Disclaimer: Los personajes (Excepto Esperanza) pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía y queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.
Cap.18
Regreso.
Al entrar a la sala de espera del aeropuerto nos encontramos con un ojeroso y despeinado Emmett, tenía una incipiente barba y su ropa aunque parecía limpia estaba toda arrugada, no quería saber cómo estaban los demás miembros de mi familia.
—Gracias por venir por nosotros— lo saludé, recibiendo uno de sus abrazos de hermano.
—No pudieron llegar en mejor momento— me aseguró, saludó brevemente a Charlie y a Renee y se presentó con Esperanza, tomando su equipaje y conduciéndonos a todos fuera del aeropuerto.
El mercedes de mi padre nos estaba esperando, la razón porque le había pedido eso a mi madre era porque Esperanza aunque se veía muy joven, dudaba que pudiera subirse al enorme Jeep de mi hermano.
— ¿Cómo está ella? — preguntó Renee cerca del hospital, suponía que necesitaba prepararse mentalmente para lo que fuera que estuviera pasando.
—Sobrevive— fue lo único que pudo decir mi hermano, mi corazón se apretó aun más, pero también una parte de mí se sentía mejor porque ya estaba más cerca de ella.
Llegando al hospital Emmett nos dejó a Renee, Esperanza y a mí, mientras él y Charlie iban al hotel de éste para instalar las cosas de Esperanza, ella no podía ir porque naturalmente el tiempo era vital y necesitábamos que se realizara las pruebas lo más pronto posible.
—Mamá— llamé a mi madre en cuanto nos íbamos acercando a la sala de espera del ala de oncología.
— ¡Edward! Qué bueno que está de vuelta— mi madre me abrazó fuertemente y yo a ella, se veía realmente mal, su ropa era la misma que la de hace días, su cabello estaba todo revuelto y sus ojos tenían unas ojeras purpuras.
—Lamento que hayas pasado por esto tan sola— me disculpé con ella.
—Descuida cariño, ahora estás aquí para Bella— yo asentí y me adelanté a saludar a los demás.
Jasper no estaba mucho mejor que Emmett, se encontraba sujetando y reconfortando a una Alice deshecha, mi rompió el corazón ver a mi hermana así, ella siempre había sido una persona enérgica y alegre y ahora se veía tan…no ella.
—Alice— la llamé, ella inmediatamente abrió sus ojos y se levantó para lanzarse a mi cuello.
—Edward, pensé que nunca regresarías— lloriqueó en mi pecho, la abracé tanto como pude, tenía que buscar a mi padre.
—Es bueno tenerte de vuelta, Edward— me saludó Rosalie, ella al igual que Alice se veían recién bañadas y cambiadas, pero al parecer tampoco habían estado durmiendo.
—Chicas, ¿Dónde está Carlisle?
—Ya lo he llamado, cariño— me dijo mi madre, tomando a Alice por los brazos y acariciándole el cabello.
—Edward, estoy lista para hacer los análisis— me habló Esperanza, quien tenía bien sujeta a Renee de la mano.
—Bien, Esperanza, quiero que conozcas a mi madre, Esme Cullen, a mi hermana Alice, su prometido Jasper, y a Rosalie, la esposa de Emmett— Esperanza saludó a todos y mi familia le agradeció una y otra vez lo que estaba haciendo por Bella, ella les contestaba lo mismo que me había dicho a mí, lo hacía por su nieta.
Carlisle apareció pocos minutos después, se veía cansado pero se veía optimista, habían logrado estabilizar a Bella pero era necesaria la cirugía cuanto antes, el quirófano estaba listo y el laboratorio también.
—Esperanza, por aquí por favor— la llamó mi padre, ella se volvió hacia Renee, le dijo unas palabras al oído como a Clara y le dio un sonoro beso en la frente, provocando las lágrimas de Renee, se volvió igualmente hacia mí y me apretó la mano fuertemente antes de sonreírme y acompañar a mi padre.
Ambos salieron por la misma puerta por donde había aparecido mi padre minutos antes, mi madre se fue con Renee a la cafetería del hospital para ver si lograba calmarse, Alice y Jasper las acompañaron, dejándome solo con Rosalie, y en verdad lo necesitaba, era mi mejor amiga.
— ¿Cómo ha estado todo? — Rose suspiró cansada y negó.
—Ha sido horrible, nunca había visto a la familia así, Carlisle me obligó a llevarme a Alice para que se cambiara, pero se negó a quedarse a descansar, Emmett y Jasper tuvieron que irse porque sus turnos empezaban pero tan pronto como terminaron regresaron aquí— me explicó.
— ¿Y mi madre? — Rose hizo una mueca.
—Ella ha sido la peor, no ha querido moverse de aquí ni para cambiarse, decía que necesitaba saber cualquier cosa para avisarte inmediatamente— me sentí culpable con las palabras de Rose, mi madre se había apegado mucho a Bella por mí, y por mí también se había quedado aquí.
—Ahora estoy aquí y pueden irse todos a casa, Renee y yo nos quedaremos— Rose bufó.
—Sí, bueno, suerte tratando de convencerlas— aunque estaba seguro que podría, igualmente no quería alejarlas si ellas no querían.
Varias voces estruendosas comenzaron a sonar al principio del pasillo, Rose bufó nuevamente al escucharlas, lo que me desconcertó más, de un momento a otro toda una pandilla de hombres apareció.
Eran muy altos, fácilmente de la estatura de Emmett, muy fornidos y de piel tostada, obviamente no eran de aquí.
— ¿Quiénes son? — le pregunté a Rose, quien rodó los ojos.
—Tus suegros no vinieron solos, se trajeron a toda la panda de chuchos que ves— me sorprendió aquello, así que me levanté para presentarme, todos me vieron extrañados y después comenzaron a verse entre sí, excepto uno, que me veía de la más hostil manera.
— ¿Tú eres otro Cullen? — me preguntó uno de ellos, yo asentí y me adelanté un paso.
—Soy Edward Cullen, el prometido de Bella, ¿Ustedes son? — el hombre que antes me miraba hostilmente me dio otra mirada envenenada y se fue, todos negaron pero comenzaron a presentarse.
—Yo soy Sam Uley y ella es Emily Young— se presentó el hombre que me había hablado antes, parecía el mayor de todos, le tendí la mano y la sujetó fuertemente, la mujer sólo me sonrió y asintió.
—Yo soy Quil Ateara— se presentó un hombre joven y no tan fornido como los demás, pero igual de alto.
—Soy Paul— se presentó otro de los chicos, él era por muy poco uno de los más bajos, iba de la mano de una chica, quien se presentó como Rachel Black.
—Soy Embry Call— este era un chico tan alto como el que se había ido, pero menos fornido.
—Jared— me dijo otro de los chicos, quien iba con otra chica llamada Kim.
—Yo soy Seth— se presentó el más joven y por mucho el más amigable.
—El chico que se fue es Jacob Black, todos somos amigos de Bella— me aclaró Sam
—En cuanto supimos que Bella estaba grave no dudamos en seguir a Charlie y a Renee— me explicó Seth, él realmente me agradó— Todos nos hicimos los análisis pero ninguno resultó compatible— dijo con notable decepción.
—Pues les agradezco mucho el que hayan venido, Bella necesita de todo el apoyo posible— Todos asintieron y después de unas palabras más se sentaron en la sala de espera, alejados de Rose y de mí, a excepción de Seth quien se sentó junto a mí y comenzó una plática tranquila.
—Lamento que hagamos tanto ruido— se disculpó Seth por todos sus amigos— También lamentó la actitud de Jake.
Recordé su mirada asesina y me pregunté por qué.
— ¿Qué le ocurre? — Rose bufó más audiblemente esta vez, se veía molesta, muy molesta, Seth me miró pidiendo disculpas nuevamente.
—Bella siempre fue muy buena amiga de todos, era como una más de la manada— Explicó sonriente el chico, sin embargo su expresión cambio— Bueno… Bella y Jake…Bueno ellos tenían como un lazo especial, no es que hubiera preferencia, es que tenían algo especial, era diferente entre ellos— Seth tartamudeaba lo que hacía crecer cierta molestia en mí y total furia en Rose.
— ¡El chico está enamorado de Bella! — terminó por estallar Rose, bien ahora sí estaba molesto.
— ¿Qué? — pregunté con los puños cerrados y la mandíbula tensa, Seth bajó el rostro apenado.
—Seth, ven aquí— lo llamó Sam quien estaba de pie frente a nosotros, Rose hizo una mueca y se alejó, yo la seguí.
— ¿Cómo que está enamorado de Bella? — Rose se paró de golpe y se volteó hacia mí.
—El día que los padres llegaron con todos los chuchos, ese tipo comenzó a pedir explicaciones y culparnos a todos sobre lo que le estaba pasando a Bella, dijo que si se hubiera quedado en Forks nada de esto hubiera pasado— la sangre me hervía, ¿cómo se atrevía? De por sí mi familia la había estado pasando mal y todavía ese tipo se había atrevido a reclamarles.
—Renee tratando de calmarlo le dijo que su prometido, o sea tú, había cuidado muy bien de Bella y estalló, dijo que cómo era posible que Bella estuviera comprometida y él ni siquiera lo supiera, fue realmente irritante, Charlie tuvo que mandarlo a su hotel junto con toda su manada— dijo Rose, en ese momento agradecía que ella nunca se fuera por las ramas, ella siempre había odiado que la gente le diera rodeos a las cosas.
—Ahora entiendo por qué Esme no se apartó de aquí todo este tiempo— Rose asintió a mis palabras.
—Pero ahora estás aquí y eso es lo que importa, ¿Quieres ver a Bella? — mi corazón se apretó de nuevo, pero rayos si quería verla, todo este tiempo había querido hacerlo, sólo asentí y Rose se engancho de mi brazo para llevarme hacia su habitación.
Entré para encontrarme a la mujer que más amaba en el mundo, estaba conectada a muchos tubos y su piel parecía de papel, me rompió el corazón verla así.
—Voy a dejarlos solos— me dijo Rose antes de salir, asentí y le agradecí a mi amiga.
—Mi amor, ya estoy aquí, como lo prometí— me arrodillé a un lado de su cama, tomé su mano izquierda, más fría de lo que acostumbraba, entre las mías, no tenía puesto su anillo de compromiso, seguramente se lo habían quitado las enfermeras, debía recuperarlo lo antes posible.
— ¿Qué haces aquí? — me llamó una voz gruesa entrando a la habitación.
—Yo podría preguntarte lo mismo— le respondí a Jacob, antes no entendía sus miradas de desprecio, pero ahora, yo también le dirigía varias.
—No tienes derecho a estar aquí— me reí de sus palabras.
—Por el contrario, el que no tiene derecho de estar aquí eres tú, yo soy su prometido— su mandíbula se tensó para mi satisfacción.
—Ella no sabe lo que hace, estaba sola con su enfermedad y cayó en tus manos, si hubiera estado conmigo…
—Pero no lo estaba— le dije cortando su discurso de cuarta. —Ella está conmigo y tan pronto como se recupere estaremos casados, así que ahórrame llamar a seguridad y sal de aquí— le advertí sin soltar ni un minuto la mano de Bella, la necesitaba o hubiera saltado directo al cuello de ese chucho.
—Te echarían a ti también— dijo cruzando sus brazos sobre su pecho, yo volví a negar.
—Te equivocas de nuevo, yo trabajo aquí, así que no puedes hacer nada al respecto— estaba a punto de golpearme, lo podía sentir, por suerte mi padre entró en ese momento.
— ¿Edward? Hijo, ¿ qué haces aquí? ¿Jacob Black? — mi padre nos miró intercaladamente entendiendo todo.
—Por favor señor Black salga de la habitación, tengo que hablar con mi hijo y ver a mi paciente— sin más opción el chucho salió.
— ¿Quieres explicarme qué estaban haciendo aquí a punto de golpearse? — me preguntó mi padre, indignado.
—Disculpa, sólo quería ver a Bella y él entró— mi padre me miró mal.
—Supongo que Rosalie ya te contó el incidente con Jacob— yo asentí, tenso.
—No puedo creer que les grito— dije molesto, volviendo a tomar la mano de Bella, mientras mi padre monitoreaba sus signos vitales.
—Tu madre lo tomó muy tranquila, así que sigue su ejemplo, ahora debes salir— me ordenó mi padre.
—Esperanza…— mi padre, muy a su pesar, sonrió.
—Es compatible y ha aceptado hacerse la operación inmediatamente, la están preparando y ahora llevaremos a Bella para operación— Abracé fuertemente a mi padre, me había dicho las palabras que desde hace meses esperaba escuchar, Bella se iba a salvar.
—Te vas a salvar, mi amor, te salvarás— tomé entre mis manos las manos de Bella y las besé fervientemente, pronto, todo esto acabaría y por fin, Bella y yo, estaríamos juntos.
Hola amores, no tengo mucho que decir a excepción de que estamos cada vez más cerca del final y que sin ustedes nada de esto habría sido posible, los adoro, espero les haya gustado el capítulo, nos estamos leyendo pronto, besos, An.
