Los personajes pertenecen a Clamp y la historia es mia.

Gale

Miro a mi alrededor y Uggi's sigue exactamente igual que como lo recordaba. Las hermosas mesitas para dos con sillones, el color naranja con rayas en blanco y negro de las pardes, las meseras con su mameluco en blanco y negro, las cuales siguen siendo las mismas que la última vez que había venido hace 6 meses atrás y el inconfundible aroma de las pizzas de choclo en el aire.

No voy a decir que no estoy nerviosa, si lo estoy. Ver a la persona con la que compartiste un poco más de dos años y medio de relación no es un desconocido.

- Siempre en las nubes Chu - ay, esa voz no la confundiría con ninguna otra y ese apodo tan tonto, solo lo usa una persona.

Me doy vuelta y ahí está Gale, esta con una camisa a cuadros y un sweater negro. Sigue igual de sexy que siempre, porque seamos sinceras, Gale no está nada mal.

- Y dale con ese apodo eh…- golpeo su hombro amistosamente y larga una carcajada.

Toma el asiento en frente mío y suspira

- Seguís igual de peleadora que siempre vos – me revuelve el pelo y puedo notar que lo tiene un poco mas largo de lo que usualmente lo tenía.

- Lo bueno jamás se cambia Gale – le guiño un ojo.

Ambos reímos y nos miramos. Tardo dos segundos en darme cuenta de que a pesar de que siento que nada ha cambiado, que todo sigue igual en cómo nos hablamos y nos miramos, hay un pequeño detalle. Yo ya no me siento igual, ya no tengo ese cariño que le tenía antes, ahora es más aprecio que otra cosa, pero ya no tengo eso que antes si. Extraño

- ¿Ordenaste? – pregunta agarrando la pequeña carta de la mesa. Es tonto, porque siempre pedíamos lo mismo cuando veníamos acá.

- Te estaba esperando para ver que querías pedir- pongo como excusa, aunque la verdad es que no podía comer nada de los nervios.

- Los de siempre Kat, me conoces – contesta y siento ese pequeño nudo en mi estomago que me recuerda que a pesar de que Gale tuvo fe ciega en mí, yo no fui sincera en lo últimos meses de relación. Él no sabe lo que realmente me gusta y es feo sentirte como una mentirosa. Raro, en realidad siento que conozco a la persona que tengo en frente pero él, no me conoce a mí.

- ¿Y cómo vas en la Universidad? ¿Tan nerd como siempre?- me pregunta – Me gusta ese corte de pelo, aunque lo prefería cuando lo tenías más largo.

- Jaja Muy gracioso. De hecho voy bien, excepto matemática. Sigue siendo un grano en el culo – trato de pasar por alto el comentario sobre mi corte de pelo. Tengo el pelo por los hombros ahora, bastante corto ya que siempre fui de tener el pelo bien largo, pero hace dos días Peeta estaba jugando con unas tijeras y como chiste dijo que me quedaría mejor el pelo corto y LITERALMENTE, lo cortó. Luego de una discusión y una visita a la peluquera, Peeta estaba perdonado.

- ¿Y probaste con profes particulares como la última vez? – Gale me hace volver a la tierra de repente y me doy cuenta de que estaba sonriendo mientras tocaba mi pelo.

- Si, de hecho Peeta me está ayudando – respondo antes de darme cuenta de que estoy nombrándolo.

Veo que Gale comienza a toser y se ha atragantado con su bebida

- ¿Sigues en contacto con él? – puedo notar ese dejo de sorpresa en su tono de voz

- Si por supuesto. Gale somos amigos, te lo repetí mil veces.

- Sí, claro – veo que está usando ese tono tan tedioso como cuando algo le molestaba pero ya no es problema mío sus celos.

-¿Pasa algo?- puedo sentir como el ambiente se volvió tenso y no quiero pasar por esto otra vez.

- No nada. Sabes lo que opino sobre ese chico y la verdad es que no me gusta que sigas tan pendiente de él – saca su teléfono y comienza a revisar algo en el.

¿Pendiente? Ay no, acá vamos devuelta.

- Gale… - le reprocho y veo que esta agarrando el menú con un poco más de fuerza de lo normal.

- Está bien, disculpa – me dice y fuerza una sonrisa que nadie se la creería.

Me levanto y le anuncio que voy al baño. Necesito calmarme, porque Gale está consiguiendo hacerme enojar y no quiero discutir y menos por Peeta. Siempre fue un tema de discusión para ambos pero ya no soy más su novia como para sentirme culpable si siento algo por él.

Voy al baño y cuando vuelvo escucho a Gale hablar por teléfono.

- Pero te dije que te alejes de ella. ¿Qué no entendes? Es mía – veo que está enojado y escucha lo que esa persona le responde. Estoy a su espalda así que no sabe que lo estoy escuchando.

- Y un comino las clases, te pansas que soy estúpido – parece que le están contestando y deja caer su mano hacia la mesa muy fuerte haciéndome saltar del susto.

- No. Por supuesto que me importa pero me enferma saber que sigue tan pegada a vos y que todavía no hayas tomado conciencia de lo tonto que es lo de ustedes- ¿Con quién está hablando?

- Por favor, no me hagas reír. Ella me ama todavía, seguimos juntos y estamos buscando en un futuro no muy cercano volver a construir lo que vos rompiste – está hablando de una chica. ¿Gale tiene una chica? Pobre mujer.

- Te voy a partir la cara, de verdad que voy a hacerlo estúpido. Ella y yo podríamos estar muy felices viviendo juntos y ser una familia feliz si ella no….- decido que es momento de interrumpir

- ¿Pasa algo? – le pregunto mientras le toco el hombro

Veo que me mira asustado y corta sin importarle si la otra persona sigue hablando. ¿Qué acaba de pasar?

- Nada que importe – contesta pero veo que es mentira. Gale es un terrible mentiroso.

- ¿Con quién hablabas? – pregunto mientras agarro el menú y lo hojeo para distraerme.

- Negocios, ya me conoces.

Lo miro y se queme está mintiendo. De acá a mil kilómetros se le nota que está nervioso y además hasta donde sé, una mujer no son negocios.

Mi móvil suena y veo que es Rue. Qué extraño, ella está en casa ahora mismo, iba a volverse con Cato.

- Rue - contesto

Gale abre los ojos como platos y me hace señas para que corte el teléfono

- Katniss, mas te vale volverte ya mismo al departamento – la voz de mi amiga tiembla y eso me asusta. Escucho de fondo como alguien esta gruñendo y a otra persona que grita que alguien se calme. De repente, escucho que un vidrio se rompe.

- ¿Con quién estas?- pregunto con exigencia en mi tono de voz.

- Con Peeta y Cato. Por favor Katniss, aléjate de Gale – responde mi amiga apresuradamente.

- ¿Que tiene que ver él con todo esto? – no puedo evitar desviar mis ojos hacia él.

Gale me mira y está más que nervioso. Lo miro frunciendo el seño y estoy más perdida que Alicia en el Pais de las Maravillas

- No entiendo Rue, ¿por qué?

- Me calle esto mucho tiempo, pero cuando vuelvas vamos a hablar y voy a decirte la verdad.

- ¿Qué verdad?- no puedo despegar mis ojos de Gale que esta pálido.

Siento como mi teléfono es arrancado y Gale se lo pone en la oreja sin importar mi reacción.

- Hola ex cuñadita, ¿cómo estás? – dice con un tono de voz amigable.

No escucho la respuesta completa pero si, escucho que Rue está gritando y el hermoso 'HIJO DE PUTA' que larga.

- Ella está conmigo ahora, préstamela unos minutos más ¿sí? Gracias, adiós.

Gale cuelga y deja el teléfono en la mesa. Me mira y me toma ambas manos

- Ya está, creo que debe estar celosa. Nunca le gusto que pasáramos tanto tiempo juntos – contesta lanzando una risita nerviosa y mas que nuca me dan ganas de irme a casa.

- Si claro – respondo sabiendo que siempre fue al revés. A Gale nunca le agrado mi amiga.

- Escúchame Kat, las cosas no terminaron bien entre nosotros y me gustaría remediar eso. ¿Podríamos salir el fin de semana al cine? Como en los viejos tiempos – propone tomando una de mis manos por encima de la mesa.

Observo como mi ex se lleva la otra mano al pelo y se lo revuelve. Esta muy nervioso.

- Prometo comportarme y no pedirte nada que no quieras hacer ¿sí? Dame esta oportunidad. Prométeme que iremos – pone una carita de perro degollado que me puede un poco.

- Está bien Gale. Tengo que irme, disculpa- No puedo seguir estando acá. La voz de Rue y esos ruidos de fondo me traen mala espina. Yo ni siquiera intento de disimular que estoy pensando en otra cosa. Miro a Gale y su sonrisa automáticamente se borra y se pone serio.

- Está bien - Se levanta y me abraza fuerte. Siento como susurra en mi odio- Todavía te quiero.

Se me hiela la piel al escucharlo. Yo no le contesto, me separo y me encamino hacia el coche. La cabeza me funciona a mil y no quiero distraerme con nada.

Manejar hasta el departamento fueron los 10 minutos más largos de mi vida. Las manos me sudan y no creo que nada bueno me espere.

Abro la puerta y lo que veo me hace jadear. Los cuadros están rotos, el sillón dado vuelta, platos rotos y wow, como hicieron para romper una guitarra... Esperen… esa es MI GUITARRA. MI GUITARRA. Juro que el que haya sido, le voy a romper la cara.

-. Rueeeee – grito para saber donde esta mi amiga.

Camino hacia la habitación y ahí la veo, llorando y a Cato a su lado consolándola. ¿Qué mierda paso?

-. Rue, ¿qué paso? ¿Estas bien? ¿Fue un robo? – me arrodillo frente a ella y le apoyo una mano sobre su rodilla para intentar calmarla. Llora como si fuera un funeral.

Ella levanta u mirada y no veo miedo en sus ojos, sino culpa. Ella tiene algo que ver con el destrozo del departamento. Cato se levanta y me hace señas para que salga un momento. Una vez afuera me toma por los hombros.

- Mira Katniss, no nos conocemos hace mucho pero recién acabo de enterarme de esta historia y, si que es larga. Lo único que te pido es que no seas dura con ella, escuchala y ponte en su lugar, que hubieras hecho vos.

- Está bien- respondo como autómata porque solo quiero saber que le pasa a mi amiga

- Ah y Katniss –el me mira fijamente y luego a Rue - te recomiendo que hables con Peeta luego.

Asiento y me suelto de su agarre. Cierro la puerta a mis espaldas y voy de un brinco al lado de mi amiga esta abrazando una almohada. Le hago señas para que me mire y ella suspira fuertemente.

- Katniss, por favor escúchame y no quiero que me hagas preguntas ni me interrumpas hasta que termine ¿sí? Te lo suplico.

Yo simplemente asiento y ella mira al techo como buscando algo.

- Hace como tres años yo… conocí a un chico. Él, era extremadamente dulce y creo que vos sabias que yo estaba saliendo con alguien. Con él perdí mi virginidad, estaba súper enamorada y creía que íbamos para algo serio, pero hasta no dar el paso no quería decírselo a nadie. Un tiempo después, ese chico volvió a aparecer, pero en casa. La sorpresa que me dio verlo sentado junto a Finnick y sosteniendo tu mano fue tal que por eso me fui de casa ese día. Katniss, ese hombre, era Gale.

Abro mi boca y no puedo creer lo que estoy escuchando. Es, imposible

- Te juro que intenté ser objetiva pero no pude. Te veía feliz, y cuando quise hablar con Gale, de que me estaba lastimando eso que él estaba haciendo, lo único que me dijo fue que yo nunca le guste, que solo fui un medio para que él te conociera mejor.

Llevo mi mano hacia mi boca porque, sinceramente, es algo imposible de creer.

- Estaba muy dolida Kat, y por eso jamás cruzamos palabra nosotros. Cuando por fin vi que Peeta estaba empezando a gustarte, no voy a decir que no estaba feliz. No es que sintiera cosas por Gale, pero simplemente, me dolía verlo en casa, me dolía saber que fui usada de esa manera. Nunca te lo dije porque no me animaba y cuando iba a hacerlo, te plantaste en que ibas a hacer que tu relación con el funcionara y, la verdad, estaba triste. Pero iba a soportarlo, aunque te hubieras casado con él, si te veía feliz, iba a soportarlo-ella se soba la nariz y continua - Hubo una noche, que peleaste con Gale por Peeta, y me habías dicho que ibas a cortar con él. Esa noche, recuerdo que te quedaste en casa y él se fue dando un portazo. Yo lo seguí, le iba a advertir que no te hiciera daño, que no te hiciera daño como a mí. Él me dijo que yo no me tenía que meter, que él te amaba, que no iba a dejarte ir, que él sabía que vos estabas enganchada con Peeta, pero que no pensaba dejarte ir. Peleamos, discutimos, y él…

- ¿Él qué...? – exijo que continúe

- Él me metió a rastras a su auto y me dijo que si quería hablarlo mejor, sin alterar a los vecinos y que tú te enteraras de lo que había pasado entre nosotros. Yo entré a su coche, pero cuando cerró la puerta, él… me beso. No voy a hacerme la inocente y decir que yo no quería que me besara, que lo alejé ni que lo golpee. Yo... le correspondí. Me sentí una mierda, soy una mierda. Él y yo tuvimos sexo en el auto y cuando terminamos, lo unió que hizo fue tirarme la ropa en la cara y decirme que me alejara de él y de ti. Llore, me sentía muy mal, estuve una semana en casa de Johana y no sabía cómo decírtelo. Una tarde volví a decirte toda la verdad, a ser honesta y aguantar lo que me dijeras, pero lo volví a ver a Gale en casa, sonriendo, como si nada, sosteniendo tu mano y a ti feliz.

Trago en seco y trato de asimilar esto aunque es demasiada información en tan poco tiempo. Mi mejor amiga y mi ex. Es imposible.

- Luego comencé a sentirme mal, creí que eran nauseas, pero luego me di cuenta que tenía un retraso y…

De golpe, siento que ella no está con culpa por haberme mentido, por haber tenido sexo con el que, en su momento, era mi novio. No, Rue me conocía lo suficientemente bien como para saber que esto era lo que más me dolería y me atreví a interrumpirla y a hacer la pregunta que nunca creí hacerle.

- ¿Abortaste?

- Katniss por favor, escúchame quiero que entiendas que yo no sabía qué hacer, lo hable con Gale y…

- ¡Contéstame!¿Abortaste? – ya pierdo la poca paciencia que me queda.

- Si – y mi corazón se rompe en mil pedazos. Siento como el aire abandona mi cuerpo y Rue solo tiene su cabeza gacha y sus lágrimas caen sin parar. Es como si algo hiciera presión dentro de mí y duele como la puta madre.

No podía escucharla más, no podía. Simplemente me levante y aunque ella me llamó a gritos e intento retenerme me solté de su agarre y me fui. Cuando llego a la cocina, lo veo a Peeta que tiene todas sus manos sangrando y levanta mi guitarra hecha trizas. Él me mira y veo que también siente culpa. Él, lo sabía. Todos lo sabían, pero que Peeta haya sabido de esto me hace sentir aún peor.

- ¡Katniss! – me llama Cato y cuando llega a mi lo callo con la mano, agarro mis llaves y salgo del departamento. Necesito espacio, tiempo. No puedo creer que la hija de puta de mi "mejor amiga" haya abortado. Una mierda me importa Gale, o su romance antes o durante mi noviazgo. No me importa, no me duele, pero que haya abortado. MI MEJOR AMIGA. Sabiendo lo que me duele ese tema, es… No puedo.

Llego al coche y tengo toda mi cara empapada y no sé qué mierda hacer. No sé qué hacer, no entiendo. Conduzco el coche y voy al único lugar donde me sentiría segura.

Cinco minutos más tarde llego a un hermoso jardín y para cuando llego a donde quería tengo toda mi cara empapada en lágrimas. Me arrodillo en ese cubículo y todas mis barreras se rompen, veo una Lapida grande y otra mucho más chiquita en frente.

Rue aborto, con conocimiento. Ella quiso quitarse ese bebé, y mi corazón está roto. Mi amiga, mi hermana. Duele como la mierda cuando un chico te rompe el corazón, pero cuando una amiga, te traiciona de esa manera no podes. Simplemente, no podes seguir, no tengo fuerzas. Siento que me desvanezco, que no tengo voz, que estoy sola.

Y allí, triste, con mi cara empapada veo a las dos lapidas y me desahogo. A pesar de que esta todo borroso puedo leer claramente ambas escrituras. La de mi madre y mi hermana.

Mystile Rose Evensvee

18/09/1865 – 03/11/1997

Madre amada, ejemplar que dio la vida por sus hijos hasta en sus últimos momentos.

Jennifer Marie Everdeen

03/11/1997 – 03/11/1997

Hija, deseada y amada por sus hermanos y padre. El tercer ángel Everdeen.

Bueno criaturitas, tengo que admitir que me costó horrores escribir este capítulo, me emocione muchísimo y mas con los últimos renglones que se me escapo el lagrimón. No hay peor dolor que aquel que un amigo te ocasiona, coincido con Katniss.

No sabía si subir este capítulo primero o el que sigue que es un vistazo sobre Katniss y Gale de novios. El próximo subir obre aquella cena de la que habla Rue, asique atentis.

Por último, la verdad es que sus Reviews me súper emocionan, así que gracias por e poyo.

Los quiere, Sofi 3