Nota de autor: DISCUPEN La TaRDaNZaaaa ;-; (Gomene, se me ha dañado la tecla "a") Tuve muchos contratiempos estos meses, la muerte de un ser querido y un cambio de carrera en la universidad y realmente no había tenido nada de inspiración para esta historiau_u Espero que les siga gustando y se queden conmigo, actualizare muchísimo más seguido y he encontrado inspiración.

Quisiera darle un especial agradecimiento a Seven Minds por siempre apoyarme en todo y los momentos más difíciles, y también a la gran autora MegurineChikane por una respuesta a comentario en su historia que, aunque no lo crea, me impulsó a escribir este cap nwn

Ahora, ¡Reviews time!

Kotobuki Meiko: La pobre Miku de verdad no sabe en donde se metió… Caerá en las garras de una cierta Megpoid (?) MUAHAHAHAHA. Gracias por la review, Kotobuki-san nwn ten un lindo día.

Hikari Vits: Lo que debemos considerar aquí es lo mucho que sufre el pobre Len… QEPD… okno sfjhsjdfsd. Al parecer a SeeU por acá la quieren mucho ;u; Es una villana… extrañamente adorable(?) Gracias por tu review, Hikari-chan *O*.

AlexandraArcher: Aquí te tengo la continuación amiga ;w; espero la disfrutes y gracias por la review!

MegurineChikane: Megurine-san *O* Me alegra que te haya gustado el cap, fue un dolor de cabeza escribirlo ;w; Debemos ver cómo reacciona la bomba de tiempo de nombre Rin Kaganime skdhagfahgd owo. Ten un lindo día y gracias por la review!

ReikenNight: Konnichiwa! *O* Me contenta muuuuucho que te haya gustado el cap :'3 Aquí está la continuación de ésta loca historia llena de misterios y asesinatos y… Okno! Historia equivocada! Gracias por tu review ;w;

Sin más, aquí les dejo el capítulo 5 nwn No tengo excusas para el retraso u.u

Disclaimer: Vocaloid y sus personajes no me pertenecen, todo es propiedad de Crypton Future Media. Asimismo, la base de esta historia, "Tangled", no me pertenece, todo es propiedad de Walt Disney Animation Studios.

Oh! Para refrescarles la memoria owo:

1-Miku es libre (Libre soooy (8)) y por fin puso un pie fuera de su cárc… casa.

2- Nuestra maravillosa pelirosa le enseña el mundo al propio estilo de Aladdin en su alfombra *-*

3- Gumi y, (en parte la inconsiente Rin) conocen a Miku, curiosos también por saber lo que oculta la caja fuerte que la chica tan tranquilamente trajo consigo.

4- Madre SeeU nos cuenta un poco sobre el pasado de Miku, revelando en parte sus verdaderas intenciones.

5- ¿Quién será este último personaje tan misterioso? ¿Podrá Miku ver sus fuegos artificiales? ¿Cumplirá por fin Ash Ketchum 11 años? Todo esto y más en:

¿Una moderna Rapunzel?

Capítulo 5

Calentito. No había otra palabra que describiera la comodidad que estaba sintiendo, no recordaba la última vez que durmió tan bien en su vida, ciertamente era uno de esos días donde no pondría un pie fuera de la cama.

La chica se recostó aún más en su almohada, la cual por cierto estaba mucho más suave de lo normal… Decidió ignorar la súbita suavidad de su almohada y se acomodó para dormir de nuevo.

"Mmmn…" Se oyó a un lado de ella. Abrió los ojos en seco al percatarse que no estaba sola en la cama y la inusual calidez que desprendía la misma venía de otra persona. ¿Madre SeeU se pasó a su cama de noche? Muy improbable, ella tenía su carísima y enorme cama "King size" con masajeador incluido e incluso se convertía en Jacuzzi al presionar un extraño aparato.

El "bulto" a su lado comenzó a moverse y la chica solo se limitó a recorrer la habitación con los ojos… ¿Acaso era…?

Y llegó todo como un rayo.

"¡Te llevaré a ver tus alabados fuegos artificiales!"

"¿Estás bien?"

"Todo estará bien"

"Megurine Luka…"

Oh, dios mío.

En un acto de puro impulso, Miku empezó a patalear como loca en la cama, provocando por supuesto que la chica de al lado se despertara de golpe, lista para golpear a alguien y alerta, pero lo que encontró no era ningún asesino a sueldo sino una chica peliturquesa pataleando tal cual niño pequeño en la cama.

¡Diablos, me quedé dormida! ¿Qué me perdí…?

"¿Podrías calmarte?" Le preguntó a Miku con paciencia y calma, calma que no tenía la mínima idea de donde le salió.

La aludida pasó de ella olímpicamente y siguió en lo suyo, dando patadas a las almohadas, a las sabanas y a la pobre lámpara de dormitorio de Luka que no se salvó de la masacre.

Intentó de nuevo calmar a la menor, pero su paciencia se fue por un acantilado cuando un pie dio en su cara con fuerza.

"¡MIKU!"

Miku pareció salir del tenebroso trance y parpadeó algunas veces. Sí, a la chica le faltaba un tornillo… tal vez 2 o 3.

"¿Q-que pasa?"

"Lo mismo te pregunto a ti."

Observó el desastre a su alrededor y se sonrojó… claro que despertar en una cama en la que no recuerdas haber ido, junto a alguien que no recuerdas haber usado como almohada era raro, pero reaccionar de la manera que lo había hecho lo era aún más… ¿Por qué tenía que ser la pelirosa quien viera todos sus achaques extraños?

"Lo siento… no recuerdo haber dormido aquí y me asusté un poco. Lo siento, Luka…"

Luka dejó salir uno de sus suspiros usuales, y se recostó de nuevo antes de responder.

"Te quedaste dormida en el sofá… ¿Me hiciste poner la bendita televisión para eso? Moh."

"Oh… Pero… ¿Cómo es que tú estás aquí también?"

Douche, Megurine.

"Eh… Me usaste como almohada y te pegaste a mí como una lagartija a la pared."

Demasiadas palabras vergonzosas en una sola oración, ¿Cómo rayos le hacía para soltarlas todas sin inmutarse?

"¿A-ah sí?"

"Sí."

Ante el incómodo silencio, Luka rodó los ojos y los dirigió a la ventana. Estaba oscuro ya, si sus cálculos no fallaban debían ser alrededor de las 12 pm, considerando que partieron al país de los sueños a las 2 pm. La pelirosa solo rogó que nadie hubiese notado su ausencia en la cena y empezaran a hacer preguntas tontas.

"¡ACHU!" Escuchó un nada disimulado estornudo a su lado.

"Salu-"

"¡ACHU!"

"Miku."

"¡ACHU!"

"Podrías-"

"ACHUU"

"¡URUSAI!" Exclamó por impulso mientras le tapaba la cara a Miku con una almohada.

"Lo siento… creo que me resfrié." Dijo mientras sonreía en forma de disculpa.

Luka la examinó con cuidado y notó que la chica temblaba. Eso se ganaba por no haber encendido la calefacción y arroparla bien cuando la recostó en la cama, malditos sentimientos de culpa… tal vez dentro de poco ella pescaría un resfriado también.

"Ten." Le extendió su abrigo.

Miku agradeció y se lo colocó rápidamente, ¡el gesto de la pelirosa era tan lindo! Su boca se asemejaba a un triángulo invertido que la hacía ver como si estuviera haciendo un pucherito.

"¿No te dará frío a ti?" Inquirió preocupada.

"Me gusta el frio, en realidad." Replicó Luka.

"Ya veo…"

Al ver que ninguna de las dos decía algo más, Luka se puso en pie con intenciones de irse a cualquier otra habitación. Tal vez la peliturquesa quería descansar y ella le estaba quitando su tiempo… Pero qué demonios, si fue ella quien le ofreció hospedaje en primer lugar.

"¿A dónde vas, Luka?" Le preguntó Miku.

"A otra habitación, asumo que quieres dormir un rato más, después de todo de mantuviste en vela toda la noche-"

No pudo terminar la oración, un par de manitos se aferraron a su ropa de una manera tan tierna que no pudo evitar sonreír ante el gesto. Cerró los ojos y comprendió, tal vez la pequeña necesitaba compañía o simplemente se sentía sola, quien sabe, estaba interesada en conocer más de la vida de Miku… no estaba segura si sería correcto o no, no quería tocar un tema que no debía ser tocado o mencionar algo que la alterara como aquella vez. Aunque si llegó a una conclusión, la pequeña era bastante inestable.

"¿Quieres que me quede?"

"Si no te molesta…"

Por su parte, Miku no quería estar sola. Sabía que en el momento que estuviera en soledad, esos sentimientos incómodos regresarían y la torturarían por un rato. Si bien no quería molestar de alguna manera a la pelirosa, pensó en pedirle ayuda… o más bien respuestas, estaba consciente que su conocimiento sobre el mundo exterior eran prácticamente nulos, así que, ¿por qué no pedirle ayuda?

Luka se recostó de nuevo en la cama, seguida de Miku quién imitó su acción.

"Dime, Luka, ¿Cómo son las cosas aquí afuera?"

"¿A qué te refieres?" Contestó con otra pregunta.

"Hay muchas cosas interesantes aquí, pero también hay otras que quisiera preguntarte…"

Después de más o menos 1 hora de largas explicaciones sobre cosas triviales, Miku sonrió complacida. Empezaron hablando sobre películas, la escuela, tema que la menor no resistió preguntar, y por alguna extraña razón terminaron hablando de algebra lineal.

"¿Te gustan las matemáticas?" Ahora sí que las cosas no tenían sentido, pensó Luka, ¿Cómo demonios era posible que la peliturquesa resolviera tan enredadas ecuaciones?

"Madre siempre me trae libros de algebra. De hecho, la excusa que use antes que nos fuéramos de casa fue un libro de algebra…" Respondió como si fuera la cosa más natural del mundo.

Luka, como siempre, decidió ignorarlo y seguir con la conversación.

"¿Qué te gusta hacer?" Inquirió Miku, tomando por sorpresa a Luka.

"¿A ti que te gusta hacer?" Intentó esquivar la pelirosa.

"¡Yo pregunté primero!" Riñó mientras se cruzaba de brazos.

Luka se sonrojó de un tierno rosa y decidió responder. ¿Cuál era su hobby favorito?, fácil, a ella le encantaba…

"Dibujar, me gusta dibujar…"

"¡¿En serio?!" Preguntó Miku fascinada, como si fuera la mejor noticia que le hubieran dado.

"Sí…"

"¿Puedo ver algún dibujo tuyo?"

Otra vez la agarró fuera de base y quedó helada, ¿Y ahora? Como resistirse ante tanta ternura-

"No."

"¡Oh, vamos!"

"Que no, niña necia."

"¡Luuuka!"

¡Maldita insistencia! Esta chica no se daba por vencida una vez que clavaba sus ojos en algo.

"Son… extraños" Dijo Luka con una inseguridad muy impropia de ella. No olvidaba la última vez que enseño sus dibujos a alguien, no terminó muy bien el asunto y desde entonces no enseñaba sus creaciones a nadie, ni siquiera a sus compañeros de infancia Teto o Kaito, mucho menos a Gumi, Len o Rin.

"No me importa, ¡Déjame verlos!"

Luka suspiró resignada, se volteó y empezó a rebuscar en los cajones adyacentes a su cama, si no recordaba mal, la última vez estaban allí. Hacía mucho que no dibujaba y temía perder la práctica.

"Se suponía que estaban aquí…" Comentó más para sí misma que para Miku.

Se levantó de su cama y saco el cajón, levantando papeles inservibles y viejos y algo de polvo, pero ni el rastro de los dibujos… ¿Acaso Teto-chan los guardo en alguna caja perdida del closet? Demonios.

"¿Puedes hacerme un dibujo?" Preguntó Miku con su tono que denotaba de nuevo ilusión.

¿Debería?

Después de todo… ¿Quién puede resistirse a esos ojos inundados de anhelo?

"No."

"Debes estar bromeando…"

-o-o-

"Estoy aburrida, Luka…"

"¿Me ves cara de payaso? Ve a dormir… son las 2 de la mañana."

4 horas. 4 benditas horas donde Miku no había parado de hablar, contándole cuanta trivialidad le llegara a la cabeza. No es que a Luka le molestara oír sus historias, pero los párpados le pesaban y apenas atinaba a responder lo que Miku le preguntaba.

"¿Tienes sueño? ¡Moh! Pero ya estaba llegando a la mejor parte." Dijo Miku mientras sacudía su brazo.

Luka solo se libero de su agarre y se recostó, solo le pedía 5 pequeñas horas de sueño y estaría como nueva… pero la chica hablaba hasta por los codos y no tenía el corazón para detenerla. Tal vez, asumía la pelirosa, la pequeña no tenía nadie con quien hablar en aquella casa y sentía la necesidad de hablar… y hablar… y hablar.

"Vale, lo entiendo." Habló bajito mientras esbozaba una sonrisa triste, "Creo que ya te he mareado de tanto hablar"

"¡Madre! Mientras estaba en la cocina vi una enorme-"

"¿Podrías hacer silencio un rato? Sinceramente, nunca te callas."

No… esa no era su intención. Aunque su historia de cómo casi se le queman 3 pasteles a la vez no era del todo interesante, tampoco quería hacer sentir mal a la chica. Tal vez la pobre no había podido hablar con alguien en mucho tiempo, tomando en cuenta su situación.

¿Ahora qué Luka?

"Entonces… ¿Qué hiciste con los pasteles?" Inquirió Luka resignada, después de todo no tendría sus preciadas 5 horas de sueño…

Miku se sorprendió, sinceramente. Se espero un manotazo, un "cállate y ve a dormir" o simplemente un almohadazo de parte de la otra chica, pero por el contrario, ella había sacrificado su sueño para escucharla…

Definitivamente Luka tenía un buen corazón. Toda duda anterior se desvaneció de su cabeza y aceptó por fin que había elegido bien al confiar en ella.

Sonrió de nuevo, esta vez alegremente, y prosiguió con su historia, solo para ser interrumpida por un ataque de tos repentino.

"Parece que te va a dar un resfriado…" Observó Luka a la vez que le daba palmaditas en la espalda.

"Hehe, no es la gran cosa. En casa me resfrío mensual."

Obvio, si nunca sales a la luz del sol tus defensas deben estar por el suelo.

Llegó un momento donde el silencio se apoderó de la habitación de nuevo, Luka agradeció internamente a todo, probablemente la chica se había quedado dormida…

¡Pues ya era hora!

Abrazó de nuevo su almohada calentita y se preparó para partir a sueñolandia, cuando de repente…

"Luka, estoy aburrida."

Maldición…

Ya en su punto de ebullición, la mayor se levanto abruptamente de la cama, tomando del brazo a Miku y arrastrándola a la cocina con ella. La idea de usar somníferos al estilo de Len y Gumi para dormir a Rin le pareció estupenda de repente, ¿Dónde los habían dejado?

"¿A-a donde vamos, Luka?" Dijo Miku curiosa mientras era arrastrada por los silenciosos corredores.

"A prepararte un vaso de leche caliente."

Oh, bueno, no era tan mala idea después de todo. Solía tomar uno antes de dormir todas las noches pero… ¿eso significaba que había aburrido a la chica?

No la culpo…

Llegaron a la cocina y Luka encendió la luz principal, abriendo los estantes en busca del paquete de leche completa. Miku se sentó en una de las sillas altas y admiró sus alrededores, la cocina era enorme, al igual que el refrigerador, la mesa, las sillas… parecía que la gente de la casa tenía una obsesión por lo ostentoso y lo enorme, juraba que la mesa del comedor era más grande que ella y el candelabro que alumbraba el lugar se comparaba en tamaño a una bicicleta.

"L-Luka…"

"¿Nani?"

"Hay una chica en el suelo…"

Luka abrió los ojos de par en par y se dirigió al lugar que la peliturquesa señalaba con la mano. En efecto, junto al horno se encontraba una chica pelirroja con un extraño mechón levantado en su cabeza en forma de caracol, acurrucada en posición fetal, abrazando una trucha y durmiendo tan plácidamente

… incluso sonreía.

"Miki-chan… hace tiempo que no eras sonámbula." Comentó Luka mientras tomaba a la chica en sus brazos. "Espera aquí, iré a llevarla a su habitación."

Miku solo alcanzó a asentir con la cabeza y espero pacientemente a que su acompañante volviera. Luka cruzó el umbral de la puerta y siguió registrando los estantes de la cocina.

"¿Es…?" Preguntó Miku de la nada.

"Mi hermana. Es la menor de todos, ya conociste a Len y a Gumi."

Un escalofrío recorrió su espalda a lo largo.

"G-gumi…"

Una gota rodó por la cabeza de Luka, Gumi era ciertamente tenebrosa a veces… ¿a quién engañaba? Esa peliverde siempre era creepy.

"Oh, ¿tienes muchos hermanos Luka-chan?"

¿Luka… chan?

"¿De dónde sacas tanta confianza? Y sí, tengo 6… somos 7 en total."

"¿¡7?!" Repitió asombrada. Ella no tenía hermanos, madre Seeu siempre le decía que no necesitaba más y tal cantidad le parecía abismal por naturaleza.

"Sí," retomó "Yo soy una de las mayores, tengo otro hermano que es de mi edad pero está en alguna universidad de América"

"¿Universidad?" Preguntó la menor inocentemente.

No quería caer en largas explicaciones de nuevo así que decidió ignorarla y seguir. Con cuidado empezó a hervir la leche en una de las ollas para posteriormente entregárselo a la pequeña.

"Teto-chan es la mayor, da gracias a Kami que no te la has encontrado."

"¿P-por qué?"

"Es peor que Gumi." Dijo mientras un frío escalofrío recorría su espalda.

"Y la chica de extraño cabello rojo que dormía con un pescado hace un rato es la menor… " Recapituló.

¡Pero si el tuyo hace que el de Miki parezca normal!

"¿Me harás repetirlo?" Dijo fríamente, y, dándose cuenta de la frialdad con la que soltó la oración, se arrepintió a los segundos.

Giró la cabeza hacia donde estaba la peliturquesa, encontrándola cabizbaja y sin hacer algún esfuerzo por ocultar su tristeza.

"Lo siento, Luka, no era mi intención fastidiarte…"

Se sintió arrepentida, tal vez la pequeña era la única excepción, la única, por lo menos hasta ahora, a quién trataba de no levantarle la voz o responder fría e indiferentemente.

A la velocidad de un rayo, una idea cruzó por su mente.

¿Será que…?

Pero…

¡Sería extraño!

Diablos, no.

¿… O sí?

De la nada, Miku sintió como le jalaron el brazo. Extrañada, miró a Luka y la cuestionó con sus ojos, a esta mujer sí que le gustaba arrastrarla por los suelos.

"¿A-hora a donde vamos, Luka?"

"Shh. Saldremos."

Salir… salir… Salir…

La corta palabra resonó en su cabeza como campanas de iglesia, sus ojos se iluminaron y quedó sin palabras. La sola idea de "salir" le provocaba un entusiasmo que ni ella misma identificaba de donde provenía.

"N-no te entusiasmes demasiado… solo pasearemos." Advirtió Luka.

"¡Pero eso es emocionante!" Exclamó con ternura.

Como siempre, las reviews serán muuuy bien apreciadas! (también las amenazas de muerte nwnU)