Disclaimer: Los personajes pertenecen a SM.

Capítulo 11. Lo que quieras

-Que traes ahí?-Pregunté cuando nos arropó nuevamente.

-Bueno señorita, tenemos fresas y chocolate derretido, se le antoja?-Preguntó sonriéndome.

-Mmm delicioso-Dije saboreando con anticipación.

-Bien-Dijo tomando una fresa y untándola en el chocolate para luego dármela en la boca. Mordí con ansias y cerré los ojos ante el placer.

-Dios-Dije.

-Vaya hermosa, tu cara se ve como hace un rato, me pondré celoso de las fresas con chocolate-Dijo. Le golpeé el hombro mientras me reía.

-Engreído, las fresas son mejores-Dije. Hizo cara de ofendido y luego se subió encima de mi presionando mis muñecas contra el piso.

-Ah sí? Estas segura?-Dijo con voz traviesa.

-Segurísima-Dije. Edward negó con la cabeza y me besó como un desquiciado para luego separarse de golpe y dejándome respirando entrecortadamente.

-Y ahora?-Preguntó.

-Fresas…-Balbucee como pude. Edward frunció el ceño y volvió a besarme, solo que esta vez beso mi cuello y detrás de mí oreja. Luego me miró con una ceja alzada.

-Chocolate-Murmuré peleándome con mis hormonas. Edward sonrió sabiendo que estaba a punto de ganar la pelea. Comenzó a besarme el cuello con suavidad y luego dio el punto ganador mordiendo delicadamente el hueso de mi clavícula.

-Oh mierda está bien. Te prefiero a ti mil veces que a las fresas, demonios-Dije girándome con todo el control que pude y poniéndome a horcajadas sobre el para luego besarlo como una loca. Edward se rio quedamente y apretó mi cintura acercándome a él.

-Así está mejor-Dijo contra mis labios. Estaba a punto de arrancarle la ropa interior nuevamente cuando tocaron la puerta, como no.

-Edward? Estas ahí cariño?-Preguntó la voz de Esme. Abrí los ojos desmesuradamente y me levante de un salto. Edward me miró tranquilizadoramente y habló hacia la puerta.

-Si mamá-Contestó.

-Puedo pasar?-Preguntó.

-No madre. Estoy acompañado-Dijo poniéndose la camiseta. Lo miré azorada, porque demonios tenía que decirle eso?

-Oh. Esta Bella ahí contigo?-Preguntó. Qué? Esme era bruja o algo así? Edward me miró con disculpa.

-Si mamá-Contestó.

-Hola cariño. Me da gusto que hayan resuelto las cosas-Dijo Esme. Me sonrojé de pies a cabeza.

-Hola Esme. Disculpa venir sin avisar-Dije avergonzada.

-Estás en tu casa cielo. Nos iremos a dormir. Dile buenas noches a tu padre Edward-Dijo Esme. Oh mierda, Carlisle también estaba ahí?

-Buenas noches papá-Dijo Edward.

-Buenos noches chicos-Dijo la voz de Carlisle.

-Buenas noches Carlisle-Dije con voz ahogada. Me tapé la cara con las manos cuando escuché los pasos alejarse. Edward me quitó las manos.

-No seas tontita Bella, mis padres saben cómo me siento respecto a ti-Dijo.

-Y por eso tenías que decirles que estaba aquí?-Pregunté apesumbrada.

-Vamos Bells, preferías que mamá entrara y nos viera en paños menores?-Dijo abrazándome por la cintura. Negué con la cabeza.

-Créeme si hubiera dicho que estaba solo, mamá hubiera tumbado esa puerta con tal de entrar-Dijo.

-Está bien. Es mejor que me vaya-Dije.

-No quieres quedarte conmigo?-Preguntó.

-Si quiero, pero me da vergüenza con tus padres-Dije. Edward hizo un puchero pero asintió.

-Quieres quedarte conmigo?-Pregunté. Edward me miró sorprendido.

-Me dejarías?-Preguntó.

-Acabamos de hacer el amor, porque no te dejaría dormir conmigo?-Pregunté. Él sonrió.

-A veces hago preguntas tontas. Quieres tu ropa?-Preguntó.

-Oh no, creo que en mi bolso tengo un short, puedo dejarme la camisa?-Pregunté.

-Es tuya preciosa-Dijo dándome un beso. Me puse los shorts y las zapatillas, realmente debía verme graciosa, con una camisa de hombre manga larga enorme, shorts jean desilachados y tacones. Lo bueno es que el conjunto combinaba. Me miré en el espejo y giré la cabeza inconforme, solté los últimos botones de la camisa y amarre las puntas ente sí. Sonreí.

-Lista-Dije mirando a mi… bueno no sabía que era exactamente Edward, pero era algo.

-Perfecta-Dijo tomando sus llaves y tendiéndome la mano. La tomé entrelazando los dedos y salimos de la casa.

-Crees que a Jacob le moleste?-Preguntó.

-A Jacob le molestara-Dije.

-Pero..?-Preguntó girando el volante hacia el departamento.

-Pero no dirá nada porque no es su asunto-Dije. Edward se echó a reír. Cuando llegamos a la casa aparcó en mi lugar vacío. Debía preguntar cuando me devolverían mi camioneta. Odiaba tener que depender de los demás para transportarme. Subimos las escaleras y saqué la llave de mi bolso para abrir la puerta.

-Ay por Dios Jacob!-Me quejé viendo como mi hermano volvía a estar en posiciones comprometedoras con su novia en medio de la sala.

-Lo siento, lo siento!-Dijo poniéndose la camiseta. Renesme se estaba arreglando el vestido sonrojada de pies a cabeza.

-Señor Edward, hola-Dijo apenada.

-Hola Renesme-Dijo Edward con cara de querer reírse.

-Que hablamos de los espacios en público?-Pregunté.

-No estábamos haciendo nada!-Dijo Jacob.

-Bueno para que quede claro, no hacer nada en la sala incluye besuquearse-Dije.

-Vale ya entendí-Dijo mi hermano.

-Bien. Adiós-Dije jalando a Edward del brazo.

-Que haces vestida así y a dónde vas con él?-Preguntó Jacob.

-No es tu asunto. Adiós Ren, descansa-Dije en tono alegre a la novia de mi hermano. Ella alzo la mano tímidamente en modo de despedida.

-Hasta mañana chicos-Dijo Edward antes de que cerrara la puerta de mi habitación.

-Eres realmente cruel Bella, si yo fuera tu hermano estuviera pegado a la puerta dándole golpes-Dijo Edward.

-Pero no lo eres cierto?-Dije colgándome de su cuello. Sentí su pecho vibrar cuando se echó a reír.

-Gracias al cielo-Dijo cargándome, dejándome en la cama y quitándome los zapatos.

-Puedo descambiarme sola Edward-Dije riéndome.

-Pero me gusta más cuando yo lo hago-Dijo guiñando un ojo. Sonreí y negué con la cabeza cuando me sacó el short.

-Quieres dormir en esa camisa?-Preguntó.

-Sí, será mi nuevo pijama ya que no te gusta la de Jazz-Dije. Me miró con enojo.

-Deberías botarla-Dijo.

-No lo haré, no entiendo como sientes celos de tu primo-Dije.

-Fácil, es un chico, apuesto, profesional y adinerado-Dijo con tono fastidioso.

-Es mi mejor amigo-Contesté.

-Bien, como sea. No me gusta que uses su ropa-Dijo.

-Vale señor este juguete es mío y de nadie más-Dije metiéndome bajo las sabanas.

-Exacto-Dijo despojándose de la ropa y quedando en bóxer para luego meterse junto a mí y abrazarme por la cintura pegando mi espalda en su estómago.

-Cuando lo supiste?-Pregunté.

-Cuando supe que preciosa?-Preguntó.

-Que te pertenezco-Dije girándome para quedar sobre mi espalda y mirarlo.

-Desde el momento en que supe que te pertenecía-Contestó. Cerré los ojos recordando tiempo atrás.

-Cuando fue?-Pregunté.

-Lo supe en la cena en casa de Jasper, cuando nos quedamos solos en la cocina. Pero no quise aceptarlo. Aunque estuve totalmente seguro cuando actué como una persona diferente a lo que soy al pensar que… compartías algo tan especial con otras personas-Dijo. Me estremecí recordando aquello, lo cerca que estuve de perderme y perderlo.

-Lo siento, no quise asustarte-Susurró con culpabilidad.

-No me asustaste por el recuerdo. Estuve a punto de perderte y ahora me doy cuenta de lo horrible que hubiera sido mi vida sin ti-Dije.

-Eres demasiado noble Bella, no entiendo cómo me puedes dejar tocarte después de eso-Dijo. Abrí los ojos.

-La respuesta es sencilla y acabe de decírtela. Te pertenezco Edward y mi cuerpo, mi mente y mi corazón saben que cometiste un error. No quiero que sufras más por ello-Dije acariciando su mejilla.

-Te amo Bells-Dijo.

-Y yo a ti-Dije. Me fije que de su cuello colgaba una delgada cadena de oro con una pequeña E en la punta. Jugué con ella entre mis dedos.

-Bella?-Llamó. Lo miré.

-Este es un término ridículo para lo que quiero que seas, pero serias mi novia?-Preguntó. Mi corazón se aceleró por un momento y luego sonreí.

-A que te refieres con ridículo?-Pregunté.

-Vamos cielo, en serio crees que lo que siento por ti es un amor colegial con el que te puedo etiquetar de esa forma?-Preguntó.

-Entonces como quieres etiquetarme?-Pregunté confusa.

-Bella no quiero que te asustes y te vayas cuando apenas estamos comenzando-Dijo negando con la cabeza.

-Edward por favor no bromees con eso-Dije girándome enojada. No quería pelear estando tan cómoda y feliz pero esas cosas no se hablaban a la ligera y sabía perfectamente a que se refería con "asustarme". Su mano se afianzó en mi hombro y me giró gentilmente.

-Porque crees que estoy bromeando?-Preguntó con suavidad.

-No llevamos juntos 24 horas, porque hablarías en serio sobre ESO-Dije como si fuera una palabrota.

-No llevamos juntos 24 horas, pero siento que te he pertenecido toda la vida-Contestó. Me quedé en silencio incapaz de decir lo que pensaba, que en su mayoría eran palabrotas. Edward suspiró y se llevó las manos a la cadena que colgaba de su cuello y con la que había jugado hacia unos momentos. Lo miré fijamente mientras se la quitaba.

-Bella, serias mi esposa algún día?-Preguntó. Abrí los ojos abruptamente y me incorporé sobre mis codos mirándolo como si le hubieran crecido cuernos.

-Edward estás loco?-Pregunté ahora si completamente convencida de que hablaba en serio.

-Nunca he estado más cuerdo-Dijo.

-Estas… estas seguro?-Pregunté sintiendo como el miedo se arrastraba por mi piel. Vamos Bella no seas gallina, dijo algún día no mañana.

-Más que nunca-Dijo mirándome con intensidad.

-Supongo que… acepto-Dije. Edward sonrió como un niño en una dulcería y me puso la cadena en el cuello.

-No es necesario Ed-Dije recostándome.

-Quiero que la tengas-Contestó.

-Estás loco sabias?-Pregunté con incredulidad.

-No estoy loco, solo te amo y no quiero separarme de ti jamás-Dijo.

-Como sea, hace un rato me pregunte qué éramos y ahora resulta que me casaré contigo-Dije incapaz de decirle cosas tan profundas como las que el soltaba por minuto.

-Genial no?-Preguntó con alegría. Rodé los ojos.

-Eres un chiquillo Edward-Contesté.

-Y me amas por eso-Dijo.

-Sí, lo hago-Dije metiendo mi cabeza en su cuello.

-Mañana es sábado-Comentó.

-Yay-Dije sin entusiasmo.

-Qué pasa?-Preguntó.

-No es nada-Dije. Edward se acomodó en la cama para mirarme de frente.

-No quieres decirme?-Preguntó.

-Porque piensas que hay algo?-Pregunté.

-Tu tono de voz me lo dice-Dijo. Suspiré mirándome las manos.

-Es solo que a veces pienso que me quedaré toda la vida trabajando allí-Dije.

-Cariño no pienses eso, eres talentosa e inteligente, estas hecha para otras cosas. Esto es solo temporal-Dijo el jugando con mis dedos.

-Lo sé, pero y que si cuando en un hospital sepan que trabajaba en ropa interior no me quieran?-Pregunté con voz débil. Edward se incorporó aún más.

-Bells esto te perturba tanto? Solamente dilo y no tienes que trabajar más allí-Dijo con seguridad.

-Como se supone que ganaré dinero?-Pregunté.

-Solo dilo y yo te daré todo lo que necesites, para ti y para tu hermano-Me dijo entrelazando nuestros dedos.

-Edward no digas tonterías, nunca podría aceptarlo-Dije.

-No son tonterías, no quiero que seas infeliz-Dijo.

-No soy infeliz-Contesté.

-Piénsalo, podrías irte a estudiar a Londres en las mejores academias, viajar y conocer diferentes técnicas quirúrgicas, la mejor preparación para el examen-Dijo con tono emocionado.

-Acabamos de comprometernos y ya quieres enviarme lejos?-Pregunté.

-Quien dice algo de enviarte lejos? Yo me iría contigo-Dijo sonriendo.

-Y tu trabajo?-Pregunté.

-Yo dejaría todo por ti-Contestó besándome. Me perdí unos minutos en sus labios y cuando nos separamos lo miré.

-Quisiera poder hacerlo-Dije.

-Y que te detiene? Pídeme lo que quieras y te lo daré-Dijo pegando su frente a la mía.

-Es un reto que la vida me ha puesto. Y no pienso tomar la salida fácil aunque traiga al chico de mis sueños con ella y las mejores escuelas-Contesté. Edward me miró fijamente por un momento.

-Eres la mejor persona que he conocido. Y si no quieres tomar la salida fácil, que no sería fácil porque ya has pasado por mucho y lo mereces todo, yo te acompañaré en cada paso que des por el camino que decidas tomar-Dijo.

-Gracias. Contigo sobreviviré-Dije.

-Es mejor que duermas pequeña. Yo velaré tu sueño-Dijo.

-Mejor duerme conmigo, así soñaremos juntos en el otro-Contesté.

-Lo haré-Dijo abrazándome y enredando nuestras piernas. Cerré los ojos y lleve mis manos a las suyas que me rodeaban y entrelace nuestros dedos dejándome llevar por el sueño.

-Demonios no se puede ver donde empieza uno y donde termina el otro-Dijeron a lo lejos.

-Emmett no tienes que hablar tan alto, Bella nos matará-Dijo otra voz.

-Deberíamos irnos ya que lo hemos comprobado-Dijeron.

-Realmente si no lo hubiera visto, no lo hubiera creído-Contestó alguien. Abrí los ojos y prácticamente casi muero del susto. Emmett, Rosalie, Alice y Jasper estaban rodeando mi habitación como unos acosadores.

-Qué demonios hacen aquí?-Dije con voz adormilada.

-Oh mierda-Dijo Emmett en el tono más alto que pudo. Edward brinco en la cama y se incorporó mirando a todos lados.

-Tranquilo, son los inconscientes de tus primos y sus novios-Dije poniéndole un mano en el hombro. Edward enfocó lentamente y luego frunció el ceño.

-Qué demonios? Que hacen aquí?-Preguntó restregándose los ojos.

-Vinimos a ver si era cierto lo que Jacob nos dijo-Dijo Alice son suficiencia. Definitivamente mataría a mi hermano. Mire el reloj.

-Tenía que ser a las 7 de la mañana? Chicos en serio búsquense una vida-Dije con sarcasmo.

-Oh vamos Belly, esto es algo que teníamos que ver en vivo y en directo-Dijo Emmett.

-Ya lo hicieron, se pueden ir?-Preguntó Edward.

-Vaya Edward, te levantas amargado por las mañanas, no te avergüences de que tu amiguito nos esté saludando-Dijo Rosalie señalando el bulto en la entrepierna de Edward. Edward se tapó con las mantas y la miro con ganas de golpearla.

-Jazz por favor?-Pregunté suplicante.

-Solo una cosa, no más drama por favor?-Preguntó.

-Hecho-Contesté metiéndome bajo las sabanas.

-Ya oyeron, vámonos-Dijo la voz de mi amigo. Entre quejas se fueron de la habitación. Sentí como Edward se metía debajo de las sabanas conmigo.

-Puedes creer que esa es mi familia-Dijo abrazándome.

-Lo creo-Contesté.

-Ahora sí, buenos días preciosa-Dijo besando mi mejilla.

-Buenos días cariño-Contesté acurrucándome en su pecho.

-Así debía ser nuestro despertar-Murmuró.

-Olvídate de ellos-Dije tocando sus pies con mis pies.

-Ay Bella estás helada-Se quejó. Me eche a reír.

-Lo siento-Dije.

-Te perdono-Dijo colando sus manos por debajo de mi camisa. Encogí mi estómago por lo frío y suave de sus manos.

-Eso se siente bien-dije mientras el describía círculos en mi estómago con su dedo.

-Si?-Pregunto metiendo su nariz en mi cuello.

-Si-Contesté.

-Que quieres hacer hoy?-Preguntó.

-Quiero quedarme en la cama contigo-Dije apretando mi cuerpo contra el suyo.

-Todo lo que me pidas te lo daré-Contestó abrazándome. Y lo hicimos, nos quedamos todo el día en la cama queriéndonos, hablando de trivialidades, sintiéndonos y siendo felices.

-Creo que es hora de comer algo-Dijo Edward.

-Fue hora hace mucho rato-Dije incorporándome.

-Supongo que ganaron otras ansias-Contestó riéndose. Sonreí y me puse el short que estaba tirado en el piso. Edward me siguió poniéndose sus jeans y la camiseta.

-Vaya, hasta que por fin salieron-Dijo Jacob dándome un susto de muerte.

-Desde cuando eres tan entrometido?-Pregunté.

-Desde que Renesme tuvo clases extras hoy y estuve todo el día aquí sin ver sus caras-Contestó.

-Bueno, mal por ti-Dije con sarcasmo removiéndome en la cocina.

-Todo bien Jacob?-Saludó Edward. Mi hermano sin embargo se saltó las cordialidades.

-Supongo que tendré que acostumbrarme a tu presencia. Te advierto que si vuelves a ponerle un dedo encima a mi hermana para lastimarla no tendrás lugar en el que esconderte-Dijo seriamente.

-Eso no será necesario-Contestó Edward con la misma expresión. Jacob asintió.

-Bueno ya rompieron el hielo. Tienes hambre Jake?-Pregunté. Jake rodó los ojos y Edward me sonrió.

-Seguro-Dijo mi hermano con aspecto resignado. Preparé algo sencillo y los llamé a la mesa. Justo antes de empezar a comer sonó el timbre.

-Yo abro-Dije poniéndome de pie y llegue a la puerta.

-Gracias a Dios. Jacob esta gruñón-Dije en modo de saludo a Renesme. Ella se echó a reír y me dio un corto abrazo.

-Buenas noches señor Edward-Saludó.

-Llámame Edward, Renesme no soy tan viejo-Contestó Edward sonriéndole. Jacob rodó lo ojos.

-Hola cariño-Saludo Renesme a mi hermano dándole un beso corto.

-Tienes hambre?-Pregunté.

-Claro-Dijo sentándose en la mesa. Puse otro plato y nos dispusimos a comer.

-Que hicieron hoy?-Preguntó Renesme.

-Edward y Bella estaban hibernando, yo nada-Contestó Jacob.

-Jake deja de ser envidioso. Si Renesme hubiera estado en su departamento no me hubieras visto la cara de todos modos por estar allá-Dije señalándolo con el tenedor. Renesme enrojeció.

-Acostúmbrate Ren, resulta que ahora son novios-Dijo Jacob con una mueca. Edward me miró cómplice y sonrió. Oh claro, la cadena. Jacob miró suspicaz nuestro intercambio sin embargo no comentó nada.

-Se ven muy bien juntos-Dijo Renesme.

-Gracias-Dije sonriéndole. Cuando terminamos de comer Renesme me ayudó con la cocina y luego se fue con Jacob a su departamento.

-Bueno, supongo que no veremos a esos dos hasta mañana-Dije sentándome en el sillón.

-Si yo tuviera 20 años y una novia que viviera sola lo aprovecharía-Dijo Edward sentándose y jalando mis piernas sobre las suyas.

-Tienes 25 y tengo un hermano que está siempre estudiando o "aprovechando" con su novia-Dije con una ceja alzada.

-Cuál es tu punto?-Preguntó. Me senté a horcajadas sobre él y acerqué mi boca a su oído.

-Que con más edad hay mayor experiencia-Dije en el tono más sensual que pude. Lo siguiente que supe fue que Edward me cargó, camino besándome desaforadamente hasta mi habitación y luego sentí el colchón de mi cama sobre mi espalda. Nos deshicimos de la ropa con prisa y terminamos explorando al otro como si fuera la última vez.

Cuando terminamos envueltos entre las sabanas y con las piernas enredadas en las del otro me quedé mirando el techo agotada y feliz.

-Qué es eso?-Preguntó Edward mirando hacia un rincón de la habitación. Seguí la dirección de sus ojos y vi un pequeño bulto verde.

-Oh… es…-Comencé sin saber que decirle. Edward se enredó una de las cobijas en la cintura y salió de la cama.

-Edward…-Llamé en tono avergonzado, pero él me ignoró y se agachó sobre el bulto recogiéndolo. Luego lo desenvolvió y sacó el reloj. Frunció el ceño.

-De quién es?-Preguntó.

-De verdad quieres saberlo?-Pregunté cómo una niña de 5 años, como le explicaría que era suyo desde hacía días? El me miró.

-Por supuesto que quiero saber a quién le ibas a dar un reloj-Dijo. Fruncí el ceño sin poder creer lo que estaba pensando.

-Deberías comenzar a confiar en mi Edward-Dije saliendo de la cama y poniéndome la camisa y el short con enojo.

-De que estas hablando? No me vas a decir?-Preguntó acercándose a mí con el reloj empuñado como una espada.

-De que es claro que no confías en mí. Y esto no va a funcionar si dentro de ti sigues creyendo que hay algo más con esos hombres además de masajes-Dije caminando hacia la puerta. Edward me agarró del brazo.

-Bella espera. Eso no es lo que quise decir. Por supuesto que confío en ti, es solo que me pongo celoso de pensar que hay alguien más en tu vida-Dijo.

-Eso se resume en que no confías en mi-Dije soltándome del brazo bruscamente y saliendo de la habitación cerrando de un portazo. Tomé las llaves del departamento y salí descalza del bloque caminando hacia mi aparcamiento. No iba a ir a ninguna parte, solo necesitaba pensar. Realmente debía dejar de ser tan impulsiva y pensar antes de hablar, pero cuando algo que no me gustaba era exteriorizado soltaba lo primero que se me venía a la mente. Claro que Edward en ningún momento me había dicho esas cosas, era yo la que había inventado esas conclusiones. Hice una mueca, me subí en el capó del auto de Jacob y crucé las piernas mirando la luna. Casi no se veía, estaba claro que llovería más tarde.

-Bella-Llamó la voz de Edward suavemente. Lo miré.

-Lo siento preciosa-Dijo tomando mi cara entre sus manos.

-Porque te estas disculpando? Fui yo la que exagere-Dije aun enojada.

-Entonces porque estas tan enojada? Si es por lo del reloj, no me importa, no tienes que decirme nada-Dijo.

-El reloj es tuyo Edward, lo compré para ti el día de tu cumpleaños-Dije. Edward frunció las cejas y su expresión se suavizó.

-Soy un idiota-Dijo.

-No lo eres, cualquier salta a la conclusión más lógica-Dije.

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Yay! Nuevo capitulo! Siento la tardanza pero estuve muy ocupada con el trabajo! Dejenme reviews y cuéntenme que piensan!