Disclaimer: Los personajes pertenecen a SM.

Capítulo 18. Feliz.

-Quieres calmantes cariño?-Preguntó.

-Qué pasa?-Preguntó Jacob acercándose. Renesme habia ido con Carlisle para que el pudiera ver en rayos X si habían más fracturas.

-Tengo que romperle el brazo, el hueso no se fracturó del todo-Dijo Edward.

-Oh, te dolerá Bells-Dijo mi hermano. Lo miré con ganas de golpearlo.

-De verdad?-Pregunté llena de sarcasmo. Esta de mal humor, me dolía desde ya.

-Calmantes?-Preguntó Edward.

-Hazlo de una vez, no me gusta el efecto de los analgésicos-Dije.

-Bien, Jake sujétala, le dolerá-Dijo mi novio. Lo miré y tenía la expresión seria.

-Estaré bien-Dije. El me ignoró.

-Contaré hasta 3, lista?-Preguntó. Asentí. Cuando dije 3, cerré los ojos con fuerza. Sin embargo nada sucedió. Abrí los ojos.

-No puedo, no puedo hacerte daño intencionalmente-Dijo Edward negando con la cabeza. Jacob lo miró.

-Necesitas hacerlo Ed, no es como si quisieras hacerle daño-Dijo mi hermano.

-No puedo Jake-Dijo. Cuando llegó Carlisle con Ren de regreso, con el torso vendado, ropa de hospital, y adormilada, Edward respiró de alivio.

-Papá, puedes ayudarme?-Preguntó. Carlisle lo miró extrañado, cargó a Ren en brazos y la dejó sobre la camilla.

-En un segundo, Jake, Ren debe quedarse esta noche, se rompió una costilla y se astilló otra, las costillas sanan muy rápido sin embargo es mejor que se quede descansando para que tengan tiempo de reajustarse, le di un sedante para que duerma-Dijo Carlisle. Jake asintió.

-Gracias Carlisle, puedes ayudar a mi hermana? Tu hijo es un cobarde-Dijo acercándose a la cama de Ren y sentándose.

-Que pasa Edward? Oh ya veo, tienes que terminar de fracturar el hueso-Dijo mirándome el brazo.

-No puedo hacerlo-Dijo Ed.

-Está bien, sin embargo yo sí puedo, solo tengo que pensar que necesito hacer esto para que Bella este mejor pronto-Dijo sonriéndome. Le sonreí de vuelta.

-Quieres que cuente hasta tres?-Preguntó tomándome el brazo. Asentí y agarré a Ed lo más fuerte que pude.

-Bien…. Estas lista?-Preguntó. Asentí y Carlisle apretó su agarré y tomó aire para contar, sin embargo no llegó a los tres. Cuando dijo 1 me jaló el brazo con todas sus fuerzas. Y yo grité, grité como si me estuvieran poniendo un hierro caliente en la piel, en lugar de romperme un hueso. Y en el proceso casi le rompo algo a Edward de lo fuerte que lo agarré.

-Lo siento, lo siento cariño-Dijo Edward con expresión mortificada.

-Creí que contarías hasta 3-Dije a Carlisle con lágrimas en los ojos.

-Es mejor que no te lo esperes, te duele mucho?-Preguntó mi suegro. Asentí.

-Bien Edward, creo que puedes hacer el resto. Bells quieres quedarte a descansar?-Preguntó.

-Quiero ir a casa-Dije.

-La policía llamo cielo, tienes que ir a declarar, Edward te vendará y luego te llevara allá. Después pueden ir a casa-Dijo. Asentí.

-Esme está preocupada Edward, lo mejor sería que fueran a la mansión hoy-Dijo Carlisle.

-Está bien papá, te llamaré-Dijo. Carlisle me dio un beso en la frente, llegó donde Renesme e hizo lo mismo y luego se despidió de Jake para desaparecer por el pasillo.

Edward me tomó el brazo y sacó los materiales para ponerme el yeso. Estaba increíblemente serio y no me miraba a los ojos. Cuando terminó le hablé.

-Ed que pasa cielo?-Pregunté en voz baja. Debió notar la alarma en mi voz porque levanto la mirada y se acercó a mí.

-No puedo creer lo cerca que estuve de perderte. Todavía estoy asustado de que pase algo y te alejen de mi-Dijo con voz sumamente desgarradora.

-Oh Ed, estoy bien cielo-Dije abalanzándome sobre él y abrazándolo con mí brazo sano. Estaba apretando todo mi cuerpo para no dejar salir mis emociones, sabía que iba a explotar en algún momento pero no podía ser ahora cuando Edward estaba tan consternado por mi seguridad. Perdería los papeles luego en la soledad de mi baño.

-Por favor Bella, la próxima vez que te diga que subas al auto, solo hazlo si?-Preguntó con tono de borrego a medio morir.

-Por supuesto que sí, lo haré-Dije rápidamente. El metió su cara en mi cuello, y aspiró lentamente, como si estuviera reteniendo mi olor, asegurándose de que estaba ahí, de que no me habían separado de su lado.

-Estoy aquí, nunca me iré-Dije.

-Lo sé. Acabemos con esto para que pueda abrazarte en casa-Dijo.

-Jake, te quedarás con Ren?-Pregunté.

-Si Bells, siento no acompañarte, no quiero dejarla sola-Dijo.

-No te preocupes, tampoco quiero que la dejes sola-Dije. En ese momento regresó Carlisle.

-James está en cuidados intensivos, probablemente sobreviva-Dijo con tono gélido.

-Iremos a la policía ahora, esperemos que cuando sane lo refundan en la cárcel-Dijo Edward con ira reprimida.

-Mantenme al tanto hijo, no dormiré tranquilo hasta que toda mi familia este segura-Dijo echando un vistazo a la cama de Ren y luego viéndome fijamente.

-Gracias Carlisle-Dije llena de agradecimiento. Carlisle y Esme eran lo más cercano a un padre y una madre para mi hermano y para mí. Su preocupación por nuestro bienestar no tenía límites.

-No tienes por qué Bella, cuídate, sé que puedes hacerlo tú perfectamente, pero vuelve para revisarte el brazo-Dijo.

-Claro, nos vemos-Dije. Edward se despidió de su papá y mi hermano me dio un fuerte abrazo que duró algo así como 5 minutos. De verdad, que todos estaban realmente preocupados, estuve cerca de morir por el amor de Dios. Me sorprendía que los galones de lágrimas que tenía en reserva no hubieran salido ya. Respiré profundo dándole una sonrisa tranquilizadora a Jake y le prometí volver temprano a casa.

Cuando llegamos a la estación estuvimos esperando cerca de 15 minutos hasta que nos llevaron a una sala. Un chico estaba con una computadora y el oficial nos tomó la declaración, mientras el chico redactaba todo rápidamente.

-Es su decisión señorita Swan, obviamente tenemos al señor Clark bajo custodia, pero una demanda oficial por secuestro e intento de homicidio pesaría en el juicio, diría que preferirían que pasara una larga temporada en prisión-Dijo seriamente.

-Por supuesto-Dijo Edward ya que yo permanecí en silencio.

-Bien, señorita Swan, Matt tomará su demanda-Dijo el oficial señalando al chico de la computadora.

El chico me preguntó varias cosas y yo le respondí. Quería irme de ahí, me recordaba al trabajo de mi padre.

-Eso es todo señorita Swan, la demanda será enviada mañana al fiscal, estoy casi seguro de que esa persona no verá la luz en mucho tiempo-Dijo con tono confortante. Lo miré.

-Gracias Matt-Dije.

Cuando llegamos a la mansión, Esme no esperaba con expresión sumamente preocupada dando vueltas por el recibidor. En cuanto nos vió se abalanzo sobre mí y me abrazo con todas sus fuerzas.

-Oh Bella cariño, estas bien? No puedo creer lo que pasaste, debes estar asustada aun mi niña! Y Ren como esta? Está bien?-Dijo rápidamente.

-Mamá tranquilízate, no te hace bien que estés tan alterada-Dijo Edward.

-A nadie le hace bien hijo! Pero estoy todavía muy nerviosa!-Contestó.

-Estoy bien Esme, estamos bien, solo un poco asustada todavía. Ren se quedó en el hospital con Jacob-Dije.

-Oh mañana temprano iré-Dijo.

-Ha sido un largo día, a todos nos vendría bien dormir-Agregó.

Esme nos siguió hasta la puerta de la habitación de Edward, estoy segura que nos quería poner en la cama y arroparnos pero no lo hizo. Su cara tenía la preocupación pintada.

-Si necesitas algo me dices, si es necesario sácame de la cama Bella-Dijo.

-Claro, trata de dormir Esme, lo peor ya pasó-Dije.

-Bien, descansen hijos-Dijo yéndose. Me descambié torpemente, tener un brazo inmóvil era realmente molesto. La camisa se me quedó atascada en el yeso y empecé a jalarla sin tener éxito. Por Dios, todo tenía que ser tan porquería? Cuando Edward llegó para ayudarme tuve suficiente y lo hice, me deje caer en el suelo y lloré, balbuceé incoherencias y lloré más. Edward que se había sentado conmigo también lloró. Claro que el solo derramó lágrimas, permaneció en silencio y todavía se veía sexy mientras lo hacía. Yo, seguramente era un desastre, debía tener rímel regado por la cara, y sabía que hacia caras muy feas cuando lloraba. Jacob me grabó porque le parecía gracioso y luego me mostró el video. Eran realmente feas.

-Lo siento, siento no haberte protegido a ti y a Ren-Dijo.

-Por favor amor, no te culpes por esto, no podías saber que esto iba a pasar por una estúpida nota-Dije. Ah olvide decir que después de llorar mi voz parecía la de un chico de 15 años con gripe. Definitivamente llorar sacaba lo peor de mí.

-Lo sé, es solo que me mortifica pensar que no hubieran podido huir de el-Dijo.

-Podemos por favor olvidarnos de todo?-Pregunté.

-Claro que sí-Dijo. Me puso de pie. Me desnudó, me puso una de sus camisas, todo con delicadeza y dándome besos castos en los labios y secándome las lágrimas que aun caían. Cuando nos metió en la cama y nos cobijó acercó todo lo que pudo su cuerpo al mío.

-No dejaré que nada malo te pase. Te amo-Dijo.

-Te amo-Contesté abrazándolo con la fuerza que tenía en un solo brazo. Bueno, oficialmente las fracturas eran una porquería, quiero decir, una gran porquería.

A la mañana siguiente no solo el brazo me dolía, todo el jodido costado derecho me dolía. Solté un quejido cuando me moví lo que provocó que Edward se despertara.

-Cariño? Que tienes?-Preguntó preocupado.

-Me duele el costado-Dije. Edward se incorporó y levantó mi blusa. Un gran moretón morado me adornaba la zona sobre las costillas.

-Oh cielo, porque no dijiste ayer que te habías golpeado?-Preguntó examinando el golpe.

-No lo recuerdo, debió ser en el choque-Dije.

-Puedes tener una hemorragia, debemos volver al hospital-Dijo.

-No creo que tenga una hemorragia Ed, no hubiera durado más de 12 horas viva-Dije. Él quiso discutir conmigo pero era cierto y en cualquier libro de traumas lo encontraría. Él lo sabía perfectamente.

-Bien, entonces toma esto-Dijo dándome analgésicos.

-No quiero, estaré adormilada todo el día-Dije.

-Entonces prefieres ir al hospital?-Preguntó. Hice una mueca tomando los estúpidos medicamentos.

-Eso es. De todas formas deberías descansar, le diré a Jake que venga con Ren aquí, deberíamos estar todos en el mismo lugar por seguridad-Dijo.

-Ed, James está en una camilla esposado. Nada nos pasará-Dije.

-Creo que todos necesitamos sentirnos tranquilos y esta es la forma, lo llamaré-Dijo saliendo de la cama.

-Volverás?-Pregunté.

-Claro que sí, te traeré el desayuno-Dijo.

-No cielo, quiero que Esme se sienta tranquila también, desayunemos con ella-Dije saliendo también. Me tragué la palabrota que viajó por mi garganta producto del dolor que sentí. Edward me ayudó tomándome de la cintura y bajando conmigo las escaleras.

-Oh chicos, como amanecieron? Bella?-preguntó Esme como toda madre preocupada.

-Estoy bien Esme, solo un poco adolorida-Dije sujetándome el costado.

-Oh, Edward dale analgésicos por favor-Ordenó.

-Ya lo hice mamá-Contestó.

-Bien, siéntese para que desayunemos-Dijo. Edward salió a llamar a Jake y volvió rápidamente.

-Están en camino, ya le dieron el alta a Ren-Comentó.

-Perfecto, así puedo cuidar a mis niñas hoy-Dijo Esme. Le sonreí aunque estaba realmente malhumorada, me dolía todo. Y cuando estaba malhumorada me quejaba, de todo.

-Me duele todo-Dije con ganas de pegar la frente en la mesa.

-Termina de desayunar Bella, volverás a la cama-Dijo Edward en tono mandón.

-No me digas que hacer-Dije. Edward me miró conociendo el porqué de mi actitud y suavizó la mirada.

-Sé que estas adolorida, por eso es mejor que comas algo y luego descanses-Dijo.

-Está bien, pero no porque tú me lo digas-Contesté.

-Oh cariño, tienes mucho dolor? Podemos volver al hospital para que Carlisle te revise-Dijo Esme en tono dulce.

-Mamá yo también soy médico, solo esta adolorida por el golpe-Dijo Edward.

-Edward Cullen, si mi niña tiene mucho dolor, la llevaré al hospital donde tendrán lo necesario para ayudarla-Dijo entrecerrándole los ojos. Casi me reí, casi.

-Estoy bien Esme, sé que no es nada grave-Dije.

-Bien, pero si empeora iremos al hospital, sin objeciones-Dijo.

-Hecho-Contesté. Cuando terminamos de comer el timbre sonó, Esme abrió la puerta mostrando a Jacob ayudando a Ren a caminar.

-Hola Esme-Saludó.

-Oh cielo, estaba preocupada por ti-Dijo abrazándola con cuidado.

-Gracias Esme-Dijo.

-Buenos días-Saludó mi hermano. En cuanto me vio supo mi estado de ánimo.

-Te duele mucho Bells?-Preguntó besándome la frente.

-Mucho-Dije.

-Porque no estás en la cama?-Preguntó.

-Tengo que comer-Contesté de mala manera.

-Decidido, el resto del día comerás en cama-Dijo Esme. Asentí sin pronunciar palabra, Esme no se merecía mi mal humor.

-Ren como estas?-Preguntó Edward.

-Oh bien, Carlisle dijo que la costilla se está soldando rápidamente-Dijo Ren.

-Genial, quisiera tener una costilla rota-Dije mirando mi brazo con molestia. Las fracturas de húmero tardaban demasiado en soldarse. Y además me dolía porque me la habían fractura a propósito. Bueno, no a propósito, pero algo así.

-Yo no quisiera tener nada roto-Dijo Ren riéndose. Luego hizo una mueca.

-Ouch-Dijo.

-No te rías Ren-Dije Jake en tono mandón. Ren rodó los ojos.

-Bien-Dijo moviendo el tenedor sin ganas.

-Come cariño, necesitas energías-Dijo Esme sonriéndole. Ren asintió y comenzó a comer. Lo veía claro, Esme era el árbitro que nos impedía desquitarnos con nuestros novios, por ser unos mandones sobreprotectores.

-He terminado-Dije poniéndome de pie como pude.

-Te llevaré a la cama-Dijo Edward alzándome en brazos.

-Iré a verte en un rato Bella, trata de dormir-Dijo Esme.

-Si Esme, gracias-Dije.

Edward me dejó en la cama con cuidado y rozo mi frente con sus labios.

-Te amo preciosa, espero que pronto te sientas mejor-Dijo con suavidad.

-Siento ser gruñona contigo-Dije haciendo un puchero.

-Te entiendo cariño, voy a cambiarme, debo ir a trabajar-Dijo.

-Es lunes feriado!-Me quejé.

-Tengo que revisar unos papeles cielo-Dijo.

-No quiero que vayas, no puedes revisarlos aquí?-Dije de forma caprichosa. Edward suspiró y sonrió.

-Lo que quieras, siempre lo haré-Dijo.

-Gracias-Dije sonriente. Le hice un lado en la cama para que se recostara junto a mí.

-Eres una pequeña consentida-Dijo.

-Lo sé-Dije.

-Duerme Bells, yo te cuidaré-Dijo.

-Te amo Ed-Dije adormilada.

-Yo te amo hermosa-Contestó.

Había pasado un mes desde aquello. Estaba trabajando en el hospital hacia un par de semanas, justo después de que me quitaron el yeso del brazo. La licencia me había llegado por correo y fue uno de los días más felices de mi vida. Justo el primer día de trabajo, habíamos programado la operación de Colin, fue muy complicada, tardamos una hora más de lo normal y Colin entró en shock por unos minutos. Gracias al cielo, Edward me dio la confianza para manejar la situación con firmeza. Colin estaba en recuperación y justo ahora estaba haciendo los chequeos de rutina.

-Hey preciosa, cuando me dejaras ir?-Preguntó.

-Ya te dije que no me llames así, a Edward no le gusta-Dije.

-Está bien, el Dr. Cullen es muy celoso-Dijo.

-Es mi prometido-Dije anotando unas cosas del monitor en su historial.

-Cierto, te vas a casar-Dijo con tono fastidioso.

-Sí, en dos días-Agregué. Si, con toda la situación de James, el cual había sido condenado a 45 años de prisión por secuestro y doble intento de asesinato, Edward me había pedido que fijáramos la fecha lo más pronto posible. No quería estar separado de mi más tiempo, y realmente yo tampoco quería darle largas a la situación. Me quería casar, no importaba cuando, siempre y cuando no tuviera que esperar mucho.

-Lo sé, me invitaste, aunque no pueda ir porque estaré en esta cama-Dijo mirando por la ventana.

-Quien dijo que estarás aquí? Escucha Col, tienes que levantarte, sé que tienes miedo, pero no puedes posponerlo más-Dije en tono comprensivo. El me miró con aprensión. Había estado poniendo trabas para levantarse desde que despertó.

-Qué pasa si no me levanto?-Preguntó. Suspiré.

-El tejido nuevo insertado en las vertebradas operadas se endurecerá en la posición en la que estás, y no podrás moverte-Dije.

-Nunca?-Preguntó.

-Nunca-Dije. El suspiró.

-Bien-Dijo quitándose la sabana de encima. Puse la tablilla sobre la mesa y lo detuve.

-Déjame ayudarte-Dije tomando sus brazos.

-Ya?-Preguntó con temor.

-Te tengo, a la cuenta de tres, te incorporarás muy lento Col-Dije. El asintió.

-Uno, dos… tres-Dije apretando mi agarré. Colin se quejó mientras se incorporaba, quedando sentado en la camilla.

-Cómo te sientes?-Pregunté.

-Adolorido, es normal?-Preguntó.

-Sí, además de eso sientes alguna presión extraña? Alguna punzación?-Pregunté tomando notas.

-No, solo un dolor de espalda normal-Dijo.

-Bien-Dije rodeándolo y subiéndole la camisa. Comencé a tocarle varios lugares.

-Dime de 1 a 10 cuanto te duele en donde te toque-Indiqué.

-3, 2, 3, 1, 3, 7-Dijo cuando toque el último lugar. Fruncí el ceño.

-7? Es mucho-Dije echando un vistazo. No se veía nada anormal, ni hematomas, ni morados, ni sangre.

-Solo bromeo, 2-Dijo. Rodé los ojos.

-No es buen momento para bromear, es hora de levantarte-Dije mirándolo.

-Segura?-Preguntó.

-Confía en mí lo lograras-Dije. Colin bajo los pies lentamente y se quedó de pie. Me sonrió con alegría.

-Lo lograste Bells!-Dijo.

-No, tú lo hiciste-Dije abrazándolo.

-Puedo irme?-Preguntó.

-No Col, debes quedarte en observación por hoy, no quiero que salgas a hacer locuras, debes estar perfecto para mi boda-Dije.

-Bien, mañana puedo irme?-Preguntó esperanzado.

-Seguro-Dije mientras se volvía acostar.

-Gracias Bells, te debo una grande-Dijo.

-No te pongas sentimental, es mi trabajo, y Col por favor… por favor tómatelo con calma, los primeros meses de recuperación son vitales, deberás usar ayuda para caminar-Dije.

-Quieres decir como un bastón?-Preguntó.

-Eso será perfecto-Dije.

-Oh genial, como House-Dijo. Me eché a reír.

-Si, como House, vendré a verte más tarde, compórtate-Dije señalándolo.

-Solo fue una vez, no haré que la enfermera fea cambie por la hermosa-Dijo. Ah sí, Colin había engañado a la enfermera Jefe, diciéndole no sé qué, para que enviara a la enfermera Todd en su lugar, una rubia con grandes senos y pequeña cintura.

-Y no hagas que Ren venga a traerte comida chatarra, estas en un hospital-Dije. Esos dos se habían vuelto muy amigos, mi hermano se irritaba cada vez que Ren o yo hablamos de Col en casa. Ren se habia mudado con nosotros unos días después del incidente.

-Oh Bells, le quitas la diversión a todo-Se quejó. Rodé los ojos y salí.

-Hola preciosa-Dijo mi hermoso novio saliendo de su oficina.

-Hey, acabo de ver a Colin, se puso de pie!-Dije emocionada.

-Por supuesto que se puso de pie! Dudabas de ti?-Preguntó.

-No, solo… es mucho mejor ver los resultados en vivo!-Dije dando un par de saltitos emocionados.

-Wow, Alice te ha contagiado con todas esas reunión pre boda -Dijo.

-Lo sé, estoy muy feliz-dije colgándome de su cuello. Edward se rió.

-Ustedes dos, guárdenlo para la luna de miel-Dijo Jasper pasando a nuestro lado con un niño en brazos. Nos reímos y lo saludamos.

-Estas nerviosa?-preguntó.

-No, estoy ansiosa por ser tu esposa-Dije. Edward me miró con amor.

-Y yo por ser tu esposo, nos vemos en la noche cielo-Dijo dándome un beso en los labios.

-Adiós-Dije sonriente.

-Vaya Bells, podría ver tu sonrisa si fuera ciega-Dijo Ren deteniéndose frente a mí con un paquete de papeles en sus brazos.

-Muy graciosa Ren-Dije.

-Solo bromeo, si yo fuera tú, también estaría muy feliz-Dijo.

-Eres feliz?-Pregunté.

-Lo soy, gracias a ti, a Jake, a Edward y a su familia-Dijo.

-Me alegra haber podido ayudarte-Dije.

-Y a mí me alegra que las cosas estén funcionando para ti, soy feliz por ti Bella-Dijo.

-Gracias Ren, seguiré mi turno, trajiste tu auto?-Pregunté.

-Oh no, esperaba irme con ustedes-Dijo.

-Por supuesto, pasa por mi consultorio cuando termines-Dije.

-Claro, adiós-Dijo caminando.

En un abrir y cerrar de ojos, estaba frente al espejo, usando un vestido blanco hermoso, el maquillaje perfecto, un peinado inmaculado y como no, con una bolsa de papel en la boca tratando de controlar mi respiración.

-Vamos Bella, respira-Dijo Alice haciendo movimientos circulares en mi espalda.

-Eso trato-Dije haciendo que la bolsa se inflara y se desinflara repetidamente.

-Bells, lo tienes, tienes todo lo que siempre quisiste, recuerda eso-Dijo Rose. Iba a comenzar a llorar pensando que me faltaban mis padres cuando tocaron la puerta. Mi hermano, mi perfecto hermano estaba usando un traje negro con corbata plateada, me sonrió con la seguridad que a mí me faltaba.

-Puedo pasar?-Preguntó.

-Por favor, no puede calmarse-Dijo Alice señalándome.

-Pueden dejarme sola con ella?-Preguntó.

-Por favor no la hagas llorar, no quiero que arruine su maquillaje-Amenazó Alice antes de salir.

-Esa chica da miedo-Dijo Jake. Me reí pobremente a través de la bolsa. Mi hermano me miró fijamente, me quitó la bolsa y me tomó por las mejillas

-Bells, esto es lo que quieres?-Preguntó.

-Si-Dije temblorosamente.

-Entonces papá y mamá estarán aquí, guiándote conmigo a través de la iglesia, hasta que te entregue a Edward para que seas completamente feliz, y luego, después de eso, todavía estarán contigo-Dijo con firmeza.

-Te adoro Jake, papá estaría orgulloso del gran hombre en el que te has convertido-Dije.

-Yo te adoro Bells, eres mi vida, siempre lo serás, ahora, quieres seguir aquí apretando a esa pobre bolsa? O quieres ir y caminar hacia el hombre que amas?-Preguntó.

-Lo segundo-Dije rápidamente.

-Esa es mi chica, me acompañas?-Dijo ofreciéndome el brazo. Cuando lo tomé me sentí segura, me sentí completa, feliz. Sonreí y salimos.

-Gracias a Dios, podría besarte Jake-Dijo Rose acomodándose el escote de su vestido de dama de honor y tomando el ramo de flores y pasándomelo.

-Oh, no es nada-Dijo Jake tragando saliva y fijando la mirada a donde no debía.

-Hey, que tienes novia-Dije.

-Lo sé-Dijo poniendo ojos soñadores.

-Bien, es hora Bella-Dijo Alice dando saltitos.

-Al, me mareas-Dije.

-Lo siento-Dijo deteniéndose. Ellas comenzaron a caminar y se encontraron con Jasper y Emmett en el acceso a la escalera. La boda se llevaba a cabo en la casa de los Cullen, en la planta baja, por lo que tendría que bajar un piso completo de escaleras, perfecto, quiero decir, unos 20 escalones en zapatillas de 12 centímetros, idea de Alice, malditamente perfecto.

-No te dejare caer, tranquila-Dijo mi hermano. Asentí y los chicos comenzaron a bajar con la melodía del piano.

-Aquí voy-Dije como si fuera a la horca. Jake se rió silenciosamente y comenzó a caminar. Bajamos lentamente, pero bajamos. Cuando llegamos frente a Edward, solté todo el aire contenido y sonreí.

-Cuídala Ed, con tu vida-Dijo mi hermano.

-Siempre Jake-Contestó mi casi esposo. El sacerdote se aclaró la garganta y comenzó con la ceremonia. Cuando estaba frente a Edward me perdí en sus hermosos ojos, dejando mi mente ir hacia lo que venía.

-Isabella Swan, tomas a Edward como tu esposo, para amarlo y respetarlo, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte los separe?-Preguntó el sacerdote.

-Acepto-Dije sonriendo.

-Edward Cullen, tomas a Isabella como tu esposa, para amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte los separe?-Preguntó.

-Acepto-Dijo con firmeza.

-Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre, los declaro marido y mujer, Edward, puedes besar a la novia-Dijo. Y lo hizo, Edward me tomó por el cuello y me beso lentamente, con todo el amor que sentíamos en ese momento. Escuchamos aplausos y nos separamos para ver a nuestra familia, todos con grandes sonrisas en el rostro. Una imagen que siempre llevaré en mi mente.

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Se acerca el final! Esta historia significa mucho para mí y espero que les haya gustado. Gracias a todos por seguirme hasta aquí. Abrazos!