Los personajes son de la increible S Collins y la historia la cree con mi imaginación. Cualquier similitud es mera coincidencia (?.
Matemática
- ...y si todas las curvas de nivel son rectas en un plano de 3 variables ¿qué tenemos? - pregunta mi profesor de matemática señalando el pizarrón donde hay líneas dibujadas. Si, ¡son líneas! Que plano ni que cuernos, no entiendo como esas líneas representarían algo en la realidad.
- un plano perpendicular a X - grita un compañero detrás. ¿Y qué mierda es eso?
- exacto, eso podría ser, por ejemplo, una pared. - dice mi profesor comenzando a borrar lo que dibujo previamente.
¿Eso es una pared? Me agarro la cabeza y suspiro derrotada. Matemática no es lo mío. Mucho que pude pasar mate 1 que ahora tenga que sufrir la segunda parte. Como he dicho siempre, las segundas partes, apestan.
- Bueno alumnos, los espero la semana que viene para consultas y acuérdense que el 10 de Mayo es el parcial, a las 10 de la mañana. El aula, la vamos a confirmar el día anterior por el web campus de la Universidad. Estudien - finaliza.
Por más que estudie un año entero no voy a aprobar esta maldita materia. Nunca entendí porque debía de sufrir matemática uno, claro está que cuando descubrí que había Matemática dos, fue peor que el día que tuve mi periodo por primera vez. Creo que nunca tuve tanto miedo a algo como a esta materia. Me costó muchísimo aprobar la primera parte de la materia, y tuve que pasar por tres profesores particulares hasta llegar al indicado. Irónico que Patrick haya sido quien finalmente me hiciera entender lo que era una derivada. Pero vamos, una cosa es una tablita, ahora si me piden que dibuje en un plano en 3D, eso supera, completamente, cualquiera de mis cualidades. Sin embargo, estoy a solo 6 materias de recibirme y no voy a permitir que matemática me venza.
"Por ahora", dice mi subcontiente.
- Se supone que tendrías que darme apoyo moral.
- ¿Yo? Discúlpame querida, yo soy tu razón, y como tal soy realista. Vos y matemática, son una ecuación que jamás podrían combinarse.
- Entonces no estás haciendo bien tu trabajo y por tu culpa voy a reprobar.
-En realidad, yo soy vos, por ende, es tu culpa. Y si seguís hablando con vos misma vas a volverte completamente loca."
Uf mierda. Tengo que dejar de hablar conmigo misma. Refunfuñando y guardando mis cosas en el bolso me dispongo a ir por el pasillo y luego a la iglesia a rezarle a Dios que me dé un milagro. Miro el aula y solo quedan unos pocos estudiantes que están hablando entre ellos o mirando sus celulares. Sinceramente conozco a muy pocos de ellos y no soy autista pero tampoco la persona más simpática del universo. Me doy media vuelta para seguir mi camino y siento como algo choca contra mi cara. En realidad ese algo choca contra todo mi cuerpo, y como torpe que soy, en lugar de buscar hacer equilibrio, del shock, me quedo como una madera, y comienzo a caer hacia el piso derecha como un árbol que acaban de talar. Cierro ambos ojos por inercia, porque, mierda, me voy a caer y voy a romperme la cabeza si no muevo nada.
"Holaaaa reacciona mujer" dice mi subcontiente.
Cuando estoy llevando un brazo hacia arriba, siento como alguien me toma de la cintura y me levanta hasta quedar nuevamente parada. Abro mis ojos y veo, puedo jurar, al mismísimo Christian Grey frente a mí. Este chico, es perfecto, tiene unos ojos grises que, mierda, son preciosos, pelo cobrizo y una anatomía de un dios griego.
- ¿Estás bien?- me pregunta y del shock juro que no puedo responder.
- Yo…- Ok estoy en modo tarada, pero, Jesús, de verdad que este chico es perfecto y no sé si es que el fin de semana y lo ocurrido con Patrick me quemaron las neuronas o qué, pero estoy, babeando, literalmente.
- Yo... si - Aclaro mi garganta para evitar que mi voz sea ronca.
Este hermoso espécimen me mira y me sonríe. Ay Jesús, es la sonrisa más sexy del universo. Si fuera una escena de dibujitos animados, ya se me habría caído la bombacha.
- Discúlpame no te vi, es que volví para preguntarle algo al profesor pero veo que ya se fue y como tengo otra clase ahora…- hasta su voz es perfecta. Tiene una pequeña sombra de barba y su pelo esta despeinado. Como a mí me gusta. Miro sus labios que se mueven y hasta son más perfectos que los míos. Mierda. La abstinencia de sexo me está matando, veo al primer bombón que se me cruza y ya ando con las hormonas alborotadas. Pero hay que admitir que este chico se merece más que el calificativo de bombón. Es un jodido bombón.
- … ¿Verdad?- me pregunta y no tengo la más mínima idea de lo que estaba hablando.
Me golpeo mentalmente e intento quitar la cara de bobalicona que de seguro tengo en esos momentos.
- Discúlpame... ¿que?- le pregunto avergonzada porque no le presté atención en absoluto a lo que hablaba.
El emite una pequeña risa que es completamente sexy y me guiña un ojo.
- Que si tu nombre es Katniss, ¿cierto?- ¿Mi nombre? Ah si mi nombre. "estúpida niña, reacciona"
- Si, un gusto- no sé si por cortesía o porque me salió automático le tiendo la mano. Él me mira y me tiende la suya.
- Rory, un gusto - pero que chico más lindo.
Ambos nos miramos sonriendo y después de unos 10 segundos de continuar con las manos estrechadas nos soltamos riéndonos de lo absurdo de habernos saludado por tanto tiempo.
- ¿Vos estas en esta clase?- le pregunto. Sinceramente, no lo había visto jamás por la Universidad.
- Si, me siento al fondo, pero porque estos temas ya son viejos para mí – responde.
- ¿Viejos? ¿Es que ya estudiaste todo esto antes?- pregunto con evidente duda.
-Si, los vi en el secundario – me responde sonriendo.
¿QUEE?! Mi cara de consternación debió de ser evidente porque siguió explicándose
- Fui a un instituto especializado en ingeniería. Tuve muchísima matemática por ende, estos cursos son más como un repaso para mí.
Ay santa cachucha, este chico no solo es lindo, sino que también inteligente. Le sonrío apenada porque me siento una insignificante cucarachita al lado de él.
- Te envidio, yo no puedo entender todavía como dos más dos puede ser cuatro. No entiendo nada, y sinceramente estoy en un estado de pánico por el examen- le confirmo acomodando mi bolso en el hombro. Comenzamos a caminar fuera del curso cuando nos encontramos en el pasillo siento que carraspea.
- Si querés podría darte clases de Mate- amablemente me ofrece. Wow, este chico sí que es lindo.
- Me encantaría- le respondo con una enorme sonrisa en los labios.
- Perfecto, en la semana arreglamos entonces- dice emocionado y comienza a caminar entre los alumnos perdiéndose de mi vista. Intento seguirle el rastro con la mirada pero fracaso al instante.
Siento como mi celular vibra en mi bolsillo y lo saco. Desbloqueo mi pantalla y veo que tengo un mensaje
"¿Compañerito nuevo? Que amable en ofrecerte clases pero creí que yo iba a ser tu tutor en Mate" Enviado a las 11:24am de Peeta M.
Abro mis ojos como platos y al instante siento como alguien respira sobre mi nuca. Todos los bellos de mi cuerpo se erizaron al instante, como si fuera una gata.
"Lindas comparaciones Katniss"
Me giro y veo a Peeta parado frente a mí. Muy cerca, más de lo socialmente permitido, con una cara de pocos amigos. Intento no demostrar el efecto que causa en mi y trato de recomponerme y ser lo más normal y "amiga" posible.
- Hey, hola Peet. ¿Como estas? – le digo como si lo tuviera ensayado
Veo que me mira a los ojos y baja su mirada a mis labios. Carajo, Peeta Mellark está mirando mis labios sin disimulo y nunca estuve más nerviosa.
Cierra sus ojos y suspira. Da un paso atrás y cuando los abre está ahí, nuevamente, esa mascara de indiferencia que le muestra al mundo.
¿Alguien puede explicarme que acaba de pasar?
- Hola Katniss, ¿lista para tus clases de matemática?- pregunta con un tono de voz suave pero molesto. ¿Peeta Mellark está enojado? ¿Porque vive molesto por todo este chico?
-Yo... Es que...- No quiero rechazarlo. Juro por mi vida que es lo que menos deseo en este mundo. Piénsenlo, Peeta + Katniss + Clases particulares en una casa y claramente solos en una habitación. Es el puto paraíso para mí, pero me prometí olvidarlo. "El se fue con Delly el domingo, el te rechazo no una, sino dos veces, el te es indiferente, el no te ama". Me dice mi subconciente irritado para que termine de poder decirle que no. "Vos te prometiste olvidarlo, entonces, empezar ahora". Si, mi conciencia tiene razón, voy a plantarme firmemente y a rechazar la propuesta de Peeta. Vamos Katniss.
Lo miro y veo que ahora tiene esa estúpida pero hermosa sonrisa en el rostro que me dan ganas de Besarlo.
- Si claro – le respondo sonriendo.
"Queee?. Ok, oficialmente me rindo. Te juro que intenté e hice lo mayor posible pero me rindo, no tenés caso. Búscate otro subconsciente porque yo me rindo. Chau".
A la mierda mi mini Katniss, yo quiero a Peeta y aunque sea lo más putamente masoquista, no estoy todavía lista para borrarlo así nada más de mi vida.
Peeta me sonríe y me toma de la mano entrelazando nuestros dedos. Las piernas me tiemblan por ese contacto y tengo mucho miedo de haber perdido la capacidad de poder caminar correctamente.
- Vamos Kat –
Ambos empezamos a caminar por los pasillos de la universidad hasta llegar al estacionamiento. Yo me quedo sin palabras porque no puedo decir nada coherente, una parte de mi interior me dice que Peeta está celoso pero la otra parte, la racional, me dice que tendría que dejar de fumar hierba para no pensar esas cosas tan absurdas.
"Katniss, deberías dejar de fumar hierba de verdad, el cerebro se te esta atrofiando, ahora pareces un puto zombi sin decir nada y caminando así, con la baba en la boca por Peeta" Mini Katniss vuelve al acecho.
- ¿Las llaves?- pregunta Peeta y veo que estamos ya frente a mi coche. Mi hermoso Mini Cooper blanco.
Busco las llaves de mi mochila y se las entrego. El rodea el auto y se sube del lado del piloto. ¿Va a manejar MI auto? Lo miro expectante y veo que de adentro me abre la puerta del copiloto.
"Si Kat, va a manejar TU auto" Responde Mini Kat.
Entro al auto y las nauseas comienzan. Abro la ventanilla y veo que Peeta comienza a reír muy fuerte.
- Tranquila fiera, no le voy a hacer nada a tu auto- me tranquiliza Peeta. Nunca, reitero, NUNCA dejo a nadie manejar mi coche. Lo he intentado, lo juro, pero a los cien metros comienzo a hiperventilar, a sentir nauseas, y esos nervios que tiemblo más que un terremoto.
- Si claro – le digo aunque sin disimular mi cara de pánico. El ya arranco el auto y comenzó a hacer marcha atrás para salir del estacionamiento.
Uf, si que hace calor. Me abanico la cara con las manos y me pongo aún más cerca de la ventanilla.
- Es que no confías en mi?- interroga. Siento que su pregunta es con doble sentido y ya la cabeza empieza a dolerme de tanto pensar.
- Oh pues si como sea- le respondo y el estalla en carcajadas. Ya estamos sobre la calle principal y siento que a cada centímetro que nos movemos, las nauseas aumentan.
- Tenemos que ver la nueva temporada, me la debes. Eso y unos pochoclos, hace mucho que no me cocinas una tarta de choclo- Peeta me habla como si nada hubiera pasado. ¿Será que el polvo que se hecho con Delly lo hizo poner de mejor humor?. Eso aumenta aún mas mis nauseas. Es así, como siempre, como si nunca hubiera pasado nada de lo que pasó. ¿Es lo mejor? ¿Simular que nada paso?
"Dale Kat, el chico está esperando que hables" me reprocha mi subconsciente
Miro a Peeta y efectivamente me está mirando esperando que diga algo.
-Porque no le decís a Delly que te cocine- le respondo
"Ok ¿QUE? ¿ESTAS LOCA Ó DEMENTE? QUE TE PASA PENDEJA? NO ESTAS EN POSICICION DE PONERTE EN MODO CELOSA CON EL PORQUE NO SON NADA!" me grita mini Katniss y al segundo de haber dicho eso ya me arrepiento.
Peeta eleva sus cejas incrédulo y la sonrisa que tiene en su rostro se borra completamente.
- ¿Que tiene que ver ella en todo esto?- pregunta molesto y veo que aprieta el volante un poco más fuerte de lo normal. Ok calmada Kat, tu coche no va a sufrir maltratos porque vos le quitas los nervios a Peeta.
- Nada. Olvídalo- el suspira y cierra los ojos. Es que estaba de tan buen humor antes y ahora la cague.- cuando lleguemos te hago tarta de choclo pero solo si compras helado- me mira y le guiño el ojo.
Peeta ríe por lo bajo y niega con la cabeza en silencio.
- Hecho- me responde y veo que ya estamos a mitad de camino de mi departamento.
- Por cierto, que haces en Wellington?- le pregunto. Peeta no viene a esta universidad y está muy lejos de su casa, así que es inevitable preguntar.
- Vine a ver el programa de Doble titularidad, quiero hacer una carrera complementaria y quería ver que materias me tomaban para no hacerlas nuevamente. Wellington tiene una un buen programa en Ingeniería, solo vine por información.
- Ah- suspiro y siento un pequeño pinchazo dentro mío de decepción- Y ¿dónde está tu auto?- Pregunto porque dudo realmente que haya venido a pie o en transporte público
- Ahí- Peeta señala al frente y veo la 4x4 negra de Peeta, estacionada frente a mi edificio. Dato, Peeta y yo somos tan distintos que mientras yo me compré el auto más chico posible, a él le encantan las camionetas grandes.
Peeta estaciona mi coche detrás de su camioneta y siento una pequeña molestia por haber permitido que Peeta sea el primero en manejar mi coche y no haberme descompuesto de los nervios en el camino.
Ambos bajamos y veo a Rue que justo sale por la puerta del edificio y me mira sonriendo con picardía.
- Wow "hermana"- resalta mucho esa última palabra y sé que va a reprocharme por lo del coche- te pedí por años que me dejes manejar ese juguete al que llamas coche y nunca me dejaste, pero viene este- lo señala a Peeta que está a mi derecha- y se lo dejas manejar tranquila. Gracias eh
Peeta estalla en carcajadas y yo también. Su buen humor es contagioso ahora, es que es tan lindo cuando esta así. "Katniss, me das pena. Sos patéticamente cursi". Aj ya lo sé
- Yo le puedo ofrecer muchas cosas que vos no- recalca Peeta al momento que ambos estamos frente a ella.
- Seguro que un orgasmo no- lo desafía Rue y al momento de escuchar esas palabras siento como todo el aire abandona mi cuerpo. Miro a Peeta con terror, su humor es tan inestable que tengo miedo que mi amiga haya ido muy lejos con sus palabras.
- Si ella me lo pidiera se lo daría- y mientras termina su sonrisa se ensancha tanto que muestra toda su perfecta dentadura a mi amiga que esta igual de sonriente.
Ok, ¿QUE?! Peeta acaba de decir lo que creo que escuche?
Ambos me miran y tengo mi cara igual de roja que la bandera China.
- Yo no voy a ser parte de sus chistes- les respondo y me voy dentro del edificio sin esperarlos. Odio que ellos hagan chistes a costa mío, de Rue puedo esperarlo, pero que Peeta joda con esas cosas me enoja. Si le pidiera, me lo daría. Carajo es que ya no se lo pedí acaso?
"No Kat, vos le pediste una relación, que es muy distinta a un ORGASMO"
Aj, cuando la puta de mi conciencia tiene razón, tiene razón.
Llego al apartamento y tiro mis cosas en el sillón del living. Rue y yo vivimos en hermoso departamento con tres habitaciones, dos baños, un living comedor y una hermosa cocina que están separados por una mesa desayunador. Todo el departamento esta amueblado con madera y las paredes tienen ese aspecto de ladrillo que a mí y a Rue nos encanta.
Escucho como los otros dos entran al living riéndose y me pongo a buscar la tartera para cocinar.
- Kat, tengo ganas de comer una hamburguesa de Mc, no queras que pidamos así no cocinas?- me dice mi amiga y yo por dentro comienzo a saltar de emoción hasta que veo a Peeta que me mira con cara de cachorrito.
Amo Mc Donald y a Peeta le gusta, pero él me pidió que le cocine una tarta de choclo, que a mí también me gusta. Carajo.
"NO, NO, NO Y MIL VECES NO. KATNISS EVERDEEN NO VAS A COCINARLE A ÉL SOLO PORQUE TE GUSTA. PRIMERO VOS, TE ACORDAS? VAMOS KAT, FUERZA DE VOLUNTAD MIERDA". Me dice mini Katniss y sé que tiene razón. Ya accedí muchísimo a que él haya venido, así que es hora de decirle que no.
- Es que…- vamos Kat, vamos- tengo ganas de comer tarta de choclo. A la noche pedimos mejor- le respondo sonriéndole y mío amiga abre la boca tan grande que siento que elegí la opción equivocada.
"Me voy, renuncio otra vez, no tenés remedio chica. " se va mini Katniss
Veo a Rue que mira a Peeta y este sonríe como si se hubiera ganado la lotería.
- Te lo dije- dice Peeta
- Te odio- responde Rue y la veo sacar 50 dólares de su billetera y dárselos a Peeta. Ella se da media vuelta y se va a su cuarto
- Que fue eso?- le pregunto a Peeta con mala cara. Espero que no sea lo que pienso.
- Una pequeña apuesta – responde y al segundo siento como todo mi interior se derrumba. Peeta se está aprovechando de lo que yo siento y encima apuesta a costa mío. Eso sí que no puedo aceptarlo
Tiro la espátula que tenía en la mano al piso y me voy a mi cuarto. Peeta se sobresalta del ruido y me sigue por detrás.
- Kat- intenta agarrarme el brazo y yo me lo quito al instante. Tengo muchas ganas de llorar.
- Katniss…- dice Peeta nuevamente y lo ignoro entrando a mi cuarto. El me sigue y me agarra por los hombros para que esté frente a él
- Dejame - le reprocho- ya mucho que todavía no puedo olvidar del fin de semana que venís y haces como si nada pasara, y encima haces apuestas a costa mío. ¿Quién te crees Peeta? No podes jugar con la cabeza de las personas de esa manera- prácticamente le grite cada palabra
Él solo me mira y sé que está confundido.
- Perdón Kat, no sabía que te estaba lastimando tanto. Yo solo..- lo veo llevarse una mano al pelo para despeinárselo y sé que está muy confundido- yo quería que todo volviera a ser como antes, y no pensé que te iba a molestar tanto. Por favor, era solo un chiste, y la Katniss que conozco ama los chistes – me dice intentando sonreír
- Y el Peeta que yo conozco no se aprovecha de una chica que está enamorada de él- le escupo esto último con enojo
El abre muchísimo los ojos y sé que fui demasiado lejos.
- Eso es un golpe bajo Kat y vos más que nadie, lo sabes- me responde dando un paso lejos de mi
Peeta tiene razón, yo no puedo decir nada sobre eso. Yo, más que nadie, que me aproveche de Gale de muchas maneras. No puedo reprocharle a alguien más por darme de probar de mi propia medicina, y sé que Peeta no lo hace apropósito, cosa que lo mío con mi ex si lo era.
- Tenés razón, vamos dale. Tengo hambre y quiero cocinar rápido. Lo agarro del brazo y lo intento llevar a l cocina pero él esta estático en el lugar.
- Dale, ya está, no quiero pelear más Peeta, podemos pasar una tarde normal?-
Me mira a los ojos y sé que sigue herido por mis palabras. Cierra los ojos y suspira.
- No podes jugar con la cordura de un hombre de esa manera Katniss. – dice utilizando las mismas palabras que yo antes. Pero lo veo sonreír y sé que el Peeta juguetón volvió – Vamos mujer que mientras haces mi tarta yo busco tus apuntes de mate y vemos que podemos hacer para que entiendas que dos más dos es cuatro.
El me abraza por los hombros y volvemos a la cocina.
- Matemática es mucho más difícil que eso- le respondo
- Oh pues si como sea- me responde sonriente y el corazón se me encoje.
Jesús amo a este hombre, y aunque él no me ame, lo quiero en mi vida para siempre.
Holaaa :)
espero que les haya gustado esta nueva parte. Sydney parte 2 va a ser subida proximamente. Aca va un nuevo personaje. Si señores aparece Rory, ya en un futuro sabrán por qué jaja. Pobre Kat, esta cada dia más loca pero es lo más masoquista que hay. Ella no quiere olvidarse de Peeta, por ahora.
Un beso enorme y prometo subir durante la semana. Los quiero 3
