Naruto © Masashi kishimoto
Capítulo XIII
La reunión
Un chico pelirrojo se encontraba revisando y firmando los informes de las últimas misiones. Después tendría que revisar las misiones que se habían solicitado en los últimos días y enviar los pergaminos a los equipos.
Estaba menos concentrado de lo normal y la razón se encontraba dormida y resfriada -al menos eso creía- en su casa. No tenía la menor idea de por qué se resfrió y le preocupaba ya que tenía demasiada fiebre y la chica no parecía tener intención de cuidarse.
Realmente ya no sabía lo que le pasaba con esa chica, pensaba casi todo el día en ella, se preocupaba si no llegaba a casa y durante las últimas semanas había intentado acercarse a ella, pero siempre la castaña trataba de evitarlo la mayor parte del tiempo. Y para colmo, con lo que había pasado y conociendo un poco la personalidad de la muchacha, sospechaba que ella no volvería hablar con él. Qué suerte la suya.
—Gaara ¿estás ocupado? —cuestionó Kankuro entrando a la estancia como Pedro por su casa.
—¿No ves la ruma de papeles? ¿Qué? ¿Acaso eres ciego? —le preguntó molesto y algo exaltado. Si su hermano volvía a entrar de esa manera en su oficina, definitivamente le iba a dar un ataque o iba a terminar agarrado al techo por el susto
Kankuro lo miró con duda, usualmente Gaara no estaba tan distraído y advertía su presencia desde que entraba al edificio. ¿Qué le pasaba ahora a su hermanito? Y aparte ¿por qué andaba con un humor de perros? Usualmente el muchacho estaba mucho más relajado.
—Vaya, que ánimo. Relájate un poco.
Gaara al darse cuenta de que sus ánimos no eran los mejores, desvió la mirada y trató de calmarse.
—Hmp, ¿Qué sucede, Kankuro? —ahora ya más calmado, le pudo preguntar.
—¡Ah! sí, eso, el consejo quiere verte —dijo cambiando su expresión a una más seria.
Genial, lo que le faltaba y él que quería un día tranquilo.
—¿Qué quieren ahora?
—Pues escuché algo sobre Dani. Ya sabes que Rei desde que Dani llegó, anda buscando motivos para que se vaya de la aldea. No sé con qué idiotez saldrá ahora.
—…De acuerdo diles que ya voy… —dijo suspirando mientras su hermano se marchaba de la oficina.
Qué bien, lo que le faltaba. Nuevamente tendría que escuchar a ese anciano que tenía metido entre ceja y ceja que la chica se marchara de la aldea. Salió de su oficina ataviado con las ropas del kazekage y llegó a la puerta de la sala de reuniones, la cual estaba siendo custodiada por dos ANBUs de elite. Abrió la puerta y vio a las personas con más altos cargo sentados alrededor de una mesa redonda.
—Kazekage-san —dijeron todos parándose y haciendo una pequeña reverencia, incluido su hermano.
Miró a todos los presentes y reparó en que su hermana Temari no estaba por ningún lado. Le dirigió una mirada a Kankuro con la pregunta reflejada en el rostro, a lo que Kankuro respondió encogiéndose de hombros. Se sentó a la cabecera de la mesa, con Kankuro a un costado y la silla vacía de Temari por el otro.
Justo cuando iba a preguntar el motivo de que se hiciera esa reunión extraordinaria, la puerta se abrió, dejando ver a una agitada Temari, que entraba para sentarse a su lado.
—¿Por qué llegas tarde? —cuestionó en un cuchicheo, solamente audible para ella.
—Estaba fuera de la aldea. Un ANBU me avisó de que haría esta reunión, me vine volando, así se llega más rápido.
Estuvo tentado de preguntarle qué andaba haciendo fuera de la aldea, pero en ese momento, al parecer la reunión iba a dar comienzo.
Un anciano con una larga barba y con su cabeza cubierta por un paño se atrevió a comenzar con la reunión.
"Rei" se dijo para sus adentros. Aquel viejo no le simpatizaba en lo absoluto, pero no podía despedirlo o sacarlo del consejo, porque su puesto en el mismo era vitalicio, aunque eso no evitaba que lo tuviera dentro de los más bajos cargos.
—Kazekage-sama —comenzó el anciano con seriedad—, algunos miembros del consejo convocamos a esta reunión para tratar el tema de Daniela Rozen, la chica que hace un mes llegó a esta aldea y que todavía no vuelve a su tierra.
—¿Qué pasa con Dani? —cuestionó Temari frunciendo ligeramente el ceño.
—Bueno…creemos…
—Hable por usted, Rei-san —dijo un hombre rubio de ojos azules vestido con una bata blanca.
"Kaito" pensó él. Aquel hombre era uno de los miembros que más le simpatizaban y que él mismo había elegido para conformar el consejo, junto a su novia Kokoro. El hombre se había mostrado bastante interesado en Dani "una interesante muchacha, podríamos aprender mucho de ella" había dicho el hombre en una ocasión.
—Bueno, creo que la supuesta existencia de otro mundo es sólo una mentira para estar aquí en la aldea.
Sintió como Kankuro se tensaba en su asiento, molesto y él debía decir que estaba en parecidas condiciones.
—Hable claro Rei-san —pidió fríamente, hablando por primera desde que la reunión había dado comienzo.
—Es posible que tenga algo que ver con Akatsuki. Todos sabemos de la existencia del Shukaku que está en su interior, Kazekage-sama y bueno… Konoha ya fue visitada por uno de estos Akatsuki para llevarse al portador del Kyubi, Uzumaki Naruto. No me sorprendería que trataran de capturarlo a usted también, Kazekage-sama. ¿Y qué mejor manera que infiltrar a un "débil" niña en la aldea para lograr el cometido más rápido?
Frunció el ceño y apretó los puños fuertemente, hasta el punto de quedar blancos. ¿Con qué derecho decía tamaña estupidez? Era algo ilógico y absurdo lo que decía aquel anciano.
—Eso no tiene ningún sentido —dijo Kankuro visiblemente molesto. Como siempre era Kankuro el que, sin querer, decía lo que él no estaba dispuesto a exteriorizar—. Dani es una gran chica, no tiene derecho a decir algo como eso en contra de ella y además, piénselo, si de verdad estuviese trabajando para Akatsuki ¿no cree usted que ya hubiera tratado de atacar a Gaara? Además, la forma en que llegó y su vestimenta habría sido otra si hubiera sido ese el caso, al menos si yo intentara infiltrarme trataría de llamar la menor atención posible ¿o me equivoco? —cuestionó con voz dura.
El anciano se quedó sin palabras.
—Kankuro-dono tiene razón —dijo el hombre rubio—, si ella fuera una Akatsuki, ya hubiera tratado de capturar a Gaara-sama.
Kankuro y Temari asintieron con el ceño fruncido mientras Gaara estaba igual de fastidiado, pero no lo demostraba. ¿Qué se había creído ese anciano para hablar así de SU Dani? ¡Esperen un momento! ¿Había dicho SU Dani?, de nuevo con lo mismo.
"Concéntrate, estúpido" se pateó mentalmente, donde la arena no lo podía proteger.
—No podemos estar seguros, Kaito —dijo Rei, mientras lo fulminaba con la mirada.
—Rei tiene razón —dijo una cincuentona de pelo canoso—, aunque la muchacha no sea una Akatsuki, es una amenaza para Suna. Si Akatsuki sabe sobre esta chica, no duden en que vendrán por ella al saber que procede de otro mundo. Mi opinión es que abandone la aldea.
¿Pero que está diciendo esa vieja loca?, ¿echar a Dani de la aldea y dejarla a su suerte? ¡Hn! Ni siquiera él era tan canalla.
—Dani no irá a ningún lado. Ella se mantendrá aquí en la aldea hasta que regrese a su mundo —dijo serio con voz fría.
—Pero Kazekage-sama, usted no entiende… —se quejó la mujer, intentando hacer entrar en razón al joven muchacho.
—Me parece que usted es la que no entiende, Izumi-oba-san —interrumpió una mujer de unos veinte y pocos—. ¿Qué peligro puede representar una niña de trece años?
La mujer llamada Izumi pareció enojarse por su sobrenombre.
—¡Vaya!, parece que sus modales no han cambiado, Kokoro-san, sigue siendo la misma muchacha ignorante y maleducada que cuando le mataron a su familia hace ya quince años —dijo con veneno en la voz.
Algunos de los presentes, incluidos los tres hermanos, fruncieron el ceño ante lo dicho por la mujer mayor. No era justo meterle el dedo en la llaga a Kokoro, que había sufrido mucho en su pasado. Sin embargo, a la mujer de cabello anaranjado pareció no importarle lo dicho por la mujer más mayor, y sólo esbozó una sonrisa burlona.
—No creo que sea maleducado decir las cosas por su nombre, al menos eso creo —replicó fríamente Kokoro.
Kankuro soltó una pequeña risita y él, por su parte, sonrió de medio lado. Debía reconocer que de todos los del consejo, las únicas personas que le simpatizaban eran Kokoro y Kaito, bueno, aparte de Baki y sus hermanos.
—Por favor, Kokoro-san, Izumi-san, no creo que sea el momento ni el lugar —dijo con voz grave un hombre con un paño en la cabeza, parecido al de Rei, con la diferencia que este tenía una pequeña tela que tapaba la mitad de su rostro.
El hombre miró a todos los del consejo y comenzó a hablar.
—Creo que Kokoro-san y Kaito-san tienen razón. La muchacha no representa ningún peligro para la aldea por ahora. Gaara así lo cree, además Daniela pasó a ser una ciudadana de Sunagakure y como tal se le debe proteger, aunque en el futuro llame la atención de Akatsuki, e incluso de Orochimaru. Además si se llegan a interesar en ella, algo debe tener.
Gaara se revolvió algo inquieto en su asiento al escuchar lo último dicho por su antiguo maestro. Sí, Dani tenía algo; había algo extraño en ella y la idea de que Akatsuki u Orochimaru se interesaran en ella por el solo hecho de venir de otro mundo, no le hacía ninguna gracia.
Las personas que aún no hablaban comenzaron a comentar en voz baja. La mayoría estaban de acuerdo con lo dicho por el hombre.
—Baki-san tiene razón —dijo un hombre joven con barba—. Si Akatsuki la quiere la debemos proteger, ella ahora es parte de esta aldea.
—Yo estoy de acuerdo con Yura-san —dijo una mujer morena.
—Yo también —se escuchó otra voz.
Gaara se sintió aliviado. Al menos la mayoría del consejo coincidía en que Dani debía quedarse y que había que protegerla, aunque lo de ser capturada, era sólo una teoría lejana.
—¡Tontos! Nos están llevando a la perdición —dijo un pelinegro de tez morena—. La muchacha debe irse.
¡Uf! Esto de estar en la democracia… Gaara sólo miraba a todos los presentes; algunos querían que la muchacha se fuera y los otros no.
—Me parece que eso es innecesario —volvió a decir Kaito—, todavía ni siquiera sabemos si Akatsuki vendrá a por ella. Además piénsenlo… ¿no les da curiosidad saber acerca de este extraño mundo del que ella habla?, el día que llego a la aldea en su mochila fue encontrado un interesante objeto.
—Se llama laptop —aclaró Kankuro seriamente—. Ella me enseñó cómo utilizarlo, creo que ahí tiene una prueba, Rei-san, eso no es nada que exista aquí —dijo triunfante.
Gaara asintió mentalmente. Aún recordaba el día de "Clases de computación con la sexy profe Dani" (así era como la chica las había llamado) que sus hermanos habían tenido una semana después de la llegada de la muchacha a la aldea.
Él, por su parte, había pasado de tan interesantes clases y Kankuro aún lo molestaba en casa, sentándose cerca de él con la laptop, que Daniela usualmente le prestaba y burlándose sutilmente de su ignorancia. Aunque claro, muy sutilmente había que agregar, porque al momento en que dejaba de ser sutil, un puño de arena le dejaba un leve chichón en la cabeza, seguido de un frío "Kankuro, debo trabajar" que entre líneas significaba claramente: "sal de acá ahora mismo sino quieres convertirte en puré de marionetista", aunque claro, esa advertencia también era muy sutil, y sin embargo, la mayoría de las veces Kankuro infería varias dolorosas consecuencias detrás de tres simples palabras.
—Pues sobre eso… —comenzó Kokoro, consiguiendo la atención de todos los presentes—. Pues, hace unos meses Gaara-sama me envió de misión a un país muy lejano. Tenemos una diferencia horaria de doce horas, así que es una tierra muy lejana. Volví hace poco más de una semana y…pues es un país con mucha tecnología y lo que Kankuro-san describe, también existe allí.
Claro, todavía esperaba el informe de esa misión y a ella se le ocurría presentarlo justo en medio de la reunión. Definitivamente, Kokoro nunca cambiaba. Usualmente debía recordarse a sí mismo porqué la mantenía como jefe del departamento de relaciones exteriores y comercio internacional y claro, la respuesta era tan simple como que ella era uno de los shinobi más leales a su persona y que conocía personalmente cuanto valía.
—Conseguí un ejemplar del aparato, junto a otras cosas, como un móvil, reproductor de música…
Ok… hasta a él lo había hecho dudar lo que dijo Kokoro. Pero por otro lado ella estaba de acuerdo con que Daniela permaneciera en la aldea.
"¿Qué es lo que pretendes, Kokoro?"
—Por lo que todas las cosas sorprendentes de la muchacha, podrían provenir de allá —dijo Rei—, por lo que la teoría de que sea una Akatsuki aún está en juego.
—Definitivamente no —sentenció Kokoro con convicción y ella no sabía cuanto alivio esas palabras habían provocado en su Kazekage—. De hecho lo que encontré en aquel lugar, comprueba la aseveración de que Daniela-san proviene de otro mundo.
Todos, incluidos Gaara, la miraron confundidos e interesados.
—Durante el tiempo que estuve ahí me dediqué a investigar sobre su progreso y tecnología y logré hacerme amiga de un físico que estaba trabajando en un experimento. Me explicó que siempre les había llamado la atención los jutsus de tele transporte que algunos ninjas utilizaban, y siguiendo el procedimiento con el que funciona, lograron crear una maquina, un aparato que permite la tele transportación, aunque no sabían a donde los llevaban. Experimentaron con animales, los cuales llevaban pequeñas cámaras con lo que pudieron grabar el lugar, estos animales eran enviados por un día a distintos lugares. Lo que descubrieron en esos lugares fue ciudades muy parecidas a las suyas: grandes rascacielos, automóviles —dijo, aunque sabía que nadie de ahí entendía aquel concepto—, tecnología muy similar a la suya y una red global, una red que no sólo se limitaba a unos pocos países como en este mundo —Claro, todo sabían que existían países más desarrollados que solían no mezclar su cultura con los países de shinobis—, sino que era una red que abarcaba a todo el mundo, demostrando que todo ese mundo poseía ese tipo de tecnología. Aunque debería decirse que dimensión es una mejor forma de definirlo. No es un mundo ajeno al nuestro. Es una dimensión alterna, ya que poseemos la misma luna y el planeta es el mismo.
Kokoro pasó la vista por todos los presentes, complacida de que Rei y los demás se mantuvieran callados.
—Luego probaron con un humano. Aunque la energía que se necesitó fue mucho más, gracias a la energía atómica pudieron conseguirlo. El que fue enviado estuvo investigando aquella dimensión por cerca de seis meses. Lo que descubrió aquel sujeto, coincide con lo que ha dicho Daniela-chan —Gaara no pasó por alto el cariñoso sufijo que la mujer utilizaba— a Kankuro-san, Temari-san y a Gaara-sama. Gaara-sama, en el informe que estoy preparando viene todo detallado. —Él asintió, comprendiendo que la mujer no quería entrar mucho en aquel tema—. En cuanto al computador portátil, notebook o laptop, como prefieran, John, el físico del que les hablé, me dijo que habían conseguido varios aparatos de la dimensión "global" que fue como la llamaron, con el fin de investigarlos y ver que tan parecida era su tecnología.
La mayoría de los presentes lanzaron una exclamación cuando vieron como la mujer sacaba un aparato de un maletín negro. Los hermanos notaron que era muy parecido a la laptop de Dani. Luego la mujer sacó algo más y eso sí que no sabían lo que era. Kokoro enchufó este otro aparato y luego lo conectó mediante un cable con el computador. En la pared apareció un cuadrado blanco y luminoso, y ahí comprendieron que aquel aparato servía para proyectar imágenes.
—Si tuviera el portátil de la niña en este momento, podría demostrarles que de verdad Daniela viene de ese otro mundo. Por ahora, me limitaré a mostrarles un mapa de esa dimensión, que posee algunas diferencias. Las capas tectónicas deben haber tenido una actividad distinta en esa dimensión en el pasado, lo que explica el hecho de que los continentes tengan una forma distinta.
La mujer comenzó a teclear rápidamente el aparato y en la pared se vio un mapa de la tierra.
—Antes de irme, me facilitaron este programa. Posee datos actualizados sobre los países de esa dimensión, recolectados directamente desde su red global. ¿A que país pertenece la pequeña?
Kankuro fue el que le contestó, diciéndole que durante su niñez había vivido en Estados Unidos, pero que luego se había mudado a un país de América del sur llamado Chile.
La mujer al escuchar el primer nombre, frunció el ceño, aunque nadie supo por qué y luego se relajó al escuchar el nombre de Chile. Mientras tecleaba, un continente se hizo más notorio que los demás y luego abarcó toda la pantalla. A un costado se podía ver la pequeña inscripción de "mapa físico" que luego fue cambiada a "mapa político". Ahí, el continente en forma de triángulo se subdividió en países, pintados de distintos colores para ser diferenciados.
—El trozo largo de tierra pintado de rojo corresponde a Chile, el país del que proviene la muchacha. Al norte limita con Perú; al este con Bolivia y Argentina, al oeste con el océano pacífico y al sur con el paso Drake. Posee territorio en el continente antártico, que parece abajo, y posee también territorios en el continente de Oceanía gracias al dominio en Rapa Nui, ese pequeño triángulo que se ve en el océano.
Eso lo dijo leyendo un pequeño recuadro que apareció cuando la "la flecha" se posó sobre el país en cuestión. Luego comenzó a leer la información general del país, tales como el presidente de la república, densidad y datos en general.
—Kokoro-san, si usted posee esta información, es probable que la niña la haya conseguido de la misma forma que usted —refutó Rei.
Algunos de los presentes bufaron; aquel hombre realmente era muy irritante. Gaara ya se estaba aburriendo de la situación.
—Bueno, me parece que eso se podrá comprobar ahora mismo —dijo Temari mientras extraía algo de una mochila que llevaba.
Era el portátil de Dani. Sintió como Kankuro se tensaba a su lado. Para ninguno de los tres era un secreto que Daniela era muy celosa con sus cosas y que no dejaba que las sacaran sin su permiso. Gaara supuso que la muchacha se lo había prestado.
—¿Cómo lo conseguiste? —preguntó su hermano en un susurro.
—Lo tomé prestado. Sabía de qué sería la reunión, así que preferí traerlo por si lo necesitaba. En cuanto termine la reunión lo dejo donde mismo para que no se dé cuenta.
¿Cómo era eso?
—O sea es que ella no sabe que lo tomaste… ¿cómo es que no se dio cuenta? —Cuestionó él—. Se supone que debería estar en cama, debe tener el sueño profundo para no haberse percatado.
—Pues cuando yo llegué a la casa no había nadie —contestó Temari un tanto confundida.
Claro, como no se le había ocurrido antes.
Maldita niña. Al final se había escapado. No le importaría tanto si no fuera por el resfriado que tenía. Aquel resfriado no debería ser tomado a la ligera. Niña tonta, tal vez haberla dejado amarrada a la cama hubiese sido una mejor idea.
Kokoro comenzó a explicar algo sobre los sistemas operativos y de cómo Microsoft Windows no era un sistema operativo del país que había visitado. La explicación que dio la mujer fue bastante extensa, pero él esta vez no le puso atención, estaba mucho más interesado en despotricar en su mente en contra de Dani ¿Cómo se le ocurría ser tan irresponsable?
Siguió refunfuñando en su mente hasta que sintió como Kaito se paraba de su asiento y comenzaba a decir con un tono emocionado.
—Maravilloso. Esa muchacha nos puede enseñar muchas cosas de su mundo.
—Kaito, no empieces con tus ataques científicos —dijo Rei resoplando. El hecho de que su teoría fuera desacreditada completamente, lo ponía de mal humor.
—Creo que Kaito-san tiene razón —dijo cuando volvió nuevamente al planeta tierra y a la dimensión correcta, además—. Dani nos puede enseñar muchas cosas de su mundo.
—Además, como estos científicos en ese país, podríamos visitar nosotros mismos su mundo —dijo Kokoro con una sonrisa— y aprender de su cultura.
—Sigo diciendo que debe irse, sin importar que tan importante sea aquella dimensión o cuan desarrollados estén —dijo Izumi molesta—, nadie nos dice que los habitantes de esa dimensión sean pacíficos, y no creo que quieran comenzar una guerra con otra dimensión.
Kokoro no dijo nada, pero sabía que en cierta parte la mujer tenía razón. En esa otra dimensión, la energía nuclear que "Tec" ocupaba para abastecer al país y llevar a cabo proyectos, se ocupaba para crear armas. Al igual que en "Tec" habían aviones, con la diferencia que algunos eran para la guerra. Tenían armas destructivas, que con tan solo lanzar un pequeño proyectil a base de pólvora, podía provocar la muerte. En tan sólo un segundo pasaron por su mente todas las imágenes negativas y bélicas que John había conseguido de la otra dimensión.
Pero eso no significaba que si ambas dimensiones entraban en contacto, podría comenzar una guerra. En todo caso, tal vez era mejor no arriesgarse.
De todos modos, el informe lo tenía casi terminado y pronto se lo entregaría a Gaara. Casi sintió pena por el chico, ya que tendría que leerse obligatoriamente más de mil páginas. Casi.
—Dani no se irá de esta aldea y no quiero que vuelvan a tocar el tema —sentenció Gaara cansado—. Si es de lo único que quieren hablar yo me marcho, puesto que ya se solucionó.
Se paró siendo imitado por Kankuro, Temari, Kokoro, Kaito y Baki y la mayoría de los miembros, quedando solo Izumi, Rei y el pelinegro dentro de la sala.
Ya afuera Kankuro soltó un bufido de indignación.
—Decir que Dani es peligrosa, ¡ja! —espetó molesto.
Pues realmente él ya no andaba con muchas ganas de defender a la muchacha; su resentimiento hacia ella iba en aumento cada vez que recordaba que había escapado de casa. Estaba seguro que no sentiría ni una pizca de preocupación si es que le pasaba algo malo por no haber cuidado el resfriado, de hecho, estaba esperando aquello para decirle un contundente "te lo dije"
—Kankuro, tranquilízate —le dijo seriamente a su hermano.
Gracias a la muchacha, su ánimo estaba peor y no quería soportar el refunfuño de su hermano.
Todos los shinobi del consejo comenzaron a separarse para salir de la torre, incluida Temari que poco menos volaba para ir a dejar el portátil en el lugar adecuado. Los únicos que se quedaron junto a ellos fueron Kokoro y Kaito.
—Gaara-sama, debemos tener cuidado con esos tres, harán lo posible para que Daniela-chan abandone la aldea, sobre todo si llegan a leer el informe de esta misión —dijo Kokoro seriamente, y Gaara sabía que se dirigía de manera respetuosa a él solo porque estaban acompañados.
Su último comentario lo descolocó un poco, pero prefirió dejar de darle tantas vueltas al asunto.
—Lo sé, tendremos que no darles razones, aunque creo que no son un problema, por ahora al menos.
—Esa muchacha es fascinante, me pregunto si también podría utilizar el chakra —dijo Kaito pensativo—. Kazekage-sama, me gustaría entrenarla.
Oh bueno, no era mala idea realmente, pero…
—No es justo Kaito —replicó Kokoro haciéndose la inmadura ante su novio—. Yo quiero entrenarla.
Genial, lo que le faltaba, ahora estaba en medio de algo que terminaría en cursilerías.
—Creo que hay que apurarse, estaba pensando en que sea mi alumna en vez de que vaya a una academia ninja —dijo para zanjar el tema.
—Sí, si se entrena con el Kazekage, Rei e Izumi no podrían hacer nada. Además nosotros tenemos un cargo más alto que ellos, no pueden desobedecer a un superior —dijo Kaito con una sonrisa.
—Eso, eso —dijo Kokoro emocionada—. Kaito-kun, ¿vamos a almorzar?
—Sí, Kokoro-chan.
Gaara sólo los observó con cierta incredulidad. Gaara aún no podía digerir bien, que Kokoro, la misma mujer con la cual él había realizado incontables misiones de asesinato y espionaje, se comportara tan…tan…tan…normal.
Cuando se fueron, Kankuro soltó la carcajada.
—Esos dos son algo fuera de lo común, debo decir.
Él sólo lo miró, y por ese breve instante estuvo completamente de acuerdo con él, aunque claro, no se lo diría.
—Hey Gaara—pero claro, Kankuro siempre lo molestaba—, te quiero hacer una invitación. Me hablaron de un restorán… —No sabía realmente que mueca había puesto, pero su hermano había guardado silencio demasiado rápido.
—No lo sé.
—¡Vamos! hermanito, así te olvidas de todo esto por un momento. Porque me atrevería a decir que no te simpatizó mucho que anduvieran diciendo esas cosas acerca de Dani.
¡BINGO!
A veces odiaba que su hermano estuviera aprendiendo a conocerlo tan bien en tan poco tiempo. Lo miró pensativo por unos momentos hasta que asintió.
—De acuerdo —suspiró resignado, pues su hermano de alguna forma tenía razón.
Notas de autora:
Ha pasado mucho tiempo y la excusa que tengo es que no he podido ni respirar con la universidad. Espero que haya alguien a la que aún le interese le historia.
¿Se merece un review?
