Capítulo VII

El entrenamiento comienza


—Bien comencemos— dijo Ryou— lo primero que veremos será taijutsu, consiste en combate cuerpo a cuerpo, demuéstrame tus habilidades, Kiosuke me comentó que practicabas artes marciales en tu mundo.

Al escuchar esta afirmación Dani miró molesta a Kiosuke, se suponía que era un secreto y él había prometido guardarlo.

—Apesto en artes marciales—dijo sin muchas ganas, si era lo primero en lo que la probarían, demoraría demasiado antes de poder aprender ninjutsu y genjutsu.

—No importa, atácame—dijo el rubio poniéndose en posición de defensa.

Dani dudó un poco, pero después se abalanzó sobre él, Ryou no tuvo muchos problemas para sacársela de encima y la lanzó unos metros más allá. Dani reaccionó rápido y logró caer parada aunque con algo de esfuerzo.

Antes de que pudiese hacer cualquier movimiento, se dio cuenta de que Ryou se le acercaba a gran velocidad con intención de golpearla. Evadió el golpe y le dio una patada al rubio, para su suerte logró desestabilizarlo, esta era su oportunidad; lo iba a golpear en el tórax, pero el rubio se dio cuenta de sus intenciones y evadió el golpe con gran maestría.

—eres buena, creo que comenzaré a pelear en serio— dijo con una media sonrisa.

—Pensé que ya lo hacías— dijo con una voz que destilaba arrogancia.

—Hmp—Ryou sólo contestó con aquel monosílabo, también con aires arrogantes.

Dani se abalanzó nuevamente sobre él, pero este en un pestañeo se posicionó detrás de ella golpeándola y tirándola violentamente al piso, Dani cayó con una mueca de dolor, comenzaba a pararse pero el rubio la detuvo.

—suficiente.

—Puedo seguir luchando— replicó molesta.

—eso ya lo sé, es sólo que ya comprobé lo que quería comprobar.

— ¿Qué?— cuestionó levantando una ceja, gesto que heredó de su padre.

— ¿de dónde sacaste que eras mala para luchar?

—Mi padre siempre me deja en el piso en menos de un segundo—dijo encogiéndose de hombros.

—debe ser muy bueno, yo al principio estaba probándote, pero uno de tus movimientos me puso en apuros y me vi en la obligación de pelear seriamente, tu padre te ha enseñado bien. Sólo te falta un poco de velocidad y más fluidez en tus movimientos, esas son cosas que mejorarás con el tiempo y la práctica. En general tienes buenos reflejos, tus golpes poseen la fuerza necesaria y sabes perfectamente donde darlos. Obviamente distas mucho de ser una especialista, pero me atrevería a decir que tu nivel es similar al de un genin. Creo que necesitas luchar contra Kiosuke y estarías en condiciones de comenzar con el asunto del chakra.

—entonces… ¿Por qué mi papá me dijo que era un desastre en artes marciales?—inquirió Dani confundida y sin darle mucho crédito a lo dicho por Ryou.

—es posible que te lo haya dicho para que te superes, para que fueras mejor de lo que eres ahora. Tu meta a vencer era tu padre, si no le ganabas seguirías entrenando más duro.

—tiene algo de lógica, pero yo hubiera preferido que me hubiera dicho la verdad, así yo me sentiría orgullosa de mí misma.

"ahora entiendo porque nunca me dejo ir a un dojo" pensaba recordando que cuando había querido ir a una escuela de artes marciales, su padre se lo había prohibido.

"es un tramposo"

—Si…bueno…cada uno tiene su forma de pensar— dijo sobando su cabeza con una sonrisa de disculpa.

Con un rostro más serio volteó hacia el pelinegro.

—Kio, la dejo en tus manos.

—Hai.

—Ah y Dani— dijo llamando la atención de la chica de orbes celestes— tienes el día libre, cualquier cosa estaré en la oficina— avisó desapareciendo en lenguas de fuego.

Kiosuke y Dani se quedaron solos, la castaña lo miró molesta, todavía no había olvidado que el moreno le dijo el secreto a Ryou.

—Dani-chan, discúlpame, pero te aseguro que él es de confianza, lo conozco desde que llegué aquí y por algo es como un hermano para mí.

—Bueno si tú lo dices…—accedió pero aún sentía algo de desconfianza— ¿comenzamos?

—Hmp, por supuesto— dijo sonriendo de lado —practicaremos taijutsu hasta el medio día y después veremos todo lo relacionado con el chakra.

—Suena bien— la chica se puso en posición de defensa.

El moreno esbozó una sonrisa arrogante y atacó a Dani, esta saltó hacia atrás evitando el golpe. Se acercó nuevamente a la chica pero esta vez con gran velocidad y la golpeó sin piedad en el estómago.

La pobre chica cayó al piso tocando su vientre y retorciéndose por el dolor.

—Levántate— ordenó el muchacho —tú puedes más que eso, pelea en serio.

Dani le hizo caso y como pudo se levantó del piso con una mirada seria. Kiosuke tenía razón, él estaba peleando en serio y sin piedad y ella debía hacer lo mismo.

—hmp, veo que lo comprendes—comentó con una media sonrisa.

—defiéndete, Kio-nii-chan—dijo antes de comenzar a luchar de nuevo.

Los golpes de Dani eran ahora mucho más potentes y a Kiosuke le causó un poco de problemas evadirlos, aunque eso no quitaba que él era mucho más fuerte y que sólo estaba jugando con ella y haciéndola llegar al límite. Esto a Dani le molestaba, se suponía que al principio él estaba peleando en serio. Pero ahora Kiosuke solo evadía sus ataques.

—¿Acaso estás jugando conmigo?— le recriminó para luego gritarle—¡pelea en serio!.

—Bueno, si es lo que quieres—dijo encogiéndose de hombros.

La atacó y ella lo evadió con una voltereta para luego acercarse a él con sus puños apretados…

En el transcurso de la mañana Dani terminó en el suelo la mayoría de las veces, esto provocó que se enojara y lo atacara con más furia, pero cualquier golpe era inútil ya que el moreno la controlaba en segundos.

Cuando llegó el mediodía la pobre castaña estaba completamente cansada y Kiosuke ni siquiera tenía un rasguño.

—Son las doce— dijo Kiosuke botando a la castaña al suelo por última vez. Se acercó y le tendió la mano—para no ser ninja tienes un buen taijutsu. De ahora en adelante aprenderás todo lo relacionado con el chakra y si las cosas van bien puede que en algunas semanas más estés en condiciones de aprender ninjutsus…

—gr…— Dani se sonrojó por el sonido de su estomago exigiendo alimento-

—creo que antes de todo debemos almorzar ¿qué te parece si vamos donde Ryou para informarle y luego vamos a comer a tu casa?

— ¿a mi casa? Querrás decir la casa de Gaara…pero si estamos en un restorán— comentó confundida.

—eso ya lo sé, lo que pasa es que siempre almuerzo aquí, creo que es hora de variar un poco. Pido un poco de comida para llevar acá y después vamos a tu casa o a mi departamento…—dijo dudando mirándola de pies a cabeza— pensándolo bien…creo que es mejor que vayamos a tu casa, así aprovechas para arreglarte—comentó divertido al ver el estado en que se encontraba la muchacha.

Ambos jóvenes subieron del dojo y se dirigieron al despacho de Ryou, la puerta estaba entreabierta así que entraron sin golpear.

—permiso…

—Pasen—dijo Ryou desde el escritorio—¿y bien?, ¿Cuál es su condición?—cuestionó levemente interesado con la mirada fija en Kiosuke.

—su nivel es bueno, ayuda bastante que entrene desde pequeña. Ahora tengo planeado que se centre en el chakra.

Ryou posó la mirada en la castaña. Se notaba que estaba cansada, su cabello se hayaba despeinado y alborotado; su cara estaba algo sucia y en sus brazos y piernas unos pequeños moretones comenzaban a aparecer.

—Puedo continuar— dijo la castaña al notar la mirada preocupada del rubio.

Claro que podía continuar, los moretones que habían aparecido en su cuerpo no era nada. Su padre era un entrenador muy duro y si a eso le agregamos su entrenamiento de cheerleader, en el que varías veces se había caído del trío…pues…ya estaba acostumbrada a los costalazos.

Si sus dos entrenadores de Cheerleader…Aquamarine Santibáñez y Héctor Aguilera…notaran la mirada de Ryou en esos momentos lo tacharían de exagerado.

—hmp, eso ya lo sé…

—Ryou, será mejor que continúe otro día, está cansada y no creo que resista mucho— dijo el pelinegro bajo una mirada molesta por parte de la castaña.

—Dije que puedo continuar—repitió bastante molesta de que no tomaran en cuenta su opinión.

—otro día continuamos, después de almuerzo iremos a la biblioteca para que conozcas un poco acerca del chakra y además un poco de nuestra historia universal.

—De acuerdo—accedió resignada.

Después de que Dani intentara inútilmente de arreglar su cabello salieron del restorán con una bolsa de comida en las manos con rumbo a la casa del Kazekage. Al llegar no había nadie lo cual decepcionó un poco al pelinegro que quería tener la oportunidad para molestar a Gaara.

—Me voy a duchar, quédate aquí en la pieza— dijo Dani mientras sacaba su vestido del armario.

—no creo que a tu novio le agrade mucho que yo esté en tu pieza

—Él no es mi novio—dijo sonrojada, pero luego su actitud cambió rápidamente—¿Qué te parece si sirves la comida mientras me ducho?

—Por supuesto— dijo antes de que la castaña saliera de la pieza.

Mientras Dani se bañaba Kiosuke sirvió la comida, el velador lo habilitó como una pequeña mesa para comer. Aunque el espacio no era mucho, el moreno se las ingenió para que cupieran los platos. Por último si el espacio del velador era poco podían comer en el piso o encima de la cama.

Cuando Dani salió del baño lavó de inmediato la ropa en una anticuada lavadora.

—Por lo menos existen—murmuraba para sí misma mientras realizaba la labor.

Al llegar al cuarto notó que Kiosuke estaba muy absorto apreciando el cuaderno de dibujos, al ver llegar a Dani lo dejó donde estaba y se disculpó con la castaña, la cual le respondió que no importa.

El almuerzo lo pasaron conversando sobre algunas cosas del mundo de Dani, algunas anécdotas y cosas por el estilo.

Mientras estaban conversando Kiosuke calló repentinamente, se acercó sigilosamente a la ventana y miró detenidamente hacia afuera.

— ¿Qué pasa?—preguntó Dani extrañada.

—Nada, no te preocupes— respondió volviendo con una expresión seria a la improvisada mesa.

Después de almorzar, salieron de la casa y se dirigieron a la biblioteca de la aldea, que se encontraba en el área central de la ciudad, cerca del edificio del Kazekage.

Mientras caminaban, Dani notó con agrado que ahora no llamaba la atención. Se lo iba a comentar a Kiosuke, pero el chico sin aviso alguno rodeó su cintura delicadamente con su brazo y la acercó junto a él.

—¡¿Qué haces?—cuestionó alarmada y visiblemente molesta.

—Nada—respondió mirando al frente con una expresión seria en el rostro. Al notar como la castaña iba reclamar se apresuró a decirle—shh…no hables por ahora, después te explico.

Cuando faltaban pocas cuadras para llegar a la biblioteca Kiosuke sorpresivamente cambió de rumbo. La castaña lo miró en búsqueda de alguna explicación, pero el muchacho seguía en silencio. Con una expresión inescrutable miraba al frente mientras avanzaba con su brazo rodeando la cintura de la chica.

Por donde pasaban casi todas las chicas de su edad y algunas rodeando los veinte le dedicaban miradas fulminantes y otras la miraban mas sutilmente, pero sin suprimir la expresión de envidia.

"si las miradas matasen…" pensó agradeciendo por un momento que el pelinegro estuviera cerca de ella.

Lo único bueno es que ya sabía quién era el soltero más codiciado de la aldea.

—Parece que eres popular entre las chicas—dijo en forma casual cuando su ataque de cobardía terminó.

—Llegamos—anunció repentinamente. Al parecer estaba muy ensimismado para escuchar lo dicho por la castaña o bien no le dio mucha importancia.

Dani al oírlo observó extrañada en donde estaban. Supuso que eran uno de las muchas áreas residenciales de la aldea, esta, particularmente consistía en varios edificios de cinco pisos, que al igual que en el resto de la aldea tenían el color de la arena.

—no creo que aquí este la biblioteca— comentó divertida pero a la vez algo irritada.

—Entra, después te explico—dijo empujándola al interior de uno de los edificios.

En el interior la castaña se dio cuenta de que en cada piso hay un solo departamento. La escalera está por un pequeño pasillo que, al perecer, es lo único compartido. Se notaba que aquel barrio era uno de los más acomodados de la aldea.

Subieron hasta el quinto piso y ahí Kiosuke abrió la puerta que permitía entrar hasta el departamento de ese piso.

Mientras el pelinegro cerraba todas las cortinas, Dani se dedicó a explorar el departamento. El living era de grandes proporciones, en una de las paredes había una gran repisa que estaba completamente abastecida con libros; en el centro se encontraban tres sillones de cuero negro y una mesa central de fina madera, en la pared que daba hacia el norte había un gran ventanal que proporciona una hermosa vista de la aldea y en las otras dos paredes restantes colgaban numerosos cuadros. El comedor estaba separado de la cocina por un pequeño bar, este era un poco más pequeño que el living y en el centro había una mesa con cuatro sillas metálicas, la cocina se asemejaba mucho a esas cocinas que siempre aparecen en las revistas de su mundo.

Cuando Kiosuke terminó su extraña labor, se sentó relajadamente en uno de los sillones.

— ¿Me explicaras que mierda pasa y por qué terminamos viniendo a tu lujoso departamento?— preguntó molesta ante tan relajada actitud.

—tenemos a 2 ANBUs siguiéndonos, me di cuenta en tu habitación, nos siguieron por todo el camino y ahora están afuera esperándonos—susurró con su sharingan activado—;puedo detectar su chakra, no han tenido mucho cuidado en eso, aunque persiguiendo a dos personas normales no deberían tomar tantas precauciones. Aunque por supuesto, yo no soy una persona normal—dijo divertido.

— ¿Qué? Pero ¿Por qué?

—eres de otro mundo, no te debería sorprender, además yo te dije que Gaara te tenía vigilada pero tú no me hiciste caso.

— ¿Gaara?, no porque no te simpatice lo vas a culpar.

—no estoy culpándolo porque me cae mal o porque quiera. Tan sólo piénsalo. El Kazekage es el único que tiene control sobre los ANBU, es lógico que él este metido en todo esto—se defendió —aunque creo que con un ANBU hubiera bastado, total, es solo una chica de otro mundo.

—y ahora ¿Qué sugieres que haga?

—te quedarás aquí hasta la tarde, tengo algunos libros que hablan sobre el chakra, de seguro que te servirán. Yo debo ir al restorán, tengo que avisarle de este problema a Ryou y ver como lo solucionamos, porque mientras te estén vigilando no podrás entrenar, recuerda que tenemos que mantener un bajo perfil—dijo rebuscando en la repisa y lanzándole algunos libros a Dani— si tengo suerte uno de los ANBU me sigue. Si te da hambre, en el refrigerador hay comida.

—de acuerdo.

—vuelvo en la tarde, por favor espérame aquí y no hagas nada estúpido ¿sí?

— ¿Quién te crees que soy? —inquirió molesta.

—yo sólo decía.

ooo

Kiosuke llegó al departamento cerca de las diez de la noche, se demoró más de lo esperado. Conversó seriamente con Ryou y ambos concordaron que mientras estuvieran vigilando a Dani sería más difícil entrenar.

Luego de Salir del restorán comenzó a deambular por toda la aldea para poder fastidiar a la ANBU que lo seguía de cerca. Después fue a cenar a un restorán que estaba bien central y ahí se demoró cerca de una hora comiendo irritantemente despacio.

Al entrar notó que Dani estaba muy quieta en uno de los sillones, se acercó sigilosamente y notó que estaba profundamente dormida y con un libro en la cara. Era de esperarse, la chica se levantó muy temprano y estuvo entrenando cerca de 5 horas sin descanso, por eso decidió no despertarla ya que se le veía muy cansada.

La tomó cuidadosamente en brazos y la cargó hasta su habitación.

La habitación era grande y de un pálido celeste, a un costado había una puerta que daba hacia al baño y al lado de esta está su pequeño armario. En el centro del cuarto se encontraba una cama de dos plazas con el cubrecama de un obscuro color azul, a un lado de esta estaba la mesa de noche que tenía una pequeña lámpara.

Con mucho cuidado y sin hacer ruido le sacó las sandalias, la acostó en su cama y la arropó bien porque la noche era muy fría.

Luego él se fue al baño en el que tomó una reparadora ducha. Se vistió con unos pantalones gastados que servían de pijama y salió del baño. De su armario sacó un futon y lo puso al lado de la cama para después apagar la luz y acostarse.


Notas de autora:

Eso es todo, espero que les haya gustado el capi. También quisiera agradecer a las personas que me dejaron reviews.

Tsukiyomi Zakuro que le respondí por privado.

fabiola59

alessa-vulturi: no pude responderte por privado, creo que los tienes bloqueados. En fin, te respondo por acá por si lees. Gracias por tus comentarios en cada capítulo. Jaja, no le tomes mala al lindo de Kiosuke, luego verás que es un genial personaje ^^.