Disclaimer: los personajes de Gakuen Alice no me pertenecen, sino a Higuchi Tachibana. La historia es completamente mía.
¿Estos son mis compañeros?
Mikan pdv:
- Lunares, Imai, Nogi. Id por armas, yo me encargo de estos.- dijo el oji-rojo. Dios, como odio ese mote. Y, aunque no lo soporte no puedo dejar que acaben con él.
- Ni de coña azabache, yo me quedo. Id vosotros. – les dije a ¿Imai y Nogi? Sí, el problema es saber quién es quién.
El azabache me miró con cara de `` ¿qué haces?´´ aunque rápidamente volvió a su cara indiferente. Mientras los otros dos dudaban sobre qué hacer, si irse a por armas o quedarse a ayudar.
Yo miré a la azabache y le dije con la mirada que se fueran, parece que me entendió, ya que cogió al rubio del brazo y pusieron rumbo a la armería.
Mientras todo esto pasaba los Fukitais nos habían rodeado casi por completo.
Corrí hacia uno de ellos y le golpeé en el estómago muy fuerte, por lo que cayó al suelo. Esquive el ataque de otro que venía por mi espalda y aproveché para darle una patada en la cara.
El azabache me miró sorprendido. Él también estaba peleando contra otros tres, bloqueando sus ataques y golpeándoles. Aún no había recibido ningún golpe, en cambio a mí me han dado en la pierna izquierda.
- No lo haces nada mal Lunares.- dijo con una sonrisa burlona mientras esquivaba otro ataque y mandaba a volar de un golpe al mismo atacante.
- Tú tampoco lo haces mal azabache.- le grité mientras esquivaba y golpeaba a otro.
Normal pdv:
Mikan y Natsume seguían peleando contra los Fukitais. Ruka y Hotaru seguían corriendo hacia la armería. Que estaba demasiado lejos.
-Imai-san ya la veo.- le dijo el rubio a la azabache muy alegre.
-Nogi, no estoy ciega.- le contestó de manera fría, aunque en el interior había un poco de diversión.
Ambos aceleraron el paso para llegar antes.
Mientras con los otros dos:
- Lunares, esfuérzate.- decía el pelinegro mientras, cogía la mano de la castaña para librarla de un ataque.- ten cuidado lunares.- la regañó.
- Gracias y ¡DEJA DE LLAMRME ASÍ, IMBÉCIL!
Ambos chicos siguieron discutiendo mientras luchaban.
De vuelta en la armería:
-Imai, ¿qué arma escogerás?- preguntaba el oji-azul a la chica, mientras él rebuscaba entre las armas buscando algo que le sirviera y que un novato pudiera usar.
-Algo para lanzar, supongo. Siempre he tenido buena puntería.- contestaba a la pregunta la chica, mientras, como el anterior, rebuscaba entre las armas.- Debemos coger algo para aquellos dos también.- el rubio asintió en silencio.
-Oye, esto te sirve.- le dijo mientras le enseñaba unos pequeños cuchillos metálicos, habría unos veinte. Los cuchillos estaban en una especie de funda para colocarla en la cintura, era de cuero marrón.
-Perfecto Nogi. ¿Te sirve?- preguntaba mostrándole al rubio una lanza con el palo de madera. Ruka asintió feliz.
-Es lo que buscaba. Solo quedan las armas para los otros.
- Búscale algo a Hyuga, yo me encargo de la castaña.-ordenó la oji-violeta
Dicho esto ambos empezaron a buscar un arma que, según ellos, pudiera utilizar su persona asignada. Ambos buscaron por unos cinco minutos algo que pudieran darles. Hasta que, en el fondo de todas las armas había un par de katanas gemelas.
Una de ellas era completamente blanca, incluso la hoja. En el mango tenía dibujados rombos rojos. Mientras que la otra era lo opuesto, completamente negra con los rombos rojos en el mango también.
Ambos chicos cogieron, de manera inmediata una katana cada uno. Nogi la negra e Imai la blanca. Se miraron y asintieron. Salieron de la armería rumbo al centro de la batalla.
De camino a la batalla se encontraron con algún que otro enemigo despistado. Ruka se encargaba de ellos atravesándolos con su lanza. Hotaru simplemente les daba golpes, no quería gastar cuchillos aquí.
Mikan pdv:
!Malditos Fukitais de mierda! No se acaban nunca, no paran de aparecer. Llevamos ya cerca de media hora peleando y estoy agotada, no solo yo, el azabache también lo está.
Unos diez minutos después vi llegar a las dos personas faltantes. Él con una lanza, ella con unos cuchillos arrojadizos y una katana cada uno.
El rubio iba atravesando a estas cosas cada vez que se le ponían delante, mientras que ella reservaba los cuchillos.
-Hyuga, castaña tomad.- gritó la oji-violeta, cuando ya estaban bastante cerca, lanzándonos las katanas (iban en su vaina, Hotaru es agresiva pero no tanto).
El azabache cogió la katana negra mientras que yo cogí la blanca, rápidamente ambos desenvainamos y atacamos a los Fukitais.
A los pocos segundos, la chica ya estaba lanzando cuchillos a los enemigos que nos venían por la espalda, y el rubio continuaba atravesando a los que se le acercaban.
Seguimos luchando un poco más. Sin embargo, no aguantaremos mucho, hay que salir de aquí antes de que nos quedemos sin fuerzas.
- Oi, chicos. Tenemos que irnos, son demasiados, no podremos con todos.- los tres me miraron durante un par de segundos y asintieron.
Normal pdv:
Después de que Mikan diera esa orden todos salieron corriendo. Mientras que corrían acababan con los Fukitais que se le ponían delante e Imai lanzaba cuchillos a los que se acercaban demasiado por detrás.
Después de huir durante un kilómetro y medio más o menos, sus perseguidores dejaron de seguirlos y volvieron atrás. Pero eso no detuvo a los cuatro chicos de seguir corriendo.
-Corred un poco más, pronto llegaréis a Central Town. Allí estaréis seguros.- dijo Pengüin desde el cuello de Mikan.
Como si fuera una orden de Dios los chicos no pararon de correr hasta ver un cartel grande donde ponía ``Central Town´´.
Al entrar a la ciudad encontraron un árbol de sakura y se sentaron a descansar bajo él.
- Eso fue muy intenso.- Gritó mikan, más para ella misma que para los demás, cosa que no impidió que la oyeran.
- Y que lo digas.- concordó Ruka con ella.
- Ah, por cierto soy Mikan Yukihara y este de aquí.- dijo señalando a Pengïn.- es Pengüin. Encantada de conoceros.
- Yo soy Ruka Nogi, encantado.
- Hotaru Imai, igualmente.
-Natsume Hyuga.
Mikan pdv:
Después de conseguir escapar de esas cosas y llegar a Central Town, decidí presentarme. Cosa que ellos imitaron después de mí.
-Oye Mikan, mira sus cuellos.- me dijo en susurros Pengüin. Le obedecí y tamaña sorpresa que me llevé al darme cuenta de que ellos también tenían su colgante-pingüino.
Así que, ¿estos son mis compañeros?, más importante aún. ¿Ese pervertido va a ser mi compañero?
Notas de la autora:aquí os dejo el tercer capítulo.
Espero que os guste (si tengo faltas, perdón).
Si queréis que aparezca un personaje que os guste o algo que queráis leer, decídmelo por PM o en reviews.
Hablando de reviews. Por favor dejadme reviews, me ayudan a seguir y me inspiran.
Isa-chan gracias por el review, me alegra que te guste.
