Capítulo 13
Los 9 Caballeros Dorados estaban desayunando en el gran comedor como todos los días. Acababan de recibir la noticia que el enemigo venia en camino al Santuario y debían estar preparados para pelear por la causa.
- Vamos Shaka! Deja esa cara y ven a comer algo – dijo Aldebarán de Tauro con su desparpajo de siempre en el comedor
- Gracias Aldebarán, pero… - Shaka volteó hacia donde estaba su ex mejor amigo Mu - …prefiero hacer algo de ayuno ahora que la batalla se acerca. Si me disculpan…
Shaka se levantó de la mesa y le tocó ligeramente el hombro a Camus, quien entendió el mensaje y se levantó siguiéndolo. Una vez que hubieron estado lo suficientemente lejos Shaka se volvió a Camus.
- Solo quiero decirte Camus, como compañero, que se me ha ordenado matar a tu alumno Hyoga. – dijo Shaka en voz baja y confidencial – Como entiendo que podrías tener algún tipo de lazo afectivo hacia él, le daré una muerte rápida y piadosa.
- Que quieres decir con eso? – preguntó Camus extrañado en el mismo tono de voz – Si alguien tiene el derecho de acabar con él, ese soy yo.
- No creo que tú lo logres, debido a que es tu alumno – respondió Shaka
- No! La responsabilidad de su desobediencia es enteramente mía! – volvió a decir Camus – Yo acabaré con el!
- No te estoy preguntando – dijo Shaka – Te estoy avisando únicamente. Sé que Mu los va a dejar pasar. Es débil y permisivo. Aldebarán está entre azul y buenas noches. DM y Aioria pelearan con todo, pero si llegan a mi casa por algún milagro…
- Por sobre mi frio cadáver vas tu a tomar mi responsabilidad – volvió a repetir Camus
- Que conste que cumplí con advertírtelo. – dijo Shaka dándose media vuelta para bajar a su casa.
Nadie se atrevió a molestarlo en su camino. Sus alumnos ya lo estaban esperando en su casa para su meditación diaria.
- Maestro – dijeron ambos haciendo una reverencia
- En donde están los demás? – preguntó Shaka
- Llegamos antes como nos lo pidió ayer, maestro – dijo Ágora
- Lo siento. Lo olvide – dijo Shaka dirigiéndose al jardín mientras sus alumnos cruzaban una mirada significativa.
- Maestro, si no se siente bien… - comenzó a decir Shiva.
Shaka se sentó en posición de flor de loto y le dijo a sus alumnos.
- Ustedes dos son mis discípulos más poderosos. – dijo – El gran maestro nos ha encomendado una importante misión. Están dispuestos a hacerla?
- Desde luego maestro. – contesto Shiva
- Necesito que vayan a la Isla de la Reina Muerte y acaben con Ikki de Fénix – dijo – Ha sido declarado un traidor ante los ojos del Patriarca. Denle una muerte piadosa y regresen lo antes posible.
- Cuando debe hacerse esto maestro? – preguntó Ágora.
- Lo antes posible. – contestó – Vayan. Yo necesito estar aquí para proteger este templo de los intrusos.
- No lo defraudaremos Maestro – dijeron al unísono mientras corrían fuera del templo.
Shaka sonrió satisfecho. Con eso, eliminaba a 2 de los 5 problemas de bronce. Intentó meditar pero su cabeza pensaba en todas las opciones. Y si Shaina en realidad estaba muerta y solo lo estaban manipulando? Y por qué carajos le importaba lo que le sucediera de todos modos? Seguramente Cassius había tenido la culpa al pedirle que le quitara la máscara a Shaina, aunque siendo sincero, él ya le había visto el 90% de su cara cuando la espió en su cabaña. Quizá su cabeza solo quería decirle que necesitaba disculparse con ella por esa acción tan reprobable.
Decidió intentar de nuevo concentrarse en su meditación. Inhalo y exhalo hasta que finalmente pudo poner su mente en blanco:
- Shaka… porque estas tan consternado? – dijo Buda una vez que pudo hacer la conexión.
- Me dijiste que yo tenía que venir al Santuario para ayudar a salvar al mundo, pero ni siquiera he podido salvar a Shaina. Además estoy un poco confundido.
- Seguro que solo estas confundido y no hay algo más?
- No entiendo.
- Shaka, cuales son los cinco preceptos budistas más importantes? – pregunto Buda.
- No quitaras ninguna vida, No tomar lo que no ha sido dado, No tener una mala conducta sexual, No mentir y no ingerir sustancias toxicas que puedan nublar la mente.
- Estas en lo correcto – dijo Buda – Y ahora, después de 15 años de saberte estos preceptos de memoria estas a punto de romper el más importante de ellos por una de tus compañeras. Por qué lo haces?
- El Patriarca me encomendó esa misión y pienso cumplirla – dijo Shaka
- Solo si querías saber el paradero de esa chica. – aclaró Buda – Lo quieres?
- Cassius me pidió ayuda. El ama a Shaina. Intento honrar la compasión que me has ensenado.
- Enternecerse ante el dolor de los demás, con todo lo positivo que esta emoción tiene, no es suficiente para alcanzar el alto valor espiritual. Tener lástima por alguien y tener compasión no es lo mismo Shaka. – dijo Buda - La verdadera compasión va acompañada de respeto y hasta de gratitud, porque los dolores ajenos son un regalo que nos da la vida como oportunidad para cultivar la compasión, que es un requisito sine qua non para acceder a la Iluminación. Tu por tu parte estas cerrado a la verdad y eso no me gusta.
- De que verdad hablas?
- De los fuertes sentimientos que has desarrollado por la mujer.
- No… eso no es cierto. Si lo dices porque eventualmente tengo algunos… Uhhh… sueños impuros…
- Shaka. Hasta el día de hoy no te ensene mucho del amor de pareja porque no creí que fuera aun el tiempo de hacerlo – dijo Buda – Aun ahora no estoy seguro de que estés listo.
- Enséname por favor. Quiero entender! – pidió Shaka
- Está bien. En la sociedad hay historias de amores de parejas que dependen la una de la otra y que se sacrifican el uno por el otro pero que en el proceso sufren enormemente y entonces las personas creen que sufrir es parte esencial de una demostración heroica del amor…
- Eso es lo que siente Shaina por Seiya, verdad?
- Si, y esto una concepción equivocada, si bien altamente poética. – respondió Buda - Un amor así está más ligado a la fantasía y a la ilusión que a la realidad, puesto que la realidad es que las personas que amamos se enfermarán, morirán y nos dejarán. Nada permanece y no es necesario aferrarse a algo; la felicidad y el bienestar tienen una fuente interna y pueden ser compartidas pero nunca podrán ser experimentadas en su totalidad más que a través de la realización personal. El amor no se trata del deseo de ser aceptado o de encontrar alguien que nos revele la felicidad, se trata de entender, no de ser entendido y de dar, de dar energía, más allá de conceptos y justificaciones psicoanalíticas del amor.
- Y eso es lo que Cassius le da a Shaina – dijo Shaka suspirando desalentado. Hasta Cassius le llevaba ventaja en ese aspecto.
- Y tu Shaka? Eres capaz de darle energía? ¿Eres capaz de entenderla en el nivel más puro sin que esto te afecte, puesto que tu esencia no tiene forma de perderse o corromperse por los fenómenos mundanos?
Shaka se quedó callado. Hasta ese día había visto todo del modo equivocado pero ahora Buda le estaba dando una valiosa lección.
- Lo eres Shaka? – volvió a preguntar Buda
- No lo sé. – respondió sinceramente.
- Shaka, La energía que se da en el amor, no es de una persona, es la energía del cosmos mismo que atraviesa a la persona justamente porque ha perdido la importancia personal y ha eliminado los aspectos más burdos y gruesos de su mente que obstruyen el flujo de la energía. Es por ello que para los nosotros la realidad es vacuidad y, como sabemos por la física cuántica, el vacío es potencial de energía infinita. Al no carecer ni desear ni estar amarrado a conceptos, una persona regresa al vacío, por así decirlo, y puede servir como un canal de esa fuente inagotable de la cual siempre da y sin embargo permanece completa. En realidad sólo ama quien se puede vaciar a sí mismo. Necesitas vaciarte Shaka y compartir esa energía con ella.
- Es que ella…
- No lo has entendido Shaka. Pon atención. El amor no siempre es bilateral, pero si el sentimiento es real, si tu cosmo logra alcanzar el de ella, se comunicaran a un nivel diferente y entonces ella también lo sentirá. – aclaró Buda – Hay cuatro aspectos que debes cumplir para lograr esto: La Bondad incondicional o benevolencia que es tener la capacidad de dar alegría y felicidad a la persona que amas. Aprender a observar a quien amas porque si no la comprendes no la puedes amar. La comprensión es la esencia del amor. Y yo creo que tú ya la has comprendido. Sabes que le gusta y que no le gusta. Lo que le da alegría y lo que la pone triste.
- Más o menos. – contestó Shaka mientras pensaba en lo feliz que la hizo ese conejito de peluche, el relato de su terrible infancia y como gozaba burlándose de él.
- La compasión es otro aspecto; Desear aliviar el sufrimiento de la otra persona conociendo la naturaleza de su sufrimiento y ayudarla a cambiar.
Shaka volvió a quedarse callado. Todo esto había comenzado con el deseo de hacerla cambiar de parte del Gran Maestro, y él también había intentado contribuir.
- La Alegría es otro aspecto muy importante. Si en el amor no hay alegría, no se trata de verdadero amor. Si estamos sufriendo y llorando todo el tiempo o si se hace llorar a la persona a la que se dice amar, eso significa que no se trata de un amor verdadero.
- Diantres! Entonces… Lo de Shaina con Seiya….
- Mero capricho? Cumplimiento de su deber? Y por último, el cuarto aspecto del amor a tomar en cuenta es la Ecuanimidad y libertad. El verdadero amor hace alcanzar la liberad. Cuando se ama de verdad se le da al otro una absoluta libertad. Si no es así, tampoco es amor verdadero. El otro debe sentirse libre por dentro y por fuera.
Shaka suspiró. Todo eso era demasiado complicado para él. Como se había metido en ese lio?
- Gracias por la explicación. Tomare en cuenta sus sabias palabras. – dijo Shaka
- Ya vas a reconocer tus sentimientos? – pregunto Buda.
- No. Voy a pensar en cómo cumplir mi misión – respondió Shaka
- Eres un necio, Shaka. – dijo Buda – Ojala no sea demasiado tarde cuando lo hagas.
Shaka salió de su meditación para dejar de escuchar a Buda. El no tenía ningún sentimiento por Shaina. Buda estaba solo probándolo… confundiéndolo… El tenía que cumplir su misión para traerla a salvo solo porque se sentía responsable de su desaparición. Solo era eso… solo… solo…
Shaina salió de su clase de economía doméstica con un refractario en las manos con algo similar a una sopa. Como es que a Cassius le salía tan rica la comida y ella no podía ni freír un huevo sin quemarlo? Eso que tenía en las manos parecía más algo salido del laboratorio de un científico loco que de una cocina.
Su mente viajó sin querer de vuelta a su cabaña, donde no importaba como había sido de pesado su día, siempre la esperaban una buena cena y alguien que escuchaba sus frustraciones. Y luego estaba ese caballero que había intentado ayudarla y ella solo se había burlado de él, y utilizado para sus propios fines.
Sin querer se fue acercando a la puerta del colegio. La puerta siempre estaba abierta y por vigésima vez intentó salir de ahí corriendo, pero simplemente algo se lo impidió. Sus piernas no se movían. La puerta estaba ahí frente a ella y ella no podía regresar a su casa.
Flashback
Arles la miro por unos minutos mientras sentía que Shaina estaba hablando en serio. Al mismo tiempo no podía hacerlo. A Shaina la había elegido el. El la había traído junto con Geist y nunca lo había defraudado antes. Pudo sentir que el cosmo de Shaina estaba confundido y tal vez eso junto con sus hormonas femeninas, la hacían tomar decisiones drásticas y estúpidas, pero de nuevo: No podía hacerlo. Y menos ahora que necesitaba de todo el apoyo posible de sus subordinados, pues se avecinaba una guerra. De pronto se levantó de su asiento y Shaina alzó la cabeza.
- He tomado una decisión. Estas lista? – dijo Arles con voz firme – Levántate.
- Si – dijo Shaina decidida
Shaina cerró los ojos para evitar sentir el golpe, pero Arles no tuvo que hacerlo. Simplemente alzó su mano y lanzó su Satán imperial en contra de Shaina. Shaina gritó por el dolor que esto le produjo y Arles regresó a su asiento.
- Shaina, lo que has sentido ha sido una pequeña variación de mi ataque más poderoso. No morirás y tampoco deberás matar a nadie para liberarte de él.
Shaina cayó de rodillas poniendo ambas manos en el suelo. El dolor de cabeza era insoportable.
- Deja de luchar o te dolerá aún más – dijo Arles recargando su cabeza sobre su puño – Vendrás conmigo sin oponerte. Te llevare a un lugar donde estarás a salvo de las batallas que pronto acontecerán en el santuario. Con la confusión que tienes en tu cabeza no me sirves.
Shaina se dejó caer en el suelo para poder controlar el dolor.
- El lugar a donde te voy a llevar, es un lugar muy especial. No saldrás de ahí hasta que vayan por ti. No podrás huir, no podrás siquiera traspasar el umbral hacia la calle en ninguna circunstancia. – le dijo – Creíste que podría matarte cuando yo te traje, te vi crecer y convertirte en la mujer letal que eres? Además, solo eres una niña a mis ojos y por eso, te rodearas de otras como tú. Aprenderás nuevas cosas y te tranquilizaras un poco. No olvidaras el motivo por el que te mandé ahí pues necesito que reflexiones y dejes de hacerte la mártir. No quiero que cambies tu actitud agresiva, porque cuando yo gane esta batalla, te quiero aquí como mi comandante en jefe, pero aprende a controlarte.
El dolor estaba cediendo y a Shaina se le dilataron las pupilas.
- Solo una persona podrá llevar la contraseña para poder sacarte del lugar y aun así deberá ser con tu consentimiento. – siguió diciendo Arles – No hagas estupideces.
Shaina se levantó poco a poco.
- Estoy lista – dijo con voz un poco apagada
- Perfecto. Enviare un mensaje para que nos esperen en el aeropuerto. – dijo Arles escribiendo un mensaje y entregándoselo a un mensajero – Vamos. Es hora.
Shaina asintió y sonrió. Arles le dio una capa que la cubrió de pies a cabeza y la sacó por una puerta trasera. Tan pronto esa guerra acabara, la mandaría traer de vuelta.
Fin del Flashback
Shaina se dio la media vuelta y volvió hacia la escuela con paso lento pensando en cuanto tiempo podría pasar antes de que fueran por ella. Y si nadie lo hacía? Sería que podría tener la opción de quedarse ahí con Regina? A ella parecía no molestarle ser una monja después de haber conocido el poder y la violencia de ser un Santo Femenino. Esa sería una de las opciones de las que ella le había hablado días antes?
El timbre que anunciaba el final del tiempo de ocio la sacó de sus pensamientos haciendo que apresurara el paso. Su clase de artes plásticas estaba por comenzar. Quién sabe? Tal vez esta vez podría dibujar el rostro de alguna de las personas a las que conocía sin dibujarle sangre en alguna parte de la cara o tal vez, solo tal vez, ahora sí podría capturar el brillo y la intensidad del azul de los ojos de Shaka.
