Shaina se despidió de Cassius en la forma habitual, con un beso en la mejilla y un café cuando la fue a dejar a su trabajo esa mañana. Llevaba dos noches sin poder dormir por culpa de un estúpido rubio que solo había venido a alterarla. Porque después de dos años de haberlos abandonado a su suerte había creído que ella le dedicaría el mas mínimo espacio de su agenda?. No. Eso no iba a suceder. Que regresara por donde vino.

Desgraciadamente y como si lo hubiera invocado Shaka apareció en la puerta con unos jeans azules y una camisa color blanca desfajada. Todas las miradas de las mujeres que estaban ahí, se desviaron hacia él, quien pareció no darse cuenta o no darle la menor importancia pero ciertamente hasta las compañeras de Shaina comenzaron a dejar de trabajar por verlo.

- Quién es ese? – pregunto una de ellas

- A ese yo si le daba! – contesto otra

- Le doy un hijo si quiere! – dijo una tercera

- Jajaja tu le das uno a cuanto hombre te lo pide! – contestó la segunda

- Sera una estrella de cine? – pregunto la primera

- En esta cafetería? Jajaja no seas ridícula.

A Shaina no le hizo ninguna gracia que viniera a romper la armonía del lugar y mucho menos que se expresaran así de Shaka. Las dos camareras se estaban peleando por ver quién lo atendía así que decidió tomar el asunto en sus manos y salir ella misma viéndolas con una de sus famosas miradas que daban miedo.

- Que vas a tomar? – Le preguntó en un tono de fastidio que no pudo evitar

Shaka la miro sonriendo lo que hizo que apretara mas la pluma de su libreta.

- Un café negro, una galleta de avena y cinco minutos de tu tiempo.

Shaina no contestó de inmediato. Tenía tantas ganas de golpearlo hasta cansarse. Shaka miro su cara enfadada con una sonrisa condescendiente.

- Ok. Ok… déjame adivinar… No hay café, No hay galletas y no me darás ni un minuto de tu tiempo. – dijo Shaka tranquilamente.

- Y Si ya lo sabes, para que pierdes tu tiempo. Eres un maldito necio! – le contesto Shaina bajándose a su nivel para que nadie mas la escuchara.

Shaka se recargó en el asiento.

- Soy virgo. Esa es una de nuestras mejores características y yo no diría tanto necio como persistente.

- Es la misma cosa. Vete! – volvió a decir

- No! – contesto Shaka enérgicamente

- Hare que te saquen! – grito Shaina

- Hazlo. Te reto. Esto es un lugar público y yo no he hecho nada malo – dijo Shaka viéndola directamente a los ojos.

Shaina apretó los labios y comenzó a respirar profundamente en un intento de no salirse de sus casillas.

- Me darás el café y la galleta o se la pido a alguna otra chica que si quiera hacer una venta? – pregunto

Shaina se dio la media vuelta y le trajo un té de limón y una galleta de avena.

- Tu no tomas cafeína – dijo Poniéndoselo en frente junto a la azucarera y dándose media vuelta para irse.

- Lo siento pero mi orden no está completa – reclamó Shaka poniéndole azúcar a su te.

- Que te faltó?

- Tu sabes bien que es lo que quiero. – dijo Shaka probando su te.

- Y también sabes que no te lo daré – reclamo Shaina

Shaka sonrió de una manera que asustó a Shaina quien instintivamente dio un paso hacia atrás. Shaka se tiro el contenido del vaso en su camisa y comenzó a gritar mientras se levantaba limpiándose:

- Pero que descuidada es usted! Que no piensa que pudo quemarme seriamente? Y pensar que esta cafetería decían que tenia la mejor reputación pero ahora veo que solo es una más del montón!

Todos los presente comenzaron a voltear y murmurar. Shaina se puso de mil colores y susurró:

- No lo hagas por favor – suplicó – Me van a reganar!

- Diez minutos pedí y no me los diste – contesto Shaka en forma de susurro

- Ah ya no son 5 minutos? – reclamó Shaina

- El precio sube conforme mas te hagas del rogar - dijo Shaka – Voy a irme y regresar a la una en punto y esta vez no quiero excusas.

Shaka dejo un billete en la mesa y salió azotando la puerta como si de verdad estuviera enfadado dejando a Shaina con el paquete de tener que sonreír y decir que no había pasado nada.

A la una en punto Shaka entró de nuevo por la puerta con el mismo pantalón pero diferente camisa. Shaina no estaba a la vista así que pregunto a una de las meseras que acababan de comenzar su turno y que por lo tanto no había reconocido al protagonismo de la escenita de la mañana.

- Busco a la señorita Shaina?

- No debe tardar. Esta su hora de comida. Si gusta esperarla…

- Si gracias. Podría darme uno de esos muffins de la vitrina y un té de limón? – pregunto Shaka señalándolo – La esperare en aquella mesa.

- Yo se lo llevo – dijo sonriendo – Es amigo de Shaina?

- Si lo soy.

Shaka se había terminado al menos tres tazas de tés y varios muffins cuando Shaina entro por la puerta. No hizo ni el menor intento de abordarla y ella tampoco de saludarlo.

- Shaina! Tardaste más de lo que dijiste! – dijo la camarera – Ese chico tan guapo te está esperando desde hace tiempo.

- Que espere – dijo sin voltear – Tengo trabajo que hacer.

Shaka espero un tiempo prudente hasta que hubo menos gente. Se levantó de la mesa y fue hasta donde Shaina estaba limpiando una mesa. Sin decir agua va, la cargo como costal de papas.

- Qué demonios te pasa! Suéltame en este instante! – dijo Shaina pataleando – O si no…

- O si no que?

- Grito!

- Grita lo que quieras y entonces te acusare de rapto y corrupción de menores – le dijo en voz baja mientras salía con ella por la puerta.

- De que estás hablando?

- Cassius… - dijo Shaka muy despacio – Si tu gritas, yo te acuso de rapto y corrupción de menores. El salió del santuario, quien por cierto tiene su custodia legal, a la edad de 15 y está viviendo contigo que ya eres mayor de edad, en un país extraño. Como crees que le suene eso a la policía?

Shaina se sonrojo y quedo callada al encontrar significado a lo que le estaba diciendo pero por pura frustración le dio una patada cerca de la entrepierna que solo hizo que Shaka sonriera. No esperaba menos de ella.

Shaka camino con ella sobre su hombro por lo menos media hora. La gente los veía pasar un poco extrañados de la posición de la chica, quien después de cierto tiempo había puesto su mejilla recargada en su mano en una visible muestra de fastidio y aburrimiento.

- Falta mucho? – Dijo Shaina – O necesitas que la parte oeste de Roma también me mire el trasero?

- Si no te gustara que te lo miren, no usarías los pantalones tan pegados al cuerpo así que deja de quejarte que ya llegamos – dijo bajándola.

Shaina se dio cuenta que estaban en una parte elevada de la ciudad. En un parque para ser preciso. Desde esa colina se veía toda la ciudad. Shaka se sentó de espaldas a un gran árbol que estaba justo frente a ellos y con un movimiento de su mano, invitó a Shaina a hacer lo mismo.

Renuentemente, Shaina se dejo caer en el pasto con las piernas cruzadas visiblemente molesta y dándole la espalda.

- Lo lograste. Ya te dedique mucho tiempo. Ahora dime lo que quieres decirme – dijo – Necesito regresar a trabajar.

Shaka la miró de reojo y por un momento dudó. Tenía todo su discurso de disculpas preparado pero por alguna razón, ya que la tenía enfrente, las palabras no le salieron. Pasaron algunos minutos con ambos en silencio queriendo decir muchas cosas sin poder sacarlas. Shaina recogió sus piernas para rodearlas con los brazos. Fue la primera en romper el silencio.

- Te mandó el Gran Maestro?

Shaka bajo la cabeza.

- No. De hecho… Arles, bueno, Saga…

Shaina volteo a verlo. Ver a Shaka titubeando no era normal.

- El se suicidó hace dos años. – dijo finalmente en voz baja – Finalmente decidió que era lo mejor para todos y delante de Athena… se clavó la daga dorada.

Shaina puso la cabeza sobre las rodillas y se permitió el lujo de ponerse triste. Le debía mucho al gran maestro. Cosas buenas y cosas malas. Sus ojos amenazaban con llorar por el que había hecho mucho mejor la función de padre que de alguien más, pero su orgullo no dejo que salieran las lagrimas. No delante de Shaka.

- Así que… finalmente Athena apareció frente a ustedes? – preguntó

- Si. Saori Kido se presentó como la reencarnación de Athena junto a Seiya y su grupito de Bronce – dijo Shaka esperando alguna reacción de ella ante el nombre del caballero de Pegaso, pero eso nunca ocurrió.

- Se lo dije – contestó con voz suave – Le dije que no debíamos pelear contra ellos… pero no me hizo caso. Después de todo, solo era un caballero dorado y le debía lealtad a Athena.

Shaka volteó sorprendido.

- Tu sabias que… Arles era Saga de Géminis?

- No se necesitaba ser un genio para saberlo – respondió Shaina – Yo llegue cuando el ya estaba en el poder, pero era demasiado joven como para ser la persona que él decía ser. Además, algunas veces era la bondad personificada y otras era el diablo mismo. Ese tipo de bipolaridad solo podría encontrarse en un Géminis y su poder, que yo misma vi varias veces… era increíble. Me hubiera gustado despedirme de él.

- Pues… si no te importa, puedes decírselo a su hermano gemelo Kanon quien ha tomado posesión de su armadura.

Shaina escondió su cabeza entre las piernas antes de decir.

- Prefiero esperarme a llegar al infierno para decirle de frente todo lo que tengo que reclamarle. Mira que enviarme a un convento. Eso no se lo voy a perdonar. Me obligaron a usar falda!

Shaka no sabía si reír o mantenerse callado ante esta reclamación.

- Puedo preguntar cómo fue que te escapaste de ahí?

- Que Cassius el chismoso no te lo contó?

- Te contó que estuve en tu casa?

- No fue necesario - dijo Shaina - Dejaste el rastro del aroma de sándalo que siempre usas y Cassius estaba particularmente emocionado. Solo fue cuestión de sumar 2+2.

Shaina respiro profundamente y se levantó. Shaka hizo lo mismo. Ella fue ahora la que se recargó en el árbol.

- Cassius dijo que tu vendrías por nosotros y no lo hiciste.

- No. No lo hice.

- por qué? por que le mentiste? - grito furiosa - Sabes lo que es escuchar que Cassius hable de ti, de tu generosidad y tu gran piedad todos los días? Te volviste su héroe y lo defraudaste.!

Shaka no se movió. Como podía comenzar a explicarle?

- El cree que eres la reencarnación de un dios –siguió reprochando Shaina - pero yo maldigo tu nombre todos los días!

- Por qué? Porque soy tan malo a tus ojos? - preguntó viéndola curioso.

Shaina cerró los puños y comenzaba a temblar para contenerse.

- Cassius me secuestró prácticamente del convento. Hubo mucha algarabía por eso, pues el edificio como tal no tiene una alarma o seguridad y por su tamaño, no pudo pasar desapercibido. Sin embargo esa fue su última alternativa.

- Pudiste haber esperado…

Shaina lanzó un puñetazo que fue a dar directamente al tronco del árbol, dejando la huella en la corteza.

- Que querías que esperara? No sabes el infierno que pasee ahí adentro!

- Creo que ese lugar era perfecto para que finalmente pudieras aprender a comportarte – dijo Shaka tranquilamente – Saga debió estimarte mucho como para protegerte y ayudarte de ese modo.

- Idiota! Yo hubiera preferido mil veces que me matara como se lo pedí! – gritó Shaina temblando de rabia

Shaka se acercó rápidamente a ella y la tomó por los hombros sacudiéndola bruscamente.

- Que tú hiciste qué?

- Suéltame! – dijo quitándole de un golpe las manos que la sujetaban – Tu eres el menos indicado para reprocharme nada! Cuando Cassius fue por mí, dijo que tu vendrías. Estuvimos más de un mes en un pequeño cuarto de los barrios bajos pues es para todo lo que nos alcanzaba. Nunca quise preguntarle como carajos comíamos. El salía todos los días a las 4 am y a las 7 ya estábamos desayunando. Después a las 9 volvía a salir y a las 11 el almuerzo estaba listo. No me dejaba salir por temor a que tu volvieras y no nos encontraras! – dijo dándole un empujón para poner distancia.

Shaina se abrazó a sí misma y se dejo caer lentamente sobre el pasto. Shaka no podía moverse.

- Yo lo convencí de que ya había pasado tiempo suficiente y de que volviéramos al Santuario. Que hablaría con el Gran Maestro para implorarle su perdón y nos admitiera de nuevo en nuestros puestos pero… - volvió a levantar la mirada y Shaka pudo observar tristeza reflejada en ellos – Tu no permitiste que encontráramos la entrada.

Shaka pasó saliva de forma nerviosa. Ella se había dado cuenta!

- Como…?

- No quise decirle nada a Cassius – dijo viendo al horizonte – Pero se te olvida que conozco tu aura. Sentí tu cosmos sellando la entrada para que nadie pasara… y después de varios inútiles intentos que duraron varios días,… finalmente regresamos a Italia.

Shaina volteó la mirada hacia donde Shaka lucia visiblemente avergonzado pero como no dijo palabra alguna, siguió con su relato:

- Tuvimos que hacer algunas cosas de las que no me siento muy orgullosa para conseguir dinero para regresar - dijo Shaina en tono seco haciendo que Shaka se imaginara mil y un tonterías que lo estaba poniendo nervioso. Shaina sonrió ante esto – Llegamos a Florencia ya entrada la tarde… y nos quedamos en la antigua casa donde murió mi madre. Nos sirvió de refugio hasta que decidimos que íbamos a hacer con nuestras vidas.

Shaka se recargó en el árbol.

- Lo siento. – dijo finalmente – En realidad no se qué tan difícil es el costo de la vida fuera del santuario y tampoco esperaba… tardar tanto en mandar por ustedes.

Shaina sonrió ante esto. Lo primero era cierto. Los precios que ellos obtenían por sus alimentos y algunas otras cosas en Rodorio, estaban subsidiados por el Santuario, por lo que ninguno de ellos tenia ni remotamente idea de los precios reales. Tomo un poco de aire para tratar de no alterarse.

- Aparte de porque te importábamos un rábano… hubo alguna razón en especial por la que tardaste dos años en buscarnos?

- Pues…. Estuve muerto por un tiempo. Eso cuenta?

Ahora fue el turno de Shaina de ponerse blanca como papel. Shaka muerto? Eso… eso era prácticamente imposible! El era demasiado poderoso como para que eso sucediera!

- Muerto… de… miedo? – pregunto Shaina con voz temblorosa – Muerto de… frio?

- No. Muerto de visitar el Inframundo junto a Athena. De haber recibido el golpe de mis propios compañeros y sangrar hasta morir. Muerto de…

- Cállate ya! – grito Shaina tapándose los oídos. Lo que menos quería era escuchar esos detalles donde Shaka no existiría en ese plano.

Shaka abrigó una ligera esperanza al ver la reacción de Shaina. Parecía que le importaba aunque fuera un poquito lo que le sucediera. Eso le dio fuerzas para decirle lo que quería pero como!?

- Shaina… ya perdí la cuenta de cuantas veces he dicho que lo siento o que me he disculpado contigo por venir tan tarde por ustedes pero… debo confesar que aunque lo que te dije de mi muerte fue cierto… eso fue hace ya mucho tiempo. Lo que me impedía regresar era mi miedo y mi propia estupidez.

Shaina lo miró incrédula. Shaka reconociendo errores? Eso más que llenarla de alegría, le daba algo de miedo. Tan difícil habían sido esos dos años como para que el hubiera cambiado tanto? Se inclinó hacia él con atención, pidiéndole en silencio una explicación a sus palabras.

- Cuando mande a Cassius a recogerte… yo estaba casi seguro de dos cosas: Que él se iba a abrir paso en tu corazón y finalmente podrías corresponderlo, y que el santuario no era un lugar seguro para ustedes en ese momento. Admito que en lo primero parece que me fallo mi teoría, pero la segunda no. Después de lo de Saga, vino una batalla contra Asgard, después una guerra contra Poseidón y finalmente contra el mismo Hades, donde todos los caballeros dorados perecimos para poder ayudar a Seiya y amigos a que pudieran pasar a los elíseos y derrotarlo finalmente.

Shaina no dijo nada. Pero que sarta de estupideces estaba diciendo?

- Yo... Saga antes de morir me dijo dónde estabas o al menos donde te había dejado pero… conociéndote lo atrabancada que eres… hubieras salido herida o posiblemente peor y eso… no habría podido resistirlo.

- Soy… bueno… Era una maldita Saint de Plata. – reclamó Shaina – Mi deber era incluso morir por Athena y tú me quitaste ese derecho! Quien carajos crees que eres?

- Te dije que había hecho varias estupideces.

Shaina se levantó con la intención de irse. Ni siquiera Shaka podía entender la magnitud del daño moral que le había hecho.

- Aun no termino, así que te pido que no te vayas. – dijo Shaka

- Ya te escuche lo suficiente – dijo dándole la espalda – No solo me quitaste mi hogar, mi trabajo y mi vida…. También me quitaste mi honor como caballero. No sé con qué derecho te creíste, pero no te lo voy a perdonar nunca! Como debieron estarse riendo de mi Jabu y compañía creyendo que hui de las batallas como una cobarde… Con que cara podría ahora pisar el Santuario?

- No, claro que no. – afirmo Shaka – Tu nombre no ha sido manchado de ese modo. Athena y Shion se han encargado de ello.

- O sea que ahora tengo la lastima de nuestros líderes? Fantástico – dijo dando varios pasos.

Shaka se levanto

- Espera!

- Que quieres ahora – dijo Shaina sin voltear

- Prometí que te diría todo a pesar de cualquiera que fuera tu reacción así que siéntate y escucha.

- No quiero.

- Siéntate! – ordenó Shaka en un tono que hizo a Shaina retroceder y dejarse caer de nuevo en donde minutos antes estaba sentada.

Shaka respiró profundamente

- Admito que el Gran Maestro, digo Saga, fue muy bueno para embaucarme a ser tu tutor en el manejo de la Ira…

- No serviste de nada – reclamó Shaina

- Al menos puedo decir que lo intenté.

- No lo suficiente. – dijo Shaina cruzándose de brazos.

Shaka acepto con la cabeza.

- A mi favor, puedo decir que yo no esperaba, cuando acepte la encomienda, que fueras tu precisamente la del problema. Estaba preparado para lidiar con un hombre pero no… contigo. Y luego me encontré viéndote recibir ese conejito de peluche y llorar y algo se derritió dentro de mí.

El cosmo de Shaina se encendió.

- Tú! Tú me estabas espiando en mi casa! – Dijo atacándolo con todas sus fuerzas.

Shaka evadió cada uno de sus golpes mientras sonreía. Si. Esa era la misma Shaina atrevida y agresiva que el recordaba y…

Después de intentarlo por algunos minutos sin conseguirlo, la velocidad de Shaina por la frustración y el enojo tomaban más velocidad. Shaka tuvo que frenarla de la única forma que podía sin lastimarla: Abrazándola por detrás inutilizando sus brazos y sus piernas con las suyas.

La maniobra de Shaka la tomó por sorpresa, pues sus cuerpos prácticamente estaban pegándose y el cosmo de Shaka intentaba controlar el suyo.

- Suéltame!

- Tengo todo el derecho a defenderme – aclaro Shaka en su oído – Así que seguiré explicándome.

Shaina comenzó a ruborizarse ante la cercanía del caballero dorado, pero Shaka no tenía intención de soltarla.

- Me disculpo también por esa falta de respeto que fue el de, mirarte en momentos que tal vez no debí, pero no me arrepiento. Vi otra cara de Shaina que a mí me gustó. Gracias a eso pensé que había esperanza para ti.

- Idiota!

- Confieso también que… ese día vi algo que me persiguió durante mucho tiempo incluso en mis momentos de meditación: Parte de tu rostro.

Shaina se quedó estupefacta. Le había visto el rostro antes y aun así la había obligado a quitarse la máscara después de aquella batalla… Comenzó a intentar zafarse para irse de ahí.

- Deja de moverte así o no respondo!- dijo Shaka un poco apenado, pero Shaina se estaba retorciendo y rozando su cuerpo y él seguía siendo un hombre a pesar de todo.

Shaina volteo a verlo y se le subieron todos los colores al rostro al comprender a lo que Shaka se refería. Poco a poco fue tranquilizándose y agacho su cabeza derrotada. Shaka no la soltó en ningún momento.

- Eres doblemente idiota! – susurro Shaina

- Yo diría que lo soy al triple – confeso el rubio – Tardé demasiado tiempo en comprender que eso que yo creí que era el simple cumplimiento de mi promesa a Saga, había llegado a convertirse en algo más profundo.

- No te entiendo

Shaka suspiró mientras recargó su frente contra la cabeza de Shaina.

- Aun no sé cómo, cuándo o a qué hora, pero… me enamore de ti.

Shaina abrió grandes los ojos. Eso no se lo esperaba. Peor aún. No podía creérselo.

- Estas llegando a un punto muy bajo solo para hacer que te perdone – contestó con voz fría.

- No estoy mintiendo. Me conoces y sabes que no lo hago. – reclamó Shaka

- Precisamente porque te conozco sé que no puedes estar hablando en serio. Tu el más orgulloso y posiblemente el más poderoso Saint de la orden diciendo que se enamoró de alguien como yo es totalmente ridículo. Y si no tienes otra cosa más que decir, te pido que me sueltes para que pueda regresar a mi trabajo.

Shaka se incorporo un poco y la fue soltando poco a poco. Shaina iba a comenzar a caminar colina abajo cuando él la sujetó de la muñeca.

- Te pido una oportunidad de demostrártelo -. Dijo

Shaina lo miró a los ojos. Esos ojos azules que durante mucho tiempo la habían perseguido en sus sueños y pesadillas. Lo miró a un nivel más profundo y sin darse cuenta, volvió a encender su cosmo. Esta vez, el cosmo de Shaka se encendió también para rodear el de Shaina. El tiempo se detuvo por un instante en el que ella se puso a pensar en los pocos momentos que habían pasado juntos, pero la calidez de su mirada y la seguridad que sentía al estar junto a él la desconcertó. Se suponía que ya estaba curada de esos malos pensamientos.

La campana de una iglesia cercana comenzó a repicar anunciando la misa de las 3 de la tarde interrumpiendo así ese momento. Shaina sacudió la cabeza y se dio cuenta que Shaka aun sostenía su mano.

- Eso es un sí? – pregunto Shaka ansioso

- Si qué?

- Si me darás esa oportunidad de demostrártelo entonces?

Shaina volvió a quedarse muda. Solo atinaba a pestañear.

- Me quedare en Roma todo el tiempo que sea necesario – insistió Shaka

- No tiene Athena o Shion una misión para ti?

- En este momento, me importaría muy poco si así fuera.

Shaina lo miro unos segundos antes de pasar saliva visiblemente nerviosa.

- Dos semanas – contesto

- En serio?

- Te daré el beneficio de la duda por solo 15 días. – dijo Shaina – después de eso, y si no me has… convencido, te irás y no volverás a buscarme. Trato?

Shaka, completamente feliz y emocionado, asintió con la cabeza y le beso la mano con devoción.

Shaina la retiró lentamente.

- Ya sabes dónde encontrarme. – dijo antes de echarse a correr a toda velocidad hacia su trabajo.

Shaka no hizo el intento por seguirla. Había ganado tiempo y lo iba a aprovechar al máximo. Sacó su nuevo teléfono celular y le marcó a su mejor amigo Mu. Le explicó la situación y el peli lila se puso en acción.

- Regresa a tu hotel y espera mi llamada. Convocare a una reunión dorada para ayudarte con tu problema.

Dos días más tarde, Shaina y Cassius llegaban a la cafetería a las 7 am.

- Sigues estresada por tu exámenes finales? – pregunto Cassius

- Claro que sí. – contestó Shaina – entre el trabajo y la visita inesperada del dueño de la cafetería, no traigo cabeza para los números – dijo abriendo la puerta y viendo todas las mesas ocupadas con un enorme ramo de diferentes flores cada una – Pero que carajos!

Llegó a donde se encontraba un grupito de empleados discutiendo los hechos.

- Qué demonios pasa aquí? – gritó mientras le servía su café a Cassius – Por que este lugar parece una maldita florería? Contesten!

Una de las meseras fue lo suficientemente valiente para decirle.

- Han estado llegando desde hace media hora y ya no sabemos qué hacer con ellas! Una mas y ya no podremos trabajar.

- Ok. Ok. Eso es lógico – dijo Shaina – Pero quien es el responsable por este desmadre?

- Tu novio

Cassius escupió su café mojando la barra.

- Su qué? - dijo

- Mi qué? – exclamo Shaina

La misma chica le mostro a Shaina un especialmente bonito arreglo de gardenias en un jarrón de cristal con un sobre blanco lleno de corazones con su nombre en el.

Apenada con sus compañeros de trabajo, tomó el sobre y lo abrió.

Yo soy de esos amantes a la antigua
Que suelen todavía mandar flores
De aquellos que en el pecho aún abrigan
Recuerdos de románticos amores
Yo soy aquél amante apasionado
Que aún usa fantasía en sus romances
Le gusta contemplar la madrugada
Soñando entre los brazos de su amada
Yo simplemente soy de esa clase
Que ya no es muy común en nuestros días
Las cartas de amor
El beso en la mano
Muchas manchas de carmín
Entre las sombras del jardín
Voy vestido igual que cualquiera
Y vivo con la vida de hoy
Pero es cierto que con frecuencia
Sufro por amor
Y a veces lloró por la ausencia
Porque soy de esos amantes a la antigua
Que suelen todavía mandar flores
Aunque yo sigo este mundo
Con sus modas y modismos
El amor es para mí siempre lo mismo

Te invito un Gelatto mañana a las 3? Paso por ti.

S.

Shaina comenzó a reír de nervios mientras Cassius le arrebataba el sobre.

- Ahhhh S.! – dijo con tono de burla y evitando que Shaina recuperara la hoja – Y yo que me consideraba cursi.

- Cassius Cállate – decía Shaina mientras brincaba para tratar de recuperar su sobre

- Ya sabía yo que ustedes se traían algo – siguió

- Claro que no! Dámelo!

- Jajaja solo recuerda que como tu hermano, el debe hablar primero conmigo – dijo Cassius muy serio mientras le devolvía el sobre y Shaina completamente ruborizada le lanzaba una mirada de pistola antes de salir corriendo hacia la oficina de atrás azotando la puerta.

Cassius sonrió ante esta reacción antes de que Shaina volviera sobre sus pasos y agarraba el arreglo de gardenias entre sus brazos.

- Tú! bodoque! – dijo a Cassius – Llévale a tu novia el ramo más grande de estos y apúrate que se te hace tarde para ir al trabajo.

- En serio? Gracias! – dijo Cassius emocionado corriendo hacia un ramo de rosas rojas. Le dio un beso de despedida y salió corriendo con el ramo y su café.

Shaina le sonrió e inmediatamente después se volvió hacia las demás chicas.

- Ustedes también agarre uno al terminar su turno… y ahora a trabajar!

- Si!

Shaina se llevo su ramo a la oficina y se le quedo mirando unos minutos con una sonrisa antes de regresar a la barra a trabajar.