Disclaimer: Los personajes pertenecen a SM.

Capítulo 12. La peor experiencia.

-No lo eres, cualquier salta a la conclusión más lógica-Dije.

-Pero esa conclusión te enojo. Me perdonas?-Preguntó. Suspiré.

-Edward si no nos olvidamos de lo que pasó nunca vamos a poder estar bien. Tienes que confiar en mi-Dije.

-Yo confío en ti Bella. No dudes de eso-Dijo con firmeza.

-Entonces porque los celos? No te he dado motivos o sí?-Pregunté.

-No desde que me elegiste en vez de a ese guardaespaldas-Dijo. Rodé los ojos.

-No quiero que sientas celos. No quiero que algo como eso arruine las cosas-Dije.

-Está bien, no me pondré más celoso, o por lo menos no te lo demostraré si lo hago. No quiero verte enojada por mi culpa-Dijo besándome la frente.

-Trato?-Pregunté. Edward se rió.

-Trato, vamos a dentro, estas descalza y hace frío-Dijo bajándome del auto. Caminamos al departamento y volvimos a entrar.

-Voy a ducharme antes de dormir-Dije. Edward asintió.

-Yo también. Te importa si te acompaño?-Preguntó. Lo miré con una ceja alzada.

-Es una forma de proteger el medio ambiente! Debemos bañarnos de a dos para ahorra agua-Dijo. Me reí y lo empuje al baño.

-Si claro-Dije desnudándome frente a él y abriendo la ducha. Un momento después me acompañó. No ahorramos nada de agua, si, nos bañamos de a dos, pero fue la ducha más larga que he tomado. Y placentera.

A partir de ese día las cosas fueron mejorando progresivamente, el trabajo iba genial aunque mi relación con Demetri se había vuelto supremamente incómoda. Por supuesto, le había dado una oportunidad de 24 horas. Era una maldita.

Estaba ganando dinero suficiente para comprar definitivamente el departamento en el que estábamos y había podido recuperar mi auto del seguro. Los chicos estaban felices con mi relación con Edward ya que no había más drama y que decir de sus padres que me trataban como una princesa cada vez que iba a su casa. En cuanto a mi hermano lo había aprendido a tolerar y lo trataba con amabilidad ya que había empleado a Renesme en el hospital como su secretaria legalmente. Ella y yo nos estábamos llevando genial y ya había aprendido a llevarse a Jacob a lugares encerrados cada vez que quisieran ponerse cariñosos. Y Edward y yo, estábamos en una nube de felicidad, el prácticamente dormía la mitad de la semana en mi departamento y yo la otra mitad en su casa, además estaba ayudándome a estudiar para un examen extraordinario que habían programado para dentro de dos meses. Eso me tenía realmente feliz ya que no tendría que esperar 6 meses más para el próximo examen.

-Bella que estás pensando?-Preguntó Jessica mientras nos cambiábamos.

-Nada, recordando algo que me tiene feliz-Dije.

-Oh claro, ya serás una doctora y nos miraras por encima del hombro-Dijo Angela.

-Eso no es cierto Ang, seguirán siendo mis amigas-Dije sonriéndole.

-Ya hablaste con Alec?-Preguntó Jessica tendiéndome mi bata de descanso. Ese día tenía un conjunto de encaje verde oliva.

-Lo hice. No pensó que fuera a ser tan rápido y me ofreció trabajar a medio tiempo, aunque le explique que no es posible porque los primeros 6 meses deberé trabajar en Emergencias y realmente es mucho trabajo-Dije.

-Realmente tienes suerte. Alec no es tan amable con todo el mundo-Dijo Angela.

-Es algo que siempre le agradeceré, sin el trabajo probablemente estuviera sin techo y comida-Dije.

-No creo que tus amigos hubieran permitido eso-Comentó Jessica.

-Es cierto. No lo hubieran permitido-Dije sonriendo.

-Supieron que Alec echó a Tanya? Descubrió lo que estaba haciendo-Dijo Jessica en tono bajo.

-Es algo bueno, no queremos cerdos pretendiendo más de la cuenta por su culpa-Dije.

-No lo queremos. Hora de trabajar chicas-Dijo Angela mientras nos dirigíamos al ascensor. Me despedí de ellas en el segundo piso y me dirigí a mi habitación.

-Hola Dem-Saludé al verlo.

-Hey Bella. Tienes visita-Dijo lo más amable que pudo.

-Gracias-Murmuré al pasar a su lado.

-Colin! Que sorpresa!-Saludé al chico que me esperaba sentando en la camilla y con la toalla sobre su cintura

-Hola preciosa. Siento en tu voz que me extrañaste?-Preguntó mientras me quitaba la bata. Me reí.

-Por supuesto, creí que te vería más seguido-Dije.

-Estaba de viaje, averiguando acerca de la operación que me contaste-Dijo. Lo miré contenta.

-Has decidido hacerlo?-Pregunté.

-Sí, pero solo con una persona-Dijo.

-Y quién es?-Pregunté interesada en saber si era algún cirujano importante.

-Tu-Contestó.

-Yo? De donde sacas eso? Como voy yo a operarte?-Pregunté suspicaz.

-Vamos Bella, estuve preguntando y ninguna persona que lee por leer sabe de eso, debes tener fundamentos en procedimientos quirúrgicos para siquiera identificar la enfermedad visualmente como tú lo hiciste-Dijo. Lo miré fijamente, entrometido.

-Está bien qué más da. Soy médico pero de todos modos no puedo operarte-Dije cruzándome de brazos.

-Porque no?-Preguntó.

-Primero porque no tengo licencia y segundo porque no estoy calificada para hacerlo, solo he hecho esa cirugía con vigilancia de otros médicos durante la residencia-Dije.

-Entonces asiste la operación. No quiero que nadie extraño meta sus manos en mi sensual cuerpo-Insistió. Rodé los ojos y suspiré pesadamente.

-Te operaría mi novio y tendrías que esperar dos meses-Dije.

-Hecho-Contestó. Estaba a punto de estrecharle la mano que me tendía cuando la puerta fue sacada bruscamente de sus goznes y un grupo de gente uniformada entró a la habitación. Colin se puso frente a mí en pose protectora.

-Hágase a un lado. Agárrenla-Dijo una voz. Dos de los hombres me agarraron por los brazos y me pusieron unas esposas. Hice una mueca de dolor cuando las apretaron contra mis delgadas muñecas.

-Suéltenme que hacen?-Pregunté asustada.

-Esta arrestada por prostitución-Dijo uno de los hombres.

-Suéltenla, ella no es una prostituta!-Dijo Colin tratando de sacudirse a los hombres que lo agarraban.

-Llévenselo también. Y denle unos pantalones-Dijo el hombre. Cuando me sacaron de la habitación me di cuenta de la magnitud de la situación. Todas las chicas estaban en las mismas condiciones que yo e incluso Demetri estaba esposado contra la pared. Sentí como el color de mi rostro se iba a medida que iba saliendo del edificio escoltada como a una delincuente. Por lo menos una docena de patrullas de la policía estaban estacionadas. Uno de los hombres me habló.

-Cuidado con la cabeza puta-Dijo metiéndome bruscamente en una de las patrullas. Estaba aterrorizada, muerta de frío y en ropa interior. La puerta se abrió y Jessica fue arrojada al interior conmigo. La miré y le hice señas de que permaneciera en silencio, ella se veía a punto de estallar en llanto. Como pude estire mis manos esposadas y le apreté la mano que tenía al alcance.

-Dios mío ayúdame-Murmuré mientras la patrulla comenzaba a andar con las sirenas a todo volumen.

Cuando llegamos a la estación de policía había gran revuelo allí, por lo menos una docena de periodistas querían meterle el micrófono por la cara al comandante de policía. Cuando pase junto a ellos escuche lo que estaba diciendo.

-La operación ha sido un éxito, un informante nos dio la pista y se allanó el lugar. Vamos a proceder a levantar cargos, no más comentarios-Dijo. Me metieron en una celda junto a Jessica y otra chica con la que no había hablado antes.

-Sabes si cogieron a Angela?-pregunté.

-Estaba en el baño cuando entraron pero la perdí de vista cuando se la llevaron-Dijo Jessica temblorosa.

-Todo estará bien Jess. Respira-Dije. Ella asintió estrujándose las manos.

Sentí que habían pasado horas cuando un hombre llegó a la celda.

-Isabella Swan-Llamó. Me puse de pie entumecida por el frio que tenía. Caminé hacia la salida y miré a Jess tranquilizadoramente. El hombre me tomó por el brazo y me llevó a una sala.

-Espere sentada-Dijo señalando una silla. Me senté en silencio y esperé unos minutos. La puerta se abrió y entró un hombre con una carpeta.

-Isabella Swan?-preguntó. Asentí.

-Soy el detective Rowl, voy a hacerle unas preguntas y usted deberá responderme honestamente-Dijo. Asentí.

-Hace cuanto trabaja en el centro?-Preguntó.

-Alrededor de 5 meses-Dije.

-Es nueva. Que la llevó a trabajar allí?-Preguntó.

-Necesitaba dinero-Dije. El hombre me miró con seriedad y algo de repulsión.

-Es consciente de que la prostitución es un delito?-Preguntó.

-Lo estoy-Dije. El hombre me miró con una ceja alzada.

-Las otras chicas han negado que son prostitutas-Comentó.

-Usted no me ha preguntado si lo soy por lo tanto no he podido negarme. No me di por aludida con su pregunta anterior dado que no soy una-Dije. El detective entrecerró los ojos.

-No se haga la astuta conmigo señorita Swan-Dijo haciendo una mueca con la palabra señorita.

-No me estoy haciendo la astuta señor, le estoy respondiendo sus preguntas y debo aclarar que violando mis derechos como ciudadana estadounidense ya que me está interrogando sin la presencia de mi abogado-Dije. Un destello de ira paso por sus ojos.

-Es usted inteligente Isabella, porque no atestigua que Alec Volturi la obligó a entrar en este negocio y se salva de una larga temporada en la cárcel?-Preguntó.

-No voy a atestiguar algo que no es cierto y si tiene más preguntas que hacerme quisiera hacer uso de mis derechos, un abogado y una llamada telefónica-Dije poniendo las manos sobre la mesa haciendo que las esposas resonaran. El hombre cerró la carpeta violentamente e hizo una seña al vidrio oscuro a mi espalda. Un momento después entró un hombre con un teléfono y me lo tendió. Marqué los números como pude y me lo lleve a la oreja. A los tres repiques contestaron.

-Hola?-Saludó la voz de Edward.

-Edward?-Contesté con voz temblorosa. Respiré profundo sin querer perder la calma.

-Bella? Estas bien? Porque no me contestas las llamadas?-preguntó.

-Ed, estoy en la cárcel-Dije en voz baja. Se escuchó silencio y la voz de Edward subió dos octavas.

-Qué? Porque? Estas bien?-Preguntó.

-Ed no puedo tardarme, creen que me estaba prostituyendo, puedes ayudarme?-Pregunté.

-Dios, en 15 minutos estoy allá con el abogado de la familia, se llama Garret-Contestó.

-Por favor, no tardes-Dije conteniendo las ganas de llorar. Edward respiró fuertemente y sentí como se ponía en movimiento en el auto.

-Tranquila preciosa, te sacaré de ahí-Dijo con convicción. El hombre me quitó el teléfono antes de que dijera nada. Lo miré.

-Gracias-Dije retomando mi postura. Me había encogido al escuchar la voz de mi novio pero sabía que él me sacaría de esta.

-Por dónde íbamos?-Preguntó el detective.

-No responderé nada hasta que venga mi abogado-Dije.

-No es necesario que diga más nada, nuestro informante nos dio esta lista con los nombre de las… damas que ofrecían ese tipo de servicios-Dijo. Lo miré interesada al mencionar el dichoso informante.

-No me diga. Y usted encerró a 20 personas por una dichosa lista que puede ser falsa?-Pregunté.

-Estaban allí no?-Respondió.

-Dígame, alguna chica estaba efectivamente prostituyéndose cuando usted y sus amiguitos llegaron?-Pregunté. El hombre se removió en el asiento y me miró con hastío. Ja!

-Ya veo, entonces no tiene pruebas-Dije aguantándome las ganas de sonreír.

-Dígame usted señorita Swan? Era el dinero suficiente para hacer lo que hacía?-Preguntó con malicia. Rodé los ojos a punto de contestarle con el mayor de los sarcasmos pero la puerta se abrió.

-No digas una palabra más Bella, detective Rowl está usted violando los derechos de mi cliente al interrogarla sin mi presencia-Dijo un muchacho un poco mayor que yo con un traje y un maletín. Lo miré aliviada.

-Solo estábamos charlando abogado-Dijo el detective con tono jovial. Garret se quitó su chaqueta de traje y me la puso sobre los hombros. Traté de aferrarme a ella como pude.

-Pueden quitarle las esposas a mi cliente ya que aún no he oído los cargos por los cuales se encuentra aquí?-Preguntó sentándose a mi lado. El hombre que permanecía en una esquina me quitó las esposas. Me froté las muñecas repetidamente.

-Prostitución-Dijo el detective en tono serio.

-Y tiene pruebas de ello?-Preguntó Garret.

-Tenemos una lista donde nuestro informante indica las mujeres que se dedicaban a esto en Volturi-Dijo el detective.

-Una lista? Es todo?-Preguntó Garret. El detective apretó la mandíbula.

-No necesitamos más debido a que las encontramos en el sitio-Dijo.

-Bella puedes responder a esta pregunta. Estabas en algún acto carnal con el joven Colin Fray?-Preguntó Garret echándole un vistazo a una carpeta.

-No-Contesté.

-El chico estaba en toalla y ella en ropa interior-Dijo el detective entre dientes. Garret ignoró al detective.

-Tuviste alguna relación sexual con el joven Colin Fray?-Preguntó.

-No-Contesté nuevamente. Garret miró al detective.

-Dado que mi cliente no parece haber infringido la ley es momento de que nos retiremos-Dijo Garret poniéndose de pie. El detective se puso de pie.

-Tendrá que responder ante un juez cuando exponga el caso-Dijo enojado.

-Responderá y saldrá declarada inocente de lo que le acusan. No pasaré por alto que la tuvieron 4 horas en prisión, esposada y sin abrigo sin tener evidencias detective, añadiré agravio a su persona por todo el escándalo al que la expusieron-Dijo Garret tomándome del brazo amablemente. Miré al detective con ganas de sacarle la lengua y salí con Garrett.

-Gracias-Dije en un murmullo.

-Todo un placer Bella. Estas bien? Te hicieron algo?-Preguntó.

-Estoy bien. Solo tengo frio-Dije.

-Te llevaremos a casa de inmediato-Dijo.

-Llevaremos?-Pregunté. Él sonrió y de repente me vi envuelta en unos familiares brazos.

-Bella, estás bien cariño?-Preguntó Edward contra mi pelo. El poco control que me quedaba lo perdí y comencé a sollozar contra su pecho.

-Shush, tranquila-Dijo Edward llevándome a otro lugar.

-Saquémosla de aquí Edward-Dijo Garrett.

-Mis amigas, Jessica y Ángela no las puedo dejar y Demetri-Dije acordándome de él. Edward hizo una mueca pero miro a Garrett.

-Haré un par de llamadas, mis colegas estarán aquí en unos minutos, no te preocupes, lo mejor es que vayamos a casa, tenemos que hablar-Dijo Garrett. Edward le dio las llaves de su auto a Garrett y subimos a la parte trasera.

-Estás helada-Dijo quitándose su chaqueta y poniéndola encima del saco de Garrett-Dijo mientras me frotaba los brazos y la espalda.

-Vamos a casa-Dije en un murmullo. No supe en que momento me quedé dormida pero desperté cuando Edward me estaba sacando en brazos del auto.

-Puedo caminar-Dije con voz débil.

-Apenas y dejas de temblar, tienes los labios azules-Dijo poniendo su boca sobre mi frente tratando de pasarme un poco de calor. Cuando entramos a la casa estalló un escándalo.

-Está bien? Le hicieron daño?-Preguntó la voz de mi hermano.

-Bella? Puedes oírme?-Llamó Jasper.

-Estoy bien-Murmuré.

-Puedes traer cobijas? Tiene demasiado baja la temperatura-Dijo Edward dejándome sobre el mueble con suavidad. Escuche un ruido y luego una tonelada de cobijas cayeron sobre mí. Hice un ruido de satisfacción y cerré los ojos luchando con la inconsciencia.

-Y bien? Que ha pasado?-Preguntó Jasper.

-Afortunadamente no tenían pruebas de los cargos que le estaba imputando. Sin embargo estoy seguro de que llevaran el caso a juicio-Dijo Garrett.

-Pero saldrá libre no es cierto?-Preguntó Jacob.

-Claro que lo hará. Lo único que tenemos en contra es al detective Rowl-Dijo Garrett.

-Hijo de puta-Dije bajo mi aliento. Alguien se echó a reír y luego sentí un peso en el mueble.

-Creí que estabas dormida-Dijo Edward.

-Algo así-Murmuré abriendo los ojos.

-Te sientes mejor?-Preguntó.

-Mucho, gracias por sacarme de ahí-Dije.

-Siempre preciosa-Dijo Edward presionando su mano en mi mejilla.

-Bella tendrás que comparecer en la corte. Estoy seguro de que pronto me llegará la citación. No te preocupes, todo está a nuestro favor-Dijo Garrett.

-Gracias-Dije.

-Es mi trabajo. Los estaré llamando, será mejor que vuelva para ver cómo le fue a Alec-Dijo Garrett.

-Lo conoces?-Pregunté.

-Es uno de mis mejores amigos. Mi bufete lo está representando, si Edward no me hubiera llamado antes hubiera ido a sacarte por mi propia cuenta. Alec no dejará a ninguna chica sin defensa. Para el es más difícil la situación por toda la cantidad de dinero que maneja, seguramente ordenaran investigar sus ingresos. Afortunadamente él ha sido muy cuidadoso y tiene registros de todo-Dijo.

-Puedo atestiguar a su favor-Dije.

-No quiero que te involucres mucho Bella, sin embargo si se pone difícil te llamaré a atestiguar-Dijo. Asentí. Garrett intercambio unas palabras con Edward y se fue.

-Te sientes mejor Bells?-Preguntó Jasper.

-Será mejor que te lleve a la cama. Te vendría bien dormir-Dijo Edward tomándome en brazos.

-Quieres comer algo Bella?-Preguntó mi hermano.

-Duh-Dije como pude. Jake se rió y se dirigió a la cocina. Edward entró a mi habitación y me puso en la cama.

-Quieres que te ayude a cambiarte?-Preguntó.

-Yo puedo-Dije incorporándome. Apenas me despojé de las cobijas el frío me atacó de nuevo. Edward me alcanzó la camisa que me había dado como pijama y me la puse. Saqué unas medias y me las puse hasta las rodillas.

-Subiré la calefacción-Dijo. Asentí viéndolo salir. Al momento regresó con Jacob detrás.

-Eso fue rápido-Dije.

-Es algo sencillo, para que puedas dormirte pronto-Dijo poniendo la bandeja sobre mis piernas.

-Oh, mis chicos favoritos me consienten demasiado-Dije.

-Oye!-Dijo la voz de Jasper desde fuera.

-Tú también eres mi favorito!-Dije en voz alta. Lo escuché reírse. Comí en silencio bajo la supervisión de Edward y Jacob.

-Listo-Dije aliviada de dejar de tenerlos vigilándome hasta que terminara el ultimo bocado. Jacob me dio un beso en la frente y se llevó la bandeja.

-Bella, estas bien?-Preguntó mi novio con preocupación. Lo miré fijamente y me acosté totalmente dándole la espalda mirando un punto de la habitación.

-Estoy bien-Murmuré. Escuche sus zapatos hacer ruido al caer al piso y lo sentí meterse en la cama para luego abrazarme y pegar mi espalda a su pecho.

-Pequeña pinocho-Susurró quitando el cabello de mi cuello.

-No miento-Dije rogando que dejara de insistir. Podía sentir como las lágrimas se acumulaban en mis ojos. Escuché como suspiró pesadamente y luego soltaba su agarre en mi cintura.

-Está bien. Vendré a verte mañana-Dijo. Cuando lo sentí incorporarse me giré.

-Tienes que irte?-Pregunté con la voz ahogada. El me miró.

-Quiero quedarme, pero no puedo si no me dejas-Dijo sonando decepcionado. Volví a darle la espalda.

-Lo siento-Dije en un murmullo. Lo sentí acomodarse junto a mí nuevamente y volvió a pasar su mano por mi cintura. Luego comencé a sollozar.

-Bells, que tienes cariño-Dijo en voz suave.

-Fue… fue horrible-Dije. Edward me giró gentilmente y me abrazó con todas sus fuerzas.

-Lo sé preciosa, cálmate por favor-Dijo suplicante cuando sollocé ruidosamente.

-Edward, va a estar en mi historial, sabes lo que significa?-Dije llorando contra su pecho.

-No significa nada, no te adelantes a los hechos-Dijo acariciando mi espalda con cadencia.

-Y esos hombres… me llamaron puta-Dije entre lágrimas. Sentí como sus brazos se tensionaron contra mi espalda y respiró ruidosamente.

-Malnacidos-Dijo entre dientes.

-Que voy a hacer Edward? Y si no salgo libre?-Pregunté.

-Bella escúchame bien, saldrás libre entiendes? te prometo que todo saldrá bien-Dijo mirándome intensamente.

-Como lo sabes?-pregunté tratando de detener mi ataque de histeria.

-Porque no dejaré que nada te pase-Dijo apretando su abrazo.

-Te amo-Dije.

-Te amo preciosa. Duérmete, yo te cuidaré-Dijo. Asentí metiendo mi frente en su cuello y acurrucándome contra su cuerpo.

-Bells es hora de levantarse-Dijo la voz de mi novio.

-Porque?-Dije con voz patosa.

-Tenemos que estudiar. El examen recuerdas?-Preguntó.

-No me siento bien-Dije.

-No seas floja, ningún día te sientes bien para estudiar-Dijo.

-Es porque ya todo lo sé-Dije.

-Si claro, arriba perezosa, te preparé desayuno-Dijo saliendo de la habitación. Hice una mueca y salí de la cama dándome un rápido baño. Me puse unos jeans y una camiseta blanca. Salí descalza al comedor donde Jacob y su novia desayunaban.

-Buenos días-Saludé.

-Hola Bella, como estas?-Preguntó Renesme.

-Bien. Que tal la escuela?-Pregunté.

-Genial-Contestó.

-Oh que bueno-Dije sentándome junto a ellos al momento que mi apuesto novio ponía un plato con huevos y tocino frente a mi.

-Gracias cariño-Dije. El me dio un beso corto en los labios y se sentó en el mueble a hojear unos libros.

-Van a estudiar hoy?-Preguntó mi hermano.

-Sí… ustedes que van a hacer?-Pregunté.

-Oh, vamos ir al cine a ver una película nueva-Dijo Renesme en tono emocionado. Jake la miró, me miró y asintió.

-Qué película?-Pregunté sabiendo de la pasividad de mi hermano.

-Es una romántica-Contestó Renesme. Me reí.

-Jacob en cine, viendo una película romántica? Vaya-Dije.

-Porque?-Preguntó Renesme. Jacob me miró con advertencia, pero yo lo ignoré.

-Jacob odia el cine. Y las películas románticas-Dije.

-Bella-Se quejó mi hermano golpeando la mesa con el puño.

-Qué? No quieres pasarte la vida haciendo cosas que no te gustan solo para complacer a tu novia!-Dije.

-Es cierto Jake? Porque no me lo dijiste? Podemos hacer otra cosa-Dijo Renesme.

-Estabas muy emocionada por ir a ver esa película. No quería ser yo quien te quitara esa emoción-Dijo Jacob gritándome con sus ojos entrometida.

-Pero puedo ir con mis amigas. Y hacer otros planes contigo, como cuando tú vas con tus amigos a ver futbol americano, yo solo voy a tus partidos, con eso me es suficiente para todo el año-Dijo Renesme. Edward se rió desde su asiento.

-Edward debemos ir a estudiar-Dije poniendo los platos en lavaplatos.

-Sí, váyanse a estudiar-Dijo Jacob con tono sarcástico. Rodé los ojos y nos fuimos a mi habitación. Edward me miraba de manera divertida.

-Qué?-Pregunté.

-Oh vamos Bella, tiraste a los lobos a tu hermano-Dijo.

-Por supuesto que no, lo salve del tedio que le causa ir a esas cosas-Dije sentándome en la cama y tomando uno de los libros.

-Si claro-Contestó.

-Es en serio, las parejas hacemos cosas que no nos gustan solo para no borrar la sonrisa de las caras de la otra persona, ahora por dónde empezamos?-Dije.

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Siento mucho la tardanza! Pero aquí esta! Espero que les guste y si no me cuentan!