Capitulo 14: Azul y media cita.

A tan solo dos pasos de mi, aparco un reluciente volvo plateado, justamente en el minuto acordado. Puntual, no cabía duda. Terriblemente puntual.

Voltee de derecha a izquierda, tratando de desplazar a lo inevitable. No me juzguen, no es que no quisiera su compañía, pues de ser así nunca habría aceptado salir con él desde un principio, era solo que tenia pánico, algo pararecido al escénico. No sabía cómo comportarme, por supuesto no iba a cambiar para gustarle al hermano-perdido-de-mi-mejor-amiga-Cullen, pero tampoco quería parecer una boba, seguiría con mi sentimiento pesimista y mi raro sentido del humor, nada de charlas sin sentido o banalidades, bueno aunque estas nunca estuvieron en mi repertorio. Aunque quizás, sería bueno cambiar un poco, una sonrisa cordial y sincera no le haría daño a nadie ¿verdad?; porque alguien aquí si estaba cambiando, Edward si lo intentaba, dejaba de ser el niño bonito, presumido y odioso, para ser un chico dulce y caballeroso, para sumarle su puntualidad…

Solo que esperaba que no fuera una broma de mal gusto, o como decía Billy "pura llamarada de petate*"

Bajó del coche, con su innata elegancia y majestuosidad, quizás eran palabras excesivas para describir al caminar humano, pero concordaría conmigo solo alguien que viera la gracia y la precisión de sus movimientos ante esa simple acción tan cotidiana, se daría cuenta de que no era sobrecogedor solo justo.

Abrió la puerta de mi lado, como el caballero que empezaba a descubrir*.

—Este… Hola

—Hola— dijo de vuelta.

Y el silencio nos inundo.

Realmente no me di cuenta de habíamos parado, hasta que me abrió la puerta.

Una pequeña cafetería se mostraba temerosa ante nosotros, atrapada entre construcciones que triplicaban su tamaño. Con delicados ventanales y desgastada pintura, algo muerta por el paso del tiempo. Pero aunque suene cursi, trillado o raro, era la "cafetería", esa en la que por segunda vez en el día abofeteaba a Edward. Era un poco raro regresar a ella, tomada de su mano, porque si, lo había hecho al ayudarme a bajar del auto, y para mi satisfaciente delirio no me soltó.

—La cafetería— chille. Verdaderamente, ni por error se me ocurrió que pudiéramos venir, bueno, era de mañana. ¿Por qué no se me ocurrió? Pues que mas podía espera ¿una feria, un cine o un lago? Nada en lo que él estuviese involucrado seria esperado.

Asintió con alegría.

—Quiero que empecemos donde y como debió de ser desde un principio.

Desayunamos amenamente, con el tiempo cubierto por una plática divertida y autentica, marcada solo por espacios cómodos que eran ocupados por los platillos que teníamos enfrente.

Edward P.O.V

— ¿A dónde vamos? — pregunto apenas encendí el auto.

—Te gustara, ya lo veras.

Pasados unos minutos se puso completamente colorada y se removía nerviosa en su asiento.

— ¿No iremos a todos los lugares, verdad? —tarde un segundo en comprender a lo que verdaderamente se refería.

—No, Bella, no creo que sea bueno ni que hable bien de alguien, ir a un hotel en la primera cita.

Si creía que antes estaba roja, ahora estaba vino de toda esa sangre acumulada en puntos tan específicos, resaltadores de su belleza tan natural y propia.

*****

Ahora si se lo podría enseñar a Bella* como lo llamaba de niño "mi lugar especial" cursi o no, ahí eh vivido un cantidad inigualable de sensaciones, llenas de risas y llanto.

Entramos por una angosta calle, de esas de la zona descuidada o pobre de la ciudad, llenas edificios altos de colores opacos y con grafito, con ventanas rotas en las partes inferiores. Vi por el rabillo del ojo tensarse a bella, no era un lugar agradable, pero si era un atajo que recientemente había encontrado.

— ¿A dónde vamos, Edward? —pregunto, con un intento de voz.

— ¿Qué te parece si ponemos música? —trate de esquivar la pregunta, y al parecer lo había logrado.

Asintió.

— ¿Puedes escoger un disco de la guantera? —contesto con otro rápido asentimiento.

Di la vuelta a la esquina cuando a Bella se le resbalo el disco de sus manos, cayendo por la abertura que formaban mis piernas. Actúe por impulso para impedir que ella pasara algo tan… incorrecto. Me agache y unas risas seguidos de unos grititos alertaron que nada iba bien.

Bella P.O.V

¿Por qué siempre tenía que ser tan torpe? Ahora una niña tenía que pagar por ello. Edward la llevaba en brazos, la niña ya no lloraba pero sin seguía un poco inquieta.

— ¿Dónde vives? —le pregunto a la niña, no podía pasar los ocho años, con cabello rubio amarrado en dos descuidadas y deshechas trenzas.

—Aquí—ella respondió, Edward la miro confundido.

—Si, aquí—señalo un oscuro callejón.

— ¿Dónde está tu mami y tu papi? —le pregunte; ¿Cómo no tenia supervisión la niña?

—Mi papi, es un pájaro, desde que supo que iba a nacer, le salieron alas y salió volando. Y mi mami, es un ángel que me cuida desde el cielo.

Tenía lagrimas a punto de salir, pobre, por todo que tenía que haber pasado, tan chica tan indefensa.

— ¿Cómo te llamas cielo? —pregunto tiernamente Edward.

—Azul.

— ¿Azul?

—Si, como mis ojos— de verdad no los había visto como eran, de un azul profundo, tiernos y soñadores.

—Oh, sí que lindos ojos tienes, son los más lindos que eh visto nunca— le aseguro Edward.

—Tienes mucha razón. Pero creo que deberíamos de llevarte a un hospital para que te chequen.

—Si, Azu, tienes algún familiar que…— negó antes de que Edward pudiera terminar.

—Vivo sola, desde que mi mami murió. Pero ella me cuida, no necesito a alguien más. —aseguro con convicción

—Oh, si tienes razón, ya eres toda una señorita— le siguió el juego Edward. Daba tanta ternura ver cómo era con los niños, seguro seria un padre fantástico.

—Si y como tal, debemos llevarte a que te den un chequeo— Edward sonrió y asintió.

—Bueno… creo que tienen razón.

**********

Comenzamos con algo triste.

El 25 de agosto, falleció el senador estadounidense Edward M. Kennedy, quien trabajó especialmente en mejorar la educación, la situación de los inmigrantes y lucho por conseguir el objetivo de una sanidad pública para todos los ciudadanos estadounidenses.

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Hay feliz 16 de septiembre, bueno indepedencia.

O creo que no.

Muchas gracias a todas las personas que se toman su tiempo para poner algo, simplemente gracias.

Y wampirita espero que pronto puedas estar compartiendo con nosotras tus creaciones. Seguro que serán geniales.

Ahora sobre el fic:

*Bueno hace referencia de que termina muy rápido.

*Recuerden que él al principio no fue muy agradable que digamos.

*soy muy pervertida.