Capítulo XIII
Las sillas alrededor de la mesa se fueron ocupando y Naruto estaba por iniciar cuando…
Menma y Sasuke salieron veloces. El rubio y los otros líderes se miraron curiosos; sin embargo los dos Uchiha no tardaron mucho en regresar y el mayor explicó:
–Algunos de los medios querían entrar.
–¿Cómo se enteraron? –preguntó Tsume Inuzuka.
–Siempre están vigilando la torre y seguro notaron que llegaron todos. –explicó Sasuke.
Naruto asintió y con los dos Uchiha parados a su espalda, comenzó…
–Los reuní esta mañana porque hay algo que deben de saber y porque dependiendo de lo que se decida en esta reunión, yo seguiré en el lugar de Nanadaime o puede que no, pero eso no evitara que yo diga y acepte la verdad.
El silencio reinó en el lugar, pues la mayoría de los presentes creyeron que por alguna rara ocasión el Hokage estaba bromeando, más la mirada añil y decidida les dio la negación.
–¡¿Qué sucedió Naruto?! –exclamó Tsunade impresionada.
–Que les he mentido durante todo este tiempo Oba-chan…
La mujer ni siquiera reaccionó ante el mote, pues la confesión del rubio había dejado a todos callados y atentos a lo que este diría.
–Todo inició con el término de la cuarta guerra ninja. Sasuke y yo salimos en un viaje más tarde y…
La historia –no con muchos detalles– fue relatada…
–… Nació Menma. No puedo decir por que fue, pero él está aquí, es mío y de Sasuke Uchiha.
–Pero como puede ser eso cierto o siquiera posible –cuestionó Tsunade sin perder la calma, pero tampoco la incredulidad.
Orochimaru actuó al escuchar esa pregunta que sabía vendría y declaró:
–Lo es y tengo los reportes y lo necesario, que lo avalan.
El sennin de las serpientes entregó sus pergaminos –por supuesto solo los que creyó necesario– a la rubia y esta se apresuró a leerlos.
Tsunade sintió la mirada de los otros y al concluir su lectura, asintió con un movimiento de cabeza. Sabedores que era cierto lo que el Nanadaime afirmaba, los líderes esperaron y uno de ellos cuestionó…
–¿Entonces sus respectivo matrimonios, las familias, los hijos…?
Preguntó Shibi en un susurro; sin embargo los demás si escucharon. Naruto miró de soslayó a su ex suegro, pero respondió.
–Los matrimonios no del todo reales, las familias lo mejor que pudimos hacerlas para no afectar a nuestro hijos.
Sakura intervino ante la pregunta que le concernía.
–Ambos se comportaron leales dentro de ellos, si es lo que cuestiona y por mi parte no tengo ninguna acusación.
–¡¿Lo sabías?! –cuestionó su maestra a la de cabello rosa.
–Lo sabía y acepté, lo vean como lo vean, ayude a mis amigos, soy también culpable, pero no me arrepiento pues tengo una hija a la que amo por sobre todas las cosas.
La Haruno se veía tan decidida que los presentes buscaron a la otra parte para confirmación, mas solo estaba Hiashi y…
–Lo que importa es que ambos matrimonios concluyeron. –cortó Hiashi, para que no se entrara en detalles.
El silencio se extendió por el lugar y solo fue rotó por…
–Esa es tu mentira –dijo Kakashi.
–La mitad.
El de mascara, suspiró preocupado al ver, que si bien, era muy importante la mentira de sus alumnos; que fuese solo la mitad, ya le inquietaba más.
–A lo mejor no todos ustedes lo saben o más bien lo recuerdan, pero Sasuke y yo somos la reencarnación de Asura e Indra… –La mayoría de los presentes asintieron– Y no lo esperábamos, pero con las investigaciones de su médico –Naruto vio a Orochimaru que sonrió de lado– y de los pergaminos de los Uchiha, aceptamos y reconocimos que Menma es… la reencarnación del Sabio de los Siete Caminos… –Los murmullos asombrados se escucharon, mas Naruto acotó– Y es jinchūriki de Kyūbi o… de la mitad de Kyūbi.
Todos se removieren nerviosos en sus asientos, por lo que el sennin, intervino.
–Hice los análisis que debía y algunas pruebas, mas no todas eran concluyentes, solo que este niño nació con el… –El sennin hizo un movimiento hacia Menma y este comprendiendo se quitó el sello y el rinnegan apareció en, sus antes ojos azules– y claro hice más pruebas e investigaciones, concluyendo que este jovencito puede convocar a los Bijū si así lo necesita y algunas otras cosas que no creo que deban saber– Tsunade miró con suspicacia al otro sennin y este al notarlo, no se quedó callado– Las autoridades de Konoha han demostrado en otro tiempo, que son unos ancianos cerrados y sin sentido común, por eso tengo mis reservas.
–¡¿Cómo te atreves…?! –exclamó Hiashi.
–No me puedes culpar, yo no sé si eso cambio y esa forma de pensar tan mediocre, se fue junto con los antiguos miembros del concejo. –respondió sin amedrentarse el sennin pelinegro.
–Lo que me extraña es que estos dos hayan confiado en ti para saber todo de su hijo e incluso te permitieran investigarlo. –por fin dijo Tsunade.
Sasuke se sintió con la obligación de explicar sus acciones y las de Naruto.
–Él, estaba en la misma situación o una parecida y tampoco sería bien visto… que no importaba mucho, mas supongo que no erramos en confiar, pues hasta este momento todos ustedes se van enterando de todo y no antes.
Orochimaru notó como el resto de líderes de clan e incluso Kakashi no parecieron ofenderse con lo dicho por el Uchiha. Más lo importante seguía y el sennin se sentó dejando que todo lo escuchado de las revelaciones, fuese digerido por los presentes.
La dirigente del clan Nara, Yoshino –en ausencia de Shikamaru– fue la que habló.
–No soy la indicada para opinar en este asunto, puesto que mi hijo también ocultó algo como esto. La sociedad no estaba lista para aceptar una pareja como ustedes y mucho menos con un hijo, sobre todo siendo una aldea shinobi… Mas considero que el quedarnos en el pasado nos resta fuerza. Y reflexionando a lo que nos dedicamos, la fuerza que ustedes tienen y su hijo también, al final del día y dejando de lado la emotividad, nos beneficiaria todo esto.
–Sin embargo ¿cómo podemos confiar en alguno de ellos de nuevo? un renegado, un traidor y ahora un Hokage mentiroso.
Dijo tajante el Hyūga y es que lo demostrara o no, Hiashi se notaba resentido contra los tres confesantes.
Naruto miró al de ojos claros y luego al Uchiha que le dijo en solo esa mirada todo lo que le apoyaba.
–Tienes razón, yo he mentido y no es un rasgo que deba tener un Hokage, créeme que lo comprendo y sé que mi renuncia puede ser esta mismo día, sin embargo ni por ello me detendría al confesarme y tener que vivir lejos de mi hijo y de Sasuke más tiempo. No espero que me den una palmadita y que olviden, mas tampoco que no se pongan en mi lugar.
El moreno esperó a que alguno de los presentes dijera algo….
–Es algo realmente fuera de lo ordinario, que exista alguien como Menma en Konoha… no, más bien en el mundo ninja; pero con ello también es algo de lo que no sabemos manejar… –comentaba Tsunade…
–Es muy extraño que ahora que se enteran, ya no es algo que puedan manejar, siendo que han pasado casi catorce años sin saber nada y Menma ha vivido tranquilamente y como cualquier otro joven de la aldea. –dijo Orochimaru.
–No como otro, bueno por mi parte se perfectamente que es un auténtico niño genio. –opinó Kakashi.
–Eso no es algo que no se haya visto en su familia –aceptó Tsume que no le interesaba mucho la rivalidad entre clanes y reconocía la fuerza de los otros.
–Como la locura o la… traición –volvió a intervenir Hiashi.
Sasuke apretó los puños y estaba por responder.
–Juzga muy duramente Hiashi-san y con prejuicios; por mi parte considero que esa unión entre ustedes ya se notaba en otro tiempo, más no creí que cuando sucediera lo ocultarían o lo rechazarían; sin embargo hasta eso comprendo por la cultura cerrada que se respiraba en la aldea hasta hace poco tiempo. En cuanto a su hijo… –Chōza vio al adolecente y negó– solo ustedes para crear a este shinobi, y bueno serian un clan muy fuerte que… –comentaba el Akimichi.
–Mi clan es el más antiguo y fuerte, más no estamos exentos de las reglas –aseguró el Hyūga y los otros líderes lo miraron con molestia.
–Uno de los más antiguos no se niega…, pero el más fuerte… –gruñó Tsume Inuzuka.
Algunos más, cabecearon un asentimiento.
El Hyūga no se amedrentó.
–Descendemos de Hamura Ōtsutsuki…
–En ese caso todos descendemos de ellos –dijo con algo de ironía Orochimaru–, pues conocemos el Ninsshu… usamos el Ninjitsu.
Los labios del Hyūga se apretaron, mas antes de responder a la puya, notó como los líderes de los otros clanes lo veían con molestia, pues la arrogancia con la que se había conducido en esa reunión, no era propia de él o no por lo menos en público.
Kakashi no podía ponerse en favor de sus alumnos, por eso fue el que viendo como los otros líderes no daban opciones. Comenzó:
–Fueron muy importantes en la cuarta guerra ninja, nadie lo pone en duda, que su hijo es muy fuerte, tampoco, sin embargo han engañado a Konoha y a nosotros, por lo que no veo cómo podemos confiar de nuevo en ustedes.
Naruto miró serio al hombre que fue su mentor, más por primera vez dijo…
–Y lo sabemos, mas no es nuestra intención obligarlos a perdonarnos y que sigamos en Konoha o que sigamos siendo shinobis de esta; por supuesto ese es nuestro gran deseo, seguir aquí, más consideramos que basta de sacrificios en favor de otros…
–¡¿Se irán?! ¡¿Traicionaran a Konoha?! –interrumpió Tsunade, exclamando indignada.
–¡Ese es maldito problema! ¡Siempre lo ha sido con esta aldea! –gritó Orochimaru– todos tenemos el deber de seguir las normas que solo a ustedes le parecen bien. Díganme si estos dos hubieran dicho que relación tenían y dar a conocer el fruto de ella ¿Los hubieran aceptado felices? Díganme esa doble moral que les hizo aceptar esos matrimonios, sin cuestionarse al amor repentino o de generación espontánea. ¿Tu Kakashi, que conocías a tres de ellos? ¿Tú Tsunade que eras maestra de una de ellos y supuestamente adorabas a otro? Creí que esta aldea había evolucionado un poco, pero veo que no. Según se por buenas fuentes; en Suna aceptaron a Kazekage y familia. Parece que el cerebro de los sunaenses si evolucionó. Mitsuki y yo nos iremos para allá, después de todo, él es mi hijo y de… Jiraiya, no será aceptado ¿verdad? –Tsunade apretaba los labios, porque a pesar de todo el sennin de las serpientes tenía mucha razón– Por si fuera poco culpan solo a estos dos ¿por mentir y las otras partes? –Orochimaru vio a Sakura– una de ellas está aquí afrontando las consecuencias ¿de qué inmunidad goza la otra?
–Ya basta Orochimaru… -san –dijo el rubio Nanadaime–, no inmiscuyamos a quien no…–Sasuke miró de soslayo al rubio y este supo que ahí se jugaba mucho si defendía a Hinata de nuevo, por lo que concluyó– quien temió venir.
Hiashi casi le salió humo de los oídos al escuchar eso ultimo y ahí supo que Naruto ya no defendería incondicionalmente a Hinata.
–Ella no temió venir, es simplemente que no veo porque tiene que dar explicaciones si no fue la que erró. Como la parte ofendida por esta relación...
–Ni mi hijo ni Sasuke son un error. Puede que yo haya omitido la verdad a Konoha, pero no a… Hinata, sin embargo eso no la detuvo ni a ustedes para pedir que yo no olvidara mi promesa a Neji, por lo que no veo la ofensa, pues lo sabía todo…
Hiashi vio con furia al rubio y es que sabía que si seguía por ese camino, saldría a la luz como llegaron a eso…
–O quieren saber cómo un genjutsu, a Naruto le hizo sentirse culpable y responsable de sentimientos que no eran suyos…
Advirtió ya sin diplomacia el Uchiha mayor. Y con esa advertencia, el Hyūga retomó la palabra, pero para…
–En todo caso, aquí lo que se estaba tratando es la decisión que concierne a los líderes de los clanes. Si ustedes puede ser perdonados o no y si podrán irse o ser encerrados, después de todo no podemos dejar libres a shinobis que luego quieran invadir o destruir Konoha.
El murmullo de los intercambios de opiniones llenó la sala y el rubio sintió como Sasuke colocó una mano sobre su hombro en señal de apoyo.
Menma recorrió a todos en el lugar con la mirada y se preguntó como es que su nacimiento y fuerza eran un motivo para quererlos desterrados o encerrados, a su familia y a él. Si con su talento había cumplido misiones encomendadas por el bien de Konoha.
Orochimaru acomodó sus pergaminos y se levantó yendo hasta el trio…
–No sé por qué pidieron esta reunión si la decisión es suya. Ustedes pueden decir si quedarse en una aldea que los juzga y los trata como enemigos o irse y vivir en libertad; no digo que los dejaran ir tranquilamente, pero con su fuerza unida podrán hacerlo, podrán vencerlos.
Tsunade dejó el alboroto concentrándose en ver al sennin y al escucharlo –como lo hicieron todos– aseguró.
–Esa sería una opción, o la que tu escogiste.
Orochimaru se giró para verla.
–Sí, yo elegí irme y Jiraiya… me siguió después.
–Pero él no abandonó Konoha, porque estaba de acuerdo con sus normas. –retó la rubia.
–Oh si de acuerdo, por eso estaba siempre por aquí y aceptó el puesto de Hokage. –mencionó el sennin con sarcasmo
Naruto detuvo con un movimiento de mano, esa discusión que se estaba tornando personal y preguntó a todos, pero a nadie en especial…
–¿Ya lo han pensado?
–No es algo que se decida de pronto… –comentó Hiashi.
Más otros no pensaban igual.
–Déjame ver, lo que dices es ¿que no puedes decidir entre tener a tres shinobis muy fuertes para proteger Konoha o dejarlos ir o encerrarlos y desperdiciar la ventaja que supone su existencia?
Aseguró Shibi. Tsume negó y golpeó la mesa:
–¡Eres Hokage por ser fuerte y por ser tú!… tu hijo y… Uchiha-san, solo te hacen completo y mejor ¿o me equivoco?
El rubio negó:
–No, se equivoca.
Tsunade suspiró resignada y viendo a Sakura dijo su punto de vista.
–Ustedes son el futuro, si no hicimos un buen trabajo guiándolos para que nos tuvieran confianza y nos confesaran muchas cosas, no es del todo su culpa.
–Yo no puedo juzgarlos sin poner en entredicho también a mi hijo, además… si no fuese por Menma Shikadai hubiese estado muy perdido al saber la verdad. –explicó Yoshino.
–Un hijo es una gran responsabilidad y más cuando este es… especial; se comprende que desearan protegerlo –aseguró Kakashi–, sin embargo al quedarse debemos tomar medidas para que no se sepa lo que Menma es.
–Eso es algo muy difícil, después de todo en algún momento usara el rinnegan –comentó Tsunade.
Ahora los murmullos se centraban en cómo hacer que las otras aldeas no supieran lo de Menma. Naruto se removió y preguntó al moreno…
–¿Y?
Sasuke se inclinó y susurró en el oído del rubio.
–Nuestro hijo les parece más que un suculento bocado.
Naruto se levantó indignado, sin embargo Sasuke lo detuvo y también lo hizo Menma.
–Déjalos papá, no soy un chico que pueda ser manipulado, además no soy huerfano, ustedes no permitirían que me usaran como arma.
Naruto observó a su hijo y vio plasmado en ese gesto, la rebeldía Uzumaki y Uchiha. Solo esperaba que tuviera también la sensatez… Namikaze.
Orochimaru asintió en dirección de esos tres y luego se giró notando que Tsunade se le aproximaba por lo que retó divertido…
–No, no te voy a prestar mis investigaciones.
–¡Oye tu…!
Shibi llamó a la calma y expuso:
–El principal punto es que debemos hacer con el Hokage y si ya estamos pensando en cómo ocultar a… Menma, puedo asegurar que ninguno de nosotros ve el motivo para que renuncie el Nanadaime y tampoco para que los Uchiha se vayan o algo más. Si lo consideran necesario, yo propongo un tiempo de prueba para el Hokage y al término de este hablaremos de nuevo, mas por mi parte ya lo he aceptado y condonado.
La mayoría de los líderes estuvieron de acuerdo y el tema acerca de cómo proteger el secreto de la reencarnación del Uchiha menor, se dejó para otra ocasión en la que traerían algunas ideas para ello.
La reunión se dio por concluida y todos los involucrados salieron a excepción de los tres protagonistas, Orochimaru y Tsunade. Sakura a irse agitó la mano hacia ellos y les hizo una señal de victoria.
Naruto suspiró aliviado:
–Pues no fue tan mal-ttebayo.
Sasuke negó y Menma sonrió al optimismo de su papá.
La rubia se acercó y sin que nadie lo esperara atrajo al rubio en un apretado abrazo.
–Siento no haber visto que no eras feliz y que…
–Yo siento no haber tenido la confianza de decirte todo.
–Siempre has sido un tonto. Mira que ahora por eso ese mami es el médico de Menma, en vez de ser yo.
Orochimaru sonrió triunfador y nada culpable. Con eso, los dos sennin dejaron a solas a la pequeña familia.
Naruto sintió el abrazó del moreno y Menma se sentó mirándolos.
–Papá…
–¿Si?
–No creo que me llegue a agradar mucho Hyūga-san.
Naruto acarició las hebras negras de su primogénito…
–Lo sé.
–No tiene que agradarte –opinó Sasuke.
El de ojos azules sintió como su alegría se desbordaba; él no veía el rinnegan en Menma, él solo veía a su bebé y en Sasuke a su otra mitad.
…
La ausencia de Shikadai en el aula se sintió un tiempo, sin embargo este mandaba mensajes a sus amigos, muy seguido y poco a poco sus excompañeros se acostumbraron a considerarlo como Sunaense.
Y es que al escribir se notaba lo feliz que era el Nara en su hogar y con su familia.
…
El Uchiha miró por la ventana esperando que el Nanadaime recogiera sus cosas, ya para retirarse. Ese día ya habían terminado las labores.
–Sasuke…
–¿Si?
–No me dijiste que decidió Menma.
–Oh, pues nuestro departamento es chico por eso buscaremos otro lugar.
–Ya veo. –dijo algo decepcionado el rubio.
No pasó mucho tiempo desde que se reveló todo, cuando Naruto y Sasuke se separaron de sus esposas y ahora ambos buscarían un lugar en donde vivir. Sin embargo el moreno hasta ese momento y por esas preguntas del Hokage, comprendió que este aún le daba temor saber si era o no aceptado por ellos, por lo cual...
–Menma quiere que busquemos la casa un día que tú descanses –Los ojos azules del rubio brillaron y Sasuke prosiguió– y tiene razón, si vamos a vivir los tres, buscaremos algo que nos guste a todos.
El Nanadaime asintió, sonriendo zorrunamente.
000
Gaara despidió al último miembro del concejo. La reunión había concluido y con eso el Kazekage salió de la sala y se dirigió a su oficina donde su familia lo esperaba. Shikadai en cuanto lo vio entrar, corrió a sus brazos.
El pelirrojo lo alzó y vio que Shikamaru no se encontraba.
–¿Y tu padre?
–Fue por...
Gaara notó el casi desliz de su hijo y es que esos Nara no eran muy buenos para esconderle secretos, como esa fiesta sorpresa que estaban preparando para él.
El Kazekage aun esperaba la repuesta de su hijo, Shikadai se mantenía en silencio sin saber cómo no delatarse frente a su padre.
–Pues dijo que se le había olvidado algo –atinó a responder alzándose de hombros.
Gaara tan solo sonrió y es que su familia no sabía guardarle secretos, más si debía, fingir el no saber nada, lo haría.
Shikamaru llegó instantes después besando la frente de su pareja.
–Pensé que ibas a demorar más.
–Ya ves que no –respondió el pelirrojo tomando las mejillas del moreno dando un suave beso en estas.
La familia salió y Shikamaru guiñó un ojo en dirección de su hijo.
–Vamos a casa directo, quiero... –comentaba Gaara.
–¡Si vamos!
Exclamó Shikadai emocionado.
Al llegar a la casa el pequeño pidió que lo bajaran y corrió a esperar a sus padres en la puerta.
Gaara notó como Shikamaru se adelantaba y se unía a su hijo abriendo la puerta...
–¡Feliz cumpleaños!
Gaara sonrió y se asombró con la celebración sorpresa que su familia le había preparado. Por supuesto Kankurō y algunos otros amigos del pelirrojo se encontraban en el lugar.
La reunión inició y en pleno apogeo, hasta cierto tanuki se encontraba fuera de su jinchūriki en una pequeña forma para disfrutar de la reunión.
Después de todo no siempre se celebraba el primer cumpleaños del Kazekage con la familia de este, junta.
…
Muchas gracias:
Gabycha, Moon-9215, Guest –La verdad es que si ella lo sabía. Muchas gracias– y jennitanime.
