Primero que nada decir que lo siento por la tardanza, no sé cuánto tiempo Ha sido pero, en serio lo siento.


Recuerdos del bar:

Cuando terminé de comer subí de nuevo a mi habitación. Al llegar arriba me tiré en la cama, caí boca abajo.

Suspiré.

Cuando bebo esto me suele pasar, en cuanto me pongo un poco borracha lo olvido todo. Pero es que esto tiene que ser coña, ¿justo en el momento indicado pierdo la conciencia? Debe de ser una broma.

Volví a suspirar.

Cerré los ojos un momento. Pensé en los recueros que tenía de anoche. Recordé la conversación con esos tipos, de los que no recuerdo el nombre. Recordé haber conocido a Kei-kun, del que tampoco recuerdo el nombre completo.

Intenté recordar cada palabra de nuestra conversación. Estuve así un tiempo pero no pasó nada, nada venía a mi mente.

Suspiré otra vez.

Me incorporé y miré al techo, era blanco aunque por las esquinas estaba un poco desgastado.

Volví a centrarme. Me tumbé de nuevo. Cerré los ojos.

El sueño pronto me venció.

Desperté un par de horas después. Mientras me estiraba recuerdos llegaron a mi mente. Me alegré de recibir tantos datos sobre los bosques pero tenía la sensación de que había pasado algo más. Algo importante que no he podido recordar.

Que importa. Tengo que contarle todo a Natsume.

Bajé corriendo al salón, donde suponía que él se encontraba. No me equivoqué, lo que no esperaba era ver que Hotaru y Ruka estaban tumbados en el sofá, uno durmiendo en el hombro del otro.

Miré a Natsume y les señalé, él se encogió de hombros.

-En cuanto se sentaron entraron en ese estado.- de cierto modo no era solo dormir, era una especie de inconsciencia. Me reí por lo bajo.- ¿Y? ¿Recordaste algo?- yo asentí efusivamente.

-He recordado la mayoría de cosas.- me senté en la mesa, justo en frente del sillón en el que se encontraba sentado Natsume.- Según me dijo Kei-kun hay varias capas en el bosque. Nadie sabe cuántas. Y por cada capa los fukitais se van haciendo cada vez más fuertes.

-Es parecido a los RPG.

-Exacto. También creen que Kounji o el "Dios Maligno" se encuentra en el centro de todo el bosque sur. Y las capas de Fukitais se encuentran rodeándolo.

-Algo así como una diana ¿no?- asentí.- Y Kounji sería el centro.- aseguró.

-Una vez que te explican un poco es fácil comprender el resto.- él asintió.-También me dijo que hay límites.- él me miró extrañado.- Lo que quiero decir es que hay unos límites de capas a los que podemos acceder sin tener alice. Normalmente si se tiene experiencia luchando sería posible llegar hasta el quinto aunque solo si son parejas. Me dijo que hasta que nos acostumbremos o consigamos alices que no vayamos solos.- dije a modo de advertencia. En el poco tiempo que llevo conociéndolo me he dado cuenta de que no le gusta estar rodeado de mucha gente.

En verdad, no somos tan diferentes.

-Yo que tú acataría el mismo consejo.- dijo con sorna. Yo rodé los ojos.-¿Me tomas por tonto?- yo me hice la tonta. Natsume se inclinó hacia delante, de manera que su cara estaba al lado de la mía, con su boca cerca de mi oído.- Después de todo… No somos tan diferentes.- susurró tan cerca de mi oído que me hizo estremecer.

Se separó de mí mientras yo me removía incomoda en mi sitio, con el mayor disimulo posible.

Cuando estuvo de nuevo frente a mí nos miramos. Ninguno se movía durante unos minutos.

-Piensa lo que quieras.- le dije con toda la convicción que tenía.

Él me analizó con la mirada. Estuvo un largo tiempo en silencio. Dejó de mirarme y negó con la cabeza.

Mierda… No sé lo que piensa.

-¿Algo más, Lunares?- en ese momento me comenzó a doler la cabeza. A cada segundo dolía más.

Y… recordé algo. Lo que no pude recordar antes y me molestaba.

Flash Back:

Hace un par de horas dije que no había llegado a mi límite, pues bien, ahora lo he sobrepasado. Si me levanto posiblemente me caeré.

Mire el reloj que estaba en la pared, detrás de la barra del bar. Las seis de la mañana, debería volver.

-Kei-kun~.- le llamé.- Tengo que irme~

-Noooo. ¿Tan pronto~?

-¿Pronto?- me reí.- Son las seis de la mañana. Llevo aquí *hip* toda la noche.

Él se rio, supongo que de mi hipo.

-Mooo, no te vayas *hip*- decía mientras simulaba que lloraba.

-Lo siento *hip* pero tengo que irme.- me levanté y perdí el equilibrio, casi me caigo si Kei-kun no me hubiese agarrado de la cintura.

-Mejor te acompaño jejeje.- dijo riendo, debido a la forma de andar que llevamos.

Caminamos hasta llegar a la puerta de mi casa. Por el camino hicimos mucho ruido, íbamos cantando y dando tropiezos.

-Me lo he pasado muy bien esta noche Mikan.- dijo ya sin hipo.

-Yo también Kei-kun. Ha sido genial.

Poco a poco nuestros rostros se juntaron, uniendo nuestros labios en un beso no muy casto. Pero tampoco demasiado apasionado.

Al separarnos, nos miramos a los ojos.

-Hagamos un trato.- lo miré sin entender.- Si nos volvemos a encontrar y ambos nos recordamos. Intentemos salir.

-De acuerdo.- le dije sonriendo y él me devolvió la sonrisa.

Y a partir de ahí no tengo más memorias.

Fin Flash Back:

Había besado a un chico, y no solo eso, sino que también hice una especie de trato con él.

Wou.

Aunque hay algo que me molesta.

-¿Cómo llegué a mi habitación?

-¿Qué dices Lunares? ¿No lo recuerdas?- Me preguntó mi amigo azabache. No entendí a qué se refería hasta que me di cuenta de que había pensado en voz alta.

Negué con la cabeza.

-Un tipo te traía en brazos, dijo que te habías quedado inconsciente en ese mismo momento.

-¿Kei-kun me llevó hasta la habitación?

-No. Te llevé yo.- me sonrojé un poco.- ¿Algún problema con eso?- negué con la cabeza.

Natsume se levantó y se estiró. Se dirigió a las escaleras pero antes de que se fuera le detuve.

-¿Qué hacías despierto a esa hora?- le pregunté.

-Nada importante.- le miré con reproche. Él subió las escaleras y una vez arriba me dijo.

-Por cierto, Lunares. Pesas bastante.

Corrí hacia arriba para pegarle. No llegué a tiempo, cerró la puerta de su habitación antes de que consiguiera entrar.

Me fui a mi habitación y me encerré, me tumbé en la cama y me quedé dormida con un solo pensamiento.

-"Natsume idiota"

Normal pdv:

Lo que Mikan no sabía era que el pelinegro estaba despierto debido a que estaba preocupado por ella e iba a ir a buscarla.

Tenía miedo de que le hubiese pasado algo malo.

En el salón los dos compañeros seguían durmiendo uno echado en el otro, no beberían en un tiempo.

Maldita resaca.


Notas de autora: como ya he dicho arriba lo siento. Creo que haciendo cuentas me sale más o menos un mes sin publicar. Pero entre la vuelta a clase, los exámenes y la falta de inspiración… Puff.

El capítulo es muy corto y no me ha salido lo que esperaba pero buaano. Quería publicar algo.

Dejadme vuestra opinión en reviews y si queréis podéis dejar también vuestras amenazas de muerte XD.

OkamiDan: me alegra que te guste. Y no te preocupes, esta no será la primera vez que pisen el bar. Tal vez haya alguna pelea.

AKABANE-14: Me alegra que te guste. La verdad, la última parte me salió así gracias a tu comentario, no tenía pensado que Natsy tueviera algo que ver pero buaano.

Nos vemos en el siguiente capítulo, que espero no tardar demasiado.