Capítulo V

En el camino que llegaba a la puerta principal de Konoha. Sasuke y Orochimaru arribaban a la aldea. El sannin de las serpientes comentó:

–¿Irás primero a ver al Hokage, no?

–Tengo que informar de mi regreso.

–Aha.

Sasuke chasqueó la lengua ante la broma de su sensei.

–Quisiera ver a mis hijos antes, pero...

–¿A los dos?

El Uchiha al escuchar esa pregunta insidiosa, se molestó.

–A los dos, sólo por ser de mi sangre me son amados.

–Pero tu orgullo es el mayor.

–Mi hija es mi princesa.

Orochimaru negó sonriente, pues como se viera, eso no sonaba muy halagador para la niña puesto que ser princesa… no era igual a ser kunoichi. Oh, pero Orochimaru no se iba a quedar con la duda.

–¿No quieres que sea Kunoichi?

–Si ella desea serlo, será y si no… no importa.

–¿Te hubiese gustado tener esa opción a ti?

Sasuke se encogió de hombros y sin pensarlo mucho respondió:

–Supongo, siempre he creído que si Itachi era un genio, buen yo podía ser médico o...

El sannin detuvo esa perorata:

–No te veo no siendo shinobi.

Maestro y alumno dejaron de conversar. Pues Orochimaru se separó del Uchiha, para ir con Mitsuki, pues si iba a la aldea solo era a eso a ver a su hijo y llevarlo con él algunos días, pues para desgracia del sannin de las serpientes, Mitsuki era tan sociable como… Jiraiya y le agradaba estar en Konoha con sus amigos.

Sasuke siguió su camino a la torre y ahí vio que Menma también llegaba. Este al verlo corrió a recibirlo.

–¡Padre!

Menma le abrazó. Sasuke agradeció que su retoño hubiese heredado la calidez de demostrar sus emociones como lo hizo Naruto tiempo atrás y no la de los Uchiha, pues sin pudor alguno por ser Jōnin, Menma se le colgaba cual imitación de Koala.

Al bajarse, Menma le contó lo que Shikadai le preguntó y como se había llevado a cabo la conversación. Al concluir Sasuke estuvo más que orgulloso de que su hijo hubiese guiado al pequeño.

–¿Crees que… él… haría lo mismo por mí?

–… ¿Qué?

–Pelear por regresar conmigo…

El mayor de los Uchiha suspiró y abrazó a Menma.

–En un tiempo nos hubiese seguido por cielo, mar y tierra, mas… ese dobe ya no existe, sin embargo, considero que no ha dejado de amarte.

Menma asintió, pero no creía mucho en las palabras de su padre.

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En la torre del Hokage. Los Nara y Sabaku no tuvieron que entrar a la oficina para que Naruto supiese de qué iba el asunto; después de todo, una Temari amordazada e inmovilizada, no era algo que se viera muy seguido y Gaara cargando a Shikadai; solo podía ser que su amigo y concejero había cumplido su palabra... había terminado con la farsa

Detrás de ellos –sin que el rubio lo notara– un par de pelinegros Uchiha, arribaban y esperaban por la respuesta del Kage.

Naruto vio a los primeros visitantes y con un gesto de mano los invitó a entrar en la oficina. Gaara abrazó más a su hijo y Shikamaru se acercó a la mesa del rubio…

–Venimos a informarte lo sucedido en mi casa y el porqué de ello…

Naruto asintió y escuchó paciente la historia, de la que sabía ya demasiado. Al concluir el relato del Nara, este cuestionó:

–¿Y bien? ¿Nos apoyaras?

Gaara intervino:

–Naruto como amigo y como Kage te informó que me llevare a mi hijo, con o sin tu consentimiento…

–Pero el niño es de Konoha y tiene una… –aseguró el rubio.

–¡No lo digas! –Exigió el pelirrojo– No estoy dispuesto a permitir que se me niegue todo mi derecho. Shikadai creció y nació de mí, pésele a quien le pese. Y Si tengo que iniciar una guerra… créeme Naruto no me amedrentaré.

–¡¿Estas dispuesto a todo eso…?! –se asombró el rubio, pues consideraba a su amigo muy sensato.

–Si. Irá a Suna y ahí se dará a conocer su verdadero nacimiento y… padres. Es mío y no puedo estar lejos de él… –No se retractó el pelirrojo.

Shikamaru presionó más al Hokage, tenía una as bajo la manga… Menma.

–Gaara ha sido valiente y se enfrentara a todos con tal de poder ser reconocido como el gestante de Shikadai y que este pueda amarlo como lo ama él…, dime… ¿Qué harás?

Al estar en el lugar y notando la impaciencia de su hijo, viendo que Naruto no parecía reaccionar. Sasuke caminó hasta el escritorio, dejándose ver...

–Se valiente... Dobe, se cómo eres, como lo que me hizo amarte.

Naruto con ojos llorosos observó a los presentes y vio a… Menma... y fue como si algo dentro de él se rompiese dejando salir…

–Aceptar... ¡Aceptar!... –Mirando al Menma dejó salir lo que por años no pudo– ¡Que te amo con todo mi ser!, que mi interior se siente vacío desde que naciste, que nunca otro ocupará tu lugar en mi corazón –El Uchiha menor avanzó poco a poco en dirección al Nanadaime y este sonrió como hacía años no lo hacía– que literalmente luché con tu padre para nombrarte así… Menma y que hubiese algo que me uniera a ti...

Menma se sonrojó, rió divertido y dijo:

–Ya veo.

Esa risa fue como si el cielo se hubiese abierto para el rubio de marquitas y se serenó dejando salir las frases más naturales, mas como… él.

–No te burles, es cierto, el teme aquí presente quería nombrarte Itachi, digo, me agradó tu tío, pero no sea que sacarás su locura.

Sasuke se ofendió:

Dobe, mi hermano no estaba loco.

–Si como digas Sasuke.

La tensión desapareció totalmente y el grupo se volvió mas como una reunión de amigos que no se habían visto en años… y de cierto modo así era. Las mentiras no podían seguir viviendo, no cuando por fin el valor había llenado a ese par de hombres que deseaban hacer saber, que ellos habían traído al mundo a esos dos niños.

Y como las amables palabras intercambiadas entre Sasuke y Naruto no se hicieron esperar, algo en Shikadai se removió nervioso.

Gaara arrulló a Shikadai y le confesó.

–No te preocupes cariño, esos dos así se hablan.

Shikamaru negó al ver que todo se resolvía y quiso ayudar.

–Konoha no se asombrará, de esto; después de todo, no somos los primeros, y espero, ni los últimos. Una unión como las nuestras ya no es extraña.

Las risas se escucharon y eso dio a pie a que Naruto se acercara a Menma lo abrazara, el adolecente se dejó hacer sintiendo como Kurama –dentro de él– casi ronroneaba satisfecho, murmurando un:

–… Te lo dije.

Escuchando la frase e Shikamaru; el Kazekage mencionó:

–Sí, pero eso no significa que te perdone tan fácilmente, serás bienvenido en Suna de visita para ver a nuestro hijo, pero para esa dicha unión… aún tengo que pensarlo.

El pelirrojo habló en un tono bajo, ya que Shikadai si se había asombrado por la propuesta de Shikamaru.

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Dentro del pequeño Nara…

Humanos conflictivos –murmuró el tanuki, este dispuesto a descansar en una cueva cómoda sin celda que le impidiera salir.

El Ichibi se acomodó y suspiró satisfecho, dejando que los humanos arreglaran sus asuntos, él ya estaba con su jinchūriki.

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Menma seguía siendo abrazado –asfixiado– por su papá, mientras Sasuke se acercaba a la otra familia.

–El perdón debe darse no pensando sólo en nosotros, sino en nuestros hijos.

Gaara miró al ex-vengador sin poder creer que precisamente, él le dijera eso.

Naruto dejó a Menma, más no le permitió irse de su lado. Y ordenó que sacarán a Temari.

–Shikamaru llévala a una celda. Sasuke ve con él.

Los aludidos salieron, sabiendo que el rubio deseaba hablar con Gaara.

Cuando estuvieron solos, el pelirrojo comentó:

–Gracias... Menma, por lo que hiciste por mí hijo. –dijo este al joven Uchiha.

–No lo hice solo, además él vino a mí.

Naruto acarició las hebras negras de su primogénito.

–No es fácil pedir perdón, ni será fácil deshacer está maraña de mentiras, no sin el apoyo de los nuestros...

Gaara acomodó a su hijo.

–Tampoco es fácil olvidar el dolor de la traición.

El Nanadaime frunció el ceño, no había pensado que así se sentía Gaara y probablemente Sasuke también.

–¿Y qué harás? –preguntó Naruto.

–De momento me lo llevare a Suna, ya será decisión de su padre el venirlo a visitar –El pelirrojo besó los cabellos de su vástago, quién ya dormía profundamente-

–¿Le estás dando a elegir a Shikamaru entre Konoha o tú? –cuestionó muy interesado el rubio.

–No. Va a depender de él, lo que quiera hacer, puede que aún lo desee, pero deberá ganarse mi cariño. Deberías hacer lo mismo por Sasuke. –Murmuró Gaara y haciendo una pequeña inclinación de cabeza se despidió– Gracias Menma, Se nota que Kurama te ha cuidado bien –terminó y sonriendo salió de la oficina.

En cuanto el pelirrojo salió de la oficina; Menma dijo:

–Se irá.

–No aún, tenemos una reunión de Kages.

–¿Le harás caso?

–...

–A eso de conquistar a padre.

El rubio asintió.

–Por supuesto, además no será la primera vez que persiga por cielo, mar y tierra a ese teme.

Menma rió divertido.

–Así que es cierto. –Naruto esperó– Sí que ustedes son muy diferentes cuando están centrados uno en el otro.

–Eso ha sido siempre, desde que nos conocimos.

El pelinegro suspiró abatido.

–Entonces... ¿qué pasó?

El Nanadaime se sentó llevando a su hijo con él.

–La presión de la sociedad, sobre todo la de un clan y la promesa que le hice a uno de sus muertos.

Menma chasqueó la lengua, tal como lo hacía Sasuke.

–Los Hyūga.

–Si.

–¿La amas?

–La estimo porque me dio hijos, sin embargo sólo es agradecimiento lo que me ata a ella. Y por supuesto el poder de su clan.

–Padre alguna vez masculló algo que me pareció muy gracioso…

–¿Que?

Menma miró al rubio y se preguntó si debía decirle, pero al ver la serenidad de este, tomó su decisión…

–Dice que usó un genjutsu contigo.

Naruto sonrió divertido y respondió…

–Me temo que muchos creyeron lo mismo en su tiempo, pues ella para mí solo había sido hasta ese día, una compañera de generación que no terminaba una frase completa la hablar conmigo. Más no, ella solo aceptó lo que su padre y clan le ordenaron. Hace tiempo que buscaba como salir e todo esto, mas… –Naruto suspiró y suplicante miró a su hijo– En verdad lamentó haber tardado tanto… Ahora veo que no es justo que está farsa siga, por tu bien y el de tus...

El Hokage no supo cómo continuar esa frase, sin embargo alguien lo hizo por él.

–Medios hermanos, puedes decirlo, no les guardo rencor.

–Y es excelente que no lo hagas, ellos no te quitaron nada...

El Uchiha negó moviendo la cabeza.

–Imagino que como Sarada, al contrario, ellos...

–Así es, siempre me hicieron pensar en ti. No miento al decirte que tú eres irremplazable. Esta tarde hablaré con Hinata.

Padre e hijo vieron entrar a Sasuke que informó.

–El Kazekage se retiró a la casa donde se hospedará. –dijo Sasuke.

Naruto admiró palmo a palmo y sin vergüenza alguna al moreno y este se giró.

–Deja de verme así.

Se quejó el mayor de los Uchiha. Menma arqueó una ceja, pensando que se divertiría mucho viendo como su padre era conquistado por su papá.

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Shikamaru no se entretuvo mucho tiempo en la prisión y dejó a resguardo a la rubia en lo que su juicio iniciaba. No deseaba dejar que Gaara le negara una oportunidad de hablar. Ahí tocando en la casa que usaba este cuando visitaba Konoha, sentía sus piernas y sus emociones temblar.

La puerta se abrió...

–Está durmiendo –informó el pelirrojo dejándole entrar– seguramente pasó por muchas emociones.

–Lo descubrió por sí sólo, es niño genio.

–Terminando la reunión saldré a Suna, Shikamaru.

–Te seguiré. –Fue la respuesta inmediata del moreno–… Iré contigo.

–Shika… –El Kazekage dio un suspiró– Han pasado muchas cosas y años, ya nada es como antes.

–Lo sé. Déjame intentarlo por favor.

El moreno se acercó para acariciar las mejillas del Kazekage.

–Déjame pensarlo.

Gaara respondió, sin embargo aceptó aquellas caricias.

Muchas gracias por sus comentarios y por leer el fic. Pitiizz y yo les mandamos un abrazote.

NARUSEMPAI, jennitanime, sakura1402, Hikari-Riza-chan, kane-noona, Goten Trunks5, Ying Fa Malfoy de Potter, Rin SN, Moon-9215 y Gelygirl.