AVISO: YAOI
Este capítulo es un extra para no dejar tan en la incógnita el anterior, cómo dije anteriormente lo que sería el mundo/universo oficial es el del final bueno pero bueh, al lío.
PRIMER FINAL (BUENO)
-Se levanta la sesión.- Todos los presentes fueron saliendo de la sala de juicios siendo los últimos Eddy que aún iba necesitando algo de ayuda al levantarse, su abogado y junto a ellos Kevin. Los juicios estaban volviéndose más sencillos de llevar para la pareja que aún tenía mucho que pasar antes de volver a tener algo parecido a una vida normal.
-Muy bien, ya les tenemos contra las cuerdas. Pasado mañana es el juicio contra los dos secuestradores, estoy convencido que la propuesta de confesar para librarse de la cadena perpatua les sonó a gloria el otro día. -Comentó el abogado, un señor de mediana edad que parecía más contento de lo habitual. -Os recomiendo descansar chicos, sobre todo a ti Eduard... Siento que tengas que volver a repetir lo mismo pero vas a tener que testificar otra vez. - Eddy rodó los ojos pero asintió. -Está bien, no lo sientas Bill...-
Eddy ya tenía mejor aspecto, el ojo morado había desaparecido, los huesos fracturados estaban curados a excepción de una costilla que le daba problemas pero que ya estaba soldando adecuadamente. Las heridas internas iban mejor de lo que imaginaban los médicos, las influencias positivas en los primeros días de recuperación eran más importantes lo que parecían y Eddy había estado rodeado de gente que le quería todo el tiempo.
-Voy a tomarme en serio eso de descansar. Kevin anda, vámonos a casa...- Parecía pedirlo pero los ojos fijos en el pelirojo y esa ceja levantada indicaban "orden directa". El abogado para nada lo tomó mal, él también tenía trabajo que hacer y en menos de una hora estaban en casa.
Se habían hecho con un gran apartamento muy parecido al hotel en el que tubieron el encuentro, lujoso pero acogedor, al menos lo era desde que la decoración había empezado a mezclar los gustos un poco más clásicos de Kevin con los excántricos de Eddy.
Cansados por toda la tensión reciente ambos decidieron sentarse en el sillón y poner una plícula de sobremesa a la que no hacían el más mínimo caso pues era más importante acariciarse las manos y darse suaves besos que ver cómo un san bernardo enorme iba en busca de una san bernarda.
Kevin miró a su novio atento mientras éste se recostaba en su pecho y le acariciaba los pectorales con mucha suavidad cómo si el mayor fuese a romperse. -Todo esto es una mierda... Creo que no es muy complicado saber qué son culpables.- comentó el más bajo de ambos mientras se llevaba caricias en la espalda. El pelirojo pasaba la mano casi sin rozar dónde había vendas por la costilla rota. -Lo se bobo, pero hay que hacerlo... No te creas que a mi me gusta estar juicio para arriba juicio para abajo.- suspiró suavemente. - Pero no hay que pensar así, cada sesión están con cien años más en la carcel, creo que merece la pena.- Ante esas palabras se llevó un pellizco en el pezón cómo regañina que le hizo sobresaltarse un poco.
-No te enfades, que es broma bobo.- Dijo el pelirojo como excusa pero los dedos que le aprisionaban el pezón hicieron más presión.-¡Auh! ¡Vale, vale! -la presión aflojó y él se llevó una mano a frotarlo.- Joder... Perdona -no pudo evitar reir levemente antes de besarle la cabeza. -Lo pillo, dejamos el juicio a un lado.- -Eso está mejor cara pala.- Respondió el más bajo levantando la vista para besar suavemente la mejilla de su novio quedando luego muy cerca de su rostro. -Sabía que... Que ibas a ir a salvarme... Nunca renuncié a ti Kevin, me pidieron que dijese que te dejaba, pero dije que no...- Cerró los ojos en el mismo momento que las lágrimas los empañaban.
-Sa-sabía que tu... Que... Que tu me amabas tanto cómo para... Para ir a por mi.- Kevin tomó su rostro entre las manos y le besó los labios mientras el menor hipaba y dejaba las lágrimas correr para luego clavar sus ojos verdes en los oscuros de Eddy. -Lo se cariño, se que no renunciaste a mí, se que tenías claro que te amo. Nunca dejaría que nadie te hiciese daño sin salir escaldado, ¿entiendes? Nunca- Eddy asintió antes de llevarse otro beso más apasionado que el otro, cargado de amor y un poco de desesperación.
No hacía falta decir que el sexo en ese medio año había sido menos que un sueño para ambos, al menos para Eddy seguía siendo más una pesadilla que un sueño y aunque Kevin estaba que se subía por las paredes había prometido apoyarle con la terapia y eso incluía no mencionar el sexo hasta que la psiquiatra lo viese conveniente. Había tenido que estar presente cuando dio testimonio por primera vez y no necesitó escuchar toda la historia para saber que había sido con diferencia lo peor que le había sucedido en la vida.
Al menos ya era capaz de hablar por encima de ello sin que le diesen ataques de pánico, era un avance muy importante y sorprendente. La propia terapeuta había dicho que no era normal que los pacientes reaccionasen tan bien aún con la medicación y eso sólo había hinchado de orgullo al ya orgulloso Eddy.
Habían vuelto a acurrucarse en el sillón, Eddy con la cabeza apoyada en el pecho de su novio y éste bien acomodado en un par de cojines. -Kevin... Cuando todo esto termine vámonos de viaje. Me da igual a dónde sea pero quiero ir a la playa y broncearme todo lo que pueda mientras me pongo más gordo y borracho. - Ante esas palabras una sonrisa algo ladina asomó por los labios del pelirojo. -¿Más gordo? ¿Todavía? - Ante esa pregunta El Eddy ofendido que ya conocía le miró con la boca abierta y el ceño fruncido. -Pero... ¡Serás capullo! ¿¡Cómo que más gordo!? ¡Esto es músculo, que te enteres! -Le dijo, muy indignado y más se indignó al ver cómo se reía y le abrazaba con cuidado de la costilla. -Awh... Mi gordito se ha ofendido~- Los niveles de incredulidad de Eddy aumentaron. -¿¡T-tu gordito!? -Trataba de separarse de él pero la punzad a de dolor por la costilla le hizo frenar sus intentos quedando con las mejillas cómo dos tomates maduros y el ceño aún fruncido. -Eres idiota, ya no te quiero. - Le espetó pero ante eso Kevin sólo le tomó por la nuca y le plantó un beso en los labios. -Cierto, no me quieres, me adoras~- Levantó las cejas pelirojas sin poder ocultar la sonrisilla picarona. -Te odio.- Respondió cruzándose de brazos y mirando a un lado mientras los besos del contrario se dejaban caer en su mejilla y la comisura de sus labios. -Ajá... Asegúrate de odiarme para siempre, bobo.-
-Cómo... Agh... - Eddy estaba tan avergonzado que terminó escondiendo la cara en sus manos ligeramente temblorosas. ¿Cómo no iba a adorar a ese capullo? Kevin le dio un suave mordisquito a su dedo anular izquierdo y le retiró las manos para mirarle a los ojos descubriendo que en lugar de esa cara enfadada estaba avergonzado, miraba a un lado apenado y con el color rojo brillando en sus mejillas. -N-no me mires - se quejó pero él no soltó sus manos las besó suavemente y luego tiró de ellas para que apoyase la cabeza en su hombro y así volver a abrazarle. -No te miro... - Respondió sonriendo levemente mientras le volvía a acariciar esa vez el cabello y le dejaba descansar. Dejarle ponerse gordo, moreno y borracho sonaba tan bien que no dudaba cumplir su promesa.
Las cosas parecían empezar a ir más en plano, ya no tan cuesta arriba. Casi podía ver a ambos al final del tortuoso camino, cogidos de las manos en sendas hamacas tirados en la playa tostándose y bebiendo alcohol de una piña o un coco. Si, sonaba tan bien que sólo imaginarlo hacía que valiese la pena luchar.
SEGUNDO FINAL (MALO)
-Me alegro de que las cosas hayan llegado, de alguna forma, a buen puerto Eddy.- -Yo también doble D...- Ya habían pasado dos meses dese que Nazz había ingresado en prisión, cuatro desde que era rico, tres del mismo destino para Natalia y los dos secustradores y seis desde que Kevin había muerto.
Eddy estaba yendo junto a su mejor amigo doble D por la calle, él iba en silla de ruedas ya que no podía caminar grandes distancias pero por suerte había podido comprarse una mecanizada. El dinero de las indemnizaciones era lo único "bueno" de toda esa situación.
-Seis meses ya... El tiempo pasa tan rápido... -Suspiró desde su silla motorizada continuando con el paseo. -Al menos se ha hecho justicia Eddy. Esos sinvergüenzas no volverán a hacerle daño a ningún inocente más y has podido quitarte todas las deudas de encima.- Apuntó de nuevo el joven que ya no llevaba gorro pero si el cabello bien repeinado con una ralla al lado izquierdo. En parte tenía razón en parte sólo era una estúpida forma de intentar hacerle sentir mejor. Si bien era cierto que la terapia le había ayudado a saber llevar un poco mejor esos momentos tan horribles no significaba que aún no le doliese, pero tenía que ser valiente.
-Supongo que si... Mi hermano ya no ha vuelto a aparecer por casa.- Comentó arrebujándose un poco en su abrigo, no moverse provocaba que el frío se sintiera mucho más en la piel. -Normal... Le dijiste cosas bastante groseras después de que te ayudase.- Eddy levantó una ceja. -Le dije lo que sentía y la verdad, que podía meterse las ayudas por el culo y que se fuera a la mierda. No me quiere doble D, es un cabrón que se las quiso dar de héroe cuando peor estaba pero que en cuanto ha visto la pasta no me ha llamado si quiera.- Resopló un poco pero luego agitó la cabeza suavemente. -Me da igual, no le necesito en mi vida.-
Entraron a un recinto solitario, se acercaron hasta el sitio acordado y Eddy frenó mirando el nombre de quien fuese el amor de su vida. -Por favor... Ahórrate que no me puede escuchar, que no es más que un cuerpo en descomposición y todas esas cosas. - El joven repeinado sonrió levemente. -¿Os dejo a solas? -Vio asentir a Eddy y, con todas sus ganas de explicarle porqué no tenía sentido estar ahí acumulándose en su garganta se alejó unos pasos para dejarles intimidad.
-Ehm... Hola... Venía a decirte que estoy bien, gané los juicios y ahora soy rico y famoso.- sonrió con tristeza poniéndose de pie para acariciar la lápida con suavidad. -Toma...- Puso sobre el cesped unas revistas sobre bicicletas nuevecitas colocando encima una piedra para que no se volasen.- He pensado que te gustaría tener algo que hacer mientras... -Cogió aire y se enjugó las lágrimas con el dorso de la mano. -Estoy siendo todo lo fuerte que puedo Kevin... Te juro que lo intento pero... Te echo tanto de menos, joder. -hipó pasándose una mano por el cabello, nervioso. -M-más te vale estar esperándome al otro lado porqué si no, juro que v-voy a encontrarte y a da-darte tan fuerte que te voy a matar otra vez ¿me oyes?- Tras respirar hondo un par de veces miró la lápida y se acercó para darle un beso suave. -Te amo... Voy a disfrutar de este dinero por los dos, y luego vamos a estar juntos... Espero que te guste un Eddy viejo porqué no pienso morirme antes de llegar a los sesenta.- Bromeó dejando escapar una risilla suave. -Volveré por aquí otro día... Disfruta las revistas.-
Dicho eso volvió a su silla y luego con doble D para ir de nuevo por el mismo camino de vuelta a casa a cumplir con lo prometido.
YYYYYY FIN!
Para los que os preguntéis que ha pasado con Ed bueno~ eso lo dejo para otro fic que conectará con este en cierto punto :3
Un beso.
~LadyVamp~
