¡Hola de nuevo! Espero hayan disfrutado del capítulo anterior.

D! PPGZ no me pertenecen

Kaoru- 16 Butch- 17

Momoko- 16 Brick- 16

Miyako- 15 Boomer- 15

Brick, Butch y Boomer son hermanos, viven juntos.

Los chicos de Lorien: Rick, Shane y Blade tienen la misma edad de los chicos alborotadores

De vuelta en la escuela los chicos y las chicas quedaron en pasar el receso juntos, aunque no era mucho el tiempo que compartían realmente se divertían cada que interactuaban.

El día de hoy era un día como otro en la escuela… Aburrido; Un pensamiento que tenían en común Kaoru y Butch, si no fuera porque les gustaba la clase de deportes no iban y también porque eran obligados, Kaoru por sus padres y Butch, bueno Butch es… Butch.


EN UNA "HUMILDE" MORADA

Miyako como siempre se levantó temprano esa mañana, se bañó, vistió y bajó a saludar a su abuelita quién la esperaba con una cálida sonrisa.

-¡Buenos días abuelita!

-Buenos días, te preparé el desayuno

-Gracias abuelita se ve delicioso


EN CASA DE LOS ROWDY

Un pelirrojo observaba fijamente el techo de su habitación, su rostro estaba pálido, tenía ojeras y se veía agotado; no era necesario ser adivino para darse cuenta que el Rowdy estaba muy irritado por la desvelada.

Se bañó y vistió para ir a la escuela, era muy temprano aún, sin embargo no quería que nadie lo molestara, quería estar solo.

La mañana estaba fría, más de lo normal, las calles estaban vacías y no se oía sonido alguno; Brick se extrañó un poco de la calma pero no le prestó atención, era mejor así.

La mañana estaba cubierta de una espesa neblina que cubría toda la ciudad, lo único que podía escuchar el Rowdy con cada paso que daba era su propia respiración.

Tras haber recorrido varios metros observó una sombra a lo lejos, suspiró al notar que realmente no era una pesadilla en la cual estuviera solamente él.

Cada vez la sombra tomaba más forma, tras acercarse lo suficiente vio a una chica de tez blanca, cabello violeta y unos penetrantes ojos azules sentada en la acera.

Ella tenía su mirada fija al suelo, parecía deprimida; Brick no era de ayudar a los demás y parecía que quería estar sola, así que, continuó caminando.

Al pasar por su lado sintió una brisa helada que le provocó un escalofrío entonces una voz sonó a sus espaldas.

-¿Tienes prisa?- Le preguntó aquella chica sin dirigirle la mirada

-Realmente no

-¿Podrías acompañarme un rato?

Brick se giró para verla y ella estaba ahí sentada observándolo; no podía negar que sus ojos tenían un encanto extraño que lo atraía con sólo verlos fijamente, asintió con la cabeza y se sentó a su lado.

Ella le dedicó una sonrisa y luego volvió a concentrarse en el suelo, parecía perdida en sus pensamientos, sus brazos abrazaban sus piernas como intentando retener el calor; Tras varios minutos ella volvió a hablar.

-¿No has podido dormir bien?

-No

-¿Por qué?

-Sólo no podía conciliar el sueño

-Entiendo

Varios minutos se mantuvieron en silencio, Brick ya se había olvidado de que iba a la escuela, se sentía cómodo y tranquilo al lado de aquella chica, le provocaba calma y su presencia era agradable.

Luego de un rato ella se levantó, Brick la observó aún sentado, se paró frente a él y se agachó quedando muy cerca de su rostro, el Rowdy la observaba sin decir palabra alguna, ella se mantuvo unos segundos viendo sus ojos fijamente, luego comenzó a recorrer su rostro con la mirada como grabando cada detalle que en él había, el pelirrojo sólo la veía inmóvil como si aquellos ojos lo hipnotizaran.

Ella se acercó lo suficiente como para que su nariz tocara la del Rowdy, era tan fría, casi como hielo, el no parpadeaba, sólo la veía fijamente y ella podía oír los latidos del rojo, luego de unos pocos segundos su mano se acercó lentamente al rostro del pelirrojo, quién apenas lo tocó se estremeció, su mano estaba helada.

-Debes cuidarte mejor- susurró

Tras decir estas palabras se separó de él y comenzó a caminar en la dirección que iba el Rowdy antes de ser detenido por ella; Brick soltó un largo suspiro y vio cómo se marchaba, entonces rápidamente se levantó.

-¿A dónde vas?

Al no tener respuesta Brick le gritó de nuevo.

-¡Al menos dime tu nombre!

Ella entonces se detuvo, giró y contestó –Pronto lo sabrás porque nos volveremos a encontrar- le sonrió de nuevo y retomó su camino desapareciendo en la cortina blanca que permanecía suspendida en el aire.

Brick sólo frunció el ceño, soltó un gran suspiro y bajó la mirada.


Luego de terminar su desayuno Miyako muy sonriente se despidió de su abuelita y salió de su casa, caminaba pensando en la rata que atacó a Butch, recuerdo que provocó una sonrisa en el rostro de la rubia.

Estuvo caminando varios minutos y a lo lejos divisó una figura conocida.

-¿Brick?


Brick se disponía a continuar con su camino hasta que escuchó una voz conocida, se giró y vio a lo lejos a una chica rubia con tirabuzones que se acercaba sonriente.

-Hola Brick

-Hola

-Te ves terrible

-Una mala noche

-Ya veo, ¿vas a la escuela?

-sí

-No sabía que te gustaba llegar muy temprano

-No me gusta, sólo quería caminar con tranquilidad sin escuchar a mis hermanos hablar de idioteces de camino a la escuela

-Ya veo, ¿vamos juntos?

Brick se encogió de hombros y asintió con la mirada, Miyako sonrió y comenzaron a caminar juntos en silencio; Ella sabía que para el Rowdy así sería más cómoda su compañía.

Al llegar a la escuela notaron como poco a poco comenzaba a llenarse, Brick entonces se despidió con un gesto y ella igual, normalmente él era un chico de pocas palabras, la rubia entonces sonrió y se sentó a esperar a sus amigas en la entrada.


En una cómoda cama una chica gruñía al escuchar el sonido de su despertador, con el rostro aún clavado en la almohada comenzó a buscarlo para apagarlo con su mano sin percatarse de que estaba en la orilla de la cama, un movimiento en falso y terminaría…

-¡Ahhh! – gritaba adolorida una azabache tras haberse caído de la cama

-¿Estás bien? – se oía una voz a la distancia

-Sí mamá tranquila

Aun quejándose, se levantó y bajó a desayunar, su madre le había preparado el desayuno.

-Kaoru buenos días

-Buenos días

-¿Qué pasó hermanita soñaste que podías volar?

-¡Cállate!

Sus hermanos se miraron y comenzaron a reír

-¡Kaoru vamos!

Kaoru se extrañó con la muy conocida voz, fue a la ventana y la vio

-Apúrate Kaoru

-No molestes Momoko

-Ya vamos

-Aún desayuno

-Descuida, ve a bañarte Kaoru yo guardaré tu desayuno para que lo comas allá

-Pero mamá, no me gusta llegar temprano a la escuela

-sólo ve

Después de varios minutos Kaoru salió de la casa arrastrada por una pelirroja.

Al rato ya habían llegado a la escuela.

-¿Nuevo record?- preguntó sonriente la rubia a lo que llegaron sus amigas

-Momoko fue a molestar temprano a mi casa

-Claro que no

-Bueno chicas entremos

Las clases transcurrieron con total aburrimiento, que digo, normalidad; Butch estaba muy molesto porque la azabache le mostraba constantemente un dibujo de el con una rata encima.

-Deja de molestar niña tonta- susurró con rabia

-Si no lo hago qué ¿vas a enviarme a tu rata infernal? – contestó en el mismo tono mientras reía

-¡Butch! ¡Kaoru! ¡Silencio!- les reprendió el maestro

-Trata de calmarte Butch- continuó susurrando la morena- No vaya a ser que desates tu rata interior

-¡Cállate tarada! Sino tendré que…

-Tendrá qué señor Him

-Nada nada profesor

-No se ría señorita Matsubara- se dirigió a la azabache que reía por lo bajo

-Ustedes dos, los espero al final de la clase, tengo un trabajito para ustedes

Los verdes se miraron irritados, el profesor estaba loco si pensaba que realmente trabajarían juntos en ese "trabajito".


En otra clase un pelirrojo observaba distraído la ventana como perdido en sus pensamientos, tal vez estaba muy agotado. Definitivamente necesita un descanso, pensaba Miyako mientras le observaba, de repente el director interrumpió la clase con un anuncio.

-Disculpe profesor, estudiantes su atención por favor, la razón por la que estoy aquí es porque quiero que le den la bienvenida a una nueva alumna, ella estará en esta clase, les presento a Haley.

Todos los estudiantes miraron la puerta a la espera de la nueva alumna, menos Brick, él se mantenía observando aún por la ventana no le interesaba; Entonces apareció una chica muy hermosa.

-Siéntese por favor junto al señor Rowdy

Los chicos suspiraban y se entristecen al notar que las chicas más lindas están junto a Brick, maldito suertudo…

La chica asiente y se dirige a su lugar. Luego de un rato Brick continúa distraído, entonces ve en su puesto un pequeño papel doblado a la mitad, lo abre con desgana y su contenido le sorprende.

"Te dije que nos volveríamos a encontrar" =

Observa la flecha que hay junto al escrito y entonces dirige su mirada a la indicación encontrándose con unos encantadores ojos azules.

¡Era la chica de ésta mañana! Brick se sintió feliz y lo primero que hizo fue dedicarle una sonrisa, era extraño que de repente se sintiera tan bien con alguien desconocido, pero, había algo en ella que le indicaba era alguien que había llegado para quedarse.

-Entonces… ¿Haley?

-Así es- le contestó la chica de cabello violeta- ¿y tú nombre es?

-Brick

Ella sonrió y él la imitó, atrás de ellos una rubia observaba confundida la escena mientras miles de preguntas abordaban su mente.

¿Quién es? ¿Cómo se conocen? ¿Por qué de repente la amabilidad por parte del Rowdy? ¿Debería comprar aquel par de zapatos azules que exhibían en la tienda? ¿Por qué está haciendo frío? ¿Qué fue primero el huevo o la gallina? ¿Por qué no paro de hacer preguntas extrañas que seguramente deberían estar en la mente de Kaoru?


Eso fue todo, gracias por el apoyo y espero lo disfruten.