D! PPGZ no me pertenecen, algunos personajes están inspirados en el libro "Soy el número Cuatro" y el videojuego "SoulCalibur IV"

NEVER GIVE UP

El día transcurrió con total tranquilidad, bueno, casi…

De vez en cuando los verdes eran reprendidos por andar molestando y tratándose mal entre ellos, pero ¿qué más podían hacer? Las clases les parecían totalmente aburridas y el poder aprovechar cualquier oportunidad para molestar a su contraparte era su forma de pasar el rato.

-Continúen interrumpiendo mi clase y pasaré un reporte para que sigan haciendo trabajos después de las clases- les reprendió la maestra muy irritada.

Los verdes sólo cruzaron la mirada y suspiraron molestos mientras el resto de la clase se reía pensando que esos dos jamás cambiarían.

En otra clase…

Momoko intentaba distraerse un poco prestando atención a la clase de filosofía, mientras un oji azul dibujaba en su libreta riendo y hablando solo.

-Bueno chicos, vamos a hacer una reflexión con base en la lectura que les acabo de pasar, busquen otro compañero y empiecen a trabajar- decía la maestra mientras terminaba de pasar las hojas con la actividad propuesta.

La PPGZ dirigió una última mirada al pizarrón y se giró para ver con quien podría hacer la lectura, al parecer tendría que trabajar con el Rowdy porque el resto de la clase ya había formado sus grupos.

Tras haberse acomodado juntos, Boomer le dedicó una cálida sonrisa a su compañera y comenzaron a leer; Momoko estaba por empezar a escribir cuando el rubio se adelantó y empezó a escribir sin detenerse, la pelirroja sólo observaba sorprendida lo rápido que escribía, en cuánto terminó le pasó la hoja y la observó expectante.

Momoko le dedicó una sonrisa ladina y comenzó a leer el escrito.

-¡Vaya! Creo que no hubiera escrito algo mejor, eres muy bueno en esto Boomer- dijo sorprendida.

-¿De verdad? Oh gracias, podríamos trabajar juntos de nuevo, si quieres- contestó sonriente.

La pelirroja sonrió y luego de pasar el escrito a su maestra se levantó junto a su compañero.

-Sería bueno hacerlo de nuevo, hace mucho no planeamos algo- decía un rubio sonriente.

-Es verdad, desde el incidente de Butch con aquella rata no volvimos a reunirnos.

-jaja cierto, fue tan gracioso- contestó el rowdy soltando una carcajada, a lo que la PPGZ imitó.

Estuvieron caminando juntos hacia la cafetería, riendo y charlando, de camino se encontraron con los verdes insultándose y riendo por los apodos que se ponían, al parecer ya había sonado la campana que daba aviso al descanso.

Continuaron los cuatro, Boomer y Momoko riendo de la forma en la que discutían los verdes, a la distancia vieron una rubia muy guapa que les hacía señas con las manos, era Miyako, cosa que provocó un leve sonrojo en el Rowdy menor.

Juntos llegaron a la cafetería y pronto se hicieron con una gran mesa, después de tanto al fin habían vuelto a reunirse todos, bueno, a excepción de alguien que aún no percibía la pelirroja.

-¿Aún deben seguir trabajando luego de las clases?

-Así es Boomer, todo gracias al tonto de tu hermano.

- ja ja ja muy graciosa, ha sido tu culpa, pero descuida ya sé por qué lo has hecho- contestaba el verde mientras daba un mordisco a su emparedado.

- ¿y según tú por qué lo hice?

-Eres muy obvia boba, querías pasar tiempo conmigo, no sabías cómo acercarte y eso fue lo único que se te ocurrió- contestó dando un sorbo a su bebida.

Momoko escuchaba la conversación de sus compañeros mientras disfrutaba de su comida, Boomer por otra parte observaba con atención a la verde, la conversación comenzaba a tornarse interesante y sabía que en cualquier momento podría propinarle un buen golpe a su hermano, no iba a perdérselo por nada del mundo.

Escuchadas las palabras de Butch, Kaoru bajó la mirada y no dijo palabra alguna, una extraña aura oscura comenzaba a formarse a su alrededor.

Boomer se escondió detrás de Miyako asustado por lo que estaba a punto de pasar, mientras que la oji azul sólo escondía su rostro detrás de una revista de modas que tenía en mano.

A la distancia un pelirrojo se acercaba a la mesa, observando a los ocupantes y posando su mirada especialmente en uno de ellos. En cuanto estuvo cerca, observó a la verde extrañado.

-¿Sucede algo?- preguntó con las manos en los bolsillos.

-Butch ha dicho algo que ofendió a Kaoru y al parecer el demonio que lleva dentro está intentando liberarse- contestó Boomer aún escondido detrás de Miyako.

-¿Ka… Kaoru?- preguntó tembloroso Butch.

Hubo silencio en la mesa, Kaoru de repente comenzó a moverse un poco extraño aun siendo rodeada por aquella aura maligna, todos la observaban asustados menos Brick, quién observaba la escena muy serio.

Butch tragó saliva y comenzó a aproximar su mano lentamente hacia Kaoru. –oye… Kaoru… no… no es divertido- balbuceó temeroso.

Faltaba poco para tocar su hombro cuando de repente Kaoru esbozó una carcajada tan fuerte que prácticamente se oyó en toda la escuela, cosa que llamó la atención de todas y cada una de las personas que estaban en la cafetería.

Butch se asustó tanto con la sorpresiva risa que cayó al suelo aterrado y empezó a llorar desesperadamente rogando por su vida.

-NO ME HAGAS REÍR- contestó casi gritando, la verde con una mirada maligna en su rostro y varias llamas a su alrededor.

Boomer lloraba asustado mientras que Miyako trataba de calmarlo, Momoko al notar la mirada de todos de repente comenzó a sentirse un poco incómoda e intentó hacer que todos dejaran de mirarles diciéndoles que no había pasado nada mientras que agitaba los brazos, sin embargo, nadie apartaba la mirada de la escena, ¿y quién lo haría?, se veía bastante divertido ver a Butch rogando a Kaoru que no le hiciera daño, parecía un bebé.

Brick se sintió incómodo y decidió alejarse al patio trasero, invitando con la mirada a su contraparte, la cual accedió de inmediato.

Ya lejos de allí, caminaron en silencio hasta sentarse en una banca que estaba bajo un gran Arce japonés, era un verdadero milagro que estuviese vacía.

-Me ha dado un buen susto Kaoru- comentó Momoko luego de un buen rato.

-Es verdad, no creo que Butch vaya a cometer el mismo error de molestarla- contestó mirando las hojas del árbol- eso lo va a mantener tranquilo un buen tiempo.

Momoko sonrió por el comentario y cerró los ojos para percibir la brisa fresca que mecía las ramas del árbol. Brick la observó de reojo, intentando no ser descubierto por ella.

-¿Sabes?- empezó a hablar aún con los ojos cerrados- la brisa tiene cierta magia, es extraño pero cuando cierro los ojos y disfruto de la brisa, me siento libre.

-Como si te transportara a otra parte- respondió Brick como si le hubiese leído el pensamiento.

Momoko abrió los ojos enseguida y le dirigió una cálida sonrisa –justo iba a decir eso.

-Intenta pensar en ella cuando vayas a dormir, tal vez así puedes controlar tus sueños y evitar tener pesadillas otra vez- dijo mientras pasaba el dorso de su mano por la mejilla de la PPGZ- necesitas descansar.

Ella sólo lo observaba sorprendida por la acción –amm disculpa- dijo el rowdy mientras que retiraba rápidamente la mano y se levantaba un poco sonrojado.

-Temo que ya es tiempo de regresar a clase, ojalá puedas dormir mejor hoy, si necesitas algo házmelo saber- dijo mientras se alejaba.

-Seguro Brick, ¡Gracias!- le gritó mientras veía como se detenía para dedicarle una sonrisa cosa que le provocó un leve sonrojo, por suerte él no lo notó.

Minutos después Momoko hizo lo mismo, pensando en sus palabras, su apoyo la hacía sentir más fuerte, no iba a permitir que esas pesadillas continuaran consumiendo su vida poco a poco, debía actuar y era algo que iba a hacer si volvía a soñar, por alguna razón, sentía que más allá de ser pesadillas podrían significar algo, algo siniestro.

Finalizadas las clases, todos comenzaban a retirarse a sus hogares, menos dos chicos que esperaban a su maestro.

-Mírenlos… tan felices, quizás porque van a casa a disfrutar del alimento o porque no tienen que estar toda la tarde con un imbécil –acentuó la última frase mientras le dedicaba una macabra sonrisa a su compañero.

-¿Ka… Kaoru por… qué me miras así?- preguntó muy asustado el verde, mientras que empezaba a alejarse lentamente de ella.

-¿por qué te alejas Butch? –Preguntó con una voz que por un momento Butch creyó que no era suya- acércate.

-Vamos Kaoru… no… no es para tanto- contestaba muy nervioso y asustado, sentía que Kaoru cada vez se hacía más y más grande, parecía una bestia colosal que estaba por aplastarlo.

-Vamos a jugar- dijo de la forma más dulce que jamás le haya escuchado hablar.

-No… ¡aléjate! ¡Auxilio! – gritó con lágrimas en los ojos.

-¿Qué demonios le sucede señor Him?- le reprendió el maestro que acababa de llegar.

-¡Ella va a matarme!- gritó aterrado.

-¡Cállese joven! La señorita Matsubara, a diferencia de usted, está sentada en su sitio portándose como una verdadera estudiante de nuestra escuela.

Butch temeroso se levantó del suelo y observó a Kaoru totalmente cambiada, lo había hecho parecer un completo estúpido, le dedicó una mirada molesta antes de volver a ser reprendido por el maestro.

Pasaron la tarde haciendo los distintos trabajos que les habían asignado, Kaoru no dejaba de burlarse de él, aunque le había molestado en gran manera lo que hizo, no pudo evitar reconocerle que había sido una gran broma.

Finalizadas las actividades extracurriculares, tal y como habían acordado, decidieron ir a dar la vuelta. De camino Kaoru tropezó y Butch aprovechó para burlarse de ella, discutieron un rato hasta llegar al parque.

-Compra un helado, me lo debes y lo merezco- dijo Butch mientras observaba el carrito de helados.

-¿Te lo mereces? Seguro- se burló la azabache.

-Oh vamos, te has pasado conmigo y eso que ya no te hago mal alguno.

-Si claro.

-Vamos por helado- dijo Butch mientras tomaba la mano de la verde y la arrastraba hasta el carrito de helados.

Kaoru se sorprendió por lo que hizo su contraparte, pero no retiró la mano. No sabía por qué pero se sentía bien estar con él, aunque peleaban y demás, era la persona que más sonrisas le sacaba ya sean porque él hacía o decía alguna estupidez o porque no sabía cómo defenderse cuando ella lo molestaba.

-Te he preguntado algo tonta- dijo el rowdy sacándola de sus pensamientos.

-¿eh?

-dije ¿qué sabor quieres?- volvió a preguntar con una sonrisa ladina.

-Menta.

-Ah que poco original, entonces dos de menta- dijo al vendedor.

En cuanto les dieron el helado, Butch se adelantó y pagó ambos helados. Caminaron hasta encontrar una banca en la cual sentarse.

-Gracias- dijo Kaoru luego de un rato.

-¿cómo que gracias? Aún debes pagarme, sólo que pagué para verme como todo un caballero- dijo mientras agitaba su cabello.

-eres un idiota- contestó mientras reía.

Butch sólo se limitó a sonreír mientras terminaba su helado. Luego de ello empezaron a charlar tranquilamente, no se ofendían, sólo reían y disfrutaban de la conversación.

-Supongo que ya es tiempo de irme- dijo la verde mientras observaba como se formaban unas nubes oscuras en el cielo.

-De acuerdo- contestó mientras veía como ella comenzaba a alejarse. Debía hacer algo, no podía dejarla ir así sin más. -¡oye!- le gritó llamando así su atención –tal vez, quieras que te acompañe- dijo con un leve sonrojo.

-¿por qué no?- contestó.

Butch sonrió aliviado, corrió a su lado y empezaron a caminar juntos a casa de la PPGZ. Era la primera vez que la acompañaba a casa, así que se sentía un tanto nervioso.

-Relájate Butch- le dijo la verde en cuanto notó lo nervioso que estaba.

-Estoy relajado tonta, no creas que me pone así el ir hasta tu casa- contestó dirigiendo la mirada hacia otro lado- estoy preocupado por el clima, es todo.

-claro que sí campeón- contestó riendo.

Estuvieron caminando un buen rato, ya faltaban algunas calles para llegar a la casa de Kaoru, de repente comenzó a llover fuertemente.

-¡Ya falta poco, vamos Butch!

Butch asintió y empezó a correr detrás de su contraparte hasta llegar a una bonita casa.

-Aquí es, entra.

-¿Qué? Oh no, no te preocupes, yo ya…

-¡Entra! –Le interrumpió la verde –te daré un toalla para que te seques, ya luego pensaras si quieres mojarte o esperar a que deje de llover.

-Está bien- contestó Butch.

Butch entró un poco apenado seguido de su contraparte, caminaba despacio para contemplar cada detalle, era una casa cálida, se sentía un ambiente familiar de amor y tranquilidad.

-¡Bienvenida a casa!- gritó una voz a la distancia.

-Es mi madre, ya te la presentaré.

Butch sólo se limitó a sonreírle. Luego de caminar un poco por un largo pasillo, entraron a lo que parecía la sala de estar, había un sofá grande y algunos sillones. El rowdy estaba fascinado con lo que veía, en las paredes se podían apreciar algunos cuadros con fotos de ilustres luchadores de la época, trofeos, cinturones, listones y un montón de suvenires de la lucha libre.

-Son de mi padre- comentó la oji verde al notar la actitud de su compañero- Es un gran luchador, su nombre artístico es la Maravilla Enmascarada.

-¡¿Tu papá es la Maravilla Enmascarada?!- cuestionó el Rowdy casi gritando, a lo que una voz grave y dominante contesta -Así es muchachito.

-¡Papá!- gritó Kaoru mientras se lanzaba a abrazar a su padre, el cual le esperaba con los brazos abiertos.

-Mi pequeña, ¿cómo te fue hoy?

-Bien papá- contestó mientras le dirigía una mirada a su invitado, parecía bastante tenso y nervioso, seguro no esperaba ver a un luchador tan majestuoso e ilustre como lo era su padre.

-¿Quién es este apuesto jovencito?- preguntó una dulce voz

-Mamá, él es un compañero de mi escuela, se llama Butch.

-Oh tu eres aquel joven que se asustó cuando un pequeño roedor cayó sobre tu…

-¡Mamá por favor!- le interrumpió la PPGZ notablemente apenada

Butch estaba muy sonrojado y parecía realmente molesto con Kaoru, con la mirada le advirtió que luego hablarían de ello.

-¿Pasa algo… Butch?- preguntó la estrella de la lucha libre posando una de sus manos en el hombro del Rowdy.

-Na.. nad.. nada señor- contestó muy nervioso, casi que podía sentir como el padre de Kaoru ejercía fuerza sobre su hombro a modo de amenaza.

-Tu amigo está empapado, princesa, ¿por qué no traes una toalla?

-Cierto hija, ve y de paso te cambias de ropa, no vayas a pescar un resfriado- dijo la mamá de Kaoru mientras salía de la habitación.

-Está bien, Butch ya vengo, habla mientras con mi padre- dijo mientras se dirigía a su habitación.

-Así será princesa, anda nosotros charlaremos un poco- contestó su padre con una sonrisa en su rostro mientras obligaba a Butch a sentarse.

En cuanto Kaoru se alejó lo suficiente, la Maravilla Enmascarada cambió totalmente la expresión de su rostro y pasó a estar muy serio.

-Escúchame bien, no veo que tengas cualidades o características suficientes como para intentar algo con mi bebé, no voy a permitir que algún idiota venga y la lastime, ¡eso jamás! , ella es muy importante para mí y no dejaré que cualquier imbécil piense en entrar en su vida. ¿Quedó claro?- preguntó la estrella con un semblante serio.

El Rowdy sólo lo observaba fijamente, estaba completamente asustado y nervioso, ahora entendía de donde venía el carácter fuerte de su contraparte.

-Pregunté algo- dijo mientras fulminaba a Butch con la mirada.

-¿Pasa algo?- preguntó la madre de Kaoru a lo que rápidamente su esposo contestó.

-nada querida, estábamos charlando, es un buen muchacho se ve que tiene grandes capacidades, ¿cierto?

El Rowdy asintió con la cabeza tímidamente.

-¡Qué alegría ver a un muchacho amigo de mi hija! Eres un joven muy apuesto y saludable, un buen partido ¿verdad amor?- preguntó a su esposo.

-Así es, ¿querida por qué no vas a ver cómo está nuestra niña?

-Cierto, está tardando, luego vuelvo- contestó alejándose.

-¿Quién es ese papá?- preguntó Dai.

-ah hijo, no es nadie, un iluso que piensa tener algo con Kaoru.

-yo... no... No he dicho eso- intentó defenderse el oji verde.

Mal hecho, apenas pronunció aquellas palabras sintió que tenía encima la mirada fulminante del padre y el que parecía ser, el hermano de Kaoru. Butch tragó saliva e intentó mantener la postura, estaba muy asustado pero no iba a dejar que le intimidaran.

-Acaso… ¿dijiste algo?- cuestionó la estrella.

-Tal vez nada papá, ¿qué podría decir ésta niñita?- comentó el hijo del luchador mientras se sentaba junto a éste.

¿Vas a permitir que te hablen así? Se preguntó Butch a sí mismo, ya has tratado con patanes así, y lo que más odias es que te llamen "niñita" ¡Defiéndete idiota!

-Dije, no estoy intentando nada con ella, pero no se preocupe, cuando lo intente usted será el primero en saberlo.- contestó Butch con una voz que no conocía ni el mismo.

El hermano de Kaoru se sintió indignado y estaba por ponerse de pie para golpearlo, pero su padre lo detuvo, mantenía la cabeza baja. Luego de unos segundos que para Butch parecían eternos y que iban a enloquecerlo, se levantó y se dirigió lentamente hacia el Rowdy.

Butch estaba inmóvil, lo iba a golpear ciertamente. El luchador levantó su mano y justo cuando el oji verde creyó que plantaría un certero golpe en su rostro, la estrella le dedicó una gran sonrisa y con el pulgar arriba le dijo.

-Tienes agallas para contestarme así joven, ésta vez no te molestaré más, debía estar seguro de que no te rendirías tan fácilmente, pero no creas que tendrás a mi bebé así de simple, más te vale no hacerle daño sino seré yo mismo quién te ponga en tu lugar.

-Siento la demora, toma Butch.-dijo Kaoru mientras le extendía la toalla al Rowdy- ¿pasa algo?- le cuestionó, observándolo un tanto extrañada.

Butch no contestó parecía que se iba a desprender de su alma, lo único que hizo fue tomar la toalla, secarse, levantarse, dar las gracias y retirarse.

Kaoru no entendía lo que pasaba, dirigió una mirada a su padre en busca de respuestas y éste sólo levantó los hombros.

-¡Butch! ¡Espera!- le gritó Kaoru mientras intentaba alcanzarlo a lo que Butch se detuvo.

-¿estás bien?- cuestionó la azabache- ¿qué pasó? Estás muy pálido.

-Estoy… bien- contestó serio- hablamos luego.

Butch se retiró rápidamente y antes de perder de vista la casa de su contraparte, dirigió una mirada a una de las ventanas de las cuales le observaba el padre de Kaoru.

-No me rendiré, yo la quiero- dijo para sí.

-No permitiré que la tengas tan fácilmente- le contestó como si le hubiera escuchado.