Disclaimer: Los personajes pertenecen a SM.
Capítulo 14. Brillante.
-Eso es increíble Bells, estaba preocupado por ti. Entonces irás a trabajar? Te llevo?-Preguntó.
-Primero, tengo auto. Y segundo, he decidido tomarme un descanso de ese trabajo-Dije. A Jacob se le iluminaron los ojos.
-Eso es aún mejor!-Dijo exteriorizando el alivio que seguramente todos sentirían al escuchar la noticia.
-Procuraré no ofenderme por tu tono de emoción. Seré desempleada nuevamente-Dije.
-Por muy poco tiempo, estoy seguro de que conseguirás trabajo en cuanto obtengas la licencia-Dijo mi hermano.
-Esperemos que sí-Dije.
-Estoy feliz por ti Bells, iré a ducharme. Tengo que volver a clases-Dijo.
-Está bien. Dormiré donde Edward hoy-Dije.
-Genial-Dijo con sarcasmo.
-No finjas que no aprovecharas para tener sexo por todo el departamento-Dije.
-Renesme esta con sus padres en Washington-Dijo con tono aburrido.
-Oh, quieres que me quede?-Pregunté.
-No seas tonta. Embry y Quil vendrán y jugaremos video juegos-Dijo.
-No hagan desastres-Dije.
-Hecho-Contestó entrando al baño. Entré a mi habitación y abrí mi armario. Saqué unos jeans, botas café bajas y una blusa holgada. Dejé todo sobre la cama y salí a preparar el desayuno.
-Quieres comer algo?-Pregunté cuando mi hermano salió del baño con una toalla envuelta en la cintura.
-Muero de hambre. El partido fue muy temprano-Dijo.
-Huevos con tocino y tostadas enseguida-Dije sonriente. Jake me guiñó el ojo y se perdió en su habitación. Serví en dos platos y los puse sobre la mesa.
-Listo el desayuno!-Dije en voz alta. Jacob salió usando jeans y descalzo. Le podía ver por lo menos 4 dedos de sus boxers.
-No tienes unos pantalones más pequeños?-Pregunté.
-Así se usan Bells-Contestó sentándose en la mesa.
-Olvida los pantalones. Tengo que verte los calzoncillos?-Pregunté.
-Se llaman boxers. Y déjame en paz. Seguramente a Edward no le criticas nada-Dijo.
-Por supuesto que no. Es mi novio-Dije.
-Es mi novio-Dijo Jacob "imitando" mi tono de voz.
-Yo no sueno así-Dije.
-Por supuesto que sí, todas las chicas lo hacen-Dijo devorando la comida.
-Idiota. Voy a bañarme-Dije poniendo los platos en el lavaplatos.
-Gracias por el desayuno Bells-Dijo sonriéndome. Pasé por su lado y le revolví el cabello.
-Cuando quieras hermanito-Dije entrando al baño. Me duché rápidamente y me cambié.
-Todavía estas aquí?-Pregunté viendo a Jacob dar vueltas por la sala.
-No encuentro las llaves de mi auto-Dijo. Entrecerré los ojos.
-Es un truco para que te preste el mío?-Pregunté. Jake rodó los ojos.
-Por supuesto que no-Dijo volteando los cojines.
-Estas desordenando todo. Llévame y te quedas con mi auto-Dije. Jacob me miró ilusionado.
-En serio?-Preguntó.
-Ni un solo rayón o te haré pagarlo-Amenacé. Jacob levantó sus palmas sonriente.
-Tranquila. Iré por mis cosas-Dijo corriendo hacia su habitación. Regresó en un parpadeo como un niño emocionado. Rodé los ojos.
-Ni que fuera tu primera vez en el-Dije saliendo de la casa.
-No me importa. Es un auto genial-Contestó. Cuando llegamos frente al auto lo miré.
-Lo sé, lo sé. Nada de rayones-Dijo. Lo señalé con los ojos entrecerrados, amenazándolo silenciosamente y le entregué las llaves.
-Vamos-Dije subiéndome al asiento del copiloto. Jacob condujo con la sonrisa intacta y me llevó al centro de relajación.
-Gracias. Cuida mi auto y cuida la casa-Dije.
-Relájate Bella-Contestó. Le di un beso en la mejilla y me bajé del auto.
-Adiós-Dije.
-Adiós hermana. Te quiero-Dijo alegre acelerando. Me eche a reír y entre al centro.
-Bella oh por Dios! Estaba preocupada por ti-Dijo Jane saliendo del mostrador.
-Estoy bien Jane. Las demás están bien? Y Alec?-Pregunté.
-Perfectamente. Me estaba preguntando si ibas a volver-Dijo.
-Realmente vine a hablar con Alec sobre eso-Contesté. Jane asintió.
-Lo entiendo. Espero que sigamos siendo amigas-Dijo.
-Por supuesto tontita. Eres mi consejera de lencería número 1-Dije sonriendo. Jane sonrió de vuelta. Fui al ascensor y pulsé el último piso. Cuando llegué a la puerta toque suavemente.
-Pase-Contestó Alec. Asomé la cabeza.
-Hey-Sonreí. Alec me sonrió.
-Bells! Me alegra verte. Pensaba llamarte, Garrett me dijo que ya te dio la noticia-Dijo. Asentí.
-Pasó por mi casa esta mañana. Tienes un minuto?-Pregunté.
-Claro, siéntate. Aunque creo que sé a qué vienes. Me gustaría que pudieras quedarte Bells-Dijo.
-Lo sé Alec, y nunca dejaré de estar agradecida contigo por todo lo que hiciste por mí, es solo que… necesito esto entiendes? Quiero volver a mi campo, he estado estudiando mucho y lo que quiero más que nada es operar. Quiero prepararme y ser médico entiendes?-Dije moviendo las manos graciosamente.
-Por supuesto que te entiendo Bella. Y ya eres un médico, un simple papel no define eso. No tienes nada que agradecerme, nos ayudamos mutuamente-Dijo sonriendo con tristeza. Rodeé la mesa y lo abracé.
-De todas maneras. Gracias-Dije.
-De nada. Espero verte de vez en cuando-Contestó.
-Claro que sí. Iré a ver a las chicas-Dije sonriendo.
-Vale. Nos vemos Bella. Cuídate-Dijo.
-Adiós Alec! Nos vemos pronto!-Dije saliendo de la oficina.
Caminé hacia la cafetería y me encontré a Angela y Jessica sentadas en una mesa.
-Bells como estas? Siéntate-Dijo Angela señalando la silla junto a ella.
-Chicas! Qué bueno verlas-Dije sentándome.
-Oh Bella nosotras también nos alegramos de verte. Fue horrible no?-Dijo Jessica.
-Mucho. Tardaron mucho en salir?-Pregunté.
-Luego de que te llamaron, me llamaron a mí a interrogarme-Dijo Jessica con sarcasmo.
-No hablemos de eso. Fue una experiencia que definitivamente no quiero repetir-Dijo Angela.
-Y que lo digas. Hemos hablado con Jane y parece que Alec va a cambiar un poco la mecánica del centro. Habrá cámaras y tendremos un poco más de ropa. Pero lo demás será igual-Dijo Jessica.
-Enserio? Es algo bueno, Alec podrá librarse de la mala publicidad y no tendrán tanto frio-Dije encogiéndome de hombros.
-Tendremos? No vas a volver?-Preguntó Angela.
-No Ang. Volveré a lo mío-Dije.
-Oh Bells te extrañaremos-Dijo Angela.
-Y yo a ustedes. No es como si no nos fuéramos a volver a ver-Dije.
-Por supuesto. Haremos noches de películas, saldremos a bailar, de compras-Dijo Jessica asintiendo. Sonreí.
-Claro que si Jess-Dije. Mi teléfono comenzó a sonar.
-Hola-Contesté.
-Bella! Estas enojada conmigo?-Preguntó Alice rápidamente.
-Claro que no Al. Hubiera preferido saberlo pero está bien. Entiendo sus razones-Dije.
-Eso es genial porque tienes que venir al hospital. Rosalie se dobló el tobillo-Dijo.
-Oh, está bien?-Pregunté.
-Sí, estaba en tacones y se tropezó con una herramienta en su garaje. Sabes lo diva que es-Dijo Alice. Escuché a Rosalie quejarse en el fondo. Sonreí.
-Estaré allí en 10 minutos-Dije.
-Chao Bella-Dijo Alice en italiano. Alice y sus idiomas.
-Chicas me tengo que ir. Una de mis amigas está en el hospital-Dije poniéndome de pie.
-Está bien?-Preguntó Angela.
-Sí, no es nada grave. Nos vemos pronto chicas-Dije abrazándolas.
-Cuidate Bells-Dijeron. Caminé hacia la salida y me despedí de Jane.
Me paré en la calle esperando que pasara un taxi. Gracias a Dios no tardó mucho.
-Al hospital de Forks por favor-Dije.
-Con gusto señorita-Contestó el hombre amablemente.
Cuando llegué me bajé, le pague al hombre del taxi y caminé hacia la recepción.
-Buenos días. Vengo a ver una paciente. Rosalie Hale-Dije.
-Es interna? O viene por emergencias-Preguntó.
-Emergencias-Contesté.
-Por el pasillo a la derecha, habitación 103-Señalo.
-Gracias-Dije comenzando a caminar. Repasé los números de las habitaciones hasta detenerme en la indicada.
-Bella! Qué bueno que viniste!-Dijo Alice emocionada. Rosalie estaba acostada en la cama con la pierna colgada en un ángulo extraño.
-Rose? Estas bien?-Pregunté.
-Pensé que solo me había doblado el tobillo. Tengo fractura-Dijo haciendo un puchero.
-Oh lo siento Rosie-Dije llegando a la cama.
-Bella nos perdonas? No quisimos ocultarte lo de la televisión. Es solo que no queríamos que te preocuparas por lo que dijera la gente-Dijo Rosalie.
-Lo se Rose. Lo entiendo, ya eso quedó atrás-Dije.
-Donde está Emmett?-pregunté.
-Está en la cafetería. Fue por café-Dijo Alice.
-Oh, yo también quiero uno. Ya vuelvo-Dije.
-No tardes!-Dijo Alice. Asentí y caminé por el pasillo hacia la cafetería. Iba caminando distraída cuando escuché la voz de Edward. Miré curiosa por encima de mi hombro y lo vi sentando en el que debía ser su consultorio explicándole algo a una chica joven. Sonreí como una tonta enamorada y me acerqué a la puerta. Edward levantó la mirada, sus ojos mostraron sorpresa y luego sonrió.
-Bella! Pasa cielo-Dijo levantándose y dándome un beso en los labios.
-Siento interrumpir-Dije apenada mirando a la joven. Ella sonrió tímidamente.
-Oh tranquila. Michelle es una paciente de confianza no es así señorita?-Preguntó Edward abrazándome.
-Hola-Dijo la chica.
-Un placer, soy Bella-Dije sonriéndole. La chica asintió.
-No es que me moleste que estés aquí preciosa, pero pasó algo?-Preguntó.
-Oh, Rosalie se cayó y tiene fractura en el tobillo. Vine a verla-Dije.
-En serio? No lo sabía. Cuando termine con Michelle pasaré por su habitación-Dijo.
-Vale, vuelvan a lo suyo-Dije.
-Bella espera, estaba pensando que podrías darme tu opinión acerca de Michelle-Dijo Edward cogiendo una carpeta.
-Estas seguro?-Pregunté. Edward me miró con seguridad.
-Por supuesto. Eres una cirujana perfectamente capaz-Dijo con certeza. Intenté contestarle que no tenía licencia pero Edward me interrumpió.
-Por favor, realmente necesito tu concepto cariño-Dijo teniéndome la carpeta. Suspiré y la tomé. Revisé el expediente médico de Michelle. Fruncí el ceño al ver la enfermedad que tenía. Coartación aórtica. En términos simples quería decir que en ocasiones se presentaba disminución del diámetro de la aorta lo que ocasionaba que la sangre no circulara más allá del segmento que presenta la reducción. En casos sencillos se presentaba únicamente hipertensión arterial, pero en otros también se daba arritmia cardiaca por el esfuerzo de la arteria en circular la sangre.
-Qué piensas?-Preguntó Edward.
-Asumo que Michelle ha presentado arritmia cardiaca desde que es tu paciente-Dije.
-La han internado 3 veces en el último mes-Contestó.
-Frecuencia cardiaca?-Pregunté.
-15 latidos por segundo-Contestó. Fruncí el ceño extrañada.
-Es demasiado alto incluso para una coartación aórtica-Murmuré mirando nuevamente la historia clínica. Las veces que la habían internado Michelle había perdido el conocimiento, lo cual me parecía anormal. Los pacientes con arritmia generalmente presentaban alteración y dificultad para respirar, pero no perdían el conocimiento.
-Bells?-Preguntó Edward.
-Porque no aparecen datos de frecuencia cardiaca cuando la han internado?-Pregunté.
-Lo viste no? No te parece extraño que pierda el conocimiento? No lo sé, siempre llego cuando la han reanimado-Contestó. Cuando Edward dijo la última palabra, la idea me vino rápidamente.
-Reanimado! Edward… fibrilación ventricular-Dije. Edward frunció el ceño.
-Crees que ha tenido alguna parada cardiaca? No es posible, al ingresarla lo hubieran notado-Dijo. Negué con la cabeza recordando mi residencia. A los residentes nos ponían a hacer estas cosas cuando no nos querían alrededor.
-Cuando un paciente llega inconsciente se le toma el pulso. La sangre circula un par de minutos después de una parada cardíaca…-Contesté.
-Por lo que se encuentra el pulso, por eso no se puede saber si el corazón se ha parado a menos que se conecte a un ECG y generalmente eso se hace si el paciente no reacciona-Completó Edward. Asentí.
-Las paradas cardiacas por falta de fibrilación ventricular tardan menos de 1 minuto. Por eso no está en el historial-Dije.
-Bella eres un genio-Dijo Edward.
-Doctor Edward, ya saben que tengo?-Preguntó Michelle.
-Si Michelle. Además de la coartación aórtica tienes taquiarritmia, tu corazón va demasiado rápido. A veces va tan rápido y desordenado que no se contrae adecuadamente y se detiene-Dijo. Michelle abrió los ojos asustada.
-No te asustes Michelle. Es una operación delicada, pero ya que sabemos que tienes es muy fácil curarte-Dije con voz gentil. En ese momento entró una señora respirando agitadamente.
-Lo siento Doctor Cullen, no conseguía donde aparcar el auto. Ya tiene los resultados del examen?-Preguntó.
-Bella esta es la madre de Michelle. Señora Brown esta es mi prometida Bella, ella también es médico cirujano y me estaba ayudando a revisar los exámenes de Michelle. Ya sabemos cómo proceder-Dijo Edward sonriendo.
-Michelle estará bien?-Preguntó la señora. Edward me miró. Suspiré.
-Señora Brown, Michelle tiene una afección cardiaca conocida como taquiarritmia. Por la coartación aórtica no se había podido detectar, pero revisando el historial médico hemos encontrado que el corazón de Michelle tiene paradas ocasionales. Por eso pierde el conocimiento por unos minutos. La buena noticia es que ambas condiciones son operables. Para la coartación se removerá la parte de la arteria que presenta la reducción y será reemplazada por un bypass, que es una especie de tubería con el mismo diámetro de la arteria que hará de puente para la circulación de la sangre-Dije.
-Y la otra operación?-Preguntó la señora.
-Es un poco más delicada. Sé implantará un desfibrilador automático que funcionará detectando la taquiarritmia y eliminándola mediante un choque eléctrico que disminuirá la velocidad de los latidos-Contesté. Edward me miró con un brillo de orgullo en los ojos.
-Michelle estará bien?-Preguntó la señora.
-Michelle estará perfecta. Nada de deportes extremos, pero vivirá como una adolescente normal-Dijo Edward. La señora Brown y Michelle sonrieron.
-Muchas gracias, a ambos-Dijo la señora Brown con emoción. Michelle se despidió y salieron. Luego miré a Edward.
-Por Dios Bella eso fue impresionante!-Dijo Edward abrazándome.
-Tú crees?-Pregunté insegura. Edward me tomó de las mejillas.
-Eres supremamente inteligente y capaz. Te amo-Dijo con firmeza. Sonreí y lo besé.
-Te amo. Gracias por dejarme hacer esto-Dije.
-Siempre. Vamos a ver a Rose. Mi turno acabó-Dijo. Asentí y salimos del consultorio tomados de la mano. Cuando pasamos junto a dos enfermeras, me miraron sorprendidas y saludaron a Edward melosamente.
-Buenas tardes Dr. Cullen-Dijo una de ellas.
-Hola Edward-Dijo la otra seductoramente. Quise hacer señas y decir "Estoy aquí zorra regalada", pero eso hubiera sido un poco extremo.
-Buenas tardes-Dijo Edward simplemente y me guió hacia la zona de Emergencias.
-Vaya, por poco y te besan-Dije. Edward se rió.
-Tengo que recordarte donde solías trabajar? No estés celosa de ellas Bella. Solo tengo ojos para ti, son solo enfermeras-Dijo.
-Está bien-Dije con tono de resignación. Edward volvió a reír. Cuando llegamos a la habitación, Rose estaba rodeada de Emmett, Jasper y Alice.
-Hey chicos-Dije saludando a Emmett y Jasper.
-Oh veo que encontraste a Edward. Solo pase a ver como seguía mi hermana-Dijo Jasper.
-Hubieras visto a Bella Jazz, diagnosticó una taquiarritmia sin siquiera tener las paradas cardiacas en el historial clínico-Dijo Edward emocionado. Jasper alzó las cejas.
-No sé de qué te sorprendes amigo. Bella es brillante-Dijo Jasper.
-No estoy sorprendido, estoy orgulloso-Dijo Edward.
-Sí, sí. Bella es una nerd como todos ustedes. Pueden darme algo para el dolor?-Dijo Rosalie. Me acerqué y miré la radiografía que Jasper tenía en a mano.
-Oh, tiene los tendones inflamados-Murmuré.
-Es una llorona, ya le dí analgésicos-Dijo Jasper. Rose se cruzó de brazos y miró a Emmett con un puchero. Emmett miró a Jasper seriamente.
-Mi chica está sufriendo. Haz algo-Dijo cruzando los brazos mostrando sus enormes bíceps.
-Emmett, no puedo darle más analgésico, la drogará-Dijo Jasper.
-Dámelo Jazz, y así pueden irse todos a descansar mientras yo duermo-Dijo Rosalie con una mueca.
-Dormirás lo que resta de día Rose-Dijo Jasper acercando una jeringa al suero de Rose.
-Lo que sea, me duele-Dijo Rose haciendo pucheros. Emmett le acaricio la mejilla y se sentó en una silla junto a la cama.
-Yo me quedaré con ella. Pueden irse chicos-Dijo Emmett. Nos despedimos de Rose y salimos de la habitación.
-Jazzy y yo vamos a casa. Quieren venir?-Preguntó Alice.
-Tenemos que ir a casa de Edward, Esme quiere vernos-Dije.
-Oh está bien. Nos vemos luego chicos-Dijo Jasper abrazando a Alice y yéndose. Miré a Edward.
-Tienes algo más que hacer?-Pregunté.
-Solo entregar unos papeles. Espérame en el auto, aquí están las llaves-Dijo Edward dándome un beso en los labios y yendo hacia la recepción. Tome el ascensor y baje hasta el sótano. Accioné la alarma y el auto de Edward encendió las luces desde donde estaba. Caminé hacia él y me recosté sobre la puerta del auto.
-Hola-Dijo la voz de alguien tras de mí. Brinqué llevándome la mano al pecho y giré rápidamente. Un chico rubio de cabello corto y ojos verdes me miraba fijamente, tenía una bata y la inscripción del hospital en margen derecho.
-Oh, me has asustado-Dije un poco aliviada al ver que no era ningún ladrón.
-Lo siento. Soy James, Dr. James Clark-Dijo el chico. Lo miré.
-Bella-Dije simplemente. No me gustaba la manera en que me miraba.
-Estas enferma? Que haces en el hospital?-Preguntó. Okaay… James era entrometido.
-Yo…-Comencé pero Edward apareció a mi lado.
-Ella es mi novia. Vino a verme-Dijo agarrándome la mano. James entrecerró los ojos. Sentí como los bellos de la nuca se me erizaron. Algo en sus ojos me asustó.
-Ya veo. Eres afortunado Cullen, veremos por cuanto tiempo-Dijo abriendo la puerta de su auto. Edward dio un paso hacia el ante la amenaza velada.
-No vale la pena-Dije en un susurro. James me miró y sonrió.
-Un placer conocerte Bella, te veré de nuevo-Dijo con firmeza. Yo lo miré.
-No lo creo-Dije. El amplió su sonrisa y se subió al auto saliendo rápidamente.
Edward tenía la postura tensionada y los ojos oscurecidos.
-Edward? Que pasa?-Dije poniéndole la mano en el hombro.
-Dame un minuto Bella-Dijo con voz dura. Aleje la mano y di un paso atrás. Esa voz me llevó al momento más desagradable que he vivido con él. Lo miré nerviosa.
-Cariño… estas bien?-Pregunté insegura. Algo en mi voz despertó a Edward y me miró alarmado.
-Lo siento hermosa, no quise ponerte nerviosa. Estas bien? Ese idiota te hizo algo?-Preguntó mirándome en busca de anormalidades.
-Qué? No, amor porque habría de hacerme algo?-Pregunté.
-Es un criminal-Dijo abrazándome con algo de desespero.
-Tenía una bata como la tuya-Dije.
-Es médico, pero hay rumores… no muy agradables. Y yo los creo, el tipo no me inspira nada de confianza-Dijo. Recordé su mirada y me estremecí.
-Ahora que lo dices, sentí un poco de miedo cuando me miró-Dije.
-Solo…mantente alejada de él… no te quedes sola con el de nuevo-Dijo sin soltarme.
-Edward… estoy bien. Mírame cielo, no me hizo nada-Dije.
-Lo sé-Dijo con alivio.
-Vámonos, olvídate de eso-Dije entrelazando nuestras manos y llevándolo hacia al auto.
-Trataré. Vamos a casa-Dijo apretando mi mano entre la suya. Subimos al auto y Edward condujo hasta su casa.
-Hijos, que bueno que están aquí. Justo íbamos a cenar-Dijo Esme abrazándonos.
-Oh, gracias Esme-Dije sonriéndole.
-Con gusto Bella. Pasen al comedor. Cariño, Heidi vino a visitarte-Dijo Esme mirando a Edward de manera extraña. Quién demonios es Heidi? Caminamos al comedor hasta que fuimos interrumpidos.
-Eddieeee-Gritó un borrón de pelo rubio colgándose del cuello de MI novio. Miré a Esme que me miraba con algo de vergüenza.
-Wow Heidi, calma-Dijo Edward separándose de la chica.
-Donde estabas metido? Llevo dos días de visita y no te había visto el rostro-Dijo haciendo un puchero.
-Oh, lo siento Heidi, no sabía de tu visita. Siempre se te olvida avisar-Dijo Edward. Siempre? No es la primera vez que esta tipa duerme en la misma casa que Edward?
-Heidi es bienvenida siempre-Dijo Esme con amabilidad.
-Por supuesto, espero que pases bien Heidi-Dijo Edward. Estaba a punto de sacar un letrero para hacerme notar cuando Heidi me miró.
-Oh, no te había visto. Debes ser la amiga de Edward… Ella, no es así?-Preguntó sonriendo.
-Es Bella, Heidi, y te conté que es su novia-Dijo Esme.
-Oh amiga, novia, no es mucha diferencia siempre y cuando no haya anillo de por medio. Eddie y yo fuimos muy bueno amigos no es cierto Eddie?-Preguntó Heidi sonriente colgándose el brazo de Edward.
-Oh, no me digas!-Dije juntando las palmas y expulsando todo el sarcasmo posible mientras taladraba a Edward con la mirada. Esme carraspeó.
-Por favor sentémonos. Se va a enfriar la cena-Dijo Esme.
-Esme te ayudo con algo en la cocina?-Pregunté queriendo sacar de mi vista a la estúpida rubia que seguía haciéndole ojos de zorra a mi novio.
-Oh, puedes traer una botella de vino?-Preguntó.
-Por supuesto-Dije yéndome lo más rápido que me permitieron las piernas.
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ECG: Electrocardiograma
Qué onda gente? Espero que les haya gustado este capi! Les aclaro que todas las conversaciones de enfermedades y operaciones no son basadas en nada real. Así que siendo eso todo, déjenme sus comentarios! Besitos!
