A/N: Me he decidido completamente a terminar mis historias nwn después de un intensivo maratón negitoro esta semana, me he inspirado a al menos terminarlas, muchísimas gracias a todos los que se tomaron el tiempo de dejar review en mis historias, sus comentarios me inspiran a seguir haciendo lo que amo, escribir.
Disculpen por hacerlos perder el hilo con mi tardanza! ;-; Infinitas gracias, de nuevo, por inspirarme a seguir.
Especiales gracias a Tomoyito-chan, quién me inspiró tremendamente a terminar esta historia. Y a SevenMinds, por su incondicional apoyo siempre ;u; Y A TODOS USTEDES, HERMOSAS PERSONITAS QUE LEEN! :')
¿Una moderna Rapunzel?
Al tercer estornudo consecutivo de la pequeña peliaqua, Luka había comenzado a inquietarse. Parecía que después de todo, Miku había pescado un resfriado.
"¿Estás segura que no quieres volver a casa, Miku?" Insistió la pelirosa por tercera vez esa noche, "Parece que estás resfriada."
"¡Positivamente!" Exclamó con un puchero, y Luka no tuvo otra opción que seguir con su "plan".
Ambas habían "escapado" de la mansión de la mayor, al verse totalmente incapaces de conciliar el sueño, en gran parte por culpa de cierta peliaqua. Aunque Luka tomó la iniciativa de salir a mostrarle el mundo a Miku, aún se cuestionaba que rayos hacía conduciendo imprudentemente por los suburbios de clase alta de Tokio a las 12 de la noche, sin escoltas, sin chofer y completamente en expuesta. Su idea era sencilla, un paseo rápido por Akihabara Center y, con suerte, la pequeña se agotaría y desearía volver a casa.
Pero que equivocada estaba.
Miku se apoyó en el vidrio del auto, maravillada, una vez que las luces, anuncios llamativos, decoraciones navideñas ostentosas y pantallas hicieron acto de presencia en las calles. Ni en las películas que tanto le gustaba ver había visto algo parecido, todo era nuevo y espectacular, y, una vez más, saturó a su acompañante de preguntas y más preguntas.
"¿Qué es eso, Luka?"
"¡Vamos para allá!"
"¿Por qué hay tantas "teles" aquí?"
Luka, como era usual, comenzó a impacientarse y aparcó el auto en un estacionamiento de comida rápida. Su última comida se remontaba a al menos 11 horas atrás por lo que su estómago empezó a rogar por comida. Decidió llevar primero a la fastidiosa pequeña a comer algo y luego solamente caminarían por las ya no tan transitadas calles de Akihabara.
Arrastró entonces a su impresionada acompañante a un sitio de comida chatarra de 24 horas, casi jalándola de la bufanda en el proceso. Hacía bastante frío.
Al menos no está nevando… ¿En que demonios estás pensando, Luka?
"Miku, primero vamos a comer algo." Explicó, visiblemente cansada. Y esto era solo el comienzo.
"¿Es otro de esos "restaurantes, Luka?" Inquirió emocionada, juntando sus manos y siguiendo a la pelirosa. La aludida se limitó a asentir.
Ingresaron al local y Luka le indicó a Miku que esperara tranquila en una de las mesas mientras se dirigía a pagar y buscar su cena. La menor asintió alegremente y se quedó esperándola un momento, examinando las decoraciones con motivo navideño del lugar.
Hace tiempo que madre SeeU no coloca el árbol de navidad…
Recordó, con nostalgia, su niñez. Madre SeeU acostumbraba a colocar un árbol gigante de navidad en la sala, ambas lo decoraban juntas y la mujer le aseguraba que si no salía de la casa y se portaba bien, un hombre gordo que salía de la chimenea le traería muchos regalos, aunque lejos de emocionarla la idea parecía horrorizarla.
"Ten," Le extendió la mayor, interrumpiendo sus recuerdos una vez que hubo pagado, "Esto se llama hamburguesa." Explicó, dando por hecho que la peliaqua nunca había comido antes una hamburguesa, como había sucedido con la pizza por la mañana.
"Las he comido antes, Luka." Aclaró, lo que la tomó por sorpresa. "Madre SeeU las trae a veces…"
Se limitó entonces a terminar su cena cuando, pasados ya varios minutos en silencio, se percató de que su compañera no había tocado su comida. Se la veía pensativa y, Luka pensaba, hasta un poco melancólica.
"¿Te sucede algo…?" Preguntó temerosa, esperando no causar una escena como la de la mañana, donde Miku tuvo un considerable ataque de nervios. Su comportamiento contrastaba por completo a la tremenda alegría de hacía apenas un rato.
La menor, por su lado, proyectaba distintos escenarios en su mente, todos en los que Madre SeeU notaba su ausencia y venía por ella, arrastrándola de nuevo a la mansión y encerrándola por siempre sin posibilidad de salir. Apretó los bordes de su vestido.
"¿Miku?" La llamó una vez más su acompañante, sin respuesta.
Varias preguntas empezaron a juntarse en su interior, incógnitas que no se había detenido a considerar con detenimiento antes.
¿Por qué madre no me deja salir de la casa? ¿Por qué me mintió?
La pelirosa comenzó a alarmarse, una vez más, temiendo lo peor. No sabía como manejar los extraños y repentinos silencios de Miku, y tenía tantas pero tantas preguntas sobre la extraña chica, que no podía evitar pensar que Miku era todo un misterio. Desde su fallido intento de saqueo en la casa Hatsune, pasando por su patética obligación de cumplir la promesa de Miku, hasta el comportamiento totalmente inocente de la última. La peliaqua era una especie de Rapunzel moderna y todo un enigma para Luka.
Ambas, sin saberlo, tenían demasiadas preguntas sin respuesta.
-2-
Rato después, cuando Miku finalmente había acabado su cena en completo silencio, pasearon por las tranquilas calles. Las luces seguían vivas, los anuncios alegres las acompañaban, junto con el ocasional sonido de los clubes nocturnos. Poco a poco, la más joven empezó a contemplar todo con renovado entusiasmo, lo que calmó a la pelirosa.
Miró a Miku, quién examinaba con emoción cada estructura y edificio colorido dentro de su campo visual. Sin saberlo, se enterneció y sonrió para ella misma, sintiendo que, de alguna manera, era su deber protegerla.
Supongo que… no importa de donde salió. Tengo que cuidarla.
Una idea se prendió en su mente entonces. Llevaban rato caminando en la calle y se le ocurrió llevarla al lugar donde colocaban el enorme árbol de navidad de Akihabara, seguramente le encantaría.
"Ven, vamos por aquí." Le sonrió, haciéndole ademán de que la siguiese.
Miku se sonrojó ligeramente ante la sonrisa de su compañera y sin más, la siguió.
"¿A ti te trajo regalos el señor gordo de traje rojo?" Le preguntó de repente.
Con señor rojo supongo que se refiere a Santa Claus.
"Sí," Respondió, una enorme gota rodando por su sien, "cuando era pequeña."
"¡A mi también!" Concordó sonriente antes de continuar, "Aunque… Madre ya no coloca el árbol de navidad, así que… creo que ya no quiere venir."
Luka la miró con curiosidad, queriendo indagar más sobre su vida.
"Miku…" Dijo al fin, jugueteando con su bufanda. "¿Qué haces durante todo el día? Digo, no asistes a la escuela… debes aburrirte mucho."
La pequeña observó el suelo un momento, debatiendo un momento antes de responder.
"Me aburro bastante." Coincidió, su mirada perdida en algún punto brillante de Akihabara. "Verás, Madre está ausente todo el día, así que me pongo a limpiar toda la casa o leo algún libro."
La pelirosa detuvo sus pasos en seco, mientras armaba otra pieza del rompecabezas.
"Miku… ¿tú vives sola con ella?" Pudo preguntar al fin.
"Sí." Se extrañó la menor, deteniéndose a la par. "A veces vienen algunos amigos de Madre a casa, les preparo la cena y toman té, pero no vive nadie más con nosotras."
Todo era tan confuso que Luka podría llenar un pergamino con todas las interrogantes que tenía, ¿Era este personaje… "madre", la actual dueña de la multimillonaria compañía de la familia Hatsune, Yamaha? ¿Eso hacía a Miku parte de la familia Hatsune? Todas las teorías que había conjeturado hasta ahora se rompieron en dos. Master les había asignado esa misión con directrices bastante específicas, iban a entrar en nada más y nada menos que la casa de una de las familias más adineradas de todo Japón, dueños de la compañía de instrumentos electrónicos más grande del país, aunque nunca habían dado la cara al público y todo lo que los rodeaba permanecía como un misterio para toda la ciudad.
Master les indicó a los chicos buscar una caja fuerte en específico, ubicada en algún lugar de la casa Hatsune. Len se encontraba confundido, al igual que todos, ¿Cómo estaba Master tan seguro de la existencia de la caja fuerte?
Miku, al notar la contradicción en el rostro de Luka, la jaló ligeramente de la manga del brazo, casi asustada.
"¿Luka?"
Sin embargo esta no respondió.
¿En donde cae Miku en todo esto? ¿Qué demonios está pasando?
"¿Tu madre es la dueña de Yamaha?" Se atrevió a preguntarle al fin.
La menor quedó perpleja, como si la pelirosa estuviese hablando en idioma extraterrestre.
"Ya…maha?" Titubeó.
Luka comenzó a exasperarse.
"Sí, Yamaha, una de las empresas más grandes de Japón… Miku, ¿en que trabaja "madre"?"
Miku quedó más confundida que antes. Ahora que lo pensaba, no sabía en donde trabajaba madre, nunca le preguntó, nunca cuestionaba nada y ahora no podía evitar sentir que su vida, tal cual la conocía, se desordenaba y aparecían más y más interrogantes.
"Yo… no lo sé." Replicó con sinceridad, sin dejar de mirar a Luka.
En medio de la ola de sus pensamientos, un objeto captó la atención de la mayor. Habían llegado al árbol de navidad del centro de Akihabara, después de todo. Exhaló pesadamente y decidió dejar las preguntas para después, aunque estuviese tan confundida como nunca antes.
"Miku," la llamó, apreciando que la peliaqua se mostraba casi tan perpleja como ella, "Mira… ese es el árbol de navidad más grande de Japón."
Ante su explicación, Miku giró su cabeza y un enorme, ostentoso y colorido árbol de navidad llenó su campo de visión. La enorme cosa en cuestión estaba atiborrada de "regalos", luces de colores y más adornos de los que pudo contar. Una estrella brillante le daba el toque especial y no pudo evitar deslumbrarse, ¡Era como 100, no, 1000 veces más grande que el que tenían en casa! Como si fuera magia, todas sus dudas quedaron momentáneamente a un lado y corrió hacía el árbol, queriendo admirarlo de cerca.
Luka aprovechó la distracción de su compañera y sacó su celular del bolsillo derecho de su abrigo. Rápidamente envió un mensaje en conjunto a Len, Rin y Gumi.
"Chicos, tenemos que hablar. Tengo importante información que compartir con ustedes, reunámonos por la mañana en la sala de master."
La sala de Master era un espacio amplio con una mesa alargada igual de amplia, donde los chicos se reunían con el propio Master a discutir sus llamadas "misiones" y el mismo les explicaba con detalle como procederían. También era el lugar de reuniones de él y su equipo de trabajo, donde se deliberaban asuntos tan serios como lavado de dinero e incluso las relaciones del hombre con la mafia más peligrosa y grande de crimen organizado en Japón, los Yakuza.
Casi de inmediato, Luka obtuvo respuesta.
01:10 AM: Len: ¿Qué demonios, Luka? ¿A esta hora? Toqué la puerta de tu habitación y me tomé la molestia de entrar, ¿Dónde naranjas estás?
01:11 AM: Rin: Me enteré de todo, ¿Estás consiente de los problemas en los que estamos? Master nos asesinará! Como pudiste ser tan imprudente! Nos has puesto en riesgo a todos! Dónde carajos estás?
01:11 AM: Gumi-chan: -o- Luka onee-sama, ¿a DONDE te has llevado a Miku-chan?
A pesar de la exagerada reacción de sus hermanos, Luka estuvo de acuerdo. Había puesto en riesgo a la familia desde el momento donde decidió acceder a la propuesta de la peliaqua. Apretó el dispositivo móvil en sus manos y deliberó que hacer un momento.
¿Y ahora qué? ¿Cómo me deshago de Miku?
No… No puedes hacer eso, Luka, ella…
Recordó los eventos del día anterior y suspiró pesadamente, su aliento condensándose por la creciente disminución del termostato. La chica en cuestión no tenía idea de la ocupación de su supuesta familia, eso estaba claro, no conocía el exterior, nunca había salido de su hogar y le era restringido todo contacto con el mundo afuera. Pero, ¿por qué? ¿Por qué alguien se tomaría tantas molestias? ¿Acaso intentaban ocultarla, protegerla de algo? La pelirosa se pellizcó el tabique nasal, tendría que deliberar con los chicos más tarde.
Y encarar a Master en algún momento, claro está. ¿Cuánto podría postergarlo…?
¿Cumpliré su promesa…? No, no es hora de estar pensando estupideces.
En un momento dado, se dio cuenta que había estado caminando inconscientemente aproximadamente una cuadra. Rápidamente volvió al lugar del árbol, rogando que la peliaqua no se hubiese separado mucho del lugar. Buscó con los ojos a Miku, pero no pudo localizarla. Extrañada y con una mala corazonada en su cabeza, se encaminó al árbol a pasos rápidos, le dio la vuelta al mismo rápidamente
… Pero Miku no estaba.
-2-
Las luces navideñas la llenaron de alegría por un momento, era el objeto más bonito que había visualizado en su vida. Rememoró su viejo árbol en casa y no pudo evitar comparar su triste estructura con la maravilla que ahora se presentaba ante ella.
¡Ahora solo faltan los fuegos artificiales! Y después… Y después, ¿qué?
Miku tenía claro que no deseaba volver a su hogar. Si en un día había visto tantas cosas hermosas, ¿Cómo sería el resto del mundo? Por un momento, se sintió muy pequeña, como las hormigas que frecuentaban la cocina de vuelta en casa.
¿Y madre SeeU?
Otro asunto que no quería tocar en ese momento, era Madre. ¿Algún día se enteraría de su prohibida travesía? Apretó su níveo vestido fuertemente y, sin esperárselo, sintió rabia. Estaba cansada de su constante encierro, si el mundo era tan maravilloso, ¿por qué puerros se lo tenía que ocultar? ¡No lo entendía, pero era tan molesto!
¿Por qué mentirme?
Luka había mencionado algo importante. Miku nunca paró a pensar a que se dedicaba madre realmente, nunca paró a pensar muchas cosas realmente, y ahora se daba cuenta. Se dispuso a calmarse y ojeó de nuevo el árbol de navidad. Un pensamiento llegó a su mente.
¿Y Luka?
Sonrió. Estaba tan agradecida con la pelirosa, quién había accedido a cumplir su más grande anhelo, juntas verían los fuegos artificiales de año nuevo, el día de su cumpleaños.
Es una amargada, pero después de todo… es tan amable. Todos han sido muy amables.
Aflojó el agarre de su vestido, aún sonriendo estúpidamente.
Es como las películas, dos personas se conocen y se hacen "amigas", pasan mucho tiempo juntas, se ponen maquillaje y salen "de compras". ¿Eso hace a Luka mi amiga? ¡Eso es! ¡Luka es mi amiga! ¡Y debo ir a agradecerle!
Con renovada emoción, se dispuso a ir a la pelirosa y agradecerle verbalmente por su amistad y toda su ayuda, Madre le había enseñado a ser agradecida con ella, tal vez excesivamente… por lo que indudablemente tenía que darle las gracias.
Buscó con la mirada a la pelirosa, pero no encontró divisarla.
"¿Luka…?"
Un frío escalofrío recorrió su espina dorsal. Rodeó el brillante árbol, sin éxito, ¿acaso Luka…?
¿Te has ido?
Sus ojos se poblaron de lágrimas, nublando su mirada y amenazando con salir. Pensó lo peor, Luka se había cansado y la dejaría allí, Luka la había abandonado, Luka se había ido.
Corrió a donde la había visto por última vez, sin darse cuenta que cruzaba la calle en verde, un auto casi se la lleva por delante. La estruendosa bocina siguiente solo consiguió enervarla más, por lo que reanudo su ya acelerado paso, en busca de Luka.
"¡Luka!" La llamó, sin respuesta.
Se llevó las manos a la cara, temblando, sin retener las lágrimas que ahora caían como cascadas. Retrocedió, sintiendo una insoportable presión en el área del pecho y su respiración se aceleró. La sensación era parecida a un balde de agua fría en el cuerpo.
"¡Luka!" Exclamó una vez más, con la voz cortada y agitada.
Se agachó entonces, abrazando sus piernas, temblando como gelatina y sin lograr respirar correctamente.
Por primera vez, sintió legítimo miedo.
-3-
"Mierda, mierda, mierda."
Luka caminaba, no, corría, por las calles ahora casi desoladas de Akihabara Center. No alcanzaba a ver a Miku por ningún lado.
"¿Dónde carajos te has metido?"
Esquivando el eventual auto que se interponía en su camino, volvió a recorrer el árbol de navidad en vano, la chica no aparecía.
¿Qué no te enseñaron a quedarte quieta en lugar cuando no ves a tus padres?... Bueno, ella nunca ha salido, después de todo.
Y ahora la perdí.
Se llevó la mano a la frente, colocando hacía atrás sus cabellos rosados. Intentó pensar con calma que camino podría haber tomado la peliaqua, donde sea que fuese, no podría haber ido muy lejos, ¡Solo se había ausentado unos minutos, demonios!
Experimentó una fea sensación de amargura, había fallado en proteger a la chica, y esta probablemente se encontraría asustada e incapaz de saber que hacer. La pelirosa ralentizó su andar, inspeccionando la calle frente a ella detenidamente. A su derecha, se encontraba un callejón del que no se había percatado antes.
Se encomendó a su instinto y reluctantemente caminó hacia él, estaba vagamente iluminado y no distinguía nada aparte de un bulto blanco en el suelo… Espera.
¿Será…?
El "bulto" comenzó a tomar forma conforme se acercaba. Era pequeño, con dos coletas aguamarina y temblaba más que una gelatina recién echa. Sonrió aliviada y un sentimiento de Dejavú la recorrió.
"Miku," La nombró, acercándose a ella. "Miku… calma, soy yo."
La aludida levantó la cabeza de golpe, y su expresión rompió el corazón de Luka en dos, era más que obvio que estaba aterrada, llorando desde hace rato. Se inclinó y posó con cuidado sus manos en los hombros de la menor, intentando sonreírle y calmarla.
"L-Luka," le tembló la voz "Luka…"
Acto seguido Miku se lanzó a sus brazos, rodeando su cintura y apretándola contra sí. La mayor solo atinó a suspirar y acariciar su cabello, muy para su obvia sorpresa, queriendo sosegarla. Un estornudo por parte de la menor la hizo volver a tierra.
"Lo siento, Miku." Manifestó sinceramente, suspirando, "Caminé una cuadra sin querer, no debiste alejarte tanto."
La peliaqua se relajó un poco, pero no la soltó. Después de todo no se había ido, Luka estaba aquí, todo había sido un descuidado accidente.
"Luka," Dijo después de un rato, despegándose de la pelirosa y mirándola directamente a sus orbes turquesa, "Eres mi amiga, ¿verdad?"
Luka se sobrecogió visiblemente, esta vez sin saber responder. ¿La consideraba su amiga? ¿Tan rápido? ¡Baka Miku! ¿Cómo es que vas a confiar en la gente tan rápido?. Sin embargo, la interrogante pareció despertar algo en Luka.
Amigas… que palabra tan ajena a ella. Nunca había hecho amigos en la secundaria, para ella, era una completa pérdida de tiempo, si al caso iba, ese propósito lo llenaban sus hermanos y hermanas, ¿no?
Contempló un momento a Miku, quién se había calmado un poco pero aún tenía sus ojos aguamarina vidriosos. ¿Qué más daba?
Sí… si eso la calma, pues…
Usó la mejor de sus sonrisas antes de responder,
"Claro que sí, Miku."
-4-
Hace unas horas atrás, en el barco con rumbo a las islas Shikoku…
"Ha pasado un tiempo, Dahee-san."
"Tú eres…"
SeeU no daba cabida a lo que veían sus ojos.
"No la veo desde el funeral de mi querido amigo Mikuo, Dahee-san. Debo admitir que me sorprende verla al fin… O, ¿tal vez no?" Sonrió el hombre.
La rubia tembló un poco y tragó grueso.
"¿Qué deseas, Hajime-san?" Inquirió claro y directo.
"Mis compañeros de trabajo y yo, personalmente, tenemos algunas preguntas para usted. He intentado localizarla por tantos medios que llegué a pensar que se había ido de Japón y regresado a Korea."
"No he ido a Korea en años," Estableció, visiblemente tensa. "Y si me disculpa, Hajime-san, no tengo nada que discutir con usted."
Lo que no se esperó fue que el hombre frente a ella, elegantemente vestido, la tomara firmemente del brazo izquierdo.
"Veo que tiene prisa, Dahee-san. ¿Por qué no se queda a charlar un rato?" Le ofreció con una sonrisa, lo que consiguió tensarla más. "Y así podrá ponerme al tanto de como se encuentra Miku-chan, después de todo… soy su padrino."
SeeU sintió un potente escalofrío recorrer todo su cuerpo. ¿Era posible…?
"¿Cómo has dicho…?"
El hombre solo ensanchó su sonrisa.
"Se llevaría tan bien con todas mis hijas."
A/N: yyyy… ¿Qué les pareció? ;u; ¿tomatazos? ¿algo? ¿Review? ¿Amenazas de muerte por la espera interminable? Disculpen por los errores de ortografía ;-; llevo MUCHO tiempo sin escribir, pero me comprometo a continuar con mis historias!
Revieeews time!
Hikari Vits: Miku disney! Me agrada ese nombre *O* Es cierto amiga, me ha cosrado un mundo retomarla, pero sus reviews me inspiran a escribir y lo hice para ustedes! :'3 Gracias por tu comentario!
Yoami-chan: Gracias por tu review! Intentaré de corazón actualizar más seguido!
AlexandraArcher: Luka es adorable! SeeU es un show. Gracias por tu comentario! :'3 Prometo no tardarme tanto ;_;!
Mashiro09: Muchísimas gracias por tu review! De verdad piensas que es lindo el fic? ;u; me siento halagada! Yo también adoro a Luka!
Pony bebe Gr: JAJAJA, tu review me ha hecho reír! Muchas gracias :'3
Himemiya: Miku es tan inocente que quiero abrazarla por un milenio, en serio. Seguiré continuándola, muchas gracias por tu review!
Megurine… QUE? JFHSDJFGSD *se emociona* M-MEGURINE CHIKANE: -Rubin chan no disponible ya que ha colapsado, su autora favorita en todo fanfiction ha comentado la historia-
Akutagawa Kimochi: ¡Muchas gracias por tu review! Me comprometo de verdad a escribir! :'3 Gracias por tu lindo comentario!
Azhenet: Aquí tienes la continuación! Espero el capi haya sido de tu agrado nwn!
¿Les comenté ya que sus reviews me animan tremendamente a escribir y-y en general? ¿S-sí? ;u; Oh.
