Disclaimer: Los personajes fueron creados por la maravillosa Stephenie Meyer. Yo sólo juego con ellos. La historia es una locura de mi extraña imaginación. Prohíbo la reproducción parcial o total de mis historias sin mi consentimiento.


CAPÍTULO 6

—Hola —le respondió Jasper a mi amiga.

Alice miraba a Jasper y a Edward con una sonrisa dulce pero las apariencias engañaban. Educadamente, nos jalaron la silla para qué nos pudiéramos sentar frente a ellos.

—Son muy educados, gracias —Alice los "alabó" haciendo sonreír a los hombres con gusto. Por dentro, me estaba aguantando la risa.

—Bueno, dos hermosas mujeres lo merecen —murmuró Jasper sonriendo tenuemente.

Eso fue... lindo. Estuve a punto de sonrojarme, creó incluso Alice soltó un suspiro poco audible.

Cuando nos entregaron las cartas, recibí un mensaje de texto. Los chicos estaban ocupados mirando el menú ignoraron el hecho, Alice por su parte me miraba curiosa, se acercó a mí para leer el mensaje. No me importaba que lo hiciera era mi amiga.

"Te vez hermosa con ese vestido, muy preciso para la ocasión, ¿Cullen y Hale son muy divertidos como yo?" —Jacob.

Automáticamente, miramos a nuestro alrededor. Estaba a seis mesas de nosotros, sonriendo cínicamente, cómo me hubiera gustado quitarle esa sonrisa de su cara. Más hipócrita no podía ser, estaba con Irina tomando champagne y mandándome mensajitos.

—Bella, ¿Estás bien? —Preguntó Edward al observarme por unos segundos.

—Sí, simplemente estoy algo sorprendida por lo... lujoso del lugar.

Sinceramente no estaba segura de que decir y eso fue lo único que paso por mi "brillante" mente.

—A Bella no le gusta mucho lo ostentoso, ya sean lugares, detalles, todo eso —explicó Alice como si nada.

Sonreí forzadamente, de nuevo me había salvado.

—Bueno lo tendré en cuenta para nuestra próxima cita —murmuró Edward-presumido-Cullen.

—No te esfuerces demasiado. Bella odia lo forzado —opinó Alice, sin mirar a Edward concentrándose en la carta.

—No me gusta que gasten demasiado en mí —expliqué más tranquilamente.

Me dispuse a observar la carta cuando Alice habló de nuevo.

—Deberías de decirle eso a… tu padre.

La miré alarmada, por un momento pensé que iba a decir Jacob y agradecí que no lo hubiera hecho. Ella estaba consciente de su error y me miro con una disculpa en su rostro.

—¿Tu padre? —se burló Edward. Lo asesiné con la mirada.

—Sí, mi padre ¿O tu madre no te hace regalos? —contraataqué inocentemente.

— ¡Touche! —exclamó Jasper, haciéndonos reír a todos, excepto a Edward.

—Graciosa —siseó sin humor.

—Lo sé —respondí gustosa de hacerlo enojar.

—Ustedes son tal para cual, terminaran juntos —se burló Alice.

Jasper y Edward aun no sabían que Alice ya sabía todo lo del "compromiso" por lo que no entendieron el doble significado de la frase de Alice, pero yo sí y cuando ya me las pagaría.

— Opinó lo mismo —la apoyó Jasper.

—Él es tan... presumido —y era la verdad, siempre me sacaba de mis casillas con sus comentarios impulsivos.

—Y ella es tan... molesta —contraatacó.

—Ustedes son tan... patéticos—dijo Alice con humor.

Aun platicando me sentía incomoda porque podía sentir la mirada de Jacob en mí, ¿Cómo su acompañante no se daba cuenta? "Estas bien" me preguntó Alice sin hacer sonido alguno, asentí no tan segura. Después de todo a seis mesas estaba mí ahora ex-novio. ¡Oh estaba perfectamente bien!

La mesera regreso por nuestras órdenes y cuando nos la trajeron empezamos a comer.

Y como mi vida era perfecta y enfrente de mi tenia a Edward Cullen (sí, estaba siendo sarcástica) no pude evitar qué nos miráramos a los ojos y es que varias veces lo vi sonriendo para el mismo, y me daba curiosidad saber en qué pensaba.

Por otro lado Alice platicaba a gusto con Jasper como si fueran amigos desde hace mucho. Edward me miro indicándome que los mirara. Se veían muy lindos juntos, era una mezcla extraña pero se veían muy lindos, cuando se miraban los ojitos de mi amiga brillaban y eso me alegraba, pero también me preocupaba que de verdad se enamorase de Jasper, después de todo él sólo estaba aquí de paso y cuando regresará a Los Ángeles se olvidaría de lo que vivió aquí.

No toda la noche fue mala, conocí más de ellos. Jasper sabía tocar la guitarra y había tomado un pequeño curso de Ingeniería, no lo había podido utilizar porque hasta ahora la actuación era su pasión.

Por otro lado, platiqué decentemente con Edward. Sin peleas y sin su molesto ego. Estaba estudiando medicina en Los Ángeles y estaba adelantado en su curso, la verdad no se lo creí, y que sabía tocar el piano. Ya descubriría después si en verdad lo hacía y no estaba mintiendo.

Cuando estábamos a punto de irnos del lugar, escuchamos a alguien acercándose.

—Hola Alice, Bella.

Mi sonrisa se borró rápidamente y me tensé un poco. A mi lado estaba Jacob con la modelo tomados de la mano.

—Hola, chucho —dijo Alice inocentemente, ése apodo siempre hacia enojar a Jacob y por eso ella y Mike lo llamaban así.

—Creí que no te gustaban los lugares caros, Bella —¿me estaba reprochando algo?

Sonreí forzadamente.

—Pensé que no te gustaba gastar en vano —esas fueron las primeras palabras que le dije tratando de parecer amigable.

—Jacob, vámonos tengo sueño —se quejó su acompañante.

Sonreí porque yo no lo traté así en cuatro años y la chica parecía estar manejándolo muy bien.

—Adiós, chicas.

No respondí, solo quería que se fuera por donde llego.

Le hizo un ademán a nuestros acompañantes y se retiraron.

— ¿Lo conocen? —preguntó Jasper.

—Si es... un conocido —intentó explicar Alice.

Le agradecía en verdad que me quisiera ayudar pero algún día ellos se tendrían que enterar quien era él, y yo aceptar, que por suerte ya no éramos nada.

—Es mi ex novio —murmuré.

Se sintió bien decirlo, casi como cuando dejas ir un peso de encima. Ex novio, si le veía el lado positivo, estaba soltera.

—¿Saliste con Jacob Black? —esperen cómo Edward lo conocía.

Jacob no trabajaba en el medio, era un fotógrafo de una empresa de modelaje y por eso no me sorprendía que saliera con Irina.

—Sí, lo hizo y fue lindo mientras duro —Alice le respondió sarcásticamente—. ¿De dónde lo conocen? —preguntó la curiosa amiga qué tengo que ni me dio tiempo de responder.

—Hace cerca de tres años salió con una modelo creo que se llamaba, ¿Sara Barón? —se giró hacia Jasper.

—Si Sara. Edward grabó un comercial con ella. Después, escuché en algún lado que estaba saliendo con Shakira —dijo éste, dudando.

No quería escuchar nada más.

¿Hace tres años? Simplemente estaba mal. ¿Jacob me había engañado desde hace tres años? Quería llorar pero lo haría. Podía ser estúpida, tonta pero tenía orgullo, el cual estaba saliendo a flote, no me iba dejar romper sólo por un hombre. Jacob ya no será nada para mí, más que un simple nombre.

—No me sorprende —solté cruzándome de hombros.

Alice me miró orgullosamente por no haberme soltado a llorar.

—Conozco una heladería cerca, ¿Por qué no vamos? —claramente Jasper intentaba relajar el ambiente.

—Sí, ¿Por qué no? —opiné, como si fuera lo más natural de mundo ir por un helado por la noche y con Edward Cullen y Jasper Hale.

—Sí, me encantan los helados.

Los chicos pagaron la cuenta, como era de esperarse el costo de la comida fue de dos ceros más de lo esperado, pero los chicos no hicieron ni una mueca. Sacaron su cartera y pagaron. No dejaron repartirnos el total, decían que ellos nos invitaron y seria grosero de su parte. Cosas de hombres, supongo.

Nos dirigimos a la salida y como llegamos nos fuimos a la heladería. Yo con Alice en su auto y Jasper con Edward en el Mercedes del primero. El suyo iba delante del nuestro.

— ¿Puedo preguntarte algo? —dijo Alice, de repente.

—Ya lo hiciste —contesté con una sonrisa.

— ¿Ver a Jacob te dolió? —miré a Alice y negué.

Me había sentido mal en un principio, no lo negaba, pero no fue tan fuerte como cuando lo vi en la cama con su compañera de trabajo.

"Ustedes son tal para cual, terminaran juntos"—imité la voz de Alice mientras la miraba con una sonrisa.

—¡Es verdad si vieras como se miran! —se carcajeó y me ruboricé sin comprender por qué.

—Claro que no, es tan engreído —justifiqué.

—Pero también es guapo y sexi, ¿Lo negaras?

Era un caso perdido platicar con Alice, sentía que mi amiga estaba tramando algo, bueno tal vez estaba loca y el qué Alice se estuviera comportando diferente no quería decir que estuviera tramando algo ¿Correcto?

Antes de que entráramos, Alice empezó a corregir su maquillaje y bueno casi me mata con el polvo que literalmente me echó en la cara, tuve que alejar su mano porque si no seguiría combinando maquillaje en mi rostro.

— Yo voy por los helados ¿Vamos, Jasper? —se ofreció mi amiga, llevándose al rubio.

Alice parecía una niña cuando comía helados siempre pedía de todos los sabores y cómo no podían dárselos siempre pedía el de napolitano que era el único que tenía tres sabores juntos.

—Tu amiga es un poco hiperactiva —mencionó Edward haciéndome girar hacia ella, estaba dando mini saltitos mientras esperaba por los helados.

—Es muy enérgica, a veces creo que es recargable.

Empezó a reír. Su risa era suave, melodiosa y... creo que me está haciendo mal estar con Alice mucho tiempo. Pero en fin, su risa era contagiosa y también me hizo reír.

—Tu risa es encantadora —murmuró.

—Mi risa es horrible —hice un puchero.

¡Debía de alejarme de Alice!

—¿De qué se ríen? —preguntó Jasper sentándose al lado de Alice.

—De la risa de Bella —dijo Edward burlón, lo golpeé en el hombro indignada—. Es linda.

—¿Bella o su risa? —maldita duende diabólica del más allá.

—Las dos —respondió tranquilamente, sentí que la sangre subía hacia mis mejillas.

Esta vez fue el turno para nosotras de contarles sobre nuestras vidas, empezando por lo esencial y cómo conocí a Alice. Recordaba ese día, fue tan vergonzoso, debido a mi torpeza tropecé en la salida de la cafetería y el café obviamente terminó en la blusa blanca de Alice. Cuando la conocí supe que no era normal ¿Quién dice que el café resalta su bolso? simplemente ella.

—Debo de admitir, que ha sido la mejor salida que he tenido —dijo Alice.

—Concuerdo contigo, Alice. Me divertí mucho —dijo Jasper.

Juro que era la primera vez que veía a mi amiga jugando con sus manos tan nerviosamente.

—Ha sido realmente divertido, ¿No, Bella? —murmuró Edward.

Sabía qué se estaba burlando de mi risa.

—Lo fue —confesé haciéndolo reír de nuevo, creo que su risa era lo único que me estaba gustando de él.

Nos despedimos de ellos prometiendo salir de nuevo juntos.

Cuando estuvimos lo suficientemente lejos, mi amiga gritó asustándome, la razón: "Había conocido a Jasper Hale y él había pronunciado su nombre". Algo patético pero razonable, nunca sabes cuando tu actor favorito va a decir tu nombre en una entrevista o tu cantante te dedicara una canción. El punto era que Alice estaba muy feliz.

—¿Por qué estuviste toda la tarde tranquila? ¡Y ahora sólo te la has pasado hablando de Jasper! —pregunté enojada de verla tan inquieta desde hace 15 minutos atrás.

—Pues, porque no le iba a decir que es mi amor platónico, ¡Pensaría que estoy loca! —explicó como si fuera lo más obvio. Aunque loca le iría a la perfección, rara era la palabra exacta.

«•»

El despertador interrumpió mi sueño, con pesadez me levanté y abrí las cortinas, el día pintaba para ser soleado y caluroso.

Fui a la habitación de Alice con una taza de café, ella seguía durmiendo. Aun durmiendo era inquieta, no dejaba de moverse. Cuando sonó su despertador me tuve que agachar porque lo aventó hacia la pared cayendo a mi derecha.

—¡Alice intentas asesinarme? —la regañé, haciendo que riera.

—Lo siento. Es que suena horrible —se levantó para quitarme la taza de café de mis manos.

—Date prisa, se nos hará tarde —le aconsejé.

Me di una rápida ducha y cuando salí en mi cama estaba la ropa que debía poner. Constaba de un jean color azul y un Jersey crema con las ballerinas de animal print que me había regalado Alice en mi pasado cumpleaños.

Bajamos hasta la salida en silencio, pero se escuchaban bullicio fuera, se nos hizo raro, el edificio era de los más callados. La sorpresa fue ver que afuera había al menos diez reporteros con cámaras, celulares, videocámaras y grabadoras.

"¡Genial!", noten mi sarcasmo por favor.

Alice les sonrió alegremente y luego cerró la puerta principal del edificio.

—¿Cómo sucedió? Ayer no había ni un reportero —dije.

—Bueno, Bella serás la "prometida" de Edward Cullen te tendrás que acostumbrar— hice una mueca.

— ¿Cómo iremos hasta la Universidad?

—Hay una puerta atrás, si quieren la abro.

El Sr. Jenkins sonreía mostrando un rollo de llaves, asentí frenéticamente. Seguimos al Sr. Jenkins y él nos abrió la puerta de atrás que por suerte quedaba a un lado del estacionamiento, si teníamos suerte los reporteros no se darían cuenta de que nos habíamos marchado. Parecía una película, y pensar que me tendría que acostumbrar a esto.

—¿Señoritas?

—¿Sí, señor? —respondió Alice.

El señor Jenkins saco una libretita del bolsillo de su overol.

—¿Me darían su autógrafo? —me quedé asombrada al igual que Alice.

Después de firmarle su autógrafo salimos hacia el estacionamiento. Por suerte no había nadie cerca y pudimos partir hacia la Universidad con tranquilidad.

—¿Puedes creerlo, Bella? ¡Me han pedido un autógrafo! —gritó mi amiga mirándome y olvidándose de que estaba manejando.

— ¡Mira al frente, mira al frente! —la regañé.

Yo no estaba tan feliz cómo Alice, y pensar qué apenas estaba empezando.


¡No!

(risa rara)no me gusto el capitulo pero ya no pude lo juro ya no pude pensar en nada mejor.

bueno bueno las cosas ya se empiezan a poner am...¿sorprendentes?

bueno si hay alguna falla o cualquier cosa diganme para cambiarlo :)

Los quiero y gracias por leer esta historia :)))Edward & Emmett se los agradecen.

¿REVIEW?