Disclaimer: Los personajes pertenecen a SM.

Capítulo 15. Nuevos cambios.

Saqué una botella de vino de la vitrina en que las guardaban y me puse a buscar el saca corchos. La cocina de Esme tenía muchas gavetas. Cuando lo encontré lo enterré en el corcho imaginando que era la cabeza de la rubia oxigenada que había sido "amiga" de mi novio.

-Bells?-Llamó Edward. No volteé para no ver la cara de perro mojado que venía con ese tono de voz.

-Déjame sola-Dije dándole vueltas al saca corchos.

-Oh Bells, por favor no te enojes conmigo. No tenía idea que ella estaba aquí!-Dijo acercándose.

-No me interesa. Vuelve a la mesa-Dije sacando el corcho con fuerza.

-Quieres que te ayude con la copas?-Preguntó con cautela.

-Haz lo que te plazca. Tu amiga te espera-Dije acentuando la palabra amiga con un tono venenoso que trasmitía otra cosa.

-Ugh, hablaremos de esto más tarde-Dijo.

-No lo haremos. Me iré a casa después de la cena-Dije.

-Qué? No lo harás-Dijo.

-Si lo haré. Debes atender la visita-Dije cogiendo la botella y emprendiendo la huida.

-Bella…-Llamó Edward pero no le hice caso.

-He vuelto-Dije poniendo la botella en la mesa. Me senté junto a Esme.

-Como estuvo tu día querida?-Preguntó.

-Muy bien Esme. Estuve en el hospital visitando a Rose-Dije.

-Carlisle me contó. No me sorprende con el tamaño de tacones que usa esa chica-Dijo negando con la cabeza. Me reí. Heidi soltó una risa casi falsa. Esme la miró.

-Oh Heidi, siento excluirte. Bella es muy buena amiga de mis sobrinos Jasper y Rose. Los recuerdas?-Preguntó. Heidi hizo una sonrisa parecida a una mueca.

-Si los recuerdo-Dijo.

-Como no los va a recordar? Rose le quitaba todos los novios a Heidi-Dijo Edward sentándose y mirándome.

-Menos a ti-Dijo Heidi sonriente. Edward tosió. Apreté los labios y seguí comiendo ignorando a la estúpida.

-Eso fue hace mucho tiempo Heidi-Dijo Esme.

-Todo fue por la residencia de Edward. Si no se hubiera ido a Italia tanto tiempo siguiéramos juntos-Dijo con seguridad. Esme miró a Edward con reproche. Edward carraspeó.

-Heidi, podrías por favor dejar de hablar de eso? No es educado-Dijo Edward.

-No es educado? Porque? No estoy diciendo nada falso-Dijo Heidi.

-Porque Bella es la novia de Edward ahora cariño-Dijo Esme con amabilidad. Los ojos de Heidi relampaguearon.

-Como ya dije. Novia y amiga no es mucha la diferencia. Por eso los chicos tienen muchas novias no? Se meten con cualquiera antes de encontrar la indicada-Dijo Heidi mirándome.

-Es por eso que Edward está conmigo. Si yo soy la indicada eso quiere decir que tú eres….?-Dije dejando la frase en el aire para no llamarla cualquiera como ella lo había hecho.

-No estés tan segura de eso. Yo de ti no me acostumbraría mucho a su compañía-Dijo. Me limpié la boca con la servilleta y la puse en la mesa. No quería decirle todas las cosas que se me pasaban por la mente, porque yo si era una mujer educada.

-Lo siento Esme. Me voy a casa-Dije. Esme me miró con comprensión.

-Estas segura cariño?-Preguntó.

-Sí. Tomaré un taxi-Dije.

-Oh pero Bella, no es educado irse sin terminar la cena-Dijo Heidi con un tono falso de pesar. La miré.

-Tampoco lo es restregarse contra el novio de otra persona, y siempre y cuando Esme lo entienda, que es la única opinión que me interesa, lo haré-Dije. Ella abrió la boca para responderme pero Esme la silenció cuando habló.

-Por supuesto cariño. Discúlpame si algo de molestó-Dijo Esme poniéndose de pie.

-Oh Esme, nunca harías algo para molestarme. Cuídate mucho, vendré a verte pronto-Dije abrazándola.

-Saluda a Jacob de mi parte Bella. Nos vemos-Dijo Esme. Pasé por el lado de Edward y Heidi sin decir palabra y caminé hacia la salida. Saqué mi celular y llamé a un taxi.

-Bella. Por favor puedes dejarme hablar contigo sobre esto?-Dijo Edward saliendo de la casa.

-No tiene sentido. Claramente tienes más interés en conservar tu "amistad" con Heidi que dejarle claro que soy algo más que tu amiguita de paso. Prefiero irme a casa que quedarme escuchando como se jacta de todo lo que ustedes dos fueron-Dije. El taxi entró por el camino hacia la casa.

-Bella no puedo tratarla mal, es una huésped en casa de mis padres. Me dejas por lo menos llevarte a casa?-Preguntó.

-No hace falta-Dije secamente montándome en el taxi.

-A la calle Walace-Dije. Mi celular empezó a sonar insistentemente. En la pantalla salía el nombre de Edward con una foto suya sonriente. Lo apagué y lo metí en el fondo de mi bolso.

-Gracias- Dije pagándole al taxista. Me bajé en la entrada del edificio y caminé hacia el departamento. Mi camioneta estaba aparcada en su lugar. Llegué a la puerta del departamento y abrí. Jacob estaba en el mueble con sus amigos Quil y Embry jugando videojuegos.

-Hola chicos-Saludé.

-Bella! Chica como estas?-Dijo Embry contento. Quil silbó.

-No la ves? Hermosa como siempre-Dijo Quil. Jacob le pegó un codazo.

-Bella? Que ha pasado? Creí que estarías en casa de Edward-Dijo.

-No quise quedarme allá-Dije dejando el bolso en una silla.

-Ya comieron?-Pregunté.

-Estábamos a punto de pedir pizza-Dijo.

-Oh, genial-Dije sentándome en medio de ellos y cogiendo una consola.

-Ya oíste a la señorita Quil, ordena la pizza-Dijo Embry.

-Lo que la dama ordene-Respondió Quil.

-Pueden dejar de coquetear con mi hermana? Gracias-Dijo Jacob. Metí la cabeza en su cuello.

-Estas bien?-Murmuró.

-Hay una zorra en casa de Edward-Contesté. Jake se echó a reír.

-Quieres ser más explícita?-Preguntó.

-Una ex novia de Edward está de visita en su casa-Dije reemplazando el termino zorra para entendiera.

-Oh. Y preferiste dejarlos solos?-Preguntó.

-Yo confío en Edward. Solo estoy enojada porque esa estúpida se la pasó provocándome y Edward no le dijo nada-Dije.

-Sabes que Edward te quiere. Tal vez no quiso ser mal educado siendo grosero con una visita-Dijo.

-Me iré ahora, para que pares de defenderlo-Dije poniéndome de pie.

-Bells, vamos. No te enojes conmigo hermanita-Dijo regresándome al asiento de un tirón.

-La pizza está en camino chicos!-Dijeron los amigos de Jake regresando al asiento.

-Bien. Quien quiere una paliza?-Pregunté tomando la consola.

-Ya veremos Bells-Dijo mi hermano. Los chicos comenzaron a reírse y a hacer apuestas cuando sonó el timbre.

-Que pizza tan rápida-Dijo Quil yendo a la puerta.

-Siiii, llegó la pizzaaa-Dijo Embry emocionado.

-Donde está la pizza amigo?-Preguntó Quil.

-No soy el repartidor. Esta Bella en casa?-Preguntó la voz de Edward. Jacob me miró.

-Parece que Edward no te dejará quedarte enojada-Dijo Jake. Resoplé y me fui a la puerta.

-Sabes Edward, cuando uno se va de la casa de alguien, quiere decir que no quiere ver a ese alguien-Dije. Embry y Quil hicieron un ruido de provocación. Los miré.

-Cállense y siéntense-Les dije. Los chicos obedecieron con cara de emoción. Obviamente no querían perderse nada. Miré a Edward de nuevo.

-Casi no me diste elección no es cierto? Podemos hablar ahora?-Preguntó en tono serio.

-En serio quieres hablar? Para qué? Para que acepte sonriente que la zorra de tu ex novia es una visita regular en tu casa?-Pregunté. Jacob y los chicos murmuraron. Los silencie con la mirada.

-Realmente no es mi culpa que mamá no pueda decirle que no cada vez que ella quiere ir a mi casa-Dijo Edward.

-Ella es la que siente que tiene razones para querer ir a tu casa en primer lugar. Si no las tuviera Esme no tendría que aceptarla en su casa-Dije.

-Bella no hay razones! Hace mucho tiempo que no hay nada entre nosotros. Y lo que hubo ni siquiera tiene importancia para mí-Dijo Edward alzando las manos al aire.

-Ay por favor, me vas a venir con esa historia? No soy tan ingenua Edward, y se cómo es tu corazón. Lo conozco para no creerme que no eres capaz de no sentir nada por alguien con quien te involucres-Dije. Edward se agarró el puente de la nariz.

-Eso es lo que trato de decirte! No estuve involucrado con ella en ningún tipo de relación! Nos besamos una vez en la universidad y…-Edward se paró de golpe.

-Y te acostaste con ella-Completé adivinando. Edward apretó la boca. Los chicos hicieron otro ruido de provocación.

-Uhhh-Murmuraron.

-Les dije que se callen-Espeté.

-Tal vez no tendrían que, si estuviéramos teniendo esta conversación en privado-Dijo Edward.

-Bien-Dije caminando hacia mi habitación. Embry se quejó.

-Oh vamos Bells…-Comenzó.

-Cierra la boca Embry-Dije.

-Cielos Bells, relájate-Contestó. Me metí en la mi habitación y Edward me siguió cerrando la puerta.

-No me acosté con ella -Dijo. Lo miré esperando mayor explicación.

-Heidi estuvo el último año de mi universidad intentando que me acostara con ella. Yo solo… había estado con una chica muchos años atrás. Mi pareja del baile de la escuela. El asunto es que Heidi quiso regalarme "eso" de despedida. Antes nos habíamos besado un par de veces, pero nunca pasó nada, yo me la pasaba estudiando. Heidi se metió en mi dormitorio de la universidad y ese día los chicos y yo habíamos bebido por mi viaje. Cuando la vi ahí, semidesnuda, no sentí nada. Yo… no sé si fue el licor pero simplemente me quedé dormido-Y no dijo más nada.

-Oh dios mío. Porque no sabía esto antes?-Pregunté. Edward me miró. Solté una carcajada.

-Bella por favor podemos dejar esta discusión sin sentido? Esa mujer no significa nada para mí-Dijo Edward.

-Edward crees que no confío en ti? Si piensas eso realmente no tenemos que tener esta discusión y es mejor que paremos esto antes de que vaya más lejos-Dije. Edward arrugó la cara en sufrimiento.

-Qué?-Preguntó incrédulo.

-Yo confío en ti. Más que nada. Y en ningún momento pasó por mi mente la idea de que ella significara algo para ti. El hecho de que ella pasara por encima de mí fue lo que me molestó. En sobremanera. Incluso sobre tu madre! Esme estaba igual de incomoda que yo y tú no hiciste para detenerla-Dije.

-Que querías que hiciera? Que le pidiera que se fuera?-Pregunté.

-No! Por lo menos que le pidieras que dejara de tirarse encima de ti!-Dije.

-Pues lo hice-Dijo.

-Y que me dieras mi lugar…. Qué?-Me paré en seco.

-Lo hice, le pedí que dejara de comportarse de forma tan grotesca… justo después de que le pedí que se fuera de mi casa-Dijo. Me quedé mirándolo en silencio y luego sentí como las lágrimas comenzaron a salir.

-Bells, lo siento… lo siento… perdóname preciosa, no quise hacerte sentir así. Ella no es nadie y le deje muy claro que no vuelva a mi casa-Dijo agarrándome el rostro.

-No… estoy enojada, suelo llorar cuando me enojo-Dije.

-Puedo ayudar a que se te quite?-Preguntó.

-Eres un idiota. No puedo creer que me dejaras ir de tu casa-Dije sorbiéndome la nariz.

-Bells, te pedí que no te fueras, incluso te dije que yo te llevaba. Tú eres la que no me deja decirle a nadie que quiero que nos casemos. Que más querías que hiciera? Eres realmente terca cariño-Dijo.

-Que no me dejaras ir y echaras a esa estúpida delante de mí para poder disfrutarlo-Dije. Edward se rio.

-Estoy seguro de que mamá lo describirá para ti-Dijo. Una sonrisa bailó en mi rostro.

-Eso es. Ahora, quieres venir conmigo para que podamos abrazarnos y besarnos?-Preguntó.

-Si quiero-Dije. Edward sonrió y me abrazó metiendo su nariz en mi cuello.

-No soporto saber que no me quieres ver-Murmuró contra mi cuello. Sus manos bajaron por mis brazos con suavidad hasta llegar a las mías.

-No es eso. Esa zorra me provocó-Dije. Edward se rio haciendo vibrar mi torso.

-Esa palabra se escucha extraña en ti. No puedo creer que la hayas dicho más de 3 veces en una hora-Dijo.

-Esa zorra me provocó-Repetí. Edward rió más fuerte y levanto la cara.

-Vamos señorita maleducada. Se hace tarde-Dijo tomándome de la mano y guiándome a la salida.

-Nos vamos Jake-Dije.

-Ya se arreglaron?-Preguntó rodando los ojos.

-Con una ex de por medio? Vaya amigo tienes encanto-Dijo Embry. Quil se rió.

-Cierra la boca Embry-Dije. Sacudí la mano y le soplé un beso a mi hermanito.

-Adios Bella!-Gritó Quil. Rodé los ojos mientras cerraba la puerta. Subimos al auto y Edward condujo de vuelta a su casa.

-Bella! Qué bueno que volvieras cariño. Lamento todo lo que pasó. Heidi es una chica algo… peculiar. Pero menos mal ya todo quedó aclarado-Dijo Esme.

-Disculpa irme así Esme. Te aseguro que no quise hacerte ese desplante-Dije.

-Oh tonterías. Yo también lo hubiera hecho-Dijo sacudiendo la mano quitándole importancia. Sonreí.

-Papá ya llegó?-Preguntó Edward.

-De hecho acabó de llegar, está en su estudio-Dijo.

-Oh, vamos a saludarlo antes de ir a dormir-Dije a Edward.

-Que descansen chicos-Dijo Esme.

-Hasta mañana Esme-Dije.

-Hasta mañana mamá-Dijo Edward besando a Esme en la mejilla. Subimos las escaleras y Edward tocó la puerta. La voz de Carlisle nos dijo que pasáramos.

-Chicos, que sorpresa! Tengo que días sin verte Bella-Dijo Carlisle. Le di un corto abrazo.

-Lo sé, lo siento. Hemos estado en casa muchos días-Dije.

-De hecho quería hablar con ustedes. Un amigo mío me llamó hoy y me habló de ti Bella-Dijo Carlisle. Lo miré confundida.

-De mí?-Pregunté.

-Sí, su hijo es Colin Ray-Dije. Se me fue el color del rostro.

-Oh Carlisle, lo siento mucho. No pensé que el padre de Colin y tu fueran amigos-Dije.

-No te preocupes Bella. Me contó algo muy interesante. Colin nunca ha querido operarse el síndrome miosfacial, y me dijo que una chica llamada Bella Swan lo había convencido siempre y cuando ella fuera la que asistiera la cirugía. Damián me preguntó si te conocía-Dijo Carlisle. Me morí de la vergüenza.

-Yo no lo convencí, es solo que le dije que era una operación riesgosa, pero que la calidad de vida mejoraba mucho si resultaba un éxito. Y el solo se metió en la cabeza que tenía que ser yo la que lo operara. Por supuesto que le dije que no puedo hacerlo porque ni siquiera tengo la licencia, pero el insistió y…-Dije rápidamente. Carlisle me interrumpió.

-Bella tranquila. No te estoy acusando de ningún crimen-Dijo riéndose.

-Papá de hecho Bella y yo hemos hablado de la operación. Estábamos esperando que Bella presentara el examen. Ella es perfectamente capaz de hacerla, pero dado que sería su primera operación licenciada necesita supervisión-Dijo Edward.

-Sé que Bella es perfectamente capaz. En mi hospital no pasa nada sin que yo lo sepa hijo. Supe lo de la taquiarritmia-Dijo sonriendo. Me sonrojé.

-Jasper es un chismoso-Dijo Edward. Carlisle se rio.

-Tu primo solo tuvo buenas intenciones. Ahora, Bella sabes que para realizar una cirugía en un hospital en el que no trabajes necesitas la autorización del director de ese hospital?-Preguntó.

-Por supuesto que lo sé Carlisle, de verdad siento mucho ponerte en esta situación, no tengo ningún derecho a prometer algo que no está en mis manos-Dije. Carlisle me miró con profunda ternura y amabilidad. En ese momento extrañé a mis padres, por esa mirada, porque solo la había visto en ellos. Mi corazón se estrujó.

-Oh Bella cariño, tus intenciones fueron muy nobles. Es por eso que no te puedo dar la autorización-Dijo Carlisle.

-Papá…-Comenzó Edward.

-No, Edward. Está bien, lo entiendo perfectamente Carlisle. Lo siento de verdad-Dije con pesar.

-Deja de disculparte Bella. Lo que quiero decir, es que te ofrezco formalmente una plaza en mi hospital, te ofrezco ser médico cirujano jefe de procedimientos oseomusculares-Dijo. Edward sonrió. Yo me quedé de piedra.

-Sé que tienes talento en la parte cardiovascular, pero Edward parece estar manejando perfectamente ese departamento, así que… ya que la persona acabó de dejar el puesto, me gustaría que en cuanto tengas la licencia trabajes con nosotros-Dijo Carlisle.

-Oh por Dios, no sé qué decir, Carlisle, es un honor, muchas gracias-Dije tirándome a abrazar a mi suegro y futuro jefe. Carlisle se rió.

-Espera, esto no tiene que ver con que sea novia de tu hijo cierto?-Pregunté.

-Sugieres que no soy profesional y te favorezco solo porque eres una jovencita excepcionalmente inteligente, hermosa y por eso mi hijo se enamoró de ti?-Preguntó. Me reí.

-Lo siento, no volveré a sugerirlo-Dije abrazándome a Edward.

-Me gustaría que estudiaras entonces la cirugía. Hablaremos de ello cuando tengan todo el procedimiento listo, tiene que salir perfecta-Dijo.

-Vaya papá, aun no trabaja para ti y ya le estas dando instrucciones?-Preguntó Edward. Me reí.

-No le prestes atención. Ya he estado estudiándola, cuando lo tenga todo preparado te lo mostraré-Dije.

-Eso es. Ahora vayan a descansar-Dijo. Lo volví a abrazar y él se echó a reír nuevamente.

-Gracias, gracias-Dije emocionada.

-No es nada, descansa Bella-Dijo.

-Lo es todo. Descansa tú también Carlisle-Dije.

-Hasta mañana papá-Dijo Edward.

-Descansa hijo-Contestó.

Cuando salí comencé a dar saltos al puro estilo Alice. Edward se echó a reír.

-Tranquila, cuidado con un pie-Dijo.

-Esto es tan… Dios!-Dije tirándome a sus brazos emocionada.

-Lo sé, estoy tan feliz por ti. Lo mereces todo hermosa-Dijo. Entramos a su habitación y me dejé caer en la cama.

-No puedo esperar para hacer ese estúpido examen-Dije.

-Solo quedan dos semanas, y con todo lo que hemos estudiado, lo pasarás con las mejores calificaciones-Dijo. Sonreí.

-No sé qué haría sin ti. Eres mi profesor, mi compañero de estudios, mi amigo, mi fuente de placer personal-Dije agregando lo último en tono seductor y pasando mis brazos por su cuello. Edward sonrió y se humedeció los labios.

-Me alegra ser todo eso. En especial lo último-Dijo besándome con intensidad.

Me sumergí en los besos y las caricias de Edward, entregándole todo lo que él me entregaba sin medidas. Nos desnudamos con lentitud, recorriendo cada centímetro de nuestra piel. Cuando estaba en la intimidad con Edward, sentía que el aire se densificaba y que en nuestros roces se acumulaba una extraña electricidad. Mis bellos se erizaban por donde los dedos de Edward pasaban, lo que me hacía susurrar su nombre como un canto, un ruego. Y por todo eso que él me entregaba, yo imprimía todo lo que me salía del corazón y que caminaba a través de mis venas, cuando lo tocaba, cuando metía sus manos entre las mías, cuando acariciaba su cuello y su espalda. Mis uñas se deslizaron por sus hombros, no podía controlarlo, lo que hacía que él se apretara más contra mí y apretara sus dedos en mi cintura. También escuché mi nombre en sus labios, salir como niebla y perderse en la oscuridad de la habitación.

-Te amo Bella-Dijo cuando estábamos acostados boca abajo con la cara en dirección al otro.

-Eres mi todo Ed, nunca te alejes de mí-Dije.

-Nunca preciosa-Dijo pasando sus dedos por mi espalda desnuda.

-Que lunar tan curioso-Dijo haciendo presión con su dedo en mi omoplato.

-Es una marca de nacimiento-Dije.

-Parece...-Dijo mirándolo con atención.

-Una media luna-Contesté.

-Es sexy-Dijo. Me reí.

-Es un lunar-Dije.

-Un lunar sexy-Acotó besándome el hombro.

-Me haces cosquillas-Dije en un murmullo.

-Bella?-Llamó.

-Mmm?-Respondí con los ojos cerrados.

-Hoy… lo de hace un rato… fue…-Comenzó.

-Asombroso-Dije abriendo los ojos. Edward me miró con intensidad.

-Pensé que solo había sido yo-Dijo en un susurro.

-Yo también lo sentí-Dije.

-Creí que tocaba las nubes-Dijo.

-Yo floté en ellas-Respondí incorporándome sobre mis brazos para besar sus labios con suavidad. Edward acarició mi mejilla con sus nudillos.

-Eres lo más hermoso que he visto-Dijo. Sonreí.

-Tus ojos, tus pestañas negras y largas, tu cabello cayendo a un lado de tu rostro, tus mejillas sonrojadas, tus labios rojos, es todo… me dejas sin aliento-Dijo. Mi corazón se aceleró.

-Sabes que tus ojos parecen chocolates pero si miras bien, alrededor de la pupila puedes ver unos destellos dorados?-Preguntó.

-Lo he visto-Dije.

-Mi corazón quiere salirse de mi pecho. Gracias por compartir ese momento conmigo-Dijo jugueteando con la cadena que colgaba de mi pecho. Lo miré fijamente.

-Creo que… estoy lista para hacerlo oficial-Dije. Edward me miró.

-Estás hablando de… ser mi esposa?-Preguntó. Asentí. Edward me respondió con la sonrisa más deslumbrante que le había visto. Luego se salió de la cama jalando una de las sabanas consigo.

-A dónde vas?-Dije en voz baja. Lo ví arrodillarse frente a una mesa baja y abrió el cajón sacando una caja de terciopelo. El corazón me golpeó fuertemente. Cuando se sentó en la cama y me tomó la mano sentí que se me iba a salir del pecho.

-Isabella Swan, quieres pasar el resto de tu vida a mi lado?-Preguntó.

-Y aún después de eso-Dije. Edward deslizó el anillo en mi dedo y me dio un beso cargado de emoción. El anillo era un aro de oro con una pequeña piedra blanca.

-Es hermoso-Dije cuando se acostó nuevamente a mi lado.

-Era de mi madre. Me lo dio hace unas semanas-Dijo.

-Esme es muy perspicaz-Dije.

-Lo es-Contestó. Mis ojos se comenzaron a cerrar. Edward se pegó a mí y entrelazó nuestras piernas mientras pasaba su brazo por mi cintura.

-Me has hecho muy feliz-Dijo.

-Creí que te había hecho feliz cuando dije que sí la primera vez-Murmuré.

-Siempre me haces feliz-Contesté.

-Mm-Murmuré.

-Duerme preciosa. Yo estaré aquí cuando despiertes-Murmuró contra mi oído. Sonreí y me dejé llevar por el sueño.

-Bells? Despierta cariño-Dijo la voz de Edward. Abrí los ojos lentamente y me encontré con mi precioso prometido con una bandeja en las manos en la cual había un vaso con una rosa. Me incorporé tapándome con la sabana y recosté mi espalda en la cabecera de la cama.

-Es para mí?-Pregunté. Edward se sentó a mi lado y puso la bandeja sobre mis piernas. Luego se acercó y me dio un beso.

-Por supuesto-Dijo tomando la rosa y entregándomela. Sonreí.

-Gracias. Es hermosa-Dije oliéndola.

-Y para desayunar, tostadas, fresas, jamón y jugo de naranja-Dijo señalando.

-Yum. Gracias cariño-Dije.

-Estoy feliz, gracias a ti. Un desayuno no es nada-Dijo.

-Un desayuno es lindo-Dije sonriendo.

Cuando salimos de la cama y nos duchamos Edward se cambió con su ropa de trabajo.

-Quisiera que no tuvieras que ir al hospital hoy-Dije.

Xxxxxxxxxxxxxxxx

Que les parecio? Casi hago que Bella golpeara a Heidi pero ella es toda una dama y nunca lo haría! Y que les pareció la propuesta de matrimonio? Edward es muy romántico no? Cuentenme lo que piensen!