MIL GRACIAS POR TODOS SUS COMENTARIOS! :) SI A USTEDES LOS HACE FELIZ LEER MI HISTORIA NI SE IMAGINAN LO CONTENTA QUE ME PONE SABER QUE HAY QUIENES LA LEEN, Y MÁS AUN, QUE LES GUSTA! LES TRAIGO UN MINI EPISODIO COMO PARA NO DEJARLOS TAN CORTADOS! NO SE PREOCUPEN YA VIENE MUCHAS MÁS ACCIÓN MÁS ADELANTE! DISFRUTEN! ;)
Anna y Miyu se miraban fijamente, ninguna había hecho ningún movimiento, cada una esperaba que la otra lo hiciera; había mucha tensión en el ambiente y más cuando se decidió quien lanzaría el primer ataque.
Miyu levantó el su rosario con su mano derecha y desapareciendo su sonrisa a cambio de una actitud seria empezó a susurrar: "la primera simboliza a mi madre, la segunda simboliza a mi padre, la tercera simboliza mis hermanos y mi pueblo que están dispuestos a rezar conmigo, espíritu del bosque ven a mí!"
Anna vio como frente a Miyu surgía un pequeño portal y justo como ella lo había invocado de este salía un largo y delgado espíritu, parecido a un enorme tronco por sus colores y textura.
Kino sonrió complacida, era uno de los ataques y espíritus con los que habían entrenado, no había perdido ciertamente su tiempo con Miyu. Una vez el espíritu apareció por completo miró a Anna, ella parecía estar en pose de defensa esperando por un golpe o un ataque, el espíritu sonrió juguetonamente llamando la atención de la rubia, que enseguida empezó a sentir como algo sujetaba sus pies.
-ANNA: Pero que! {Tratando de zafarse}
El espíritu del bosque había empezado a manipular las pequeñas raíces del suelo, de forma que estás intentaban atrapar a Anna. Sin embargo eso no seria suficiente; Anna dtuvo que dejar de evitar las raíces que amenazaban con atraparla cuando vio que se encontraba casi en el borde del espacio demarcado, un paso más y estaba fuera; Anna giró rápidamente y levantó los brazos un poco para cubrirse al tiempo que las raíces caian sobre ella aprisionándola y cubriéndola toda
-HORO: Wow!
Sin embargo parecía ser el único sorprendido, todos los demás incluida Miyu miraba con expectativa, Anna nunca se dejaría vencer así de fácil. No pasaron ni tres segundos cuando las raíces empezaron a marchitarse y a caer muertas en el suelo, dando paso a una intacta Anna. La rubia sostenía el rosario en sus manos y este brillaba levemente; acababa de absorber la energía que el espíritu y Miyu habían otorgado a las raíces para su ataque. Miyu parecía molesta y un tanto pensativa.
-MIYU [Que debo hacer? De seguro podría vencerla fácilmente con mis verdaderos poderes, o con la ayuda de las sombras; pero eso solo me dejaría en evidencia ante los demás, sería como entregarle la oportunidad a Anna en bandeja de plata]
Anna no se quedó esperando más y empezó a mover rosario con rapidez mientras hacía unos leves rezos, si Miyu tenía sus trucos, ella tenía más!
-ANNA: {dicho como un suspiro} ventisca…
Una vez Anna dijo esto un enorme espíritu blanco y robusto apareció frente a ella, apenas y miró a Miyu trás del espíritu del bosque cuando empezó a soplar con todas sus fuerzas; Anna había invocado otro espíritu de la naturaleza como contra ataque; Miyu comenzaba a verse afectada ya que la corriente de aire era muy fuerte y empezaba a empujarla hacia atrás. La mirada de la rubia era fria pero, aun asi en sus ojos se veía un poco de satisfacción, satisfacción que sentía por pelear contra Miyu, definitivamente era algo que debía hacer. Miyu no pudo sostenerse más y cayó finalmente al suelo donde trataba de ver hacia alfrente y aferrarse de algo, pero era muy difícil con tanto viento.
-MIYU: Haz algo inútil!
El espíritu del bosque la miró con molestia, pero aun asi lo hizo; pequeñas raíces volvieron a salir del suelo a atraparon a Miyu antes de que fuera empujada fuera del área delimitada; pero esto no desanimo a Anna, por el contrario le dio una idea al ver la forma en que Miyu estaba enredada en las raíces. Anna bajo su rosario haciendo que el espíritu de las ventiscas desapareciera y enseguida lo levantó de forma que empezó a moverlo de forma lenta y rítmica acercándose al espíritu del bosque.
-MIYU: Pero qué demonios!?
El espíritu del bosque parecía hipnotizado por las cuentas del collar de la chica, Miyu lo llamaba a gritos mientras trataba de zafarse de las raíces.
-MIYU: TU! OYE TU! ESPÍRITU DEL BOSQUE! AAAA!
Pero el parecía no escucharla en absoluto, Anna sonrió levemente y cuando bajo su collar el espíritu desapareció del todo.
-LEN: ¿Que fue lo que hizo? {mirando la batalla con expectativa}
-KINO: Solo un pequeño exorcismo
-TAMAO: Vaya! La señorita Anna es muy buena!
-KINO: Esos simples ataques aun no demuestran nada…
Anna se acercó lentamente a Miyu, la chica estaba en el suelo aun quitándose las raíces lo más rápido que podía.
-MIYU: Creo que es hora de que esto suba de nivel
Miyu expulsó un poco de su poder espiritual de forma que este desintegro las raíces e hizo que Anna se cubriera con un brazo para no salir lastimada. Miyu se paró con rapidez y tomando su rosario hizo, unos cuantos movimientos con las manos de forma que este empezó a levitar y por último comenzó a girar con mucha rapidez alrededor de Anna, pero esto no era todo, solo el comienzo; entre más rápido giraba el rosario de Miyu, empezaban a salir pequeños rayos de este que impactaban en el cuerpo de Anna. El primer choque que recibió hizo que Anna hiciera una cara de malestar, luego del segundo la chica tuvo problemas manteniendo el equilibrio. La rubia miraba con atención la situación, lo cual era difícil al estar encerrada dentro del arma enemiga y recibiendo constantes ataques.
La imagen era difícil de ver para cualquiera, más cuando los rayos empezaron a salir constantemente aprisionando a Anna, haciéndola caer al suelo de rodillas y dificultándole el solo respirar.
-YOH: ANNA! {Corriendo hacia el campo de batalla}
-KINO {estirando el bastón y deteniendo a Yoh} No puedes interferir…
Kino no fue la única que lo detuvo, Mikihisa lo sujetaba con fuerza del brazo, re afianzando lo dicho por la anciana. Yoh miró con preocupación el semblante de Anna, parecía que el ataque era bastante doloroso.
Anna se mantenía de rodillas en el suelo con la cabeza baja y los ojos cerrados con fuerza, mientras tanto Miyu sonreí ampliamente, era lo mínimo que merecía Anna, solo que su satisfacción se vio interrumpida cuando vio que Anna llevaba su rosario hacia al frente mientras parecía decir un rezo con esfuerzo.
-ANNA: …. Espejo ….
En un santiamén los rayos provenientes del rosario de Miyu empezaron a rebotar de Anna y a re direccionarse hacia Miyu; Miyu miró sorprendida y antes que siquiera el primero la alcanzara detuvo el ataque, haciendo que su rosario cayera como muerto al piso y que Anna pudiera empezar a respirar mucho mejor y a reincorporarse.
Anna miró a Miyu con más odio y dureza, el ataque de Miyu, era muy poderoso aunque no pareciera desde afuera a lo mejor, pero no era normal que una primeriza tuviera tanto poder.
Miyu miró a Anna con molestia, pero la chica no iba a darle un respiro; rápidamente puso sus manos frente a ella y empezó a hacer unas rápidas poses con ellas; poses que Anna conocía muy bien y por lo cual no espero ni un segundo antes de saltar fuera del camino. El rosario de Miyu que yacía en el suelo aun alrededor de Anna había empezado a levantarse y se había abalanzado de golpe sobre la rubia, si no fuera por sus rápidos reflejos de seguro la habría atrapado.
-MIYU: Tal vez eras la mejor antes, pero los tiempos han cambiado Anna
Las palabras de Miyu hicieron eco en la mente de Yoh y de los demás, Anna no había practicado el arte del shamanismo por 5 años! De seguro había recuperado gran parte de sus habilidades para entonces, pero que tantas? Y serian las suficiente?
El rosario de Miyu seguía de cerca a Anna que con suerte lo esquivo varias veces, mientras que otras veces lo golpeó con su propio rosario repeliéndolo, pero lo cierto era que empezaba a encasillarla de vuelta en una esquina. Anna miró a Miyu, su cara denotaba el gusto que le daba la situación, eso la molesto mucho más, quería acabar con Miyu, barrer el piso con ella! Pero parecía ser que no iba a ser tan fácil como pensó en un principio; no si seguía asi…
El rosario de Miyu se abalanzó sobre Anna aprisionándola
-MIYU: Te tengo.. {Dicho bajo y con una mirada siniestra}
Anna trataba de soltarse pero no era nada fácil, el rosario la estaba apretando con mucha fuerza y eso no era lo peor; empezaba a sentir como esté empezaba casi que a quemarla en varios puntos, pero ella conocía bien ese ataque, era la absorción de furyoku.
El rosario de Miyu empezaba a brillar tenuemente, esto se debía a que empezaba a succionar el poder espiritual de Anna, y al paso que iba y con la fuerza que la apretaba seria solo cuestión de minutos para que la acabara.
-ANNA: [Tengo que pensar en algo y rápido! Cada segundo me siento mucho más débil]
Anna intento soltar sus manos, pero era casi imposible, estaba muy bien sujeta; la mayoría de ataques requerían hacer ciertos movimientos con el rosario y al menos con las manos, la mayoría pero no todos!
-ANNA [Es mi única opción… pero… no se si aun pueda hacer, y no con tan poco poder] {un tanto preocupada}
Anna cerró los ojos y con mucha fuerza y esfuerzo enfoco su poder espiritual en su rosario, ya que aunque estuviera atada este aun seguía en sus manos. Anna podía sentir su fuerza avanzar de cuenta en cuenta por el rosario, hasta que llego a las dos que buscaba.
-ANNA [Eso eso!]
La mayoría observaban con preocupación y definitivamente el más preocupado de todos era Yoh, no solo porque no quería que Anna sufriera ningún daño, sino porque ahora que ella había aceptado quedarse y de esa manera, no quería que nada mas estuviera en su camino y ya se imaginaba que pasaría si la ganadora era Miyu.
El silencio era total, lo único que se podía escuchar era el crujir entre las cuentas del rosario de Miyu por la intensidad con que sujetaban a Anna, parecía que las cosas acabarían muy rápido y de la manera menos esperada hasta que frente a Anna empezaron a aparecer dos enormes manchas, una roja y una azul
-YOH: Pero… que es eso?
-LEN: No lo puedo creer! Son…
-HORO: Zenki! y Goki! {Dicho como un susurro}
Asi como lo dijo Horo, frente a Anna se habían materializado Zenki y Goki los antiguos guardianes de Anna, hacia varios años desde la última vez que los habían visto, pero ciertamente eran tan imponentes como los recordaban. La sonrisa de Miyu se borró enseguida y más cuando los dos guardianes fueron a su ataque y ella tuvo que detener su conjuro para llamar a su rosario y poder defenderse.
Anna cayó al suelo intentando recuperar el aliento, la verdad el rosario la había dejado no solo sin aire, sino que casi sin energía: si no terminaba con la pelea pronto no podría ganarla. Miyu esquivaba los golpes como podía y creaba escudos para detener otros que no, pero el espacio era limitado y los dos guardianes eran enormes. La única opción que tenia era sellarlos, pero aun así no sabía si sería capaz ya que esos no eran espíritus normales, eran demonios y no cualquier tipo de demonios, demonios dioses servidores del que fue conocido como el shaman más poderoso de todos los tiempos, Hao Asakura… si tan solo pudiera usar sus verdaderos poderes!
Miyu se vio acorralada en una esquina, tal como Anna anteriormente, estaba lista para intentarlo, sellaría a esos demonios tan pronto dieran su siguiente golpe, se preparo física y mentalmente, los guardianes saltaron al ataque pero antes de siquiera tocarla desaparecieron en el aire dando paso a otro objeto que venía en su dirección a toda velocidad, el rosario azul de Anna.
Miyu no se lo esperaba pero el rosario de la rubia la aprisiono tal como ella lo había hecho antes y la arrojo al piso hacia atrás. Miyu intentaba soltarse con todas sus fuerza y poder, pero no podía! Qué demonios era eso!
Anna se acercó sonriente y tranquilamente
-ANNA: Es el uso más básico del rosario, como cadena
Miyu la miró con molestia, eso era algo muy simple, no era para que la rubia se sintiera tan orgullosa, pero luego lo entendió cuando Anna misma la desenredó; ella había caído de espalda, pero no solo eso! Había caído fuera de la zona delimitada de combate! Miyu acababa de perder y de qué forma más humillante!
-ANNA: Tienes razón, los tiempos cambian, pero aun así yo sigo siendo la mejor
Anna siguió derecho hasta donde Kino. La anciana esperaba con su típico semblante.
-KINO: Bien, felicidades Anna, no esperaba menos de ti
-ANNA: Se lo agradezco sensei {haciendo una pequeña reverencia}
-KEIKO: ANNA! NO SABES LO EMOCIONADA QUE ESTOY! TU! LA PELEA! YOH!
Anna sonrió levemente, la madre de Yoh siempre había estado de su lado eso era más que seguro. Sin embargo su atención se enfocaba en otra persona, una que la miraba de cerca y con unos ojos que hace mucho no veía de esa manera. La rubia sonrió un poco haciendo que el chico se animará a acercarse y que los demás los miraran con algo de expectativa.
-YOH: Emm JIJI Muchas felicidades! {Rascándose la cabeza nervioso}
-ANNA: Gracias {sonriendo levemente de vuelta}
Los dos se observaron por lo que pareció una eternidad, a decir verdad era como si ni un día malo hubiera ocurrido entre ellos ya que los dos sentían una gran felicidad solo con ver de esa manera el uno al otro. Anna viendo la felicidad y vida que siempre recordó en los ojos de Yoh, e Yoh viendo esa pequeña chispa en los ojos de Anna cuando lo miraba a el y solo a él.
-KINO: Ejemm ejem… bueno creo que ahora tenemos mucho de qué hablar… {Retomando su camino a la casona, seguida por Yomei, Kino y Keiko} Yoh, Anna los esperamos en la sala, no tarden.
-LEN: Pues, felicidades Anna
-ANNA: Que acaso dudabas que fuera a ganar? {Molestándolo}
-LEN: No para nada… lo digo por haber tomado la decisión correcta {sonriéndole}
Anna le devolvió la sonrisa, ya ni siquiera podía cuestionarse si su decisión había sido correcta o no simplemente, solo sentía que no había una mejor, solo se cuestionaba como es que le había tomado tanto tiempo darse cuenta.
-HORO: Pues, yo no entiendo muy bien lo que está pasando aquí jeje, pero felicidades!
-ANNA: Gracias…
-HORO: por cierto… alguien sabe a donde fue Miyu?
Anna y los demás miraron alrededor, solo se encontraban ellos, Tamao y las sacerdotisas muy emocionadas hablando del combate.
-LEN: {suspiro largo} déjala de seguro ya aparecerá a fastidiar {empezando a caminar hacia la casona}
Horo no quiso opinar al respecto y siguió a Len, de seguro la chica había vuelto a la casona, se sentía un poco mal por ella, pero a decir verdad, luego de la forma en que lo evadió y lo ignoro esos últimos días tampoco le iba a dar tanta importancia. Yoh y Anna se miraron el uno al otro, era momento de hablar sinceramente el uno con el otro, o eso iba a ser… hasta que alguien los interrumpió.
-SORU: Sensei
-ANNA: Soru, yo… lo siento se que debí…
-SORU: No, está bien; a decir verdad creo que si alguien es la persona ideal para el templo es usted, asi como para el joven Yoh
Yoh sonrió ampliamente y se sonrojó un poco por el comentario
-SORU: Les deseo todo lo mejor, y sepa que no importa que, nosotras siempre estaremos a su servicio y el del templo
Las otras 4 chicas hicieron una reverencia ante Anna, la futura Gran sacerdotisa, ella devolvió la reverencia como señal de cortesía, luego las chicas se fueron.
-TAMAO: Me alegra que las cosas hayan tomado el lugar que debían! Felicidades señorita Anna, joven Yoh.
Anna e Yoh le sonrieron a la chica, sabían que ella también los apoyaba y estaba en realidad feliz por ellos. Asi sin más Tamao se fue dejando al fin sola a la pareja, ellos observaron como la pelirosa se perdía entre los arboles de camino a la casona, Yoh fue el primero en romper el silencio después de eso.
-YOH: Con que ya no vas a huir más? {gran sonrisa}
Anna se sonrojo un poco, eso era algo que había dicho para tranquilizar a Mikihisa, no que no fuera cierto, pero había sido cosa del momento
Yoh se acercó a Anna y la abrazó con fuerza antes de que ella siquiera pudiera decir algo.
-YOH: {dicho serio y al oído de Anna} No lo hagas, por favor, no vuelvas a huir nunca más de mi.
Anna sintió que las palabras de Yoh llegaban a lo más profundo de su corazón y se quedarían allí plantadas para siempre
-ANNA: No hagas cosas que me hagan huir entonces {dicho también bajo y devolviendo el abrazo}
Yoh y Anna permanecieron abrazados por varios minutos, se sentía tan bien, era como si la fuerza volviera a ellos, como si el mundo fuera cálido de nuevo, un mejor sitio para vivir!, sin embargo el encanto se rompió cuando Anna recordó algo que tenia que hacer cuanto antes.
-ANNA {soltándose del abrazo} Tengo que irme
Yoh la miro con duda y extrañeza
-YOH: Pero, tenemos que hablar y luego nos esperan los abuelos y mis padres
-ANNA: Lo sé, pero… hay algo que tengo que hacer antes….
-YOH; ¿?
-ANNA: Tengo que hablar con Michael…
La mirada de Yoh denotaba un poco de tristeza, era como si se sintiera lastimado
-ANNA: Es… lo mínimo que le debo. A decir verdad yo ni siquiera pude hablar con el antes de tomar la decisión que tome
-YOH: Pero… estás segura?
-ANNA: ¿? A que te refieres?
-YOH: A la decisión que tomaste? {dicho con tristeza}
-ANNA: Claro que lo estoy, que crees que ando inmiscuyéndome en batallas mortales sin pensarlo bien ¬¬!
-YOH: JIJI O.o! es cierto, pero… a decir verdad me da un poco de miedo que hables con el y cambies de opinión, yo… no se cómo es tu vida en Nueva York con el, pero que tal sea mejor que la que yo puedo ofrecerte aquí?
-ANNA: {suspiro largo} Mira Yoh, mi vida en Nueva York… con Michael, era… buena, estaba bien
Yoh parecía triste y herido de nuevo
-ANNA: Pero eso era porque no había algo mejor para mí, ahora lo hay
Yoh sonrió ampliamente
-YOH: Lo dices enserio?
Anna asintió con seguridad antes de continuar
-ANNA: La vida que siempre quise, y con la que soñé desde muy pequeña, está acá, contigo; no te voy a decir que no disfrute en parte Nueva York por estos años por que estaría mintiendo, pero ese no era mi sueño ni mi objetivo, era más bien, un sitio de paso en el camino.
-YOH: No sabes lo feliz que me haces Anna {mirándola con mucho amor}
-ANNA: Me doy una pequeña idea {sonriendo levemente y molestándolo}
Yoh no soporto más y se inclino levemente, ya que la chica era un poco más baja y de forma lenta pero segura puso sus labios sobre los de ella. Anna no opuso la menor resistencia, era algo que ella también deseaba y que se sentía tan bien, tan natural, ella solo cerró los ojos y pasó sus brazos por el cuello de Yoh para sostenerse mejor y más cerca de él. El beso fue rápido pero aun así sin afán y muy fluido, como si las cosas estuvieran cayendo en su lugar al fin.
-ANNA: Excúsame con tu familia por la demora {soltando a Yoh y empezando a trotar hacia la casona}
Yoh solo se quedó allí, viéndola irse con una gran cara de de felicidad y amor; sentía como si estuviera soñando.
Anna se apresuró al entrar en la casona, a decir verdad ella no sabia si Michael habia estado presente en la batalla ya que cuando lo busco con su mirada no encontró el menor rastro, pero eso no significaba que no hubiera podido llegar después o estar en un sitio fuera de su visión. Se sentía muy preocupada por el muchacho y muy mal por que sabia lo que pasaría, le rompería el corazón.
-ANNA: Horo, has visto a Michael?
-HORO: Emm no, la última vez que lo vi… fue… um… justo antes de que llegarás a la batalla… {dicho con algo de tristeza de imaginar lo que pasaba con el muchacho}
Anna abrió los ojos hasta donde pudo, entonces si, Michael si había presenciado lo ocurrido; la rubia no espero más y corrió hacia su habitación, el podría estar allí sino tendría que buscarlo por toda la montaña.
Anna abrió la puerta rápidamente y miro alrededor, las cosas de Michael ya no estaban!, no podía negarlo se sentía muy decepcionada y angustiada, ella quería hablar con él, explicarle, decirle en verdad cuanto lo sentía y lo mucho que la lastima y mataba el hacerle lo que le hacía; su dolor fue mucho más grande cuando vio sobre el pequeño escritorio la llave de su apartamento en Nueva York, la que ella le había dado días antes de viajar a Japón después de invitarlo a vivir con ella; no había otra señal, no necesitaba otra, eso era un adiós.
Anna abrió el primer cajón de su mesa de noche, allí había guardado su celular, lo mantenía apagado ya que en el templo no había como cargarlo; lo prendió vio como varios mensaje en su mayoría de Alice aparecían en la pantalla pero enseguida los descarto para timbrar al celular de Michael.
Primer timbre, daba tono; segundo y tercer timbre, seguía dando tono; cuarto timbre…."sistema correo de voz. Hola soy yo! Ya sabes que hacer Piiiiii!"
Anna cerró el celular y lo puso contra su rostro para dar un largo suspiro y volver a intentarlo….
No muy lejos de allí Mike caminaba por la carretera con su maleta a la espalda esperando que pasara un coche, un bus lo que fuera que lo sacara de ahí! El semblante del chico lo decía todo, vio un camión que venia por el camino, fue a sacar el dedo para pedir aventón cuando algo en el bolsillo de su chaqueta empezó a vibrar; Michael sacó su celular de esté y lo primero que vio, el hermoso rostro de Anna en la pantalla indicando que era ella quien lo llamaba; el chico lo dejó timbrar varias veces, pero luego sin si quiera pensarlo y cansado de ver la cara de Anna en su equipo
-MIKE: AAAAAAAAAAAAAAAA!
Michael arrojo su celular lo más lejos que pudo!
Al otro lado de la línea, Anna se había dado por vencida; 7 llamadas al equipo y ahora solo daba tono de estar apagado; ¿que esperaba, que el chico le contestara muy feliz de la vida y ya?. Anna dio un largo suspiro, tenía que buscarlo y hablar con él tarde o temprano; pero por ahora, los Asakura la esperaban para hablar en la otra habitación.
