Era el cumpleaños número 22 de la rubia. Phil la tenía con los ojos vendados para que no viera nada, ella simplemente permanecía sentada con una enorme sonrisa en el comedor.

—Sigo esperándote.

—Ya voy.

Phil que llegaba de la cocina planto frente a su esposa un delicioso pastel cocinado por el mismo, era de chocolate con fresas, cerezas y unas velitas que sacaban chispas.

Se paró tras ella y le susurro en el oído mientras le quitaba la venda. —Listo, puedes mirar. —Gracias a un hechizo las velitas comenzaron a cantar la canción de feliz cumpleaños junto al pelirrojo.

La Slytherin feliz giro su rostro y beso los labios de su esposo.

—Eres el hombre más detallista y romántico, gracias. —dijo al separarse.

Ambos pasaron la tarde juntos, ella abrió regalos y leyó las tarjetas enviadas por amigos y su hermana, incluso su pequeña sobrina de dos años le había hecho una tarjeta que tenía puros garabatos y sus dos manitas plasmadas con pintura color rosa.

—Ahora es turno de mi regalo. —Phil le tendió un paquete con envolturas verdes y azules.

Cuando la chica lo abrió se encontró con una cajita de madera tallada a mano, tenía en la parte superior una flor y enredaderas, mientras que en las laterales tenía hojas con las iniciales N & P, era bastante rustica pero para ella era preciosa.

—Es hermosa Phil. —dijo encantada mientras admiraba cada detalle. —Creo que ahora se porque tenías tan lastimadas tus manos, no debiste amor. —se acercó y le planto otro beso en los labios haciéndolo sonreír.

—Recuerdas hace unos meses aquella tienda muggle, viste esa cajita que cantaba, bueno de ahí tome la idea para esto, abre la caja.

La chica la abrió y una cancioncita comenzó a sonar haciendo que la muchacha se emocionara más.

—¿Por qué siempre eres tan lindo conmigo?¿cómo recordaste eso? —el solo pudo sonreírle.

—Bueno si de verdad te gustó esta solo será la primera de todas las que haré para ti, aún tengo mucho que mejorar, como te darás cuenta aún no soy tan bueno.

—Claro que lo eres, y esta será mi favorita por ser la primera. —La chica se puso de pie y se puso tras su esposo, parecía un poco nerviosa. —Ahora yo tengo una sorpresa para ti. —el giro su cabeza hacía atrás para verla aunque sea de cabeza.

—¿Para mí?¿Pero por qué?

—Bueno por qué si espero para tu cumpleaños ya no será una sorpresa. —Narcissa se mordió el labio y camino ahora frente a Phil, una vez más frente a frente el clavo su mirada sobre ella, tomo aire y habló. —¡Vamos a tener nuestro primer bebe! —anunció con emoción.

—¡Es maravilloso! —Grito antes de ponerse de pie y levantarla para dar vueltas juntos. —¿Cuándo nacerá?

La chica se echó a reír por la felicidad. —Calma, apenas tengo cuatro semanas.

—¿Un mes? — se había puesto a la altura del aun plano vientre de su esposa y hablo. — eso quiere decir que aún faltan ocho para poder conocerte, no sé cómo lo resistiré. —le planto un beso en la pancita.

Dos semanas después el pelirrojo se encontraba en su jardín revisando el correo mientras Cissy regaba las plantas, Teddy le había escrito, sin embargo esta vez la carta lejos de ser alegre le había hecho sentir un vacío y miedo indescriptible.

Amigo:

Espero todo por allá este de maravilla y tanto tú como Cissy estén bien.

No sé si los periódicos de Alemania ya están informando del caos que vivimos aquí en Inglaterra, pero en caso de que no sea así debo decirte que las cosas no mejoraron, el que no debe ser nombrado y su grupo se levantaron con gran fuerza e incluso el mundo muggle ya es amenazado gravemente. Las últimas semanas solo se ha sabido de desapariciones, muertes y hasta torturas inhumanas, es obvio que la guerra ha comenzado pero ellos son los que están ganando.

Andrómeda, la pequeña Dora y yo hemos decidido dejar nuestro hogar en Londres y nuestra identidad como magos, ahora estamos viviendo en Bristol con mis padres, lamento decirte que no he tenido muchas noticias de tu familia pero lo último que supe es que los hermanos de Molly, Fabián y Gideon desaparecieron. Arthur trata de ayudar en su búsqueda pero al parecer no han tenido mucha suerte. Tu madre sigue enferma, la viruela de Dragón no la deja tranquila la última vez que la vi lucia completamente agotada, sé que ella no te contaría nada de esto porque no quiere preocuparte aunque yo pienso que deberías saberlo.

No quiero que contestes esta carta por medio de lechuza pues es peligroso, conoces el número telefónico de casa de mis padres, si puedes comunícate por favor.

Esperaré tu llamada, Ted.

Al terminar de leer no pudo más que dar un largo suspiro, cerrar los ojos y pasar una mano sobre su cabellera, ¿qué debía hacer? Era claro que debía ir a ver a los suyos, pero tenía miedo de exponer a Narcissa. Estaba tan sumido en sus pensamientos que no se dio cuenta de que la rubia hacía rato lo observaba.

—¿Qué dicen? —camino hacía el. —vamos a visitarlos, quiero ver a mi hermana y la pequeña Nymphadora, además sé que tu mamá ha estado enferma, le agradara verte y saber la noticia del bebe.

—Si quiero ir, aunque no estoy seguro de si te quiero llevar. —Narcissa levanto la ceja algo molesta. —Ted me escribió sobre lo grave de la situación, no quiero arriesgarme y menos al bebe.

—Nada malo pasara.—beso la cabeza pelirroja de su esposo.

—Lo pensare.

Un par de semanas después la pareja había llegado a Inglaterra en tren muggle, pues los trasladores eran intervenidos por los ministerios de magia de ambos países y no querían problemas.

Primero habían visitado a la familia Weasley donde las cosas no eran realmente alegres. Los hermanos de Molly quienes realmente no estaban desaparecidos sino luchando en batallas habían fallecido dos días antes de que ellos llegaran y precisamente ese día sería el funeral. A pesar de las trágicas circunstancias, para Phil el poder reunirse con su familia y ver de nuevo a sus pequeños sobrinos pelirrojos fue causa de dicha.

No permanecieron muchos días pues igual querían visitar a la hermana de Cissy.

Mientras estuvieron con los Tonks, Andrómeda no dejaba de insistirle a Narcissa que visitaran a un medimago para que les indicara el sexo del futuro bebe. La rubia en verdad tenía curiosidad pero a la vez quería que fuera sorpresa aunque al tercer día no resistió más y acompañada de la castaña salieron para visitar a un medimago que ejercía la profesión de manera independiente pues San Mungo igual ya había sido dominado por el innombrable.

Ya estaban por llegar a la casa de los Tonks, cuando se toparon con Ted, Phil y la pequeña metamarfomaga en un parque. Ambas hermanas no habían notado que desde hacía rato habían comenzado a ser seguidas por dos encapuchados.

Bellatrix había descubierto el secreto de su hermana menor, sabía lo de Andrómeda e incluso escucho los rumores sobre la niña, pero ver a Cissy con ese Weasley fue algo que simplemente no dejaría pasar y que claro no se esperaba, no permitiría que su apellido fuese humillado de nuevo, por lo que decidió ir con la familia a anunciar lo sucedido e incluso informo a Abraxas Malfoy.

Los Black se habían encontrado en total shock al escuchar a Bella e incluso lo dudaron por un momento, claro sabían que su hija había huido pero aunque espiaron detenidamente a Andrómeda por varios meses nunca hubo señal de que Cissy estuviese con ella, e igualmente aun no perdían la esperanza de que regresara. El enterarse de que estaba con el chico Weasley no les agradaba en lo más mínimo, quizás en otros tiempos no hubiese sido tan malo e incluso lo hubiesen aceptado pero en estos momentos la familia de pelirrojos estaba por los suelos e incluso se tachaba como enemiga de las nuevas reformas de sangre pura.

Abraxas que igualmente se enteró de todo, se sintió enormemente traicionado por Black y sin tomar en cuenta su opinión mando a un grupo de mortifagos a la casa de los Tonks, ellos llegaron y sin misericordia causaron terror no solo a los habitantes de la casa sino también a los vecinos muggles. Nadie esperaba el ataque, además se veían en gran desventaja ante el grupo de más o menos diez encapuchados. Andrómeda no lo pensó dos veces cuando Ted le grito que tomara a la niña y se fuera. El pelirrojo que vio que un grupo de cuatro arrinconaba a su esposa corrió a auxiliarla pero no logro llegar pues una serie de crucios lo dejaron retorciéndose en el suelo gritando de dolor hasta que perdió el conocimiento. Los mortifagos desaparecieron una vez tuvieron a la rubia inconsciente y a su disposición.

Al llegar a la casa Black, Narcissa tuvo miedo, sobre todo porque su padre y el señor Malfoy estaban en el salón esperándola.

—Por fin regresaste. —dijo su padre sin mirarla.

—No regrese, claramente me trajeron a la…

—Que insolente, ¿permitirás que te hable así? Cygnus me queda claro que eres un débil. —se burló Malfoy con una arrogante sonrisa de lado.

El patriarca de los Black bufo molesto, su cara era realmente diabólica y apretó sus nudillos.

—La boda sigue en pie Malfoy tenemos un juramento, trae al muchacho, mañana mismo la celebraremos. —dijo con seguridad y coraje.

—Bien ya era hora de que cumplieses a tu palabra, me estoy haciendo viejo y necesito asegurarme de que el inútil de mi hijo me dé un heredero más.

Abraxas se encamino a la chimenea pero al pasar junto a la rubia ella volteo.

—Yo no me casaré con su hijo.

—Ya lo veremos preciosa.

—No puedo, ya estoy casada. —La rubia sonrió con arrogancia y levanto la mano para mostrar un anillo en su mano.

Malfoy y Black se vieron con gran preocupación preguntándose ¿por qué aún no habían muerto?