SUCESOS FUGACES.
Haru estaba vistiendo con su nuevo uniforme escolar, el cual le había enviado la directora Yuri para el inicio de sus nuevas clases, estaba realmente emocionada, por primera vez su vida no estaba pendiendo de un hilo y podría conocer a nuevas personas, sin el riesgo de que estás resultaran ser asesinas encubiertas; esto era algo nuevo para ella.
— ¿Cómo me veo Tokaku-san? — Preguntó Haru modelando frente a su novia aquel uniforme que consistía en una falda beige y un saco negro con la insignia de la academia Myojo. Tokaku la miraba desde la puerta recargada en esta.
— No le veo nada en especial. — Contestó Tokaku cerrando los ojos, no es como si fuese muy expresiva, a lo que Haru sólo infló sus mejillas algo molesta.
— Mañana es mi primer día de clases, deberías ser un poco más atenta. — Le reclamó acercándose a ella, pero Tokaku la ignoró y se dirigió a la cocina.
— Prepararé la cena. — No podía evitarlo, Tokaku se sentía realmente preocupada por el hecho de dejar a Haru sola en esa academia, aunque la directora Yuri hubiese jurado no volver a intentar algo maligno contra su novia, no podía sentirse segura.
— Tokaku-san... ¿estás molesta? — Preguntó Haru entrando a la cocina de manera pausada y con mirada algo triste; Tokaku la miró de reojo y suspiró.
— No... Sólo estoy preocupada. — Confesó Tokaku colocando dos platos de arroz frito en la mesita.
— Lo siento, creo que será mejor que no vaya... — Dijo Haru y se arrodillo frente a su plato bastante deprimida, Tokaku se sorprendió al escuchar aquellas palabras y se sentó a lado de Haru colocando su cabeza en el hombro de esta.
— No, tienes que ir. Tu aceptaste mi trabajo, así que yo debo dejarte seguir tu sueño... es sólo que, no quiero que te suceda algo y yo no esté ahí, para protegerte. — Dijo sin quitar su cabeza del hombro de Haru, esta se sonrojo por la acción imprevista de Tokaku, pero se giró un poco para posar su mano en la cabeza de su novia con una sonrisa.
— Estaré bien Tokaku-san. — Dijo Haru y se giró más para sostener la cabeza de su novia y levantarla para que quedaran viéndose de frente. — Te amo. — Soltó y pego su frente con la de su novia cerrando los ojos con una sonrisa bastante tierna. Tokaku la miró y sin poder evitarlo la abrazó.
— Llámame si sucede cualquier cosa. — Le ordenó cerrando los ojos también, a lo que Haru asintió con un ligero gemido y movimiento de cabeza. Permanecieron de esa manera por unos minutos, hasta que continuaron con la cena, durmieron temprano ya que el trabajo de Tokaku había iniciado hace tres días y ambas ahora debían levantarse temprano.
A pesar de que Tokaku entraba a su trabajo más tarde, debía dejar a Haru en la academia, por supuesto que no dejaría que su novia se fuese sola con lo peligroso que podría resultar y por supuesto, Tokaku interrumpía horas de su trabajo para ir a recogerla y dejarla en su hogar, para luego regresar. Haru no quería que su novia se presionara demasiado dejando su trabajo para venir por ella, pero a pesar de que Haru insistió muchas veces, en el hecho de que podía venir por sus medios de regreso a su hogar, Tokaku se negó rotundamente. Por otro lado las cosas en la organización donde trabaja Tokaku, iban bastante bien, el grupo de revolucionarios había bajado su actividad y ya se sabía poco de ellos; eso era algo que hacía sentir más tranquila a Tokaku, pero aun así no dejaría de ir por Haru.
— Tokaku, tengo un nuevo trabajo que darte. — Mencionó Kaiba desde su asiento en su misma oficina de siempre, pareciera que no hacía otra cosa más que estar ahí, incluso Tokaku tenía la ligera teoría de que ni siquiera iba al sanitario, cosa que su compañero Kenta apoyó.
— No quiero otra misión, hasta acabar por completo con esos revolucionarios. — Instó Tokaku arqueando las cejas, a lo que este sonrió con maldad.
— Es suficiente, hemos matado a su más grande consejero, todo un grupo de organizadores e incluso a todos esos agentes traidores y estudiantes que abandonaron sus agencias originales por unirse a ellos; actualmente todos en las agencias saben que si se van con ellos, tendrán una muerte segura a manos de ti... Azuma Tokaku. — Explicó Kaiba acomodando sus gafas sin quitar su tan famosa sonrisa. — Están tan asustados, que no desean meterse contigo, demonio Azuma, así que no hay más por lo que debas preocuparte. — Aseguró entrelazando los dedos de ambas manos recargándose en el escritorio.
— Bien, pero aun así supongo que los mantendrán informados. — Replicó Tokaku cruzando los brazos.
— De eso me encargaré yo. — Habló Kenta por primera vez interrumpiendo la pequeña disputa entre su padre y la afamada asesina Azuma Tokaku. — Seguiré sus pasos ante cualquier cambio o reactivación de los revolucionarios, así que no tienes de que preocuparte. — Dijo mirando con tranquilidad a la asesina, debido a que ya llevaban un tiempo trabajando juntos, Tokaku sabía de lo que el chico era capaz de hacer para su corta edad, así que de algún modo podía confiar en él.
— Esta bien, pero tienes que informarme de cualquier novedad. — Ordenó Tokaku cerrando los ojos resignada. — ¿Y bien? ¿Cuál será mi nuevo empleo? — Interrogó.
— Serás maestra... — Soltó Kaiba causando una sorpresa en la asesina. — Eres una asesina de élite y es momento de que vayas transfiriendo ese conocimiento, te encargarás de evaluar a los asesinos que están por graduarse, si tu consideras que ya tienen lo necesario, ellos serán asesinos oficiales. — Explicó cruzando las piernas y elevando los brazos al techo.
— ¿Qué tendría que hacer exactamente? — Cuestionó Tokaku arqueando las cejas, la idea le desagradaba en lo absoluto.
— Pues les pondremos diversas simulaciones en escenarios al azar, con el deber de asesinarte... por supuesto es imposible que lo logren, pero tu darás el visto bueno y decidirás si están listos o no. — Respondió Kaiba. — Esto te servirá para que tus habilidades no decaigan y así tú puedas salvar vidas. — Añadió.
— ¿Salvar vidas? — Repitió Tokaku confundida.
— Así es. — Volvió a interrumpir Kenta a lo que la asesina lo volvió a mirar. — No podemos seguir aceptando asesinos así como así, muchos son capaces de pasar las diversas pruebas ya bastante difíciles, pero en el momento de una misión real al menos el 90% de los asesinos recién graduados muere en la primera. — Explicó mirándola con un poco de seriedad.
— Tu podrás darte cuenta si los muchachos nuevos son capaces de al menos sobrevivir en misiones o si necesitan seguir puliendo algunas habilidades; para que esta agencia crezca, debemos crear asesinos de calidad, lo más cercano a tu nivel Tokaku. — Mencionó Kaiba señalando con su dedo índice descaradamente a la asesina.
— Está bien, aceptaré con una condición. — Contestó a lo que Kaiba la miró imaginándose lo que pudiese pedir. — Quiero que me des un horario flexible, con el cual pueda ir por Haru a la academia y pasar más tiempo con ella. — Soltó y era justo lo que Kaiba se esperaba.
— Me parece perfecto. Tenemos un trato. — Contestó Kaiba dejando por fin irse a los muchachos, los cuales salieron sin más; sin siquiera despedirse de el.
Caminaron juntos hasta la salida de la agencia, pero en el momento que dieron un paso fuera, Kenta jaló ligeramente a Tokaku de su blusa. — ¿Qué quieres? — Preguntó Tokaku mirando al niño con seriedad.
— Soy muy inteligente, pero no soy fuerte como tú, Azuma-san. — Dijo mirándola también con seriedad y soltando su blusa. — Si tengo problemas ¿vendrías a ayudarme? — Preguntó con un ligero rubor apenas perceptible.
— Mientras me mantengas informada sobre los movimientos de los revolucionarios, te ayudaré en lo que necesites, así estaremos a mano. — Respondió Tokaku aligerando la expresión de su rostro, era la primera vez que veía a Kenta comportarse de esa manera, hasta parecía un niño normal.
— Ya veo, gracias. Fue un placer trabajar contigo, Azuma-san. — Se inclinó a ella ligeramente y corrió entrando nuevamente al edificio. Para sorpresa de Tokaku, Kenta se había comportado bastante extraño, pero al final puso una cara de alegría así como las que luego ponía Haru.
A partir de este punto, el tiempo pasó bastante rápido, no ocurrió ningún incidente digno de mención más que el hecho de haber terminado todas las remodelaciones que necesitaba la mansión Azuma. En la academia Myojo, para alivio de Tokaku, no había ocurrido ningún percance y, por otro lado la actividad de los revolucionarios también se había mantenido baja o casi nula durante los primeros dos años, dejando a Haru terminar el bachillerato con tranquilidad; mientras por supuesto, Tokaku era bastante estricta como nueva maestra de evaluación para los nuevos asesinos.
Sin embargo, la tranquilidad no es para siempre y ahora que Haru recién había iniciado sus estudios de la carrera técnica de puericultura, justo en el segundo semestre Tokaku fue informada por Kenta que la organización revolucionaria había comenzado a moverse nuevamente, esta vez siendo un poco más agresivos. Respecto a su relación ahora ambas tenían dieciocho años y ya habían experimentado muchas cosas juntas, de todo tipo: citas, juegos, vacaciones, besos, caricias y por supuesto haciendo el amor, algo que nadie podía negar ni siquiera ellas, era lo mucho que se amaban y lo bien que seguían sobrellevando su relación.
— Tú ganas, volverás a encargarte de estos tipos. — Mencionó Kaiba llevando sus manos a su nuca. — Aun así, no dejarás de ser la evaluadora... — Agregó a lo que Tokaku asintió, no le importaba mientras pudiese eliminar la amenaza "Indirecta" hacia Haru, su querida novia. — También volverás a hacer equipo con Kenta.
— Sí, ¿Cuándo iniciamos? — Interrogó a lo que Kaiba se quedó pensativo.
— Yo te informó, espero el último reporte de Kenta, para así con ayuda de todo el grupo de inteligencia darles el plan específico. — Contestó y en ese momento Tokaku se levantó y se dirigió a la puerta.
— Será mejor que me informé pronto. — Fueron sus últimas palabras antes de salir de la oficina, tenía prisa, ya que había quedado de llevar a Haru a cenar a un buen lugar como festejo de que paso sus primeros exámenes.
Yo de nuevo, si creyeron que había dejado la historia, se equivocan... Tardaré meses, años o siglos, pero no dejaré ninguna historia a la mitad. Gracias a todos por sus reviews y para decirles que por fin quedé en la universidad xD para medicina, así que he ahí mi tardanza.
