"Los personajes pertenecen a S Collins, yo solo los utilizo para esta historia complicada que surgio de mi mente retorcida.
Resaca- Cruda- Hangover
Despierto y lo primero que siento son punzadas terribles en la cabeza. El dolor es tal que no puedo evitar bufar en voz alta para quejarme del dolor. Son como miles de agujas pinchándome por dentro. No pienso volver a tomar alcohol de esa manera NUNCA MÁS.*
-Jajajaja- mi subconsciente esta destornillándose de risa.
-No es para nada gracioso, le contesto.
Siento la luz en mi rostro, a pesar de tener los ojos cerrados. Poco a poco empiezo a moverme y siento algo extraño en mi cuerpo. Más bien, siento la falta de algo. ROPA. Estoy solo en ropa interior y de la impresión abro los ojos y me siento de repente. Ups, mal hecho. Todo empieza a darme vueltas y las arcadas empiezan a aparecer. Sin importarme nada me levanto y corro hacia una puerta que debe ser el baño y al llegar me tiro al inodoro y empiezo a vaciar todo el contenido de mi estomago. Diuj, odio vomitar. A todo esto, estoy solo con en ropa interior, arrodillada en un baño que a primera vista no conozco pero después de hecharle un vistado me doy cuenta que estuve aca antes pero...no entiendo nada. Una puntada vuelve a mi cabeza y no puedo evitar quejarme del dolor nuevamente.
- Calavera no chilla** – dice alguien a mis espaldas. Siento como la sangre se me hiela al escucharlo. Cierro los ojos, esperando que sea producto de mi imaginación y vuelvo a abrirlos. Me armo de valor y veo a Peeta, en el marco de la puerta, en bóxers. Ay madre santa. Si no me importara en absoluto estar casi desnuda en su baño, arrodillada con un aspecto terrible, vomitando, me detendría a ver cada parte de su pecho y admirarlo como una boba como en estos momento. Nunca dije que me importara así que si voy a admirar al hombre que me vuelve loca por unos minutos. Su pecho es tan perfecto. No es ni muy musculoso ni tampoco algo soso, tiene unos pequeños músculos, que con sus clásicas remeras uno no puede admirar como se debe, y si, es mejor que en mis sueños. Mi mirada no puede evitar seguir escaneándolo, su abdomen es tan tentador. Me encantaría tocarlo. Y como la curiosidad mato al gato, mis ojos terminan en sus bóxers slim, que dejan NADA a la imaginación. Siento como mis mejillas se enrojecen y mis muslos se contraen. Ok Katniss, no podes excitarte de esa manera, estando en el baño del chico que más amas en este mundo, luciendo tan terrible.
- ¿Algo que te guste?- lo escucho decir, y cuando subo mi mirada hacia su rostro lo veo que me mira levantando una ceja y con esa sonrisita tan suya que odio. Tiene cara de dormido y su pelo esta igual que siempre, despeinado.
- Em…- ¿qué mierda le digo? 'Ey Peet, si te estaba mirando y estaba imaginando en las múltiples veces que soñé con vos teniendo sexo'. Si, ajam, eso nunca iba a pasar. Mi vientre comienza a revolverse y no es por otra cosa que para vomitar nuevamente. Desvío mi mirada y vuelvo a dirigirme al inodoro para vomitar nuevamente. Siento a Peeta acercarse y tomarme la maraña de pelo que debe ser una obra de arte en estos momentos.
- Espero que te quede en claro mi opinión acerca de tomar tanto alcohol y que termines así- siento su aliento en mi nuca y vuelvo a vomitar aunque solo sale bilis, tengo el estomago vacio. No quiero subir mi cara de la vergüenza de que Peeta me vea así.
- No me retes por favor – le digo aún con la mitad de la cara en el inodoro.
- Ha - lo escucho reír sarcásticamente – retarte es poco. Cuando te sientas mejor, tomate un baño y cuando salgas vamos a hablar Katniss. Esta vez vos me vas a escuchar a mí. – me dice soltando mi pelo y acomodándolo delicadamente hacia un costado.
Cuando siento la puerta cerrarse me animo a ver hacia allí y hago todo uso de mi fuerza para levantarme. Me dirijo hacia el lavabo y el espejo y miro a una chica, ojerosa, con ojos grises enormes y llorosos. Mi pelo oscuro esta hecho un desastre de nudos y tengo rímel corrido. Mis labios siguen con un poco de labial rojo y mis pecas se pueden vislumbrar claramente. Estoy tan pálida como un fantasma.
Miro mi cuerpo y al menos, tengo puesto un brasier que hace juego con las bragas de encaje negro. Mi panza, no tan chata, esta plana en estos momentos y caigo en que Peeta me vio desnuda. ME VIO DESNUDA. Esa inseguridad vuelve a subir a mi cabeza y tengo ganas de llorar. Con Gale fue muy difícil para que me viera desnuda, realmente bajo una luz. Siempre que teníamos sexo era a oscuras y no le dejaba que prendiera muchas luces. No me gusta que me mire de esa manera, siento que van a encontrar las múltiples marcas en mi cuerpo, de acné, estrías, o celulitis en mis piernas. Según mis amigas no es nada, pero es que no me siento segura respecto a ello. Ahora Peeta me vio todo, mis muslos con marcas, mi pequeño rollito en la panza, y las marcas en mi cola. Ahora sí que nunca, jamás, iba a conseguir algo con él. Desilusionada y más triste que nunca, me dispongo a entrar a la ducha e intentar calmarme. Lo que me espera no debe ser nada bueno.
.
.
.
- Antes de que empiece, ¿tenes algo para decir? – me dice Peeta. Esta vestido con un pantalón de jogging gris y una remera blanca lisa. Me mira desde arriba ya que yo estoy sentada en la cama, usando una de sus remeras y tapada con su acolchado. El está caminando de un lado hacia el otro, tocándose el pelo con las manos y suspirando. Esta enojado. Siempre que está enojado o nervioso se toca el pelo y se un color de pelo que adoro, es entre un castaño muy claro y algo de rubio ceniza. No es rubio rubio como Cato o Prim. El suyo es más armonioso, es único, como todo en él.
- Gracias por cuidarme, sos un gran AMIGO- remarcando esta última palabra, para que vea que realmente aprecio su cuidado y que no puede decirle mucho a una AMIGA, porque solo somos AMIGOS, y los AMIGOS, no se retan por este tipo de comportamiento. Ok, si soy infantil.
El para de caminar y me mira, sonríe y niega con la cabeza.
- No entiendo cómo es que te comportaste de esa manera anoche. Estabas vestida, si es que así se podría llamarlo, con menos de un metro de tela. ¿Fumas ahora? Sinceramente me sorprendió bastante verte así, y ni hablar de tu estúpida competencia de chupitos. Esa no es la Katniss que conozco, vos no sos así. ¿Porqué hiciste eso Kat? ¿Todo porque te dije que solo podíamos ser amigos, que no ibas a conseguir más de mi? Es una estupidez Katniss, no quiero que te lastimes de ninguna forma. Me importas lo suficiente como para decírtelo. ¿Que conseguís preocupándome? Te comportaste como una nena de 15 años. ¿Y queras que te tome enserio? ¿Tratas de ponerme celoso? Porque no lo vas a conseguir así- me dice elevando el tono de voz por momentos y se ve que tiene bien en claro cada punto que le molesto de anoche. Yo bajo la mirada y siento como mis ojos se aguan. No quiero llorar, pero sus palabras me dolieron. Por un momento siento la necesidad de explicarme pero por otra parte, yo soy así. Peeta no tendría que haber estado en Mellarks nunca. El jamás sale, no lo hice a posta, no sabía que él estaba ahí.
- Peeta, me parece que me subestimas mucho. Primero que no sabía que estabas ahí, así que jamás podría haberlo hecho a propósito. Segundo, así soy yo, así es la Katniss que vos pediste que regresara – le digo fríamente– y tercero, no me importas tanto como para que cada acción que haga tenga que ver con vos.- ok, eso es mentira- No buscaba ponerte celoso, ni quiera sabia que estabas ahí, repito, jamás podría haberlo hecho a posta.
El levanta una ceja y me mira aún mas fijo con esos ojos celestes que tanto me pueden.
- ¿Ah no?- me dice dando un paso más cerca de mí.
- No Peeta, ni que me gustaras tanto. Jesús, yo puedo separar las cosas, somos amigos – le digo con la voz más firme posible. Es verdad, yo puedo separar las cosas.
- Vos no hablas estas cosas con tus amigos. No les decís estas cosas.- Me dice sonriendo, pero sé que es por los nervios.
- ¿Qué cosas Peeta? - juro que siento que está hablando de cosas que jamás mencionamos, así que estoy perfidísima.
- Que te gustan.- me mira rodando los ojos, como si fuera lo más obvio del mundo
Me sonrojo hasta la medula. Tiene razón, pero yo no quiero que nada cambie, se lo dije para que supiera. No voy a negar que esperaba que haya más de nosotros, pero yo misma me prometí ser solo su amiga y sinceramente, no quiero nada más con Peeta Mellark. "Si claro" me dice mi conciencia irónicamente.
- Ya lo sé. Pero yo puedo separar las cosas. Me asombra que no me creas capaz. Ni que fuera tan relevante lo que sienta. Ya me dijiste que no te gustaba y lo acepté- mi corazón lo acepto y por eso intento olvidarte. Añadí esto para mí misma
- ¿Segura? - pregunta acercándose un paso más hacia mi
- Si Peeta, ni que estuviera enamorada- le digo aunque por dentro sé que es mentira. Todo de Peeta Mellark me enamora, pero ya no pienso admitírselo más. Tengo que empezar a superarlo, realmente.
- Cuando hablamos hace dos semanas no me dijiste lo mismo – Bingo ya tenía respuesta para eso.
- Estaba confundida, lo que me pasa con vos es extraño, pero no es amor- le respondo sonriéndole tímidamente.
- Anoche me dijiste que estabas enamorada- me dice acercándose otro paso más. Esta pegado a la cama pero solo sigue ahí, mirándome agachando la cabeza.
Ups, entonces si se lo dije entonces.
- Tonterías de borrachos, no tiene importancia - sonrío mostrando mis dientes, tratando de restarle importancia al asunto.
El se queda mirándome y termina por acortar la distancia entre nosotros hasta quedarse a centímetros de mi rostro.
- ¿Estas tan segura? Si te beso ahora, apostaría todo lo que tengo a que podría tirar toda tu "convicción" a la mierda. Y lentamente comienza a acercarse. Holy SHIT. ¿Peeta me va a besar? Veo y su aliento comienza a entremezclarse con el mío. Estamos a solo un movimiento de juntar nuestros labios. Puedo admirar sus pequeñas pecas desde tan cerca, y es tan putamente perfecto. Sus ojos no abandonaron los míos en ningún momento y sé que me está desafiando. Quiere que lo bese, que yo dé el paso, pero no pienso ceder, aunque por dentro de muero de ganas de hacerlo.
- ¿Y? ¿No vas a hacer nada?- me dice y su aliento entra por mi boca. Hay mierda. De verdad, tengo muchas ganas de besarlo y hacerle miles de cosas a este hombre. Yo trago saliva nuevamente y no muevo ni un solo musculo. - Porque yo si- y siento que esta por besarme. Él me va a besar a mí y...
"And we can't stop Uoh, and we won't stop Uoh..."***
Ambos nos sobresaltamos porque mi celular empieza a sonar. Puta madre Miley, justamente no quería que pare. "Karma" me dice mi conciencia. Busco el celular en su mesita de luz y veo que es una llamada de... ¿Gale? él y yo no hablamos desde hace meses. Solo una sola vez cuando hablamos acerca de Toto, pero después nunca más. Si me está llamando debe ser por algo importante y no puedo evitar sentir miedo. Peeta me mira y decido atender.
- ¿Gale?- respondo extrañada por su llama. Miro a Peeta y el se da vuelta y sale disparado de la habitación. ¿Qué mierda?
- Hola Kat, tanto tiempo. Espero no molestarte- Responde mi ex. Gale, si supieras lo que interrumpís.
- No para nada- respondo tratando de hacer lo más corta la charla. Mientras empiezo a buscar mi ropa. Quiero ir tras de Peeta pero sé que tengo que termi9nar de hablar con Gale primero.
- Quería invitarte a almorzar en la semana, me gustaría saber que es de tu vida.- ¿Mi vida? Jaja, Gale quiere hablarme de algo en particular y esta es su excusa "no obvia" para querer hablar cara a cara.
- Si claro, puedo cualquier día- no entiendo sinceramente de qué quiere hablar, pero no le guardo rencor así que me gustaría tener una charla con él. Ósea Hello, compartí dos años de mi vida con él.
- Perfecto entonces el miércoles nos vemos en Uggi's a las 13 hs- me dice claramente entusiasmado.
- Ok Gale, nos vemos - respondo y justo cuando voy a cortar la llamada puedo escuchar...
- Beso preciosa.- ¿WTF? Corto la llamada y miro la pantalla no creyendo lo que acabo de escuchar ¿Qué bicho le picó?
Cuando termino la conversación y ya cambiada con mí vestido de anoche, salgo de la habitación de Peeta y voy hacia la cocina. Sé que él debe de estar ahí y cuando llego el ambiente están a mil grados bajo cero. Lo siento distante y sus ojos parecen dolidos, su mirada está perdida en un punto de la pared de la cocina, pero sé que es porque no quiere mirarme. Era solo Gale, qué tanto podría importarle. Abro la boca para hablar pero Peeta me interrumpe.
- Cuando quieras te llevo a tu casa. - me dice y se da media vuelta y sale hacia el patio. ¿Qué carajo le pasa? Odio sus cambios de humor. Voy hacia arriba y termino de agarrar mi billetera con mis cosas y cuando bajo veo que el celular de Peeta suena. Esta sobre la mesa del living y cuando me acerco veo que es Delly quien lo llama. "La zorra". Me congelo ahí y decido esperar a que la llamada termine. Delly, es la mejor amiga de Peeta, pero me cae mal por tres motivos:
1. Siempre que estamos juntas, me mira con ese aire de suficiencia como si Peeta fuera de ella y obviamente, es algo que a mí no me gusta para nada,
2. Delly esta atrás de Peeta hace años. Son amigos pero la forma en que ella lo mira sé que no quiere ser solo su amiga. Peeta no se da cuenta, o no quiere darse cuenta, pero Delly no va a perder tiempo en avanzar si Peeta se lo permite.
3. Peeta la quiere. A su manera, le importa Delly y, vamos, soy una chica. Jamás podría quererla si ella busca constantemente al chico que a mí me gusta.
Cuando la llamada termina veo que tiene tres mensajes y uno es de la llamada perdida de Delly, el segundo es otro mensaje de ella
"Pero claro que podes venir a casa. Mis padres están de viaje todavía así que vamos a estar tranquilos. Te espero con pochoclos"
Zorra. No puedo evitar ponerme triste. Peeta quiere estar con Delly ahora y por eso quiere que me vaya rápido. Por dentro duele como la mierda, pero también me desconcierta más. ¿Por qué le importo tanto que Gale me llamara? ¿Todo porque lo estoy atrasando para ir a verse con la zorra?
Y el último mensaje realmente me desconcierta completamente
"Te dije que siempre iba a volver a mi"
No es el mensaje lo qué me desoriento, sino su remitente. Gale.
Siento como el mundo se congela. Por un momento una furia de mil demonios me invade ¿Qué hace Gale hablando con Peeta? ¿Es sobre mí ese mensaje? Imposible. Ellos jamás podrían cruzarse, no tienen absolutamente nada en común, a excepción de mí, y solo se vieron una vez. De inmediato, me doy cuenta de lo absurdo de la situación, debe de existir otro amigo de él con ese nombre. No podría ser jamás Gale Hawthorne. ¿Y si lo es? Pregunta mi subconsciente. No, es imposible. Aunque podría mirar el historial de mensajes y ver si es realmente mi Gale o no.
Cuando agarro el teléfono siento la puerta de la cocina abrirse y automáticamente lo vuelvo a dejar en su lugar. Justo cuando miro la entrada que conecta la cocina con el living, Peeta aparece por allí, con un jean y una remera bordó lisa. Mi favorita. Un malestar me invade al saber que es para ir a ver a la zorra. Peeta me mira y ve que estoy al lado de la mesita de luz y me mira a mí y luego a la mesa. Cuando veo de reojo vislumbro la pantalla de su celular que todavía sigue prendida. Mierda. Peeta se acerca y toma su teléfono y sin mirar los mensajes, ni nada, lo guarda en su bolsillo y me mira.
-Estaban llamando a tu teléfono – le digo como excusa.
-Está bien. ¿Ter llevo ahora?- pregunta agarrando su billetera y las llaves del auto de la misma mesa.
- No hace falta Peeta- no quiero atrasarlo más, vivo a tres cuadras de acá, caminar 300 metros no me va a matar, es obvio que tenes planes y no quiero atrasarte más – le respondo y me doy vuelta hacia la puerta para salir.
-Entonces si estuviste husmeando en mi celular- afirma cuando ya estoy con el picaporte en la mano. Es que ¿no puedo mantener el pico cerrado?
- No Peeta, es obvio por como estas vestido que salís, así que de verdad no hay problema- respondo abriendo la puerta y le regalo una pequeña sonrisa, muy forzada, para mostrarle que "está todo bien".
-Katniss, dejame llevarte no vas a ir así vestida caminando por la calle, además…
-No Peeta – le interrumpo. Necesito estar sola, pensar, calmarme y todavía el dolor de cabeza no se me fue del todo- Te dije que iba a ir caminando. Por una vez, acepta un NO de mi parte.
Y sin esperar salgo por la puerta. Las tres cuadras hasta la casa de mi padre fueron más cortas de lo que esperaba. Y cuando entro, sin importar avisar que ya estoy ahí, me dirijo al patio a ver a mi bebé.
Abro la puerta del patio y ahí está. El se acerca y empieza a saltar cerca de mí y me agacho a acariciarlo. Toto, es mi Beagle. Es precioso, y todo un caso. Rompe todo lo que encuentra, por eso jamás pude llevarlo al departamento del centro. Sin embargo, así como rompe muchas cosas, él es mi ancla. El aire que respiro, la inocencia en concreto. Él me ama y me necesita. Se lo que muchos piensan. "Solo es un perro, te quiere porque lo alimentas pero no es más que instinto". Esas personas se pueden ir al carajo por mí.
Toto tiene el pelaje bien típico de un Beagle y su cabeza es tan marrón. Lo beso mil veces y le acaricio las orejas. Gale me lo regalo cuando apenas tenía 40 días de vida y desde ese preciso instante, me enamoré de Toto. Cuando Gale y yo dimos por finalizada nuestra relación, una gran discusión fue el tema de, literalmente "¿Quién se queda con el perro?". Sabía que Gale lo amaba, pero él supo entender que Toto es mi vida, y que jamás podríamos estar separados mucho tiempo. Mi padre lo cuida durante toda la semana y aunque cuando yo no estoy, según mi padre, mi perro es todo un señorito inglés, cuando vuelvo los fines de semana, se vuelve un demonio y no importa que tanto le griten o lo reten, el siempre viene a mis piernas y yo lo cuido y lo mimo sin importarme nada. Lo malcrío muchísimo, ya lo sé, pero cuando me mira con esos ojitos tan tiernos, no puedo evitar acordarme del cachorrito tan pequeño que era cuando llego a mi vida. Con Toto, fue amor a primera vista. Él dormía conmigo, y no fue hasta muchas peleas con Gale y mi padre, que aprendió a dormir afuera en el patio, en su casita. Esa noche odie a Gale, pero es que con Toto yo podía dormir tan bien, y era lo único capaz de levantarme sin que me ataque el mal humor de las mañanas.
Toto esta panza arriba y le toco su panza gorda. Le beso entre los ojitos y le sonrío.
-Vos sos el único que me quiere sin importar como me vista, o que diga.
Mi perro me ladra en respuesta y me quedo con él el resto de la mañana, sin importarme en cambiarme. Y así, descalza en el patio de mi casa, jugando con mi perro, puedo volver a sonreír nuevamente, puedo descansar y ser libre por unos momentos de Peeta y todo nuestro asunto. Toto, es mi escape, mi isla, aquello que me tranquiliza y me hace feliz sin importar mi angustia. Él es lo único con lo que puedo ser yo misma sin preocuparme por nada. El es esa parte de mi vida a la que a nadie le permití entrar. Solo Toto y yo.
.
.
.
- ¿Segura que está todo bien hija?- pregunta mi padre por milésima vez. Ya estamos empacando un poco de ropa y comida congelada en mi coche. Rue está hablando por celular con Cato y estuve evitándole todo el día, al igual que mi Wassap. No quiero hablar del tema Peeta ni ahora ni nunca más. Me canse, emocionalmente me cansé de tratar de interpretarlo, de llegar a él. Se ve que mi rostro refleja cómo me siento por ese motivo mi padre esta preguntándome qué me pasa o si discutí con Rue o Finnick por algo. Y por milésima vez respondo lo mismo
- No papá, está todo bien, es solo cansancio de anoche. – le regalo una sonrisa pero sé que no se trago para nada mi mentira
- Cinna, no la molestes más. De seguro tomo unas copas de más anoche y la resaca es horrible al otro día y vos la taladras con preguntas – dice Portia en mi defensa sonriéndole a mi padre y regalándome un guiño discreto sin que mi padre lo vea. Ella lo sabe, sabe que estoy así por Peeta, será ese 'instinto materno' y le agradezco que me tire ese salvavidas en este momento.
Le sonrío y musito un "gracias" a lo que ella me abraza y me susurra en el oído
- Cuando quieras hablarlo, estoy acá. Siempre hija
A pesar de que Portia no es mi madre biológica, siempre cumplió ese rol en mi vida. Mama, me dio la vida, pero Portia me crio, me hizo ser la persona que soy hoy, y esa es una tarea que nadie le impuso. Ella me adoptó como hija, al igual que yo como madre. La abrazo y cuando veo que ya estamos listas le hago señas a Rue para que entre al auto.
- ¿Finnick y Annie?- le pregunto a mi padre.
- En la cocina hija.
Entro nuevamente a la casa para despedirme de mi hermano y mi cuñada. Ahí están ambos sentados tomando un té y mirando la tele. Mi hermano esta embobado mirando Los Simpson, y Annie esta embobada, mirándolo a mi hermano. Sonrío ante la ternura de la escena. Annie, es una chica hermosa. Tiene unos ojos hermosos y el pelo rojizo. Es un poquito más alta que yo y tiene un cuerpo envidiable. Es modelo, pero a pesar de ello, no podría importarle menos su aspecto. Siempre que está en casa, esta despeinada y, a excepción de las fotos de las revistas, nunca la vi con una gota de maquillaje. Es hermosa, naturalmente, y esta enamoradísima de mi hermano. Finnick no es feo, pero sé que él se enamoro de Annie no por su cuerpo, sino por ella. Finnick tiene eso. Puede ver más allá de las apariencias. Aunque en estos momentos no quiero que empiece con su sermón por que se que al momento en que me vea así, va a empezar a preguntar qué paso.
Rápido decido acercarme a mi cuñada y la abrazo.
- Nos vemos Annie. Espero que te vaya súper bien en Londres y que cuides que el tonto de mi hermano no se caiga en el Thamesis. Y si lo hace, no te preocupes que los bagres lo van a adoptar en seguida – le digo a forma de broma. Annie sonríe y lo mira.
Mi hermano que ni un ápice de atención nos brindo, sigue embobado con Los Simpson y ambas estallamos en carcajadas.
- Lo voy a cuidar con mi vida- me dice Annie y no dudo por un segundo que eso es completamente cierto- espero que estés bien Kat, sabes que siempre estoy acá para hablar y si queres venir en algún viaje conmigo, para despejarte, siempre podes venir.
Y ahí está, el porqué Annie es la mujer perfecta. Ella brinda soluciones a problemas jamás pronunciados y con mucho tacto. Ella no me va a decir que me veo horrible y que necesito vacaciones o a preguntarme que me pasa. Ella sabe que decir a cada momento.
-Gracias, lo voy a pensar. – le regalo una sonrisa real y me acerco a mi hermano y le beso en la cabeza. El sigue tildado con la tele y decido no molestarlo.
Una vez que estamos en el coche, luego de despedirme nuevamente de mi padre y que me diga que me cuide unas ochocientas veces, comienza el recorrido hasta el centro y Rue está a mi lado moviéndose molestamente en el asiento. Se muere de ganas de preguntar todo y al menos, agradezco que se esté contiendo.
- Kat- me llama Rue. Sabía que el silencio no iba a durar mucho.
- Lo único que voy a decir es que, Si, volví a casa de Peeta y si, vomite toda la mañana en su baño. No, no tuvimos sexo y no, no hablamos acerca de lo nuestro. El no me quiere Rue, mientras yo estaba en su casa, el arreglo para verse con Delly, lo leí de su celular. No voy a volver a tocar el tema. Si, ya sé que me veo para la mierda pero estoy segura. Voy a olvidarme de Peeta Mellark por que él y yo solo somos AMIGOS. Eso lo quiere él y yo también.- respondo a las preguntas jamás formuladas en voz alta por ella.
Y antes de olvidarme de otro detalle le anuncio
- Y llamo Gale. El miércoles vamos a almorzar juntos.
Rue abre los ojos como platos y frunce el ceño. Ella no lo quiere a Gale y aunque no voy a verlo por despecho a lo que paso con Peeta sé que eso es lo que ella piensa.
- Vamos a hablar solamente, no termino todo tal mal entre nosotros y se portó bien conmigo Rue. Merece que le conceda un almuerzo en paz – me defiendo ante ella.
- No digo que eso este mal, pero, es Gale.- me dice mi amiga como si el hecho de que fuera él sea motivo suficiente para decirle que no.
- ¿Y?- le pregunto. Le miro de reojo pero solo un segundo. No me gusta distraerme mientras manejo. La veo debatirse internamente. Como si ella supiera algo que yo no, y eso es absurdo. Yo sé todo sobre Rue y no me gusta que me oculte secretos, menos si es sobre mi ex. Ella parece decidirse pero suspira
- Esta bien Kat, solo…ten cuidado con Gale- me dice y se pone los audífonos para escuchar música al tiempo que voltea para la ventana.
Decido no preguntar, pero la duda me carcome por dentro. ¿Porque siento que me estoy perdiendo algo importante? ¿Qué sabe Rue sobre Gale? Y todavía sigo con la mayor duda de mi día ¿Fue Gale quien le mando mensajes a Peeta esta mañana? Si es así, entonces mi ex y yo tenemos mucho más para hablar de lo que pensaba. Solo espero que llegue el miércoles, y aclarar un par de dudas.
* Jaja cuantas veces alguien ha dicho eso.
** En Argentina, es un dicho medio viejo, pero común para decir que uno se tiene que bancar las consecuencias de aquello que hace. Que no hay que quejarse de auqllo que conyeva nuestros actos.
*** Canción "We can't stop" de Miley Cyrus"
Buenas :)
MUY IMPORTANTE! En realidad no tanto jaja. En Argentina le decimos Resaca al Hangover o como en otros paises hispanos lo llaman, Cruda. No se bien como le dirán en su pais, por eso el titulo lleva esas tres Palabras.
Leí sus rev y voy a aclarar un par de cosas.
El último capítulo fue de hace dos años atrás de la historia, es un capitulo Flashback, que está ubicado a dos días después de que Gale conociera a Peeta. Por eso puse "dos años y dos días atrás" Aunque ahora que saco cuentas seria dos años menos dos días atrás. Si las historias hablan de X tiempo atrás entonces son capítulos del pasado. Si no tienen ninguna especificación es la historia que continua normalmente.
En segundo lugar, leí el rev de Hard Love. El chiste de Josh y Jennifer fue como una forma de hablar de Peeta y Katniss en Hunger Games, el libro libro. Pero como poner los mismos nombres sonaría redundante entonces use a Josh y Jennifer. Digamos que si me cuesta poner que Peeta es rubio, por que como que lo veo entre castaño claro y ceniza, como en el cap aclare, rubio rubio serian Cato o Prim, nose porque. Es algo del Peeta que yo me imagine al leer THG. Fuera de eso, si sé que hay muchísimas faltas y espero poder mejorarlas.
Bueno chicas, espero que les haya gustado este capítulo y estaré subiendo el Viernes a mas tardar el próximo.
Ahí va la pregunta.
- ¿Creen que Gale este tramando algo? ¿Habrá quedado resentido?
- ¿Qué tipo de carrera estudian o quieren estudiar?
Muchas gracias por el apoyo y por seguir esta historia. Saben que yo estoy abierta a cualquier pregunta tanto personal como de la historia. :)
Besos
