostro púrpura, todavía con bigote y todavía con aire furioso. Detrás, estaban tía Petunia y Dudley, con aire aterrorizado ante la sola presencia de Holly.
"¡Usted debe de ser de la familia de Holly!" dijo la señora Weasley.
"Por decirlo así" dijo tío Vernon. "Date prisa, muchacha, no tenemos todo el día". Dio la vuelta para ir hacia la puerta.
Holly esperó para despedirse de Ron, Hermione, Fred y George.
"Prométanme que me van a escribir" les suplicó a los cuatro, "no puedo pasar todo el verano viendo a Dudley llenarse la boca con comida".
"Por supuesto que te vamos a escribir" le aseguro Fred mientras la abrazaba.
"Incluso te invitaremos a venir a nuestra casa" dijo Ron mientras tomaba el lugar que había dejado su hermano al soltar a Holly.
"Te mandare una carta cada semana" le dijo Hermione cuando la abrazo.
"Cuídate" le susurro George al oído para después darle unas palmaditas en la cabeza.
"Ustedes no hagan nada demasiado divertido sin mi" les grito a los gemelos mientras seguía a su tío por la abarrotada estación.
Sirius Black se encontraba en su celda de Azkaban, acurrucado intentando no escuchar los gritos de los demás presos cuando el sonido de pasos lo alertó de alguien dirigiéndose hacia él.
"¿Qué hace aquí profesor Dumbledore?" pregunto con voz ronca cuando el mago anciano se paró frente a su celda.
"Aún sigues cuerdo Sirius, que alegría" dijo con alivio Dumbledore. "Vine a sacarte de aquí"
Cuando Sirius le dirigió una expresión atónita, Albus decidió explicarle todo.
"Hace una semana, dos chicos fueron a buscarme, tenían el mapa que tú y tus amigos hicieron en la escuela, y me mostraron a alguien en la torre de Griffindor que debería estar muerto. ¿No puedes imaginar quien era Sirius?" le pregunto. "Peter Pettigrew estaba en el castillo mientras Holly cursaba su primer año".
Ese comentario sacó a Sirius de su estupor.
"¿Esa rata estaba cerca de mi ahijada?" preguntó exaltado.
"Cálmate Sirius" le dijo el profesor "Pettigrew me confeso algunas de las cosas que pasaron ese día, solo quiero que tú me cuentes lo que ocurrió. Así podré ayudarte a salir de aquí para que puedas ver a Holly de nuevo".
Sirius lo pensó por un momento para después de dar un suspiro comenzar a contar lo sucedido.
"Convencí a Lily y James de usar a Peter como su guardián secreto sin decirle a nadie sabiendo que los mortifagos me buscarían a mí, no sabíamos quién le estaba pasando la información a Voldemort y por un momento llegue a pensar que Remus era el traidor" dijo abatido. "Debí haberlo sabido mejor. Ese día fui a buscar a Peter para ver si estaba a salvo, pero lo que me encontré fue su guarida abandonada, sin ningún signo de lucha, así que fui a la casa de James y Lily para asegurarme que estaban a salvo, pero cuando llegue ya era tarde" en este punto las lágrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas.
"James y Lily estaban muertos, y solo pude sacar a la pequeña Holly, que tenía una herida en la frente y no dejaba de llorar. Cuando salí de la casa encontré a Hagrid, me dijo que usted lo había mandado por Holly, pero no quería entregársela. Era lo único que me quedaba de mis amigos. Cuando logro convencerme de que estaría mejor con sus parientes se la entregue y le ofrecí mi moto para que pudiera llevarla a salvo. Sabía que tenía que encontrar a esa rata traidora y hacerle pagar por lo que le hizo a mis amigos, pensé que una vez que arreglara ese asunto podría volver por mi pequeña y cuidarla como le había prometido a James y a Lilly que haría si algo les pasaba y disculparme con Remus por haber desconfiado de él" los sollozos le impidieron seguir hablando por un momento.
"Cuando al fin acorrale a Peter en una calle muggle se puso a gritar que yo había traicionado a James y a Lily, enfurecí ¿Cómo podía decir tantas mentiras cuando él fue quien los entrego? Cualquiera de nosotros hubiera muerto por él, pero decidió que su pellejo valía más que la vida de sus amigos y de una inocente bebe. Cuando estuve a punto de atraparlo exploto la calle matando a muchos muggles para crear una distracción, se cortó un dedo y se convirtió en una rata".
"Cuando los aurores me apresaron pude ver como se metía por una alcantarilla, intente decirles sobre Peter, pero me encerraron aquí sin hacerme un juicio".
Dumbledore se quedó en silencio unos minutos pensando en lo que Sirius le había contado.
"Supongo señor ministro, que lo que acaba de escuchar, junto con la confesión de Peter Pettigrew es suficiente para soltar a Sirius Black sin necesidad de retardar más este asunto".
Cornelius Fudge se acercó a la celda, pálido después de todo lo que había oído, unos cuantos aurores se encontraban tras él.
"P-Pero Dumbledore…" tartamudeo, "no podemos…"
"Claro" lo interrumpió Dumbledore, "que si insisten en hacer un juicio tendremos que apelar a la negligencia con la que fue tratado el caso de Sirius Black, señor de la noble y ancestral casa de los Black, seguro que el diario El Profeta se dará un día de campo con esta noticia".
"No será necesario Dumbledore" dijo Fudge aún más pálido de lo que ya estaba, "a partir de este momento el señor Sirius Black esta absuelto de todos los cargos en su contra" le hizo una seña a uno de los aurores, el cual abrió la puerta de la celda. "Lamentamos este malentendido" dijo dirigiéndose a Sirius.
"Más lo lamento yo" dijo con un gruñido Sirius mientras pasaba junto a él, "después de todo el tiempo que he perdido con mi ahijada".
Sirius siguió a Dumbledore hacía la salida de la prisión, estremeciéndose levemente cada vez que veía a un dementor acercarse, solo para ser repelido con el patronus del director.
"Ahora Sirius antes de que puedas ver a Holly tengo que llevarte a San Mungo para que traten tus heridas" Sirius quería argumentar que necesitaba ver primero a su ahijada, saber si se encontraba bien, pero sabía que el director tenía razón, era mejor curar sus heridas para evitar darle un susto a Holly.
Así que cuando se encontraron fuera de la prisión, tomo el brazo de Dumbledore para permitirle desaparecerlo de ese terrible lugar.
Arthur Weasley comenzó a leer el periódico en su casa mientras tomaba un sorbo de su té pero lo escupió cuando leyó la noticia de la portada. Sus hijos y su esposa lo miraron extrañados para después leer sobre su hombro la noticia que había sorprendido al patriarca Weasley.
Sirius Black liberado de Azkaban
El pasado 15 de junio el presunto asesino de masas Sirius Black, fue absuelto de los cargos contra él después de que el director del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería Albus Dumbledore presentara prueba suficiente para lograr este cometido.
Albus Dumbledore se presentó en la oficina del ministro de magia en compañía de Peter Pettigrew, mago que se creía fue asesinado por Black, asegurando que este hombre era el verdadero seguidor de quien-ustedes-saben y quien en realidad asesinó a trece muggles cuando intentó escapar.
Después de un intensivo interrogatorio por parte de la oficina de aurores se comprobó que esta información era verídica.
Una vez comprobado esto y después de haber escuchado el testimonio de Sirius Black en Azkaban, el ministro Cornelius Fudge decidió dejarlo en libertad y otorgarle una remuneración monetaria debido al error cometido hace 10 años.
Después de terminar de leer la noticia, la señora Weasley comenzó a sollozar.
"Pobre Sirius" dijo entre sollozos, "todo este tiempo creímos que era culpable y resulto ser un inocente atrapado en la negligencia de nuestro gobierno".
"No te preocupes Molly" intento consolarla Arthur, "ya tendremos tiempo de disculparnos con él".
Holly llevaba más de un mes en la casa de sus tíos y comenzaba a creer que sus amigos se habían olvidado de ella. Aunque todos le habían asegurado que le escribirían con frecuencia ninguno le había enviado una carta, y ella tampoco podía enviarles nada ya que su tío habían cerrado con candado la jaula de Hedwig, lo cual ofendió a la lechuza.
Estaba sentada en su cama esa noche cuando escucho un fuerte estruendo venir de afuera. Cuando se asomo pudo ver como una moto se acercaba a gran velocidad por la calle, para después detenerse frente a la casa, junto a un hombre mayor que simplemente apareció con un sonoro ¡Crac!
Holly bajo rápidamente las escaleras sorprendiendo a sus tíos y primo, que se encontraban viendo la televisión.
"¿Qué estás haciendo?" le pregunto tío Vernon con el ceño fruncido, pero Holly lo ignoro mientras abría la puerta.
"¡Profesor Dumbledore!" exclamo contenta mientras veía al director acercarse a la puerta seguido por el hombre que había llegado en la motocicleta.
"Holly" le sonrió el director alegre, "espero que estés disfrutando de tus vacaciones" dijo mientras la pelirroja lo dejaba pasar junto con su acompañante.
Cuando los Dursley vieron al profesor Dumbledore acercarse con su túnica gris se pararon rápidamente del sillón.
"¿Qué hace aquí?" pregunto tío Vernon rojo de ira mientras Dudley huía asustado a su cuarto.
"Vine a presentarle a alguien a Holly" le dijo el director sin darse cuenta de la expresión de desagrado en la cara de Petunia. "Buenas noches Petunia" la saludo cuando reparo en su presencia silenciosa.
Petunia solo hizo una mueca desdeñosa mientras se alejaba hacia la cocina siendo seguida por su esposo.
"Bueno" dijo Dumbledore mientras caminaba lentamente hacia la cocina, "si me disculpan tengo algo muy importante que tratar con los tíos de Holly, mientras tanto pueden comenzar a conocerse".
Holly observo por un momento al hombre parado frente a ella, era alto, con el cabello negro un poco largo, apenas sobre sus hombros y con unos amables y tristes ojos grises, llevaba una vieja chaqueta de cuero, pantalones vaqueros y pesadas botas de combate, aunque parecía un poco demacrado y delgado, como si no hubiera comido bien últimamente.
"¿Quiere sentarse?" ofreció Holly después de un momento en silencio.
El hombre se sentó pero parecía algo incómodo. Holly se sentó en el sillón frente a él.
Sirius Black no pudo evitar observar detenidamente a su ahijada. Tenía el cabello largo ondulado, ligeramente alborotado, del mismo color rojo oscuro que el de Lily y el fleco apenas alcanzaba a cubrir la cicatriz con forma de rayo de su frente, sus ojos verde esmeralda brillaban con curiosidad mientras lo observaba. Parecía pequeña bajo la holgada ropa de niño que llevaba puesta. Sirius se molestó levemente, los Dursley ni si quiera se habían tomado la molestia de comprarle ropa adecuada.
"¿Quién es usted?" pregunto Holly al ver que el hombre frente a ella no parecía querer hablar pronto.
"Mi nombre es Sirius Black" dijo con una leve ronquera en la voz, parecía que no la había utilizado mucho últimamente. "Era un amigo de tus padres" una pequeña sonrisa se dibujó en el delgado rostro. "Tu padre fue como mi hermano cuando estuvimos en la escuela. Cuando naciste me hicieron tú padrino, para cuidarte si llegaba a pasarles algo a ellos".
"Entonces ¿por qué no me habías buscado antes?" le pregunto Holly con tristeza una vez que digirió esta información, tal vez él no quería la responsabilidad de cuidarla, pensó, así como sus tíos siempre se lo recordaron a lo largo de los años.
Sirius sintió unas inmensas ganas de llorar y pedirle perdón a su ahijada cuando vio la expresión en su rostro. Pensó por un momento si debería decirle la verdad. Al final decidió que lo mejor era contárselo o al menos una parte, ya que terminaría enterándose, y si era un poco como sus padres, se sentiría traicionada al no haberlo sabido a través de él.
"No pude venir antes" comenzó con la voz ligeramente ahogada, como si le trajera malos recuerdos recordar el pasado, "porque estaba preso en Azkaban, la prisión de los magos" aclaro al ver su desconcierto. "Hasta apenas un mes pude limpiar mi nombre y decidí que era momento de venir a buscarte".
"¿Por qué estabas preso?" Holly parecía elegir las preguntas difíciles, pero Sirius decidió ser sincero con ella.
"Cuando Voldemort cayo, uno de sus lacayos que era amigo mío y de tus padres llamado Peter Pettigrew, me inculpo cuando lo atrape después de descubrir su traición. Fingió su muerte y escapo. Cuando los aurores llegaron al lugar tenían las pruebas suficientes para apresarme y mandarme a Azkaban sin otorgarme el derecho de un juicio. Pase los últimos diez años en la prisión hasta que hace un mes Dumbledore encontró a Peter y pudo demostrar mi inocencia. Así que después de recuperarme de mi estancia en Azkaban le pedí al profesor Dumbledore que me trajera a verte. Asegurarme que estabas bien. Siempre supe cómo se sentía Petunia acerca de la magia."
En ese momento el profesor Dumbledore se unió a ellos en la sala.
"Muy bien Sirius, veo que ya le contaste todo a Holly" dijo mientras se sentaba junto a Sirius en el sillón.
"Ahora Holly, vinimos a hacerte una proposición" dijo adoptando una pose seria. "Al ser Sirius tu tutor legal, y al estar ahora libre de cargos puedes decidir vivir con él o quedarte aquí con tus tíos".
Holly enmudeció por un momento, ¿en verdad podía abandonar a los Dursley? Tanto tiempo soñando con irse de esta casa que solo la hacía infeliz, y aquí estaba este hombre, el amigo de sus padres, ofreciéndole vivir con él.
"¿Cuándo puedo irme?" pregunto Holly, haciendo sonreír ampliamente a Sirius.
"¿No te preocupa irte a vivir con una persona que no conoces?" le pregunto con un poco de incertidumbre el heredero Black.
Holly negó rápidamente con la cabeza. "Si fueras peligroso el profesor Dumbledore no te habría traído aquí" dijo haciendo sonreír al director por la confianza que le tenía su joven estudiante. "Además dices que eras amigo de mis padres y te creo".
"Muy bien" Sirius parecía un poco lloroso, "aún me falta arreglar unos cuantos asuntos, pero cuando tenga todo resuelto voy a venir a buscarte" le aseguro.
El profesor Dumbledore carraspeo un poco para llamar la atención de ambos. "Sin embargo Holly, durante las vacaciones tendrás que pasar un tiempo aquí en la casa de tus tíos, es por tu seguridad" le aseguro al ver su expresión abatida. "Ya hable con tus tíos y les explique todo esto".
"Está bien" acepto a regañadientes la pequeña pelirroja, "si es absolutamente necesario creo que puedo soportarlo".
Después de un momento los dos hombres se levantaron y Holly los acompaño a la puerta.
"No te preocupes" le dijo suavemente Sirius mientras la abrazaba, "intentare venir por ti lo más pronto que pueda".
Holly espero en la puerta hasta que el sonido de la moto de su padrino se desvaneció en la distancia.
