De nuevo perdón por el retraso, pero no tenía inspiración, además de que he estado de exámenes y no he tenido a penas tiempo. Y otras cosas que me quitaban el ánimo.
Espero que os guste
Conociéndonos.
Mikan pdv:
Ya ha pasado un día y medio desde que fuimos a hablar con ese estúpido… Bueno me voy por las ramas. Lo que decía, ya ha pasado un día y medio desde que fuimos a hablar con "ese" y no ha he salido de mi habitación, no si quiera para comer, me siento fatal. Si no hubiera explotado de esa manera, tal vez Pengüin hubiera podido convencerlo.
Aunque he dicho que no he salido de mi habitación, si he salido, sin embargo no me han visto. Salí por la noche para ver las estrellas. Me gustan, me gustan mucho.
Pero ya no puedo hacer nada con lo he hecho, no se puede volver atrás, a no ser que mi alice sea algo relacionado con la modificación del tiempo. Este mundo, sus habitantes, sus poderes… Todo es muy extraño y difícil.
Este sentimiento me recordó cosas que creía ya olvidadas.
-Mira como llora.- decía una chica mayor que yo.
- Démosle razones para llorar.
Una lágrima escapó de mis ojos al recordar todo eso… Me la limpié rápidamente, no quiero llorar, aún no.
Normal pdv:
Los otros tres habitantes de la casa se encontraban en el salón, teniendo una conversación normal, y por primera vez, sin Mikan.
- Entonces, ¿qué vamos a hacer?-Preguntaba el chico rubio a sus dos acompañantes.
- Alguien debería subir a ver cómo está.- dijo el chico de cabellera negra.
- Eso es obvio, pero lo difícil es decidir quién subirá.- volvió a cuestionar el rubio.
-Yo subo.-habló el pelinegro con una sonrisa burlona plasmada en el rostro. Se levantó del sofá.
-Ni de coña Hyuga.- habló por primera vez la chica pelinegra. Mientras el rubio cogía a su, ahora amigo, del hombro y lo volvía a sentar.
- No creo que sea buena idea.- rió nervioso el rubio.
Natsume asintió, sabía que lo detendrían, además no pensaba subir él. Solo quería que su amigo rubio captara el mensaje.
-Deberías ir tú, Imai.
- Bromeas, ¿verdad?- le contestó la oji-violeta.
- No.
- "En qué piensas Hyuga"- se cuestionaba la chica en su mente.
- Pienso como Natsume, entre chicas os será más fácil entenderos.- dijo el rubio concordando con el azabache.
- Está bien.-aceptó, a regañadientes y soltando un bufido.
Imai se dirigió hacia la cocina para coger una bandeja y poner comida y, de esa manera, hacer el teatro de que solo va a llevarle comida y no a hablar con ella. Realmente Hotaru no es nada honesta.
Cuando vio que tenía suficiente, se dirigió a las escaleras, no sin antes mandarles a los dos chicos una mirada asesina.
Subió los escalones lentamente, y una vez que estuvo delante de la puerta suspiró y tocó.
- Seas quien seas, lárgate.- Gritó la castaña, que estaba tumbada en su cama.
- Voy a entrar.- comentó la pelinegra, ignorando lo dicho por la oji-avellana. Abrió la puerta.
Una vez la puerta abierta se adentró en la habitación. La castaña solo se resignó y la dejo entrar.
- Nogi e Hyuga me han hecho venir a traerte esto. Quieren que comas.
Mikan simplemente la ignoró. Hotaru dejó la bandeja en una mesilla que había justo al lado de la cama de la chica.
- Mikan, no sé qué te pasa, no me importa.- dijo la chica intentando aparentar indiferencia, pero en el fondo ella también quería saber que le pasaba a esa chica tan alegre.- Pero al menos deberías comer algo.
-No tengo hambre.- le contestó secamente. La azabache la miró mal.
- Come.- le ordenó. La castaña solo negó con la cabeza.- Come o te haré que comas.- Mikan se asustó por el tono macabro que Hotaru había usado, rápidamente lo disimuló.
La pelinegra, al ver que no obtenía respuesta, cogió un pedazo de pan con mantequilla de la bandeja y se lo puso delante de la cara a la castaña. Ella simplemente se alejó un poco.
- No me tientes.
-¿Y qué si lo hago?
-Esto.
Después de decir esas palabras, la pelinegra se subió a la cama y sujetó los pies de la castaña con los suyos propios, a la vez que con una mano sujetaba una de las manos de la otra chica. Cuando la tuvo inmovilizada le estampó el pedazo de pan con mantequilla en la cara. Mikan ante esto usó su mano libre y la puso en la cara de la pelinegra, empujándola.
Ambas se miraron y no pudieron aguantar la risa.
-Mírate la cara jajajaja.- dijo Mikan carcajeándose. Porque Hotaru tenía todo la cara arrugada.
- Pues tú no estás mejor jajajaja.- dijo la otra chica, también carcajeándose, Mikan tenía todo la cara llena de migas de pan y mantequilla.
Ambas siguieron riéndose, hasta que unos recuerdos de su infancia abarcaron sus mentes. Las risas se cortaron inmediatamente y Mikan soltó una lágrima, que fue limpiada muy rápido, aunque eso no impidió que Hotaru la viera.
- ¿Qué pasa?
- N-nada.
-Habla.- ordenó.
-Esto parecía un típico momento divertido que comparten las a-amigas. Y no tengo buenas experiencias con esas cosas.
- Te entiendo, yo tampoco.- Ambas se miraron, entendiéndose mutuamente.- Tal vez te ayude contárselo a alguien que te entienda ¿no?- dijo la azabache aparentado indiferencia sin embargo, en el fondo se moría de curiosidad.
-Tal vez… Bueno yo… Siempre he estado adelantada en los estudios, por lo que en mis clases todos eran mayores que yo… La gente me decía que era muy kuki y mona… Pero todo cambió cuando entré, con 8 años, a la preparatoria… Al principio todo era como en la secundaria. Tenía mi grupo de amigas y eso pero… Un día hicieron un examen muy importante y yo quedé en el primer puesto… Después de eso mis amigas empezaron a estar menos tiempo conmigo e incluso a ignorarme… Yo era una cría y no me enteraba de nada por eso las perseguía… hasta que… Un d-d-día…- Mikan empezó a llorar débilmente, debido a que estaba recordando uno de sus peores traumas.
Flash Back:
Yo iba siguiendo a mis amigas, eran un grupo de cuatro, conmigo cinco. Ellas iban un poco más adelante que yo.
-E-esperadme.- les dije, aunque creo que no me oyeron. Yo corrí para alcanzarlas.
-Mikan vete de aquí.- dijo la líder del grupo, yo las miré sin entender.
-Te odiamos.- dijeron las cuatro la vez.
-¿P-por qué decís e-eso?- les pregunté a punto de llorar.
-Para ser tan inteligente eres muy estúpida.- dijo una de ellas. No pude soportar las lágrimas más tiempo.
- Y encima llora.- dijo otra de ellas.
-Démosle motivos reales para llorar.- dijo la líder.
Dos de las chicas me cogieron de brazos y piernas y me pegaron a la pared, mientras otra de ellas me sacaba la chaqueta y la camisa del uniforme. Mientras tanto, la líder sacaba un cúter de su mochila. La miré con miedo.
Me hizo un pequeño corte en el costado, del que no paraba de salir sangre. Después de ese llegaron más y más cortes, hasta que no quedaba espacio en mi pecho para más.
La chica que me había quitado la ropa me la tiró a la cara, pero estab manchado de barro.
Las cuatro chicas se fueron de allí riéndose como hienas, la líder me gritó:
- No vulva a acercarte a nosotras o… Bueno, ya sabes lo que te pasará.- y se rieron más.
Cuando llegué a casa mi madre me castigó por llevar la ropa tan sucia, cuando le dije lo de los cortes no me creyó tampoco esperaba que lo hiciera.
Los días que me quedaban de curso los pasé sola y sin amigos. Solo había en casa, una chica de mi edad con la que me llevaba bien.
Fin del Flash Back:
- Serán cabronas esas arpías.- dijo Hotaru cuando Mikan terminó de contar su historia.
- Yo pensé lo mismo en ese momento.- dijo intentando sonreír, no lo consiguió.
Hotaru limpió las lágrimas que corrían por los ojos de Mikan.
-¿Quieres escuchar lo que me pasó a mí?- Mikan asintió con la cabeza.
- Cuando tenía doce años yo era una chica muy abierta y extrovertida, aunque sea difícil de creer.- dijo riéndose un poco.- Siempre estaba con mi mejor amiga, de la que dependía completamente… Hasta que un día al salir de clases me llevo lejos de todos… Yo pensaba que me iba a contar un secreto o algo… Pero no fue así. Muchos chicos y chicas salieron y entre todos… me dieron una paliza… No sé por qué lo hizo pero si algo nunca olvidaré, serán sus palabras. "Me das asco, no vuelvas a acercarte a mí, o la próxima vez no tendrán piedad". Los primeros días seguía persiguiéndola y esos chicos seguían pegándome… Un día me harté y me convertí en la reina del hielo, además de cambiarme de colegio.- Por muy fuerte que sea, Hotaru no pudo reprimir las lágrimas.
Ambas chicas se abrazaron la una a la otra para consolarse, ambas lo habían pasado muy mal.
Cuando se calmaron Mikan cogió la mano de Hotaru y treparon hasta el techo por la ventana.
-¿No puedes usar las escaleras como una persona normal?
- No, no puedo.- dijo la castaña sonriendo.
Las dos chicas se quedaron mirando las estrellas.
- Hotaru, lo siento por fastidiar todo lo de la resistencia.- dijo apenada.
- ¿Eso era lo que te pasaba?-La pelinegra soltó una pequeña risa.- Todos íbamos a hacer lo mismo, solo te adelantaste.
Ambas rieron un poco. Se miraron y dijeron a la vez.
-Seamos amigas
Notas de la autora: vuelvo a pedir disculpas por el retraso. Pero tuve una especie de pelea con mis amigas y no tenía ánimo y además cada vez hacía el capítulo no me gustaba como quedaba.
Gracias por los reviews:
Isa-chan1114: XD yo estaba pensando lo mismo. Lo que pasa es que no podía dejar que le pegara. Pero si hubiera sido yo le hubiera pegado XD. Gracias por el review.
OkamiDan: Creo que esta historia te vas a identificar con todos XD todos van a tener sus momentos agresivos. Gracias por el review.
TsubasaMay: Gracias por el review. Es bueno que te guste XD. Nos leemos luego.
Espero sus reviews, si son buenos o malos.
La semana que viene intentaré subir dos capítulos. Y actualizaré una vez por semana, no sé qué días.
