D! PPGZ no me pertenecen, algunos personajes están inspirados en el libro "Soy el número Cuatro" y el videojuego "SoulCalibur IV"
La oscuridad es un lugar misterioso, ésta ausencia de luz permite que nuestros mayores miedos se escondan tras ella. Ya habían pasado varias noches desde la última pesadilla de Momoko. –no son sueños… debe haber algo más.- Ésta noche estaba extrañamente oscura, la luz de la luna no era suficiente para iluminar, a pesar de ser luna llena. Por alguna razón sentía escalofríos y miedo…
Miedo a aquello que podría estar oculto en las penumbras, la noche era silenciosa y eso inquietaba más a la pelirroja, quién yacía en su cama. Intentaba dormir pero no podía, era muy tarde ya y quedarse en cama dando vueltas le molestaba. Trató con varias cosas, contó ovejas, bebió leche caliente, pero nada… seguía despierta.
Sabía que no habría alma alguna a esa hora, pero, ¿qué más podía hacer? Luego de meditarlo un rato decidió dar la vuelta, a lo mejor y le daba algo de sueño.
Las calles estaban solas, tal y como pensó; comenzó a caminar lentamente observando la luna de vez en cuando, estaba hermosa y a la vez misteriosa.
-¿Te has sentido sola alguna vez?- preguntaba a la luna la PPGZ –Tal vez no, tienes la compañía de las estrellas, pero hoy no, ¿por qué?
Momoko soltó un suspiro y continuó caminando, recordó cuando se encontró con su contraparte en aquel parque, no tenía algún destino fijo al cual ir así que, ¿por qué no?
Estuvo un rato sentada en la banca de aquella vez, hacía frío, pero no tenía deseos de volver a casa.
En un momento recordó haber quedado con Brick, para hablar, era su amigo y sabía que podía contar con él, después de todo, el mismo se lo dijo.
-¿Debería llamarte?- Pensó.
Dudo un instante pero al fin decidió marcar…
El tono del móvil comenzó a sonar, 1… 2…3…
Estaba por colgar hasta que una voz conocida habló al otro lado de la línea.
BRICK POV
Estaba en mi cama muy aburrido, no tenía sueño y tampoco tenía algo para hacer, así que salí de mi habitación y me encaminé a la azotea, de repente escuché un sonido y decidí investigar, el sonido había salido de la habitación de Butch.
Al parecer estaba soñando, balbuceaba algo que no entendí muy bien pero creo haber escuchado algo sobre un luchador y la pelea que le permitiría hacerse con el amor de su vida. Raro, por supuesto…
Dejé escapar un suspiro y continué caminando luego de haber escuchado un rato a Boomer, sus sueños no salían de amor, felicidad y colores. Al llegar a la azotea noté que la única luz que se percibía era la de la luna, así que decidí contemplarla un rato.
Estaba concentrado observándola, la oscuridad de la noche resaltaba su hermosura, quizás porque estaba sola, sin estrellas que pudieran distraernos, una noche para verla sólo a ella.
De repente el tono de mi móvil sonó y me sacó rápidamente de mis pensamientos, estaba un tanto extrañado, ¿quién podría estar llamando y más a esa hora?... sin ganas decidí ver de quién se trataba y el nombre en la pantalla me sorprendió en seguida.
FIN BRICK POV
MOMOKO POV
-¿Momoko?- preguntó la voz que tanto conocía.
Estaba por colgarle, realmente estaba apenada por haberle llamado a tan altas horas de la noche… pero no podía moverme, me sentía nerviosa, las piernas me temblaban y la voz no me salía…
-Momoko- volvió a hablar, pero no podía contestarle, estaba congelada…
-¿pasó algo? Momoko, Sólo dime dónde estás- insistía aquella voz, parecía estar caminando porque la voz se oía un poco agitada.
-Bri... Brick… yo… amm… el parque.- No pude decir nada más. ¡Qué tonta debí sonar!
Estaba por decirle que me disculpara, pero sólo se oía el tono característico de una llamada que ha sido colgada.
FIN MOMOKO POV
Momoko permanecía inmóvil en aquella banca, estaba muy apenada, ¿cómo pudo llamar a su contraparte sabiendo que era realmente tarde y por qué no fue capaz de decir algo coherente cuando contestó?
¡Estaba realmente avergonzada! Pero ya no podía hacer algo, al parecer ya estaba en camino, lo único que podía hacer era idear una excusa creíble a su citación y rogar porque no supiera de cuál parque se trataba.
Pasaron varios minutos hasta que sintió la presencia de alguien, no estaba segura de si debía o no girar en la dirección del desconocido. Momoko se giró lentamente y se encontró con unos dulces y profundos ojos color carmesí que la observaban expectantes.
-Ho… hola Brick- dijo luego de algunos segundos la PPGZ.
-¿Estás bien?-Preguntó el Rowdy mientras se acercaba a su contraparte.
-Estoy bien, siento haberte llamado, no sé por…
-Descuida- la interrumpió –tal vez lo sabes, vamos, puedes hablarme de lo que desees, ya te lo había dicho, puedes contar conmigo.
-Bien- contestó sonrojada por escuchar aquellas palabras que la reconfortaban y le hacían sentir segura.
Brick sólo se limitó a sentarse a su lado y esperar a que empezara a hablar.
-No estaba segura de porqué te llamé y de verdad me disculpo si te desperté.- comenzó la pelirroja tras varios minutos.
-No te preocupes, no podía dormir así que decidí ir a la azotea a mirar un rato la luna y allí fue cuando oí el tono de mi móvil, en cuanto vi tu nombre en la pantalla supe que necesitabas charlar.
-¿Tu tampoco?- preguntó extrañada.
-No, pero dime, ¿Qué te pasa? Podemos hablar si quieres.
-Gracias Brick- contestó sonrojada, agradecida de que la noche estuviera tan oscura para que él no lo notara.
-¿Aún tienes aquellas pesadillas?
-No, pero ésta noche se siente extraña, me provoca escalofríos.- contestó mientras trataba de darse calor con los brazos.
-¿De qué se trataban tus pesadillas? –preguntó mientras se retiraba la chaqueta que llevaba puesta para dársela a Momoko.
-Gracias- contestó apenada –La verdad es que no creo que sean simples sueños, deben contener algún significado… pero, ¿qué podría ser? –dijo mientras se cubría con la chaqueta.
-¿por qué no me cuentas un poco de aquellas pesadillas?
-Bien, todo comenzó desde aquella vez…
Los minutos pasaban y Brick escuchaba atentamente a su contraparte, de vez en cuando bajaba la mirada como si meditara o pensara en el posible significado de dichas pesadillas.
No estaba seguro de que podían significar los malos sueños que tenía Momoko pero de lo que si estaba seguro era que no eran normales, algo había oculto en ellos.
MOMOKO POV
Estuvimos charlando un buen rato, el escuchaba todas y cada una de las cosas que decía, me sentía feliz de ser escuchada, de verdad podía contar con él.
Sin embargo, no le conté algunos detalles como el encuentro con aquel muchacho, aquel que me inspiraba confianza y seguridad, siempre tan dispuesto a proteger.
Y… aquella escena, que jamás olvidaré.
¡No podía decirle! Qué pensaría de mí, "qué sueño más estúpido" seguramente, no era capaz de decirle y menos siento él protagonista del mismo.
FIN MOMOKO POV
-De verdad me gustaría decirte que significan exactamente tus pesadillas, pero no tengo respuesta alguna, sin embargo, deberías decirle al profesor, tal vez él pueda ayudarte.-comentó Brick luego de meditar un poco.
-Tienes razón, gracias Brick, me alegra que me hayas escuchado.
-No hay porqué agradecer- dijo un poco sonrojado –será mejor irnos- musitó –tal vez puedas dormir un poco.
-De acuerdo- contestó con una sonrisa.
-¿Quieres que te acompañe a casa?- preguntó sobándose la nuca un tanto nervioso.
-Está bien, gracias- contestó sonrojada.
Comenzaron a andar juntos, en silencio, disfrutando de la compañía del otro y de la noche callada.
De vez en cuando Brick miraba a Momoko, no podía evitarlo, le parecía la persona más bella de todas, a pesar de tener unas enormes ojeras.
Pensar en ello le provocó una sonrisa que la PPGZ notó enseguida, a pesar de que le preguntó porque sonreía no obtuvo respuesta y no pudo hacer más que suspirar y continuar caminando.
-Oh vamos, ya es la tercera vez que te veo reír, anda ¿por qué no me cuentas?- preguntó luego de un rato la pelirroja
-No es nada importante, sólo que vino a mi mente un panda.- contestó burlón.
-¿Un panda? ¿Qué tiene de gracioso?
-Pues… que se parece a alguien que conozco.
-Vamos, dime Brick.
-¿Cuál es tu casa?- preguntó ignorando la petición de Momoko.
-No me cuentes entonces- dijo frunciendo el ceño.
Brick notó el enfado de su contraparte y no pudo evitar reír, cosa que aumento el estado de la pelirroja.
-Te ves linda cuando te enojas- dijo el Rowdy muy bajo, casi inaudible.
-¿Qué dijiste?- preguntó tratando de confirmar lo que había oído.
-¡Nada!- contestó muy animado y sonriente.
Momoko le parecía haber escuchado aquellas palabras, pero no podía estar segura; de lo que si estaba segura era que Brick se había convertido en alguien muy especial, que siempre sabía cómo animarla y hacerla sentir apoyada.
Caminaron varias cuadras hasta que llegaron a una gran casa.
-Aquí es Brick, gracias por acompañarme.
-No hay por qué, intenta descansar un poco- dijo con una sonrisa ladina.
-Oye Brick… - musitó.
-Seguro que sí, llámame siempre que necesites mi ayuda- dijo como si hubiese adivinado lo que estaba por decir.
-Gracias Brick- contestó sonrojada, ¿cómo supo que iba a pedirle ello?
Brick le dedicó una cálida sonrisa que provocó un sonrojo en la pelirroja. Estaba por darse la vuelta cuando sintió unos brazos a su alrededor, estaba sorprendido y feliz, ella estaba ahí, abrazándolo como si hubiese sido espectadora de sus más profundos deseos, aquellos que la involucraban sólo a ella.
Momoko estaba por separarse de él, hasta que sintió unos brazos estrecharla…
Y ahí estaban, dos amantes a la luz de la luna, apretando sus cuerpos y permitiendo que la felicidad y el amor de ambos se fundiesen en uno solo, envolviéndolos y construyendo un nuevo mundo, uno donde no hubiese nadie más que ellos.
Los rojos se alejaron un poco sin romper el lazo que les unía, Brick quería contemplar aquellos ojos que le robaban el aliento y Momoko observar esa mirada que calaba en lo más profundo de su corazón.
Como si sus corazones dirigieran sus acciones, comenzaron a acercarse lentamente sin apartar la vista de la mirada del otro, ignorando todo lo que había alrededor, no había nada ni nadie más que ellos.
Parecía un sueño, uno que estaba por hacerse realidad; Momoko cerró los ojos, confiando plenamente en sus demás sentidos, Brick ladeó un poco la cabeza y al igual que su contraparte, cerró los ojos y entreabrió los labios, esperando por el sueño que una vez fue arruinado por un supuesto ataque demoniaco.
Faltaba muy poco para probar aquellos labios que tanto deseó, al fin había llegado el tan esperado momento, hasta que...
-¡¿Momoko eres tú?!- preguntó casi gritando una voz desconocida.
Brick se separó de golpe, y Momoko dirigió su mirada hacia una de las ventanas de su casa.
-¡Kuriko! – gritó la PPGZ.
¡La hermanita de Momoko había interrumpido la escena soñada de los rojos! Brick estaba apenado y un poco decepcionado de haber perdido otra oportunidad para besar a su contraparte.
Momoko tenía la mirada baja, no podía creer que su hermana hubiese arruinado la escena y más aún, ¿qué demonios hacía despierta a esa hora?
El Rowdy dejó escapar un suspiro, miró a la pelirroja, parecía decepcionada quizás por la misma razón que él, cosa que le provocó una sonrisa. Ya habrá otra oportunidad, una en la que no sean interrumpidos, por ahora, lo mejor es que ella intente conciliar el sueño.
Momoko luego de asegurarse de que nadie más los molestaría se acercó al Him mayor y depositó un beso en su mejilla, cosa que para su sorpresa, fue contestado con un fuerte abrazo.
-Gracias Brick- susurró en los brazos del Rowdy.
-Gracias a ti- contestó acariciando la melena de su contraparte.
-¿A mí?- preguntó extrañada -¿por qué?
-Por existir.
