Capítulo 8
La guardia imperial había hecho cambio de turno y habían bajado para su entrenamiento físico. Todos hacían sus ejercicios sincronizada mente bajo las ordenes de Cassius y con la supervisión de Shaina. Todos ellos, al ser parte de la elite de guardias, estaban acostumbrados a no equivocarse, pues muchos de ellos habían sido víctimas del thunder Claw de Shaina, aprendiendo la lección al instante.
Pero había mucho polvo en el aire y en una de la maniobras, Rock, uno de los guardias más jóvenes, había estornudado provocando que varios voltearan y deshaciendo la sincronía.
Comenzaron a temblar. Shaina bajo de su salto de su puesto de supervisión, cayendo justo frente al chico quien de inmediato se arrodillo para pedir clemencia pues aunque había sido un accidente, todos sabían que ella no perdonaba la falta de control.
Para sorpresa de todos ellos, Ella siguió de largo ignorando tanto al chico como toda la sincronía dejando a todos un poco inquietos. Algo no estaba bien con su Jefa. Ella no era tan pasiva.
Cassius también lo notó pero hizo como que no lo había hecho. Siguió dando órdenes para que los guardias se distrajeran y olvidaran.
Pero Shaina ni siquiera había visto el problema. Tenía otro en mente mucho más importante para ella: Geist. Ella siempre había sentido cuando ella estaba en problemas y en este momento estaba más inquieta que nunca. Si algo llegaba a pasarle a su hermana seria enteramente su culpa y no podría vivir con eso, después de todo de ella fue la idea de enviarla a ella sabiendo lo poderoso del cosmo de Seiya y compañía.
Se guardó sus sentimientos un poco más de tiempo hasta que no pudo soportarlo más y decidió abandonar su supervisión dejándosela a Cassius para ir a algún lugar donde pudiera estar más tranquila.
Sabia que el coliseo estaría libre así que se dirigió para allá. Se sentó en las gradas y comenzó a hacer algunos ejercicios de respiración para relajarse. En algún lado había leído que eso funcionaba pero en lugar de relajarla la estaba alterando más. Necesitaba romper algo.
Inhaló y exhaló rápidamente por la nariz. Las respiraciones, inhalar y exhalar, tenían la misma duración pero lo más corto posible. Después Intentó un ciclo de tres inhalaciones-exhalaciones por segundo. Respiró normal después de cada ciclo. Empezó por cinco segundos y fue aumentando.
- Si lo que intentas es relajarte, lo estás haciendo todo mal
Shaina ni siquiera volteo. Esa maldita voz ya la tenía hasta la coronilla!
- Hoy no Shaka, vete por favor.
- Vaya! Creí que la última vez que nos vimos, me habías cambiado el nombre – dijo Shaka de modo burlón
- Ah sí, Spock Sahib verdad? Lo siento. Es demasiado largo si quiero mentártela. Así que mientras encuentro uno más corto, seguirás siendo Shaka.
- No pues gracias. En fin. La respiración era para relajarte? – preguntó
- Si
- Intenta algo más sencillo: Siéntate derecha con las rodillas juntas. – ordenó Shaka
Shaina lo hizo.
- Ahora exhala completamente por la boca, haciendo un sonido como de "fuuuu".
Shaina no dijo nada y lo hizo.
- Cierra la boca e inhala silenciosamente por la nariz mientras cuentas hasta cuatro. Aguanta la respiración por un contaje de siete y Exhala completamente por la boca haciendo un sonido de "fuuuu" por un contaje de ocho. Esto es un respiro. Ahora repite el proceso tres veces hasta llegar a un total de cuatro.
Para sorpresa de Shaka, Shaina no se resistió a las instrucciones. Las siguió al pie de la letra, pero parecía estar peor. Incluso en una de esas pareció incluso quedarse sin poder respirar y Shaka tuvo que sacudirla.
- Que crees que haces?
- Eres tonta o qué? Se te olvido respirar!
- Y eso a ti qué?
- Que hasta donde sé, hasta las malditas víboras necesitan oxígeno para vivir!
Shaina no dijo nada.
- Estoy algo estresada. O qué? Las "malditas víboras" no tienen derecho a hacerlo de vez en cuando?
- Claro que sí. – dijo Shaka en otro tono – Lo siento. No debí alterarme. Quieres contarme que te pasa? Tal vez pueda ayudarte.
- No creo que pueda revelarte nada. – dijo Shaina – Es un asunto oficial y…
- Y de cuando acá la gran Shaina de Cobra se estresa por una misión? – se burló Shaka
- Cuando no es mía pero si es mi responsabilidad.
- Y si es así porque no estás tú allá supervisando? – pregunto intrigado
- Gigas no me dejo ir, pero me prometió que si mi hermana lograba su cometido, la dejarían regresar al santuario, a mi lado… entiendes?
Shaka se puso muy serio y Shaina sintió perfectamente cómo se tensaba.
- Me estás diciendo que el Sanbocho te chantajeo?
- No! Claro que No! Yo le ofrecí que ella y sus hombres podrían hacer esa misión fácilmente y….
Shaka no pudo evitarlo y la tomó por los hombros para sacudirla. Shaina sabía que no podía luchar contra un dorado y ganar y solo saldría lastimada.
- Pero tu estás loca? Te refieres a la misma misión que tu novio Docrates no pudo cumplir?
- Bueno si pero ella…
- Acaso no te importa tu hermana? – dijo sacudiéndola con violencia – Ella morirá también y tu serás la única responsable.
Shaina intentó zafarse enterrando sus uñas en las manos de Shaka, mas este no la soltó.
- Eres mucho más estúpida de lo que yo supuse.
- Cállate! Tu no entiendes! – dijo Shaina
- No! No entiendo! No entiendo como carambas alguien que dice querer tanto a su única hermana y familia en todo este mundo, la manda a una muerte segura solo porque la persona contra la que tiene que ir es la persona a la que por más que intenta no puede matar.
Shaina se quedó quieta.
- Oh sí! Me he dado a la tarea de hacer mis propias averiguaciones. Ese tal Seiya, el que te ha visto la cara dos veces y derrotado más veces de las que quisieras, te has puesto a pensar por que no puedes con él? Yo te diré por que…. Porque ni siquiera lo intentas!
- No es cierto!
- Nadie te ha visto explotar tu cosmos como solo tú sabes hacerlo. Solo intentas llamar su atención hacia ti, mas no quieres matarlo.!
- Estás loco?
- No. No lo estoy. – dijo Shaka soltándola – Le he dado muchas vueltas al asunto y todo tu disque problema de ira, es porque no has logrado ni matarlo, ni hacer que él te vea como tú quieres! Y sabes qué? Yo puedo lidiar con todo menos con eso, así que renuncio. Has lo que se te dé la gana y ojala logres lo que quieres.
Shaina le iba a contestar, pero Shaka abrió un portal y desapareció por ahí dejando a Shaina estupefacta por lo que le había dicho. Pegó las rodillas en el pecho y escondió la cabeza. Todo lo que Shaka le había dicho era cierto y eso más que otra cosa, le daba vergüenza. Eras SU vergüenza y ahora había involucrado a su hermana, a la que no había visto en varios años, la que no sabía si estaba en forma, la que ya comenzaba a dudar que pudiera con la misión….
Se le hizo un nudo en el estómago. Su hermana estaba en peligro. Ellas habían llegado al santuario porque Shaina quería protegerla… Como podía haber olvidado eso?
Se levantó de un salto y se echó a correr hacia las doce casas. Tardó un poco en llegar a la sexta casa de virgo, donde Shaka ya estaba haciendo su meditación para tranquilizarse.
Tocó a la puerta de manera desesperada. Shaka estaba tan concentrado que no lo escuchó, pero después de insistir por media hora, uno de sus alumnos se levantó y fue a abrir.
- Si?
- No tengo tiempo – dijo Shaina corriendo hacia el jardín donde la primera vez que había estado ahí, había huido.
Encontró a Shaka bajo un árbol, rodeado de sus otros tres discípulos, entre ellos Shiva y Ágora quienes se levantaron de inmediato. Shaina los ignoro por completo, y justo cuando la iban a atacar por molestar a su maestro, Shaka se levantó, la tomó por la muñeca y la metió a la casa, ordenándoles quedarse donde estaban.
- Quien te crees que eres para entrar así a mi jardín y enturbiar mi meditación? – reclamó
Pero Shaina no quería discutir, ni pelear. Lo tomó suavemente por las solapas de su túnica.
- Por favor… ayúdame – dijo con la voz quebrada
Las defensas de Shaka bajaron automáticamente al sentir las manos de Shaina tocar la piel de su torso. Sacudió la cabeza para despejarla.
- Qué?
- Tu… tu puedes llevarme ahí en un parpadeo… - dijo Shaina – Mi hermana está en problemas por mi culpa… ayúdame solamente a llegar ahí por favor… te doy lo que quieras o hare lo que quieras…. Ayúdame! Eres el único al que puedo recurrir.
La voz de súplica de Shaina era algo que nunca había oído. Volteó hacia donde sus alumnos los miraban intrigados.
- Está bien. Te ayudare. Donde esta ella? – dijo Shaka ansioso
- En el Castillo de la Isla Espectro. – contestó ella
- De acuerdo. Agárrate – dijo Shaka abriendo un portal para lo que Shaina se abrazó de él.
Geist estaba boca abajo en el suelo completamente aturdida por el golpe que le había dado el casco de oro al rebotar. Seiya encendió su cosmo y lanzó su meteoro de Pegaso por la espalda hacia la chica.
Shaina y Shaka llegaron en ese preciso momento.
- Geist! – Gritó Shaina corriendo hacia su hermana
Shaka estaba más que encabronado. No solamente el fulanito frente a él había atacado a una mujer, sino la había atacado cuando estaba caída y por la espalda. A eso se le llamaba ahora ser un caballero de bronce? Donde quedaba el honor en la batalla?
- Shaina! – dijo Seiya – Tu aquí? Entonces nosotros teníamos razón. El santuario y el Kyōkō están detrás de todos estos ataques, no es cierto?
Shaina lo ignoro por completo. Intentaba hacer reaccionar a Geist.
- Geist por favor! Por favor reacciona! – Decía mientras la tomaba entre sus brazos – Geist por favor! No me dejes sola! No quiero que mueras!
- Yo solo vine por el casco de oro – dijo Seiya tomándolo con las manos – Díganle a su patriarca que…
- Silencio! – gruñó Shaka golpeándolo con su cosmo haciéndolo volar por el muro
- Tengo que llevarla a un hospital rápido! – dijo Shaina volteando hacia Shaka con voz suplicante.
- Yo las llevaré. Solo dame un segundo – dijo Shaka
Un rayo de luz pasó de su dedo a la cabeza de Seiya, se arrodilló junto a ellas, las abrazó y desapareció.
Horas más tarde en el Hospital de AHEPA
Shaina estaba recargada en la ventana de la sala de espera abrazándose a sí misma. Su hermana había entrado a cirugía tan pronto los médico le habían quitado su armadura y la habían valorado. La había registrado como Yiste Carvallo.
- Shaka… que fue lo que le hiciste a Seiya antes de traernos? – preguntó.
- Le borré la memoria – dijo Shaka – No podrá recordar contra quien peleó ni que nosotros estuvimos ahí. Si el Kyōkō se entera, ambos tendremos problemas.
- No sabía que podías hacer eso – murmuro Shaina haciendo que Shaka se encogiera de hombros.
- Solo lo uso cuando es necesario.
El medico salió de la sala de operaciones y Shaina corrió hacia él. Shaka la siguió y se quedó un paso atrás.
- Esta fuera de peligro. Todas sus hemorragias internas han sido controladas. La trajeron justo a tiempo
- Gracias Athena! – Exclamó Shaina sintiendo que se le iban las fuerzas por el alivio.
- Deberá quedarse unos días en recuperación y después podrá irse a casa. – dijo el médico – Ya le avisaron a sus familiares?
- Es huérfana. No tiene familia – Contestó rápidamente Shaina para asombro de Shaka
- Ahhh qué edad tiene?
- 15
- Entonces deberé llamara a Servicios Juveniles para que se hagan cargo de su caso. – dijo el Médico – El HDP que la dejó en ese estado, merece que le corten las bolas!
El medico se dirigió a los vestidores para cambiarse dejando solos a Shaina y Shaka.
- Por qué mentiste? Por qué no les dijiste que es tu hermana? – pregunto Shaka
- Quiero pedirte un último favor. – dijo Shaina muy seria
- Otro?
- El ultimo dije!
- De que se trata esta vez? – preguntó Shaka escéptico
- Quiero que por favor, en cuanto nos dejen pasar, le borres toda su memoria a Geist… - dijo Shaina con voz neutra
- No puedo hacer eso! – dijo Shaka escandalizado
- Por qué no? – pregunto Shaina cruzándose de brazos.
- Si lo hago, ella no va a recordarte… La perderías!
Shaina bajo la cabeza para ver sus tacones llenos de la sangre de su hermana.
- Eso es lo que quiero. – contesto en voz suave – No quiero que recuerde ni a mis padres, ni al santuario, ni lo que ha pasado por estos once años. No importa si ella no me recuerda. Con servicios Juveniles le encontraran una familia, la pondrán a estudiar y tendrá la oportunidad de una vida normal.
A Shaka se le hizo un nudo en la garganta. Shaina estaba dispuesta a no volver a ver a su hermana con tal de que esta fuera feliz.
- Por qué? No entiendo!
- No quiero que ella tenga que llorar mi muerte. Yo sé que ese será mi destino la próxima vez que me encuentre a Seiya de frente. Esto ya no será por mi o por mi honor como Saint Femenino. – dijo Shaina con todo el rencor que pudo en su voz – Esto… será pura y llana… venganza.
