Kono, Chin y Lou miraban a una distancia prudente, en silencio y con una sonrisa divertida como Danny regañaba a su jefe como si fuese un niño de tres años por haber saltado a esa moto para detener al sospechoso

- ¿En que estabas pensando, animal? – gritaba Danny – ¿Es que no pensaste en mí? ¿En tus hijos? ¿Es que ese amor que dices tenernos es mentira?

- Danno, cálmate – suplico el Marín – te va hacer daño

- ¡Ahora recuerdas que tus locuras me pueden hacer daño! – las lágrimas lo traicionaron y se le cayeron – ¿Qué voy a hacer si te pierdo? ¿Cómo le digo…? – pero no puedo continuar

- No lo volveré hacer – prometió Steve abrazándolo contra su pecho – es que a veces olvido que ya no estás ahí para salvarme

- ¿Te arrepientes del bebe? – susurro Danny medio asustado

- Jamás me arrepentiré de él – dijo Steve sonriendo pero lejos de tranquilizar a su pareja este solo se tensaba más – ¿Ahora qué pasa?

- Eres un machista – dijo llorando

- ¿Qué cosa? -dijo sorprendido

- Siempre te refieres a él como niño y alfa – lloro Danny – ¿Qué pasa si no lo es?

- Bueno si es niña u omega igual la amare – aseguro Steve sonriendo – será mitad de ti y mitad de mí

- Eso significa ¿Qué en el fondo harás diferencia entre el bebé y Grace? – dijo Danny molesto frunciendo los labios

- Yo… no dije… – tartamudeo Steve – no quise… – mira hacia sus amigos suplicando ayuda con la mirada

- Dímelo ahora para saber a… – lo volvió a regañar Danny mientras sus amigos levantaban las manos riendo

Chin entro a la oficina del comandante un par de horas más tarde para entregarle un sobre de donde Steve saco muchas fotografías

- Tienes pruebas suficientes para detenerlas por acoso – dijo Chin

- No quería llegar a eso – dijo Steve – pero tanto Catherine como Rachel pretenden interponerse en mi familia y no se los permitiré