Catorce días después…

Era medio día y Shaina estaba en su micro oficina haciendo el corte del mes. Veía el reloj un poco ansioso. Había quedado de verse con Shaka a las 7 pm en uno de los restaurantes más exclusivos del área. Ella imaginaba que él le pediría ahora una respuesta a lo que le había preguntado quince días atrás, y ella tenía ya preparada su respuesta. Tenía que salir exactamente de ahí a las cinco para que le diera tiempo de ir a cambiarse o no llegaría a tiempo y odiaba llegar tarde.

Tocaron a su puerta.

- Adelante

Una de las cajeras entró.

- Disculpa Shaina, sé que no te gusta que te interrumpan en los días que haces corte mensual pero… Te buscan allá afuera. – dijo tímidamente

- Quién es?

- No sé, pero se ve que es buena gente.

- Dile que ya voy – respondió mientras marcaba los papeles donde se quedaba.

Salió y mayúscula sorpresa al ver a Seiya y compañía acompañando a Saori Kido. No sabía si echarse a correr para refugiarse en su oficina, o correr a retorcerle las bolas al burro con alas solo por simple y llana costumbre.

- Hola! – dijo Saori saludando con la mano desde su mesa.

Carajo! La había visto y ya no había forma de esconderse. Shaina se quitó el delantal del uniforme antes de aparecerse por ahí.

- Buenas tardes. Veo que ya los atendieron – dijo sonriendo al ver que todos tenían té helado.

Cinco caras largas, otrora sonrientes, la miraron. Tal vez para ella era muy fácil olvidar, pero ellos no. Saori fue la única que sonrió y se levantó para abrazarla. Esto la tomó por sorpresa pero ella no respondió al abrazo y Saori no pareció notarlo pero si la animosidad de los muchachos por la peliverde.

- Hablemos en aquella mesa – dijo Saori señalando la mesa más lejana a los caballeros de bronce.

Ambas caminaron hacia allá y Saori se sentó primero. Shaina lo hizo segundos después.

- Siento mucho haber irrumpido en tu trabajo Shaina. Si me recuerdas verdad?

Shaina tragó saliva.

- La reencarnación de Athena.

- Así es – dijo sonriendo – Vengo a hablarte sobre Shaka.

Si hubieran detonado una bomba delante de ellas, Shaina no se hubiera sorprendido tanto.

- No sé cual fue tu respuesta a su pregunta Shaina, porque no me ha contestado los mensajes que he dejado en su buzón de voz, pero solo quiero que lo convenzas de volver. – dijo Saori

- Volver a dónde?

- Al santuario obviamente. – contestó Saori – Shun no está listo para ser el Santo de Oro de Virgo y todos estamos muy preocupados de que haga algo estúpido estando aquí afuera.

Shaina intentaba seguir el pensamiento de Saori pero no la estaba entendiendo.

- Todos queremos que el vuelva tanto si lo has aceptado o lo has rechazado. – siguió diciendo – Si fue lo primero, todos estaremos felices por ustedes e intentaremos arreglar las cosas para que puedan estar juntos; Si ha sido lo segundo, con nosotros, que somos como su familia, se repondrá más rápido. No he aceptado aun su renuncia, porque sé que fue apresurada y no lo pensó bien, pero de todos modos tu estas más cerca de el ahora, que yo y tal vez puedas convencerlo.

Shaina agitó la cabeza.

- Renuncia? Renuncio a su puesto? – casi gritó – Cuando?

- Hace poco más de quince días – dijo Saori algo extrañada – Dijo que no tenía caso estar en el santuario si no estabas tú. Intentamos localizarte para que volvieras, pero el salió antes de que pudiéramos hacer algo para impedirlo. Por eso te pido tu ayuda.

Shaina comenzó a ver borroso.

- Dijo… dijo que iba a hacer… al renunciar? – preguntó viendo hacia sus pantalones donde sus puños se cerraban con fuerza.

- Menciono algo de intentarlo todo hasta obtener la respuesta que quería – respondió Saori suavemente – No sé qué era exactamente a lo que se refería. Pero entonces… que le contestaste?

Shaina se le quedo viendo fijamente a los ojos.

- Ni siquiera me ha hecho ninguna pregunta – respondió entre dientes.

Saori abrió grandes los ojos. Acaso… acaso habría calculado mal el día? Esperaba no haber echado nada a perder.

- Oh… - acertó a exclamar al darse cuenta de su error – Mmm… entonces supongo que debo venir después de que eso suceda.

Shaina solo asintió con la cabeza y Saori y comitiva se retiraron del lugar rápidamente. Shaina intentó regresar a su oficina, pero a medio camino cayó de rodillas. Las meseras corrieron a ver si estaba bien, pero ella negó con la cabeza y sacó su celular.

- Cassius, Ven por mi ahora…. No me siento bien.

Shaka vio su reloj. Eran cinco para las siete y Shaina debía estar a punto de llegar pues no era de las que llegaban tarde. Introdujo su mano en el bolsillo de su saco azul marino para tocar la bolsita de terciopelo rojo que Mu le había mandado y que, si todo salía bien, utilizaría esa misma noche.

Flashback

Shaka llego a su hotel a tiempo para la video conferencia con Mu y demás amigos. En cuanto atravesó la puerta de su habitación, entró la llamada que estaba esperando.

- Mu?

- Hola Shaka! – dijo su amigo - Hola! (dijeron varias voces detrás de el)

- Hola – respondió Shaka algo tímido. No estaba acostumbrado a pedir ayuda de sus compañeros.

- Nos dice Mu que necesitas tips para conquistar a una chica – dijo Milo acaparando la toma de la cámara – llegaste al lugar indicado

- Si pero no sabemos nada de ella aun – dijo Alde – Depende de la personalidad de cada quien.

- Eso es cierto – dijo Shura – Mu no quiso soltar prenda. Solo dijo que todos la conocíamos.

- No sería Saori verdad? – pregunto Dm – Con eso que te sientes muy Ver… - Afrodita le tapó la boca justo a tiempo – No le hagas caso. Si así fuera no tendrías que haberte ido a buscarla.

- Bueno ya… nos estamos desviando del tema – dijo Camus – Shaka. Dinos quien es para poder ayudarte.

Shaka se quedó en silencio un momento con 11 pares de ojos viéndolo ansiosos y se le subió el color al rostro.

- Shshshshs – murmuró.

- Quien? – preguntó Aioria

- Yo escuche que dijo Chucho – respondió Kanon

- No… dijo Xuxa – corrigió Dohko

- A ver… repítelo de nuevo? – pidió Aioros

- Shashshshsh

- Sasha Sokol. Estoy seguro. – dijo Alde

- No seas ridículo. Le dobla la edad – respondió Mu

- Sasha Michell? – pregunto Afrodita

- Jajaja ese actor noventero? – contestó DM – Yo creí que Shaka era machito

- Es Shaina de Ofiuco, está bien? – gritó Shaka haciendo que el silencio del otro lado se hiciera total por varios segundos.

- No jodas! – exclamo Milo siendo el primero en poder hablar – Es en serio?

- Si

- Creí que era lesbiana – dijo Aioria volteando a ver a Aioros quien solo se encogió de hombros pues en realidad no la conocía.

- Creo que nos pusiste el reto muy arriba – dijo Camus – Es más fácil que se derritan los polos a que logres llegarle al corazón a Shaina

Mu le soltó un codazo a Camus.

- Bueno bueno a ver… Ya sabemos que la cosa esta difícil pero ahora queremos saber a que se va a enfrentar Shaka – dijo Alde – Le eres indiferente o no?

- No sé.

- Cuanto tiempo tenemos? – pregunto Milo

- 15 días. – respondió Shaka

Los diez detrás de Mu comenzaron a hacer una bolita y platicar entre ellos. Mu se les unió poco después. Shaka solo veía como lo volteaban a ver de vez en cuando y regresaban a su consulta grupal.

Pocos minutos más tarde Mu llegaba con una libreta.

- Shaka… todos hemos decidido lo que a continuación voy a sugerirte, pero debes hacerlo al pie de la letra.

Shaka tomó nota de todo del otro lado del celular.

- En ese orden?

- Si. – contestó Mu – Te estamos resumiendo como 1 año de citas en dos semanas así que no las desaproveches y tu y yo hablamos más tarde para el punto final de acuerdo?

- Afirmativo. Gracias Mu. Gracias Chicos.

- Ve por ella matador! – Grito Shura antes de que Mu colgara la llamada.

Shaka sonrió mientras veía la lista y comenzaba a hacer planes. Con esa ayuda, ni la misma Hera se le resistiría.

Fin del Flashback.

Shaka miro su reloj. 7 en punto. Algo andaba mal. Shaina nunca lo dejaría plantado y tampoco llegaba tarde.

Un mensaje desde el celular de Cassius lo hizo levantarse como resorte: "Shaka. Shaina no se siente bien. Quiere que te diga que no podrá ir pero yo te digo que mejor vengas."

Shaka se levantó de la mesa y tan pronto como pudo tomó un taxi hasta el lado opuesto de la ciudad donde vivía Shaina con Cassius.

Mientras tanto, Cassius y Alina estaban cuidando a Shaina en su habitación. Había dormido intermitentemente gracias a un té que su cuñada le había preparado. Su semblante parecía cansado, como si hubiera estado luchando internamente.

- Ya le mandé el mensaje a Shaka – dijo Cassius

- Pero… que no me dijiste que hoy era el último día de los 15 que le había dado? – susurró Alina a Cassius

- Si e incluso ella se había comprado ese vestido para ir a la cena – dijo en el mismo tono que su novia mientras le mostraba un precioso vestido negro de licra a las rodillas con algunas piedras plateadas en el cuello.

Alina tomó el vestido en sus manos con reverencia.

- Pero si esta divino!

- Y Ella se hubiera visto hermosa con el puesto – contestó Cassius con sinceridad.

- Que parte de nadie toca mis cosas no entienden? – dijo Shaina antes de abrir lentamente los ojos.

Cassius corrió a poner el vestido en su lugar mientras Alina se acercaba a Shaina.

- Como te sientes? Mejor?

- No lo se. Un poco más relajada sí. Gracias. – dijo Shaina – Ese brebaje es peor que la morfina.

- Jijijj de hecho a veces mis abuelos lo usan para sedar caballos – contestó con una sonrisa.

- Que que?

- Jajaja es broma – dijo Cassius – Ya sabes cómo es Alina de bromista.

- Vamos a ver si sigue riendo cuando le clave mis tacones en el trasero… de cariño claro.

Cassius abrazó a su novia.

- Y así amorcito… es como sabemos que Shaina ya está bien.

- Chistosito. – dijo incorporándose en la cama más ni siquiera intentando salir de ahí.

- Supongo que entonces debo comenzar a preparar la cena – dijo Cassius – La cuidas un ratito?

- Claro que si – dijo Alina sonriendo

Cassius le lanzó un beso que Alina atrapo muy contenta y Cassius salió cerrando la puerta tras de él. Alina se le quedo viendo a Shaina un poco ruborizada. Su cuñada siempre le había dado miedo, y Cassius nunca las había dejado solas por lo mismo. Shaina estaba viendo a la puerta.

- No sé qué haría si no lo tuviera conmigo – dijo Shaina en voz baja

Alina se dio cuenta que hablaba de Cassius y sonrió.

- Es que es como un angelote… grandote, musculoso, punketo... – Alina lanzó un suspiro tan grande que Shaina no pudo menos que voltear.

- Y eso que no lo has visto en traje de baño – dijo con espíritu fregativa haciendo sudar a Alina quien solo pudo agitar su cabeza para recuperar la cordura mientras Shaina se ponía a reír.

Alina escuchó su risa y también sonrió.

- Tranquila Alina, soy lo más cercano a una suegra y planeo tomar ventaja de ello.

- Ouch…. Comenzare a entrenar para aguantar el paso entonces.

- Si. Te lo recomiendo.

El silencio cayó en la recamara y solo se escuchaba ruido en la cocina.

- Yo sé que no estás enferma. A mi hermana Stella le pasó justo antes de que llegaran los resultados de los exámenes a las universidades y ya ves… ahora está estudiando en Barcelona muy feliz.

- Que intentas decirme?

- Que solo fue un ataque de nervios por lo que iba a suceder esta noche obviamente – dijo Alina tomándose el atrevimiento de sentarse en la cama – Que acaso no lo quieres ni un poquito?

Shaina se sintió un poco incomoda ante la pregunta tan directa, pero Alina era curiosa y no iba a quedarse así como así.

- Cassius me dijo que le ibas a dar la oportunidad de demostrarte su interés por 15 días…

- Así fue – contestó Shaina entre dientes.

- …Y como te llenó la cafetería de flores. Eso fue muy romántico! – exclamó Alina señalando el jarrón con flores junto a su ventana – veo que te quedaste con unas gardenias.

- Si. Son mis flores favoritas.

Shaina miro a la chica de 16 y su forma tan romántica de ver las cosas y se preguntó si ella habría sido igual en el fondo y por eso es que a los 16 se había enamorado dos veces… hormonas quizás?

- Pero anda cuéntame! Que hicieron en el segundo día? – pregunto Alina

- Fuimos a caminar a Villa Borguese mientras nos comíamos un Gelatto – dijo Shaina – nada fuera de lo normal.

- Pero platicaron no?

- Uhhh… él hablaba y yo escuchaba – murmuró

Alina vio que estaba reacia a hablar pero siguió insistiendo. Ella quería saber todo.

- Y el tercer día?

Shaina suspiró. Sospechaba que Alina no la dejaría en paz hasta saber todo de todos los días.

- El tercer día fue un sábado. Me llevo a la Opera a ver Carmen.

Los ojos de Alina se abrieron como platos.

- Te llevo a la Scala?

- Si… como supiste?

- Es el único que trajo Carmen esta temporada. – dijo riendo – Además Cassius me dijo que necesitabas un traje de Gala y lo acompañé a elegirlo.

Shaina sonrió.

- Pues tienes muy buen gusto. - dijo – Ese Palazzo negro con plateado fue todo un éxito.

Alina se ruborizó ante el halago.

- Cassius dijo que cualquier cosa que no fuera con falda y con brillo.

- Me gusta el brillo – se defendió Shaina – Por eso que el top fuera todo de lentejuelas plateadas, me encanto.

- Estoy segura que te veías como una reina! – dijo Alina con admiración

- Jajaja ni por mucho. – confesó – Aunque gracias a ustedes dos no me sentí tan fuera de lugar. Y… - se ruborizó – fue la primera vez que me tomó de la mano.

Alina lanzó un grito de emoción tan fuerte que Cassius llegó corriendo con la olla en la mano.

- Que? Que paso? – preguntó

- Nada, nada… todo está bien. – dijo Shaina – aquí tu noviecita gritona. Para que te vayas acostumbrando.

- Ahhh… bueno – dijo saliendo de nuevo mientras ambas sonreían en complicidad.

- Perdón pero… yo recuerdo ese mismo momento con Cas y me da mucha emoción.

- Ya me di cuenta y sí. Estoy de acuerdo en que fue algo... emocionante.

Alina volvió a sentarse.

- Y el cuarto día?

Shaina sonrió y le brillaron los ojos.

- Le disparé.

Alina se puso blanca como el papel y Shaina tuvo que rectificar.

- En el Gotcha!

- Fiu! – pero… todo iba tan bien… tan romántico! – dijo Alina

- Y así siguió – dijo Shaina – Fuimos a un parque de Gotcha (le prohibí que usara sus habilidades de dorado), Él se unió a un equipo y yo al otro. Todos sus demás compañeros fueron muerto de inmediato pero Shaka es escurridizo. Afortunadamente yo también y todo su trasero quedo cubierto con pintura rosa Jajaja.

Alina no entendía que tenía eso de romántico.

- Se rindió y no se pudo sentar en un buen rato. Fue muy divertido!

- Uhhh…. No entiendo.

- Yo si jijijiji.

Alina se encogió de hombros.

- Bueno, bueno… y la quinta?

Shaina suspiró mientras el color se le subía al máximo.

- Recuerdas hace un rato cuando mencione a Cassius en traje de baño?

Alina puso cara de Homero con las rosquillas.

- Siiiiii

- Jajajaja bueno… pues como era domingo, fuimos a Capri.

- Oh cielos, Oh cielos! La segunda capital italiana de la luna de miel! Que emocioooooooooooooooooooooon.

Cassius volvió a llegar corriendo.

- Ahora que pasa?

Shaina señaló a Alina quien tenía las manos sobre la boca para callarse. Cassius roló los ojos y cerró la puerta.

- Jajajaja que loca te pones.

- Y… y… lo viste en traje de baño?

- Si.

- Y?

- Que?

- Como que que? Que te pareció? Esta… bueno?

- Jajaja buenísimo. – dijo para asombro de Alina – pero ese no era el punto. Fuimos a Grotta Azzura, tomamos un paseo en bote y comimos pizza de camarones en la playa.

- Y tu que usaste?

- Usé de qué?

- Bikini de Tanga o de hilo dental?

- Jajaja tú estás loca. – dijo Alina – No veo por qué mi traje completo no pudiera servir igual.

Alina se golpeó la cara con su palma.

- Que acaso no puedes ser un poquito más femenina ni en las citas? Eres muy rara.

- Jajaja lo he escuchado miles de veces así que no me importa.

- Siquiera hubo un avance entre ustedes dos que valiera la pena?

Shaina sonrió.

- El atardecer era tan hermoso… no pude evitar recargarme en su hombro para admirarlo y… el me abrazó al mismo tiempo. Fue un momento muy lindo.

- Y?

- Que?

- No se aprovechó? Ambos en traje de baño? Situación romántica? – insistió Alina

- No.

- Arghhhh me mueroooooooo – dijo Alina cayendo hacia atrás en la cama.

- Cassius sabe de tus… ansias calenturientas? – pregunto Shaina de nuevo en su espíritu fregativo

- Claro que no!

- Menos mal. – dijo mientras subía sus cejas.

- Ok. Ok. Pero ya vemos un progreso con ustedes dos – murmuró Alina – Y… al día siguiente?

Shaina hizo memoria mientras Alina la miraba ansiosa.

- A ver… como estas en tus clases de historia nacional?

Alina bajo la cabeza.

- No se me pega nada.

- Lo supuse – dijo Shaina – mmm… a ver… el lugar se encuentra en la intersección de tres vías.

- Shaina… hay miles de intersecciones en Roma.

- Ok ok. Genera un ingreso de un millón de euros anuales – dijo Shaina

- Uhhh…

- Vamos! Ahí te dio Cassius tu primer beso!

- La fuente de Trevi! – exclamó emocionada

- Jajaja si! Volvimos a caminar mientras platicábamos y llegamos al atardecer frente a la fuente de Trevi. En verdad es embarazoso parecer turista en tu propia ciudad. No la conocía de cerca aunque el bus pasa por ahí todos los días.

- Pero?

- Que?

- Tiraste las monedas verdad? – Pregunto Alina

- Por qué habría de hacerlo? – pregunto extrañada

- No te hagas. Una moneda para regresar a Roma, dos para conocer un italiano del cual te enamoraras y tres para casarte con ese italiano.

- Jajaja y que significan 21 monedas?

- 21? – preguntó Alina – Ni idea.

La sonrisa de Shaina se hizo muy amplia.

- Según Shaka, su número de la suerte es el 7. Así que lanzo 3 monedas… 7 veces!

- 7! Como haces eso?

- Jajaja haces como que te vas… y te regresas y pides tú deseo y lo repites – dijo Shaina cada vez más feliz.

Alina vio como le brillaban los ojos y sonrió.

- No solo hicieron eso verdad? - preguntó

- No te bastan los detalles que te doy?

- Claro que no!

- Pues… Recuerdas como se hizo famosa esa fuente?

- Mmm… mi papa dice que por una película llamada… La dolce vita. Nunca me ha dejado verla porque dice que hasta el vaticano la censuró en su momento por sus escenas candentes – dijo Alina

- Y hay una escena en particular en la que la pareja se mete a bañar a la fuente – explicó Shaina

Alina abrió grandes los ojos.

- Pero hay una multa de 500 euros si lo hacen! Hay como 20 policías custodiándola.

- Efectivamente los hay y lo de la multa es cierto.

- Entonces?

Shaina le lanzó una sonrisa traviesa, y se vio las uñas recién manicuradas.

- La multa no aplica si un policía se tropieza y te empuja "sin querer" mientras pides tus deseos Jajaja.

- En serio? Con que se tropezó el policía?

- Con mi pie. – contesto Shaina orgullosa – Todavía no nace quien me dice lo que debo o no hacer cuando quiero hacerlo. Aunque lo que siguió no lo esperaba.

- Te llevaron a la cárcel?

- Mejor… mucho… mucho… mejor. Mientras el policía intentaba levantarse para ayudarnos a hacer lo mismo, Shaka… me besó.

Alina iba a gritar pero Shaina le dio un almohadazo, y su cunada uso esta misma almohada para ahogar sus gritos de emoción. Shaina solo se reía de la pobre chica.

- Ay por todos los cielos! Ya quiero conocer a ese hombre!

- Cassius! Ahí te hablan!

- Jajaja no! No es eso sino porque deberías de ver tu cara. Se ha transformado por completo y aún me falta que me cuentes las otras cinco citas! – dijo Alina – Debe ser el hombre mas romántico del mundo!

- Nahhh…

- Pero después hubo más besos, verdad?

- Ese día? No. Pero… me pidió que escogiera la actividad siguiente. Que no importaba si tuviera que ensuciarse….

Alina la miró.

- Tienes una mirada maquiavélica.

- Jijijj bueno… es que si lo conocieras, sabrías que la pulcritud para él es muy muy importante. – dijo Shaina – Así que… lo llevé a las bodegas de Chianti a la vendimia de la uva.

- Pero Shaina! Iban tan bien!

- Que tiene de malo que se ponga a pisar unas pobres uvas? – dijo Shaina – Puedo decirte que es muy excitante…

- En serio?

- Sobre todo cuando lo desafías a hacerlo mientras te cargue como Koala y lo distraigas lo suficiente susurrándole al oído para que se caiga sobre su trasero y quede todo embarrado de uvas.

Alina hizo unas muecas de disgusto.

- Y que tiene eso de excitante?

- Si te ofreces a quitarle el mosto de su pecho con la lengua… - dijo Shaina recordando su travesura

Esta vez Alina no pudo pronunciar palabra. Se había quedado muda.

- Aun quieres escuchar las demás?

La pobre chica solo asintió con la cabeza aun con la boca abierta por la impresión.

- La siguiente… fuimos al cine.

- Que? – exclamó Alina con tono decepcionado – Después de todas esas cosas… solo al cine? Que película vieron?

- Película? Ni la menor idea – dijo Shaina sonriendo recordando el por qué ninguno de los dos estaba poniendo atención – Pero después fuimos al Pane e Salame. Buen restaurante.

- Claro que si! Esta rankeado número uno en Roma!

Shaina sonrió al ver a Alina sonrojarse al imaginar lo que pasó en el cine.

- Creo que no… es necesario que me cuentes las otras tres – dijo agachando la mirada

- Vamos! Que yo se me toda la historia de ustedes dos y si bien no me hace gracia que me hagan tía tan pronto…

- Que que? Como te enteraste si no se me nota y te aseguro que… - De nuevo Alina tuvo que taparse la boca. Había hablado de más.

- Aja! Ya decía yo que ustedes por algo tenían prisa de casarse! – Dijo Shaina tapándose la cara con la almohada.

Alina se hincó a los pies de la cama y tomó la mano de Shaina.

- Perdón! Nadie lo sabe todavía! No se lo digas a mi papa! La próxima semana cumplo 17 y así ya no me dirá nada. Bueno… al menos no tan feo.

Shaina se quitó la almohada de la cara.

- Me estás jodiendo verdad? – pregunto Shaina – Solo me lo estás diciendo de broma.

Pero Alina se echó a llorar y Shaina comenzó a comprender que era cierto. El estúpido de Cassius la iba a hacer tía de verdad.

- Ay Alina! Cuanto tiempo tienes?

- Seis semanas.

- La vez que no llegó a dormir por hacer "turno nocturno" no?

Alina asintió mientras seguía llorando. Shaina le acercó la caja de pañuelos de su otra mesita de noche.

- Si no dejas de llorar, Cassius creerá que te estoy haciendo algo. No puedo decirte que esperaba más de ustedes, porque cuando los veo a ustedes dos los veo tan felices que no me importaría hasta mantenerlos.

Alina dejo de llorar.

- En serio?

- Pues sí. – dijo Shaina – Si alguien tenía que meter la pata… mejor tu que yo.

- Pero… pero… tu y… tu novio…

- No. No es mi novio. – aclaró Shaina

- Bueno… ustedes dos ya…

- La leona cree que todas son de su condición no? – dijo Sarcásticamente Shaina – No. El y yo nada de nada.

- Por qué no?

- Como que por que? – preguntó Shaina – Yo no soy tan voladita como ciertas personas que conozco y estoy viendo pero no quiero decir nombres. Esto debió habértelo dicho tu papa: Sin sortija… no hay anillo.

Alina no entendió esto último.

- Pero entonces… que hicieron las últimas tres citas? Porque no me negaras que lo del cine ya estuvo un poco subidito de tono.

Shaina se puso un poco nostálgica.

- Pues si pero las siguientes tres fueron algo más… sentimentales – dijo – La primera… hicimos todo el deporte extremo que pudimos en medio día. La adrenalina la teníamos al tope pero… me hizo recordar mi infancia y cuando vivía en Atenas.

- Ohhhh

- El siguiente día, fuimos a tomar clases de repostería. Me recordó mi adolescencia cuando Cassius intentaba ensenarme a cocinar y yo lo trataba muy mal….

- En serio?

- Si, Pero ayer… ayer… - Shaina se soltó a llorar

Alina nunca había visto a Shaina triste, por lo que hizo lo que hacía con sus hermanas cuando eso sucedía: Abrazarla. Y para su sorpresa, Shaina la abrazo muy fuerte.

- Que pasó ayer? – pregunto Alina suavemente – Te trató mal?

- No. Ayer… me llevo a ver a Geist. Se veía tan feliz mientras jugaba voleibol en el gimnasio de la escuela…

- Geist tu hermana?

- Si. Yo creí que nunca más la vería y que siempre estaría con la duda de si hice bien o mal en dejarla ir… y me di cuenta que si soy una chillona… y lloré delante de él y eso no es justo!

Alina le acaricio su pelo.

- Pero Shaina… no siempre puedes ser la mujer fuerte que todos conocemos. A veces tienes que soltar todo lo que traes dentro. A ellos les gusta mientras no sea porque te hicieron alguna mala pasada ellos mismos. – declaró Alina – Además… eran lágrimas de felicidad, no?

Shaina se alejó de ella y le robó uno de los pañuelos que tenían en la mano.

- Si, pero… son signos de debilidad

- Quien dice?

- Yo digo.

- Mentira. A los hombres les gusta sentirse fuertes y protectores. A veces hasta hay que hacernos las inútiles para que eso pase.

- Vaya vaya… ahora resulta que tomare consejos de una mocosa de 16 años.- dijo limpiándose la cara mientras se levantaba finalmente de la cama para verse al espejo – Estoy hecha un desastre.

Rápidamente se limpió la cara y se cepillo el cabello para estar más presentable.

Alina se mordió un labio pero la verdad era que se moría de curiosidad.

- Pero entonces en conclusión… Él te gusta?

- Si

- Lo quieres?

- No. –declaró Shaina viendo el espejo - yo…

La puerta se abrió justo en ese momento y Cassius y Shaka entraron a la habitación para sorpresa de las dos chicas. Shaina solo tuvo que ver la expresión en la cara de Shaka para saber que el había escuchado esto último.

- Alina… por que no dejamos que ellos dos platiquen a solas? – dijo Cassius intuyendo que habían entrado en un momento inadecuado.

Shaina no sabía que hacer. Shaka solo la miró mientras ella alisaba un poco su cabello de forma nerviosa.

- Me dijeron que no te sentías bien – declaró finalmente.

- Si… así fue - dijo Shaina – Acabo de levantarme segundos antes de que tú entraras.

- Muy conveniente. Hubiera sido más noble que rechazaras mis planes más temprano. Hubiera podido tomar medidas más precisas – dijo Shaka en tono helado.

Shaina levanto la barbilla orgullosa.

- Pues no se me ocurrió – dijo. Como se atrevía a dudar de ella después de todos esos maravillosos días que pasaron conociéndose mejor?

- Bueno… pues aclarado el punto, creo que salgo sobrando aquí – dijo Shaka dándose la vuelta para irse.

- Espera! – dijo Shaina dando un paso hacia el justo cuando el tocaba el pomo de la puerta – Es cierto que renunciaste a tu puesto en el santuario?

- A ti que mas te da? – contestó Shaka con voz algo apagada

- Renunciaste… por mi culpa? – preguntó acercándose.

- Puede ser

Shaina lo abrazó por detrás y Shaka no se movio. Estaba algo sorprendido por la espontanea muestra de afecto de Shaina. Poco a poco se fue dando la vuelta, mas Shaina nunca lo soltó.

- Lo siento Shaka. De verdad no me sentí bien después de la visita de Saori. Incluso tuve que llamar a Cassius para que fuera por mí. No me hubiera perdido esta cita por nada del mundo… Hasta me iba a poner falda!.

Shaka la separó suavemente de él y la miró. Efectivamente aun traía su uniforme de trabajo y colgado en el armario estaba un vestido.

- Saori te dijo algo verdad? Ese Mu chismoso me las va a pagar…

- No! Bueno si! – dijo algo roja – Quería saber la respuesta a una pregunta que yo nunca recibí. No pude ayudarla.

Shaka le tomó ambas manos.

- No hace falta hacerla.

- Como dices?

- Ya escuche tu respuesta al entrar. Evitaré hacer más ridículos por el momento y los dejaré cenar a gusto – dijo Shaka saliendo de la habitación.

Shaina salió tras el. Cassius y Alina se quedaron inmóviles para no interrumpir la escena.

- Shaka! La verdad es… que nunca te he querido… pero si te he amado durante los últimos dos años. – dijo al ver que el rubio iba a salir por la puerta quien automáticamente se detuvo.

Cassius y Alina apagaron el fuego de las ollas y se retiraron en silencio hacia su habitación. Era tiempo de dejarlos solos.

Shaka retrocedió sus pasos hasta quedar delante de Shaina quien no le quitó la mirada de encima.

- Repítelo – ordenó Shaka con una sonrisa

- Nahhh… tú ya te ibas y… - No pudo terminar porque Shaka comenzó a besarla.

No la besó como en la fuente de Trevi que más bien fue un beso exploratorio, ni como en el cine, que fue más bien un beso calenturiento. En este beso ambos estaban volcando dos años de arrepentimiento, de espera, de angustia, de esperanza… de amor acumulado. Ambos encendieron sus cosmos sin pensarlo y para alegría de Shaka, estos parecieron fusionarse en uno solo.

Cuando se separaron ambos estaban tranquilos, felices y con los ojos brillantes.

- Te decía que te amo – dijo Shaina sonriendo

- Pero yo creo que yo te amo más – contestó Shaka

- Ni lo sueñes. – siguió refutando Shaina – yo más.

Shaka la tomó de la mano y la sentó en el sofá. Él se sentó junto a ella y la miró a los ojos.

- Saori arruinó la sorpresa, pero sí. Venía a hacer una pregunta, que por cierto ya me contestaste. – dijo Shaka – Así que, prefiero hacerte una promesa.

- Una promesa? – pregunto curiosa

Shaka sacó el sobrecito de terciopelo y un anillo en oro blanco con unos grabados en sanscrito. Era un anillo sencillo, sin piedras, pero con un gran significado.

- Yo Prometo amarte, en cada latido de mi vida, en cada respiro de amor, en cada poro de tu piel, jamás traicionarte aunque la vida en ello se me vaya – dijo tomándole la mano izquierda – Prometo ser en tus días de soledad tu compañía, En tus días tristes la alegría,
Prometo besarte cada noche y despertar enamorado, Prometo cada día ser más tuyo,
Vivir contigo cada ocaso y ver juntos cada amanecer – le colocó el anillo en el dedo anular y besó su mano - Esta es mi promesa.

Shaina lo miraba con una sonrisa tranquila. Sabía que Shaka nunca rompía sus promesas.

- Esta hermoso. Gracias – dijo abrazándolo – Te creo.

Shaka se separó de ella.

- Solo para que digan con provecho que soy goloso y para que Mu no diga que soy un mal amigo que lo hace trabajar en vano, y porque no quiero regresar solito, y desde luego porque te amo… - metió su mano en el bolsillo interno de su saco y sacó una cajita negra – Shaina, quieres casarte conmigo?

- Lo puedo pensar otros dos años? – sonrió Shaina antes de echársele a sus brazos y susurrarle – Claro que sí.

Fin

(para aquellas que quieren ver el epilogo el one shot se llama Luna de Miel Shakista)