UNA PEQUEÑA BROMA A TOKAKU-SAN

Todas las chicas saludaron tranquilamente a Haru felicitándola por su graduación como si nada de lo que sucedió en la clase negra hubiese pasado, específicamente que habían intentado matar a Ichinose Haru, así que eso le causaba un poco de fastidio a Tokaku, quien no perdía de vista ningún movimiento de las chicas hacía Haru, por su planeaban atacarla por la espalda o cualquier cosa. Por otro lado Haru parecía haber olvidado el pasado y estaba completamente con la guardia baja con ellas, eso le molestaba más a Tokaku, pero no había nada que hacer desde siempre Ichinose era así.

— Haru-chan felicidades por graduarte. — La felicitó Suzu Shutou con una ligera sonrisa acercándose a ella.

— Gracias Suzu-chan. — Contestó Haru con una gran sonrisa. — Por cierto ¿no vino Kaminaga-san?

— No… — Dijo mientras tomaba uno de los platillos que estaban presentes. — Al parecer aún sigue escondida de las monjas que la persiguen de donde estudiaba para asesina. — Respondió tranquilamente como si no fuera nada realmente importante.

— Pareces estar bien informada Suzu. — Comentó Nio con su usual sonrisa de gato.

— Si, hemos tenido contacto últimamente. — Contestó Suzu dirigiéndose a una mesa que estaba en medio del salón.

— Por cierto Shiena Kenmochi tampoco pudo acompañarnos, al parecer tiene algunos problemas legales por andar jugando en internet. — Comentó Nio como información a todos, sin embargo Shiena no había sido demasiado llamativa en la Clase Negra por lo que no capto la atención de nadie.

— ¿tampoco vendrá Isuke-sama? — Interrogó Haruki con su usual pokki en la boca.

— Ella si vendrá, pero supongo que se le hizo tarde, la que tampoco vendrá será Takechi, ella estará por un tiempo en la cárcel. — Comentó Nio tomando varios de los aperitivos disfrutando de cada uno de ellos.

El tiempo pasó tranquilamente entre las ex compañeras de la Clase Negra que estaban disfrutando de ese pequeño encuentro después de días de no verse, con la tranquilidad que esta vez no tendrían que asesinar a nadie, la relación entre las compañeras era solo de risas y plática de algunas de las aventuras que habían tenido en ese rato de no verse.

— Haru, tengo que salir por un momento al baño. — Susurró Tokaku a Haru, con la preocupación de dejarla sola por ese rato.

— No te preocupes Tokaku-san, estaré bien, ve sin cuidado. — Respondió Haru, a lo que Tokaku asintió y sin decir nada salió, pero ninguna de las asesinas ahí presenta perdió detalle de eso.

Después de 5 segundos que Tokaku salió de la habitación entro con rapidez Isuke con una gran sonrisa malvada.

— Tokaku se ha ido… es hora de hacer eso. — Comentó cerrando los ojos sin quitar su sonrisa.

— ¿Hacer eso? — Preguntó Haru, comenzando a asustarse y retroceder un poco.

— Si. — Respondió Nio acercándose un poco a Haru. — Es hora de darle una lección a Tokaku-san. — Comentó con una sonrisa puntiaguda, causando una gran consternación en Haru, Namatame y Kirigaya.

— ¿De qué lección hablas Nio? — Cuestionó Namatame seria, poniéndose enfrente de Haru junto con Kirigaya, para defenderla de algún posible ataque.

— Tranquila Namatame-san, solo es una pequeña broma para Tokaku-san, no lastimaremos a Haru. — Dijo Nio intentando tranquilizarla volviendo a poner su sonrisa puntiaguda.

— Azuma Tokaku es muy arrogante y me molesta el solo verla. — Comenzó a hablar Isuke con un tono de pucheros enredando un mechón de su cabello en su dedo. — Solo le vamos a dar un pequeño susto. — Concluyó de la misma manera.

— Suena divertido, ayudemos Chitaru-san ¿sí? — Insistió dulcemente Kirigaya a Namatame tomando su mano inocentemente, a lo que Namatame no tuvo otra opción más que aceptar, no podía decirle que no a la pequeña que le había robado su corazón e incluso la pequeña que había renunciado a ser de nuevo Angel Trumpet por ella.

— Está bien. — Aceptó Namatame causando la gran alegría de Kirigaya.

— Muy bien, el plan es este… Sumireko, Nio y yo, no quedaremos aquí esperando a Tokaku y ustedes Kirigaya y Namatame, llévense a Haru. — Anunció Nio fascinada con la idea, por otro lado Banba, Suzu y Haruki se unieron a la broma esperando su parte del plan.

— Haru… déjame advertirte algo. — Dijo Isuke acercándose a ella con una mirada macabra. — Si te atreves a gritar o escapar de Namatame, esto dejará de ser una broma y mataremos a Azuma Tokaku; ¿te quedó claro? — Amenazó Isuke con voz firme y engreída a lo que Haru muy preocupada no le quedó otra más que aceptar.

De esta manera Namatame y Kirigaya se llevaron a Haru por una puerta oculta en ese salón, dejando a las demás chicas seguir con lo suyo; seguramente no faltaba mucho para que Tokaku regresará y se llevara una gran sorpresa. Mientras tanto Namatame, Kirigaya y Haru, llegaron a un pequeño cuarto justamente preparado por Sumireko en lo que se mantenían ocultas, y cuando se dice preparado, tenía un montón de bocadillos y un par de sofás en cada pared.

— No creo que a Tokaku-san le agrade esto… — Susurró Haru nerviosa sentándose en un sofá escondiendo sus manos entre sus piernas.

— Pero es divertido. — Comentó Kirigaya con gran felicidad sin importarle los sentimientos de la pobre Haru.

— Kirigaya… — La regañó Namatame mientras se sentaban en el otro sofá. — Es claro que no le gustará a Azuma-san.

— Si… Por cierto Chitaru-san no te agradecí bien el aceptar participar en esto. — Comentó Kirigaya hincándose en el sofá y rodeando el cuello de Namatame con sus brazos con una sonrisa que lejos de ser inocente era más firme y coqueta, entonces en cuestión de segundos la beso en los labios para gran sorpresa de Haru, que se sonrojo de solo verlas.

— Kirigaya… — Susurró Namatame algo sonrojada al momento de separar sus bocas.

— Tus labios son dulces Chitaru-san… — Comentó Kirigaya poniendo de nuevo su sonrisa inocente y entonces mirando a Haru que estaba completamente roja y no sabía ni a donde mirar. — ¿Qué pasa Haru-san? ¿Nunca habías visto a dos personas besándose? — Preguntó Kirigaya inocentemente aun hincada en el sofá y poniendo sus manos en sus rodillas.

— No, no es eso, incluso cuando me beso con Tokaku-san siempre, siempre me pongo roja. — Contestó sorprendiendo a Namatame y Kirigaya, las cuales nunca se imaginaron que Tokaku y Haru tenían una relación como la de ellas.

En otro lado de la escuela, la cosa estaba comenzando a ponerse demasiado intensa, al parecer Tokaku ya había regresado al salón de reunión y al no ver a Haru comenzó a enloquecer por decir así.

— Esta vez sí que te descuidaste Tokaku-san. — Comentó Nio con una sonrisa macabra.

— Esté era su plan desde el principio ¿verdad? — Dijo Tokaku sumamente molesta fulminando a las tres chicas con la mirada.

— Así es Tokaku-san, justo en este momento Banba y Haruki están jugando gustosamente con Haru. — Contestó con voz sensual Isuke, causando más enfado en Tokaku que le faltaba poco para arremeter contra ellas.

— Te aconsejo no intentar nada Azuma-san, si haces algo Banba y Haruki mataran a Haru. — Mencionó Sumireko desde una silla muy lujosa y con una ligera sonrisa.

— ¿Qué demonios es lo que quieren? — Preguntó Tokaku apretando los puños por la rabia.

— Dime… Tokaku-san, ¿estás dispuesta a hacer lo que quieras por Haru? — Interrogó Nio con su sonrisa de gato.

— Haré lo que sea… mientras no la lastimen. — Contestó Tokaku cerrando los ojos resignada, ella estaba dispuesta a dar su propia vida por Haru.

— Bien dicho Tokaku-san… — Elogió Isuke aun con su voz sensual. — ¡Haruki, Banba…Suzu, traigan eso! — Gritó Isuke.

Entonces entraron las tres nombradas con un carrito grande cada una, cubiertos con mantas rojas.

— ¿Dónde está Haru? — Preguntó Tokaku al ver que no había entrado con ellas.

— Tranquila Tokaku-san, ella esta con Namatame-san y Kirigaya, tu podrás verla hasta que hagas lo que te vamos a ordenar. — Le dijo Nio sonriente mientras las tres asesinas con los carritos retiraban la manta.

— ¿¡Qué demonios significa esto!? — Grito entre dientes Tokaku al ver las cosas que tenían los carritos, uno de ellos traía todo tipo de ropa, vestidos, faldas, trajes de baño, shorts, zapatos, trajes de vestir y una que otra prenda masculina. El segundo carrito tenía todo tipo de accesorios desde aretes, collares…hasta corbatas, moños, listones y demás. El tercer carrito era como un tocador, un espejo en medio con accesorios de maquillaje.

— Te daremos una nueva imagen Azuma-san. — Si quieres volver a ver a Haru tendrás que dejarte arreglar por nosotras hasta que nos hartemos y además te tomaremos fotos de cada diseño. — Comentó Sumireko con superioridad desde su silla, su mirada daba a entender a Tokaku que ellas iban enserio y si no acataba Haru terminaría lastimada.

—…Está bien, con tal de que dejen a Haru en paz. — Respondió Tokaku con una sonrisa entre macabra, nerviosa y resignada, acababa de dejar a un lado su orgullo para salvar a la persona que amaba, aunque eso le costara su reputación.

Inmediatamente de su respuesta, todas las chicas se dirigieron a ella y comenzaron su trabajo, mientras por otro lado Haru estaba sin preocupaciones comiendo unos ricos pastelillos sin imaginarse que la imagen de su amada novia Tokaku estaba en peligro.

— Haru-san ¿entonces tú también te besas con Azuma-san? — Preguntó Kirigaya curiosa sentándose a su lado, mientras Namatame solo las observaba.

— S-sí. — Respondió Haru sonrojándose por la pregunta. — Aunque no siempre. — Terminó por decir algo nerviosa.

— Que bien, Chitaru-san y yo siempre nos besamos, ella es muy tierna y antes de dormir de da un cariñoso beso en los labios, aunque siempre se pone nerviosa y se sonroja. — Comentó Kirigaya entre risitas causando que Namatame desde su lugar tuviera que ocultar su cara por la pena, ¿cómo podía la pequeña Kirigaya decir eso sin sentir un poco de vergüenza?

Gracias a todos los que han dejado sus comentarios ^^ me animan a seguir mi historia poco a poco, y espero les haya gustado el pequeño Kirigaya por Chitaru.