Keeping heart.

Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.-Albert Einstein

Aclaraciones: Warm bodies no me pertenece :3, pero estoy deseando leer la precuela y ver la peli w. Bueno, ustedes vieron que uso puntos suspensivos de separación, alguna vez veran que al final de los puntos suspensivos hay un asterisco, cuándo eso aparezca es porque hay canción que pondré el nombre y eso, y esa canción me inspiró para esa parte :3

Review alert:

I lOve anime-jOiia: Hola! gracias por pasarte y comentar, bienvenida! Yo también me vi la peli y el libro, solo qe me leí antes el libro, me estuve tirando del pelo hasta que por fin salió la peli x333 Awwwww y que lo digas, Nicholas Hoult immejorable en la película! me encantó, me quedó tan emocionada con lo del beso, a poco mas y grito en el cine xD y gracias w la verdad es que siendo mi primer fanfic en esta categoria no sé si lo estoy haciendo muy bien que digamos, pero espero poder hacerlo bien, me voy a esforzar ^^ Gracias por el follow y el fave!

KatAnnJaBe: Gracias por el fave y el follow!

Gracias por los Faves a: Alada Demon, Alice Chokiiz y Barlume

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El olor fue tan fugaz que no estoy seguro de haberlo sentido de verdad, ¿fue un reflejo? ¿El hambre empezando a hacer mella? Mucho me temo que nada en mi mundo es seguro, todo se mueve entre arenas movedizas desde el primer paso hasta el último. Así que aunque muevo la nariz tratando de captar el olor tan sólo noto el negativo de los muertos y toda la suciedad que me rodea, inhalo profundas bocanadas acostumbrado a aquel tufo hasta que después de largo rato compruebo que no hay tal olor.

Vuelvo a recostar la cabeza contra la de Amylee completamente desganado. A través de la ventana circular veo como las estrellas brillar en la negrura como pequeños focos, también hay Luna, es llena, con un halo gris haciéndola especialmente brillante, yo no tengo nada mejor que hacer excepto que mirarla, no siento grandes deseos de moverme desde que olí falsamente a vivo, nadie vivo puede estar aquí, era tonto pensarlo, no podría arriesgarse a permanecer tan cerca de nosotros, no íbamos a ser remilgosos con ellos cerca, es como carne de primera y gratis, ¿cómo dejarla escapar? Habría que ser idiota para entrar aquí dónde somos un grupo muy numeroso, no habría escape.

Ni horizonte.

Ni esperanza.

El cielo oscuro sigue igual, ninguna estrella se come a otra ni explotan, el mundo de ahí fuera es exactamente como siempre, contempla como este poco a poco se va atrofiando como en todas esas películas, supongo que los fans estarán más que contentos al verse envueltos en algo que tanto adoraban, muchos seguramente acabaron entre nuestras filas, así que pueden sentirse más que satisfechos. Una estrella fugaz pasa, veo el resplandor de forma lejana, tengo una percepción ligera de la petición de deseos cuándo se veía una de esas, una lástima que no tenga nada que pedir, no tener anhelos es lo que tiene.

Me encojo un poco, vuelvo a oír como Amylee suelta otro bostezo, tirita un poco antes de acurrucarse y apretarse contra mí, noto la respiración contra mi cuello, dónde antes solía haber pulso, está….bien esto, digo, es poco habitual que uno de nosotros tirite o respire, no estoy seguro de si yo lo hacía al principio, alguna vez lo hago otra vez, por inercia más que nada, el aire llena mis pulmones muertos de forma innecesaria, cuándo estás muerto vas muy sobrado de aire, así que esto hace que me pregunte cuánto hace que ha muerto, ¿puede ser que días? ¿Habrá olvidado ya quién es? ¿O aún tendrá una noción? Tal vez despertó como una pared en blanco. Una persona sin identidad ni nada. La noche se despeja empezando a amanecer, no me muevo desde mi posición contemplo como el día comienza con un suave tono rosado y naranja como los colores que imagino en el olor de los vivos, una vitalidad completamente colorida que representa su vida, imagino que la nuestra es completamente negra o quizás de un profundo gris.

Oigo un crujido, el cuerno roto resoplar con furia a través del centro comercial, me hace mirar hacia la puerta desde dónde estoy, hay resuellos, resoplidos imposibles, rumores incoherentes, alguien habla, no sé quien ni de dónde pero oigo los susurros, la historia extraña.

Una viva. Una viva viviendo con zombis….oculta por uno de ellos…viva…y zombi…amor…

Parpadeo confuso, cuadro los hombros con cuidado para no despertar a Amylee, ¿qué son esos rumores? ¿son ciertos? ¿es verdad¿ ¿Puede ser…? No….no…es posible…Una viva….una viva entre nosotros moriría muy pronto, el zombi no tiene forma de conservarla sin anhelar tomar la materia gris que es su cerebro, es nuestra hambre, es tarde y no podemos cambiar quienes somos, no podemos….Me estremecí un poco, los sonidos silbantes de los huesudos se hacían más intensos y molestos como si quisieran acallar las historias que vagan por el aire.

Entrecierro un poco los ojos, noto el pelo de Amylee moverse un poco por la corriente que entra por la puerta, oigo su respiración agitarse un poco como si se negase a despertar, la dejo acomodarse con calma, no me había dado cuenta de lo sólo que estaba ni de si extrañaba la compañía de otro aquí dentro, es decir, no me gustaba estar tirado con los otros mirando a la nada y soltando gruñidos porque es demasiado trabajoso hablar, pero me gustaba esto. La sensación de quietud calmada, estar calmado, no emitir sonidos que nos recuerden quienes somos, estar tan tranquilo me hace sentir como si….no sé, me trae esas sensaciones, unas que había estado echando en falta, lo que me cuesta tanto recordar después de rememorar.

Recuerdo vagamente algo romántico, ¿yo era romántico? No, no, recuerdo un miedo viejo. La sensación de lo doloroso que sería perderlo si se me ocurría tan sólo intentar que otra persona…. Recuerdo vagamente a alguien, una sombra pasar, más joven, más pequeña y frágil, una refugiada, la sensación protectora hacia ella….un anhelo. Son sensaciones demasiado adormecidas, olvidadas aunque siguen ahí, creo…creo que si me esfuerzo un poco más, si consigo concentrarme, podría arrancarlo de la negrura…Deslizo los ojos y agarro su mano, miro sus largos dedos esforzándome por recordar la sensación, sus dedos son largos, delgados y algo sucios, pero puedo apreciar sus uñas desarregladas y aparentemente mordidas, es un gesto nervioso….yo también las tengo mordidas…..quizás me las mordía a menudo cuándo era humano. Entrelazo nuestros dedos como en esas películas antiguas, noto el agarre de sus dedos, como me devuelve el apretón.

Algo dentro de mí se agita.

Y cierro los ojos dejándome ir.

Abro los ojos ante el persistente sonido, el choque del metal con el metal, algo masticar con ansiedad, no creo estar soñando, si cierro mis ojos sólo sufro una pérdida de conciencia momentánea, estar metido en una inmensa negrura rodeado de figuras borrosas sin nombre ni voz hasta que abro los ojos aturdido y agradecido de seguir aquí. Es ya de noche, la única luz que hay proviene de una pequeña linterna de esas de cristal de las acampadas, apenas ilumina, sólo lo suficiente para que se vea por dónde no hay que tropezarse, Amylee está sentada comiendo con apetito, es la primera vez que la veo comer desde que estoy aquí, espero que no sea esa guarrada de intestino que arrastraba el otro, me levanto para acercarme a ver qué comía, la veo clavar el tenedor de plástico sobre la pelotita marrón y metérsela en la boca, ¿…..albóndigas? ¿En serio? Casi era mejor el intestino podrido, la comida tradicional dejó de tener sentido cuándo alcanzamos este estado.

-Maldita sea….-la oigo murmurar-. ¿Por qué le pondrán tantos guisantes….? ¡Odio los guisantes!

Cierra sus ojos arrugando el gesto antes de meterse el tenedor repleto de guisantes en la boca y masticarlos con sumo disgusto, me dejo caer sentado a su lado viéndola comer con curiosidad, no había visto a ninguno de nosotros echarse a comer la comida de los vivos intencionadamente, a nosotros nos sabe a plástico o gomaespuma, me parecía curioso que le gustara. Ella me miró dándose cuenta de mi presencia. Se queda paralizada mirándome fijamente cómo sin saber qué hacer.

— Amy….lee…..-susurro intentando un saludo.

Deja caer la cuchara al suelo haciendo que emita un golpe seco contra el suelo dejando rodar algo del líquido de conserva y los guisantes. Agarro uno y por curiosidad me lo llevo a la boca, lo mastico como el plástico y lo trago. Qué….asco.

— Puaj…-vuelvo a hablar señalando los guisantes restantes.

Algo lento pasa por su rostro como una película rebobina, su rostro cambia de forma paulatina y la oigo reír por primera vez, una risa corta, risueña y algo cansada, no es el borboteo seco de los otros muertos que tenía oído, no entiendo por qué pero me gusta. Me gusta mucho más que el borboteo seco y ahogado de todos los días y sonrío un poco. Ella me mira de nuevo silenciándose, noto cierta precaución, me pregunto por qué.

— …Jared…no me hagas daño, por favor.

Abro los ojos sorprendido, hay una familiaridad en ese nombre, algo en lo profundo de mi cabeza hace un clic como si se abriera el cerrojo de una puerta. Amylee señala la chapa que llevo colgando de mi cuello.

— Ponía….Jared….has dicho….que empezaba por J…y…..creía que era….tu nombre…

La chapa…las letras indescifrables para cualquiera de nosotros, parte de la clave estaba ahí, una parte de mi identidad.

— Jared…-repito señalándome con duda.

La veo asentir con algo de miedo.

Jared. Jared. Jared. Ese es mi nombre. No soy J. Soy Jared. Soy yo. El soldado desconocido tiene en verdad un nombre gracias a la zombi recién convertida, de alguna forma quiero compensarla, darle las gracias por darme algo que creí perdido.

— Te…cuido….-prometo-…..yo…..te…..cuida…ré….

Ella me mira con los ojos muy abiertos antes de asentir muy despacio como si le costase creer lo que digo, es extraño pero creo que ambos acabamos de llegar a un punto de no retorno.

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Empujo el carrito medio oxidado por las filas del supermercado de la última planta del centro comercial, suelta algún gruñido a modo de saludo a los muertos con los que me cruzo a modo de saludo, más por educación que por saludar. Amylee va agarrada a mi brazo, con cada muerto que nos cruzamos noto como se aferra más a mí y pega un pequeño brinco, el supermercado está bastante saqueado así que hay pocas cosas de las que ella busca, la veo agarrar muchas latas de conserva dentro del carrito con algunas cosas que hemos cogido previamente, tuerce el gesto por la fruta podrida y los dulces llenos de moho, agarra unas bolsas con dibujos de patatas y otra con dibujos de gusanitos, las mira con meticulosidad y se encoge de hombros con cierta resignación echándolos dentro del carro, continuamos avanzando mientras arrastro el carrito, casi es gracioso, no creo que yo fuera del tipo de ir a hacer la compra a no ser que realmente me hiciera falta, dudo que tan siquiera valorase lo que era poder bajar, llevar un carrito como este y cruzarme con un montón de desconocidos que también arrastraba carritos mientras los niños aprovechaban para rellenarlo con esas golosinas lustrosas antes de ser ahora simples restos llenos de una espesa capa de moho.

Amylee apoya la frente con fuerza contra mi brazo al pasar cerca de la carnicería dónde hay un montón de filetes podridos, a mi el olor ya no me molesta, aquí todos tenemos ese olor a carne podrida, pero ella no parecía estarlo, la huelo un poco muy de refilón para ver cuánto tiempo debía tener, aspiro el olor negativo de la sangre de muerto sin ser capaz de distinguir ningún otro olor.

— Vámonos, por favor-le oigo decir

Hago un asentimiento con la cabeza recorriendo el camino, hay algunas zombis en las cajas registradoras, al pararnos en una oigo a veces el pitido entrecortado cuándo pasa de forma algo patosa el código de barras, otras veces no suena nada, a veces me pregunto cuánto falta para que la electricidad intermitente se vaya para siempre y nos deje sin nada. Observo a Amylee meter las latas y todo lo que hemos conseguido en dos mochilas algo polvorientas que hemos cogido de la tienda de deportes, se cuelga con esfuerzo una de las mochilas, le tiro un poco de la mano hacia adelante cuándo veo parece que se va a caer para atrás, ella es demasiado liviana para llevar ese peso, así que cojo la otra mochila antes de que ella la agarre, me pregunto qué sentido tiene coger estas latas de comida, ya no es necesaria para nosotros, la antigua cadena nutricional de huevos, carne, pescado, frutas y demás ha perdido todo el sentido que anteriormente tenía, dependemos de una única alimentación consistente en acabar con un ser vivo, mirándolo de esa forma no es tan diferente a antes, puede que suene más cruel, pero así es.

Volvemos a subir por las escaleras, yo voy detrás de ella, soy bastante más alto y de complexión fuerte, creo que puedo frenarla si se cae hacia atrás, vamos algo despacio, la oigo respirar con dificultad delante de mí por el esfuerzo, es extraño, digo, que me refiera a ir despacio, ese es mi mecanismo de movimiento, el ir despacio forma parte de mi no vida como zombi, me dejo caer sentado cuándo ella se quita la mochila, la veo sonreír, una sonrisa limpia sin restos de sangre o cerebro mientras mira las latas una por una y la abre dejándola vacía en una de las cazuelas que hemos cogido, enciende el camping gas y en pocos minutos siento el olor de la comida inundar mis fosas nasales.

Ella me mira de reojo mientras empieza a comer esas lentejas, no entiendo cómo puede hacerlo, ¿cómo consigue tragarse esas calorías inútiles?

— Jared… ¿Hace….hace mucho que eres así?

Cierro momentáneamente los ojos escuchando su forma de hacer bailar las palabras con la voz sin balbucear ni gruñir, una dicción propia de los humanos.

Me encojo de hombros para responder a su pregunta, aquí no hay calendarios, no tachamos días ni sabemos qué hora es, puede decirse que nos hemos liberado de todas esas cosas aún si fue de forma inconsciente.

— Ya veo…— murmura.

Hace tanto tiempo qué no sostengo unas palabras que no puede evitar intentar estirar la conversación a la desesperada.

— ¿Tú…..cuanto…..hace que….?-trato de preguntar.

Amylee me mira con absoluta sorpresa, veo como sus ojos se deslizan por las manchas negras de su ropa, después por mis ojos grises, veo ese castaño en ella, intento canalizar, pensar, enfocarme en eso, porque no soy estúpido, empiezo a encajar piezas, pienso en todas esas pequeñas cosas, en su habla, en la comida inútil sobre la que se afana como si fuera un cerebro, en esos ojos no grises, en la escopeta.

Ella permanece callada.

Me quedó en silencio, sorprendido por lo que se me está ocurriendo dentro de mi cabeza, alargo una mano y la coloco sobre su pecho.

¡Jo…Joder!

¡Lo he sentido! Un golpeteo débil contra la palma de mi mano. El sonido de un corazón latiendo llevando el líquido vital por todo el cuerpo otorgándole vida, pero entonces….la miro apenas sin reaccionar.

— ….Viva…..

El golpeteo se hace más fuerte contra la palma de mi mano. Sé lo que toca, lo que pasa cuándo uno de nosotros se cruza con un vivo. El infalible código ellos mueren/nosotros vivimos.

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Capi 3 subido :333 gracias por leer y dejar reviews w se agradece mucho cuándo los escriben. Un fuerte saludo! Hasta la semana que viene!